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09/02/2020



Un hermano de la vida, me consultó qué pensaba yo, del siguiente texto, basado en la pregunta, de que si los animales viven después de la muerte; escrito detallado en el libro “Filosofía de la Rosa Cruz”, de Max Heindel, fundador de la Fraternidad de la Rosacruz (luego de este texto con sangría, está lo que es mi punto de vista respecto de la misma pregunta y de la propia respuesta de Heindel), pero, primero veamos que pensaba Heindel, antes de averiguar que pienso yo al mismo respecto:
Pregunta: ¿los animales viven después de la muerte?
Respuesta: lo que vive es el espíritu, que no tiene ni principio ni fin, es. Pero el autor de la pregunta probablemente quiere decir: subsisten en forma de animales? A esta pregunta, podemos responder sí, permanecen en esta forma por un tiempo más o menos largo, según su grado de evolución, en un cuerpo del deseo hecho de la sustancia del mundo del deseo. Incluso los insectos que nos llega a aplastar en la acera pueden ser observados por el clarividente que los ve seguir adelante por unos instantes antes de desaparecer poco a poco. No quedan más tiempo en su forma, ya que su mente vuelve casi inmediatamente a la fuente central del Espíritu-Grupo. En el caso de un caballo, de una vaca u otro animal superior, el tiempo pasado en el mundo del deseo es más largo y el animal es más consciente de lo que es el caso de las formas inferiores. Como ejemplo, citamos un caso que hace algunos años atrajo la atención de todo el mundo cuando el novelista inglés Rider Haggard publicó un sueño notable que había hecho. Tenía un perro al que estaba muy atado. Una noche, soñó que el perro venía a él, mostrando signos de vergüenza y angustia, pidiéndole que lo siguiera. En su sueño, siguió al perro que lo llevó a un arroyo. Allí, en medio de los juncos, le mostró a rider haggard que él mismo, el perro, yacía allí, muerto; y había en la mirada que le dirigía a su amo, una oración muda y ansiosa pidiendo una explicación.
Cuando Rider Haggard se despertó la mañana siguiente, su sueño le volvió a la memoria de la manera más clara, pero no lo hizo de otra manera hasta que, más tarde, en el día, se dio cuenta de que el perro faltaba. Después de una búsqueda infructuosa en la vecindad inmediata, Rider Haggard finalmente llegó al lugar que había visto en sueños. Allí encontró, en los juncos, el cuerpo del perro en una posición idéntica a la que le había visto en su sueño. Por supuesto, no se pudo dar ninguna explicación; para él, era una experiencia curiosa, nada más. Pero para el ocultista, está claro que el perro inteligente, habiendo encontrado la muerte y se encuentra en el mundo del deseo, había venido la noche a su maestro dormido, así que fuera de su cuerpo físico, y lo había traído al lugar Del accidente para obtener su asistencia y explicaciones.

A lo cual, mi respuesta fue la siguiente:

Como lo dijo Erwin Schrödinger, uno de mis tantos ídolos de la ciencia de lo infinitesimalmente pequeño, “El número de mentes en el universo, es: uno”, yo podría responder a vuestra cuestión desde este preciso punto de vista, desde la ciencia de la Mecánica Cuántica (respecto de la cual tengo publicado un libro, con artículos basados en esta ciencia, aplicada a las preguntas más importantes del ser humano), y por lo tanto, en relación al sueño del perro que anuncia su propia muerte a su propio amo, desde el punto de vista cuántico, es una posibilidad a todas luces (pero hay que tener la mente abierta a este respecto, sin dogmas científicos, ni de ninguna clase). El perro, le dice a su amo, a groso modo, que ha muerto, y su cuerpo yace a la rivera de un río cercano, tal como el dueño, luego de despertar del sueño y buscar a su perro, así lo encontró, en la misma posición vista en su sueño, y en la rivera de un río. Pero, para comprender este hecho, desde la Mecánica Cuántica (y también desde la Psicología Analítica, y de los Eventos Acausales Estadísticamente Significativos, aportados por Carl Jung) debemos, en primer lugar, abrir nuestra mente, sin barreras subjetivas que nos digan, “pfff, esto es pseudociencia”, porque automáticamente, caerán barias barreras mentales que impedirán el entender el hecho del perro en el sueño de su amo. Entonces, teniendo en cuenta las anteriores aclaraciones, debo jugar con la atemporalidad y la aespacialidad de nuestra psique inconsciente, la cual, como sabemos (y al igual que los animales inferiores, no conocen ni tiempo, ni espacio). El inconsciente humano, no entiende el tiempo ni el espacio, y solo lo hace la conciencia, ese espacio que supra yace por sobre el denominado por Freud, “Preconsciente”. Debajo del él, se encuentra lo instintivo, lo atemporal y a-espacial, y sobre él, el Homo Sapiens Sapiens, quien conoce el tiempo y el espacio; y cuando expreso la palabra “conoce”, lo hago en relación al entendimiento esencial, fundamental, es decir, cuántico, a nivel de cúmulos de pensamientos, recuerdos, ideas, etc., todo lo anterior, como acumulaciones de partículas subatómicas organizadas de tal manera, de que el pensamiento consciente, es en esencia, agrupaciones de partículas entrelazadas, quizás, con otros Yoes, existentes en otros lugares del espacio-tiempo. Entonces, la conciencia conoce el tiempo y el espacio, pero, contrariamente, el inconsciente, no conoce nada de ello, y nos envía imágenes desde ese mundo onírico, que pueden representar situaciones que debemos atender en estado de vigilia, o bien INFORMACIÓN QUE LE HA LLEGADO DEL FUTURO. Y esto último es una explicación de lo sucedido con el sueño que tuvo el amo de su perro muerto, al momento de estar soñando. En esta vía de pensamiento, no me pongo a pensar de que el espíritu del perro vino a su amo y a través del sueño, desde el inconsciente, haya avisado a su amo, que ha muerto y que está a la rivera de un río; no. Lo que quiero hacer entender aquí, (y es algo que lo he comprobado con mi Sistema Egregor Meter) es que, el perro no tuvo nada que ver en el sueño del amo, sino que, el amo del perro, se avisó a sí mismo, desde un futuro cercano en el tiempo y espacio, y lo más probable, es que lo haya hecho de manera inconsciente, debido al shock psicológico que significa ver a su perro muerto, tirado, solo, en las cercanías de un río. Y para explicar la idea anterior, siempre doy varios ejemplos, tales como con un lápiz; un lápiz que tenemos en la mano, y si lo observamos, sabremos qué, sino lo destruimos, ese lápiz puede durar muchos días, o meses, o quizás años, dependiendo del uso que le demos; por lo tanto, ese lápiz que HOY, tenemos entre nuestros dedos, mañana también existirá, y también al día siguiente, y a la semana siguiente, y al mes siguiente, por lo tanto, más allá de que le hayamos sacado punta, varias veces, el lápiz estará allí, hasta que se agote su mina de grafito. Pues bien, lo mismo sucede con el ser humano, ya que, si no pasa nada que nos haga desaparecer de este plano de existencia, mañana estaremos, pasado, la semana que viene, el mes que viene, el año que viene, y dentro de 20 años, quizás también, y el inconsciente de hoy, de este presente, y vayamos al caso del amo del perro, y el inconsciente del amo del perro, de este presente, existirá mañana, pasado, la semana que viene, o dentro de 20 años, y como sabemos, el inconsciente es atemporal y a-espacial, es bien animal instintivo, es decir, no conoce el tiempo y el espacio, y los pensamientos que allí se alojen/repriman, serán pensamientos, si, tal como los conocemos en su definición, pero a nivel cuántico, esos pensamientos alojados/reprimidos en el inconsciente, también serán cúmulos cuánticos de partículas subatómicas, y como tales, la propiedad de entrelazamiento, no se escapa a ninguna partícula subatómica, y ese entrelazamiento, se da en el tiempo y el espacio, es decir, que nuestro inconsciente está entrelazado con sí mismo, pero también, con los demás Yoes del futuro, inmediato o a largo plazo (tal como el lápiz) porque al existir mañana o dentro de 20 años, estaremos conectados desde nuestro inconsciente del presente, hacia todos los inconscientes, de nuestros propios Yoes del futuro inmediato, es decir, el Yo que existirá dentro de un minuto, o el yo de dentro de una hora, o el Yo físico de mañana, o el Yo físico de dentro de 20 años; y dicha conexión de nuestro inconsciente actual o presente, es un doble vía, con nuestros Yoes del futuro, cercano o lejano. Por lo tanto, en cuanto al tema del sueño del perro avisándole a su amo que ha muerto y que su cuerpo yace en la costa de un río, y dispuesto de tal manera, no es más que el Yo de esa persona, del propio amo del perro, encontrando a su perro muerto, pero es el Yo de esa persona, de un futuro cercano, dependiendo del día en el que haya encontrado a su perro muerto, y ese acto de ver a su perro muerto, del Yo del futuro, que es innegable que existirá (salvo la desaparición terrenal de esa persona) ese amo del futuro inmediato, del perro muerto, que ha visto a su perro muerto en tal lugar, recibe una carga emocional muy fuerte, que traspasa desde la conciencia, hacia el inconsciente, a modo de reprimir un recuerdo doloroso, y es aquí en donde sucede la magia, porque, ese recuerdo doloroso, del perro muerto a la ribera del río, que “ha visto el amo del perro dentro de unos días”, al estar en el inconsciente, ese lugar del mundo de lo Onírico, de los sueños, y de nuestros dioses y demonios, ese hecho justo, de que el amo del futuro cercano (unos días quizás, o menos) ha visto a su perro muerto, automáticamente, y por las propiedades cuánticas antedichas, de entrelazamiento, y de que el inconsciente no conoce el tiempo ni el espacio, automáticamente, como decía, el recuerdo de su perro muerto se esparce por todos sus inconscientes en existencia, presente, y futura. En este caso, lo que vio el amo del perro, dentro de unos días, fue captado por el amo del perro de este presente, a modo de sueño, porque del inconsciente es desde donde provienen los sueños y mensajes de todo tipo (Como sesiones de Visión Remota, lo cual he hecho muchas veces) y el amo del perro, que vive en el presente, percibió un sueño, pero, como es de entender, el inconsciente no tiene boca, ni orejas, ni ojos, entonces, para comunicarse con la conciencia, no le queda otra que enviar imágenes embebidas en una especie de historia, lo que luego denominamos como sueños, y son estas imágenes e historias, lo que llevó al amo del perro a buscar a su perro, y a encontrarlo muerto, tal como su Yo del futuro lo había encontrado; pero he aquí una cosa interesante, ya que, en este momento, tanto el amo del perro, del pasado, como el amo del perro, del futuro, acaban de converger en el tiempo y el espacio; el último amo descrito, es el que avisó a todos los demás amos de lo que había encontrado; en dirección al presente del primer amo, como el encuentro de su perro, muerto a la rivera del rio, lo que generó, en retrospectiva, un sueño del amo del presente, y un simple, pero doloroso recuerdo, en todos las sucesivas existencias de los amos, del futuro. Imagínense todos los Sistemas Límbicos, o todas nuestras partes cerebrales que representan lo inconsciente, de todos nuestros Yoes existenciales y potenciales; es decir, el Yo que existe aquí y ahora, el Yo actual, el de ahora, el de hoy, pero, unido a todos los demás inconscientes de nuestros Yoes del futuro, inmediato (dentro de un minuto, una hora, un día, etcétera), o no tan inmediato (dentro de 20 años), o bien lejano, por lo que, potencialmente hablando, cualquier existencia futura de nuestros Yoes (y como dije antes, mientras no dejemos de existir, por muerte o lo que sea) podrán enviarnos mensajes, en forma de sueños, al Yo del presente, o al Yo de mañana, o al yo de dentro de un mes, por más que todos tengan, potencialmente hablando, la nueva información transmitida desde un cierto futuro, es posible que solo a una de esas existencias se le revele aquella alta carga emocional reprimida desde el futuro, en forma de mensajes provenientes desde lo inconsciente, como sueños o revelaciones en estado de vigilia.

Por otro lado, la idea de que haya sido el mismo perro, el que accedió a los Registros Akashicos, y que luego le enviara un mensaje a su amo, en forma de sueño, de que el mismo perro ya había “desencarnado” (muerto) y que su cuerpo yacía a la ribera de un río, para que después, su amo fuera al río, luego de buscar a su perro por otro lados, y viera a su perro muerto, de la misma manera en que lo vio en su sueño/”mensaje”, no encaja en mi manera de pensar, racionalista/cientificista. Que nuestra alma, recuerdos, experiencias, al morir nuestro cuerpo, “retornen” al Akash, es una posibilidad, porque nada se pierde, todo se transforma, pero esa transferencia de nuestro Yo, hacia el Akash, no tendrá la cohesión entitativa de cuando estaba dentro de nuestro cuerpo/cerebro, y por lo tanto, al estar libre de su contexto contenedor cuántico, se dispersa, partes de recuerdos, quizás, por un lado, partes por otros lados, etcétera. Y que dichos recuerdos, desde el Akash, al nacer una persona nueva (si pensamos en el Ouroboros de Nietszche) se puedan, de alguna manera, alojar en ese nuevo cerebro recién nacido, podría llegar a ser una realidad parcial y débil, si aquellos recuerdos estaban alojados en una mente que ha sabido construirse desde niño, y que ha estudiado y pensado tanto, que ha logrado dar masa a sus pensamientos. De otra manera, no me imagino una transferencia.

Por lo tanto, desde mi punto de vista, el perro no ha sido el que le ha avisado que había muerto, sino que el mismo amo del perro, que está vivo, y que seguirá estando vivo por bastante tiempo en el futuro, es quien se avisó a sí mismo de la muerte de su perro, con el inconsciente hecho, de reprimir un cierto evento de muerte, y como tal, dicho evento se esparce por todas las existencias espaciotemporales de si mismo; en la del presente, y en todas las del futuro.


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16/10/2019


Ser, o no ser...

En el caso de la imagen, el planeta equivale al cráneo, el cual es mirado por un robot humanoide, el que fue creado por seres humanos, por los mismos seres humanos que viven en ese cráneo terrenal, y que es nuestro planeta, aparentemente moribundo, y por lo tanto, es un simbolismo de que, el Ser, o el No Ser, dependerá de cuan autómatas humanoides seamos los seres humanos. Si Ser mas humanos, va en detrimento de ser menos hipócritas e individualistas; No Ser mas humanos, va en favor de dichos desvalores, y por lo tanto, ese No Ser, nos lleva a la actual automatización del Hombre, el cual, como un androide, mira al mundo que tiene en sus manos, como si fuera una calavera... ambos... sin vida, por mas que sean entes biológicos; en definitiva, este androide antropomorfo, se encuentra mirando a los otros seres humanos que están sobre ese mundo, como si estos últimos no fueran de su misma especie, y respecto de los cuales, ya están muertos u olvidados (aunque ambas cosas, en definitiva y en esencia, son lo mismo). El No Ser, aparenta ser el futuro oscuro de la humanidad, por un largo período de tiempo, ya que el Ser, está siendo aplastado, o bien por si mismo, o bien por los No Seres, o bien por ambos.

Estamos presenciando el final del Ser, y el comienzo del No Ser, pero con la diferencia de que, ese No Ser, ese símil androide; al contrario de la esencia misma de un androide no humano (una máquina con comportamiento complejo o con Inteligencia Artificial, pero sin vida), el cual no posee ninguna herencia animal; este nuevo No Ser Humano, se está transformando en un autómata humanoide y animalizado al mismo tiempo, y con mas rapidez, es decir que, sobre el Planeta Tierra, correrán por su superficie, entes evolucionados a partir del Simio, pero involucionados a partir del mundo moderno, el cual incluso, intenta con fuerzas, y a propósito, que el Ser se transforme en el No Ser, porque es este último, el No Ser, el que es el mas redituable en todo sentido, porque este nuevo No Ser Humano, es mas pasible de dominarse y de adoctrinarse en cuanto a sus percepciones, y en cuanto a sus impulsos consumistas, y que al fin y al cabo, es justamente esto último, la necesidad primordial de los poderes económicos deshumanizados, esos mismos poderes que también deshumanizan a todo humano y a todo lo humano, para que puedan consumir sus productos tangibles e intangibles, aún cuando no sea necesario consumirlos. El Ser Humano, en tanto que Ser, no es manipulable, y por lo tanto, es difícil hacerlo consumir; pero, el No Ser Humano, es un ente perfecto, moldeado psicológicamente, mediante metodologías varias, con el objetivo de exaltar su costado animal, mientras que al mismo tiempo, se le deja poseer un uso de razón muy limitado, obteniendo de esta manera, un perfecto autómata, el cual, solamente sirve para consumir, a diestra y a siniestra, aún cuando lo que éste consuma, no sea de su necesidad, y a veces, ni siquiera sea de su agrado, pero, su programación le dice que, si también consume esto último que no le agrada, este hecho hará que sea parte de una determinada manada de No Seres, manada esta; la que sí consume, eso que a aquel No Ser no le agrada; hará que el No Ser, se sienta incluido, por lo que dejará su identidad a un lado; y contra toda racionalidad proveniente desde el Ser; consumirá eso que no le agrada, pero que sí, le agrada a la manada, y por lo tanto, aquel No Ser, se sentirá una parte mas de la manada, y allí estarán, todos juntos, consumiendo lo mismo, sea el producto que sea, aún sin tener ninguna necesidad de consumirlo.

Solo el Ser, nos podrá salvar del No Ser.


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28/12/2018


Tal como lo he expresado en uno de mis artículos, denominado: "Yo Cuántico"; en donde detallo la perspectiva que he creado para mi, personalísima, propia, y con muchas posibilidades de que haya surcado los caminos del error; respecto del egocentrismo, o como me gusta denominarlo: "Yo Centrismo", que se corresponde con esa manera de vernos a nosotros mismos, desde dentro de nuestros cuerpos, y además, el consecuente pensar, de que somos el centro de todo (y no me refiero a creerlo, sino que, únicamente el pensarlo, o bien, el tener la sensación de ser el centro, físico y mental, de todo y de todos), ese poder mirar todo lo que nos rodea, desde dentro de nuestra individualidad, y que todo lo que se denomina: "el afuera", se encuentra existiendo en función de nosotros; y reitero, respecto de lo anterior, que sigue siendo una sensación, la  misma que luego nos hace auto cuestionarnos lo siguiente: ¿qué pasa con aquel egocentrismo y sus sensaciones consecuentes, luego de que yo muera? ¿A que entorno miraré, si mi YO no estará mas? ¿A quien miraré YO, si mi egocentrismo desaparecerá con mi cuerpo? Pues, el egocentrismo no desaparece al morir nuestro cuerpo físico, no desaparece aquella sensación que describí antes, la que nos hace creer, con o sin fundamentos, de que somos el centro de todo y de todos, porque vemos ese todo, y a todos, desde dentro de nuestros cuerpos, (algo que creo que a todos nos pasa), también es algo que no se escapa a los fundamentos básicos de la física de partículas o mecánica cuántica.

Existen propiedades de la física cuántica o de partículas, que se denomina, "Superposición de estados cuánticos" y otra propiedad llamada "Entrelazamiento Cuántico", las cuales nos dicen que una partícula subatómica, puede estar en mas de dos lugares al mismo tiempo, y con el mas que interesante agregado de que no importan las distancias ni el tiempo, y como muchos sabemos, cada uno de nosotros, junto a todo lo que nos rodea, y en definitiva, junto a todo lo que se denomine Materia, en esencia, no somos mas que energía aglutinada en un cuerpo material, (y recordemos E=M*c2, con lo cual, básicamente nos dice que, la Energía es igual a la materia, y también nos dice que la materia será luego, energía, al ser acelerada a la velocidad de la luz), y como lo expresé antes, es decir, como todos y todo, en esencia, somos energía, por lo tanto, todos somos una aglomeración, o aglomeramiento de partículas subatómicas, hablando tanto de nuestros cuerpos, como de nuestra mente, y como consecuencia, nuestro "YO CUÁNTICO", o nuestro egocentrismo (o mi frase predilecta: "Yo Centrismo"), que es aquella rara sensación de sentirnos la única Singularidad que comienza a gestarse a partir desde dentro de nuestro cuerpo y de nuestra mente, y que a la par de lo anterior, no somos capaces de comprender, o bien aceptar, que los egocentrismos de los demás también existen, y desde el punto de vista de los demás, por supuesto, y siendo esto último, otra sensación personalísima del que está surcando aquella Singularidad. Y nuestra mente, al ser pura energía, nuestros pensamientos son energía, nuestros recuerdos, conscientes y reprimidos, nuestra forma de ser, todo, es energía dentro de nuestro cerebro, y además, teniendo en cuenta de que, nuestro cerebro, y su compleja fisiología, se constituye como una perfecta Máquina Cuántica, y por lo tanto, todo lo que tenemos almacenado dentro de nuestro cerebro, absolutamente todo lo que nos define y individualiza ante nosotros mismos y ante los demás, no solo existe de manera en que respete las propiedades cuánticas entre las sinapsis cerebrales de un  lugar y de otro, dentro de nuestro cerebro; sino que también, todo lo anterior, por las mismas razones, dicha existencia múltiple se daría en muchas otras localidades del Universo, (y quizás, del Multiverso o mas conocido como infinito, que es lo que contendría a nuestro -y de seguro a otros- universos) incluyendo y partiendo, de las 11 dimensiones de este que es, nuestro universo (y siempre fundamentados en que, supuesta y realmente, existan dichas 11 dimensiones, lo cual se corresponde con lo calculado, especulado y aceptado por medio del método científico), pues, si nosotros y nuestros pensamientos, estamos aquí, al mismo tiempo, nosotros y nuestros pensamientos, estaremos en otros 11 lugares, solamente dentro de nuestro universo, mas o menos, dependiendo de las teorías al respecto, y de cuanto intuyamos y aceptemos íntimamente, luego de un gran proceso de introyección, por supuesto; tal como decía Blavatzky.

Imaginemos entonces, que todo lo que existe en nuestro cerebro; y que en definitiva, se constituye como las piezas del rompecabezas que hace y describe a un determinado individuo, y su existir; entonces, todo lo que existe en nuestro cerebro, incluido el Alma, todo, es de naturaleza cuántica, y por lo tanto, poseemos otros muchos extremos existenciales; quien sabe donde, quien sabe "cuando"; pero, si este extremo existencial en el que se está desarrollando nuestra existencia, dejara de existir; por ejemplo, al momento en el que nuestros cuerpos materiales muriesen, o mejor dicho dejasen de funcionar, también se detendría toda la actividad cerebral, y por ende, este extremo del entrelazamiento, se desconecta de los demás extremos entrelazados, sin que dichos extremos dejen de existir, por supuesto, por lo que, como decía previamente a esto, al dejar de existir aquí, los demás extremos no dejan de existir ni tampoco se desconectan entre si, ya que, lo único que ha sucedido, es que dejamos de existir, únicamente, en uno solo de todos los demás extremos, dentro del entramado de entrelazamientos cuánticos correspondientes a los demás extremos existenciales; con lo cual, y en definitiva, seguimos existiendo en los demás extremos, con nuestro propio egocentrismo o "Yo Centrismo", dependiendo del lugar en donde dicho egocentrismo exista, aunque el egocentrismo de aquí, de este extremo recientemente "desconectado", ya no exista mas. Y como expliqué antes, no solamente estamos conectados con nuestros propios "YO'es" de otras dimensiones, sino que también, con todo lo demás dentro del entramado espaciotemporal; o llamémosle, el Quinto Elemento, o el Akash, o la Mente Universal, etcétera (materia visible, invisible, energía visible e invisible).

Pero, dado el caso de que todo el ciclo de entrelazamientos se termine, de que la última conexión de todo el entrelazado existencial, dejara de existir como tal, toda esa energía mental acumulada y entrelazada por el espacio y el tiempo, (energía, o bien, conciencia), es liberada al Ether, al Akash, para ser parte del Universo, y quizás, del Multiverso; y al preciso momento de que un nuevo individuo nace, ese nuevo y flamante cerebro, toma información del Akash, toma una parte de su energía, y la hace suya, y a eso Carl Jung le llamó, "Inconsciente Colectivo", porque, al nacer, nuestro cerebro que recién comienza su trabajo en serio, tiene el trabajo inconsciente de realizar un nuevo entramado de conexiones cuánticas existenciales, conformando cada uno de sus nuevos extremos cuánticos, y con el universo; pero, como lo anterior serían extremos sin información, este nuevo cerebro toma algo de la información que se encuentra en el Akash o en la Mente Universal, y que se conformaría como una  nueva mezcla muy rica y compleja, de todas las mentes, cuyos cuerpos han dejado de existir antes que este nuevo cerebro del que hago referencia ahora; y por este preciso evento, es que luego, somos partícipes de tantos otros eventos como los muy conocidos "Deja Vu", y cualquier otro tipo de evento que nos imaginemos, provenientes desde el Akash, y que, ordenados dentro de esos nuevos cerebros, se conforma como el "Inconsciente Colectivo", y allí es, justamente, el lugar desde donde podremos invocar diferentes entidades (o para que se entienda mejor, invocar otros "Yo Centrismos" pasados), porque al nacer, hemos conformado una primera conexión con ellas, con dichas entidades, con los "Yo Centrismos" del pasado, todo lo cual, no serían mas que mezclas existenciales, como dije, del pasado, que se corresponderían con las mentes que han cumplido su ciclo, es decir, con las mentes pasadas que han agotado todos sus propios extremos existenciales, terminando su existencia completa, y pasando la misma, al Akash, al Universo, al Inconsciente Colectivo.

No morimos, solo cambiamos de lugar y de tiempo, y cuando se nos terminan los lugares y los tiempos, pasamos a ser parte esencial de aquella mezcla única de mentes pasadas, mezcla aquella, denominada como dije antes y lo formuló Carl Jung: "Inconsciente Colectivo", de manera tal de que podamos abrirnos paso hacia una nueva existencia, y construir nuevos entramados cuánticos existenciales, dentro y fuera del cerebro de un nuevo ser humano, el que verá la Luz al nacer bajo un nuevo cuerpo material.

Nelson J. Ressio.

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09/02/2018


Pienso que existo, pero cuando me doy cuenta de que existo, me distraigo y dejo de pensar, por lo tanto, si dejo de pensar, ¿dejo de existir? Aunque el acto de distraerse porque uno mismo existe, ¿también es un acto de pensar? ¿Si me distraigo existo? Creo que, efectivamente, dejo de existir, porque al distraernos se desconecta momentáneamente la conciencia del yo y del Super Yo, para pasar a tomar las riendas, o tomar el control del ser humano distraído, las tiranas fuerzas psíquicas provenientes del Ello, y por lo tanto, como el Ello no tiene conciencia, es más, el Ello no es conciencia, no conoce ni de espacio ni de tiempo, en el momento justo del distraernos, posiblemente ¿dejemos de existir momentáneamente? Es posible, debido a que, la percepción es capturada por parte de un evento diferente, evento este, de características brumosas y/o nulas, totalmente antagónico al que nos encontrábamos asistiendo, y en el lapso de dicha distracción, ¿solo el inconsciente es el que toma partido? Los simios y los reptiles que llevamos en el Sistema Límbico, que es la parte arcaica o evolutiva de nuestro cerebro, ¿son los meros responsables de desconectarnos, en un muy corto lapso de tiempo, de la propia conciencia, con respecto a la realidad en la que nos estábamos desenvolviendo, por medio del estadío psicológico denominado "Yo", y que a través de él sumado al Super Yo, somos conscientes todos los días? ¿Si me distraigo, no existo? ¿Es posible entonces, que el ser humano sea una especie de máquina destinada a la constante generación de eventos, los cuales hacen que existamos y no existamos dentro de un pequeño instante de tiempo? ¿Somos lo que pensamos, somos lo que deseamos, somos lo que decimos, somos lo que vestimos, somos lo que amamos y lo que odiamos, y somos lo que dejamos de atender y por lo que tantas veces nos distraemos? Que es la distracción, sino un corto lapso de tiempo en el que no somos nadie, ni nada, porque es ese, el justo momento en el que no nos podemos definir, adjetivar, dar entidad, respondernos a nosotros mismos la fundamental pregunta existencial: ¿quien soy? La dis-tracción nos hace desaparecer, y esa tracción eventual desprovista del desdoblamiento de la conciencia, nos devuelve a nuestra existencia, nuevamente. Y no me refiero a la distracción relativa a la diversión que nos brinda, por ejemplo, el visitar un parque de diversiones, o ver una película interesante, o mejor aun, leer un libro; y nótese que no coloco la palabra "buen", entre las palabras "un" y "libro" debido a que, ¿quien tiene la suficiente potestad de la pura verdad para afirmar de que tal o cual libro es bueno y tal o cual libro, no lo es?, pues nadie, porque un libro bueno o malo, es como todo, relativo a las percepciones. Por lo tanto, y siguiendo con la distracción, no me refiero a dicha distracción en si misma, sino a la "Distractio Interruptus itso facto" (palabras en pseudo latín elegidas por mi), algo así como la distracción que nos interrumpe en el acto, sin necesidad de utilizar la conciencia, y que nos devuelve luego, a aquella conciencia, pero, esta vez, destinada hacia otro ámbito antagónico, brumoso, oscuro y sin entidad, diferente al evento consciente respecto del cual le estábamos depositando nuestro Yo y/o Super Yo, previo a la interrupción. Pues, en ese muy corto lapso de tiempo, ¿dejamos de existir? Pienso que si, porque dejamos de pensar, y si por lo que pensamos, es por lo que existimos, por lo tanto, por lo que no pensamos, es por lo que no existimos. Así que, ojo con las distracciones "itso facto".

¿De que estaba hablando?
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11/05/2017


Ni antes, ni después, solo ella, inalterable, indemne, desafiante, oscura, y aunque así lo sea, a todos nos conoce muy bien, y algún día, nos dejará lugar, para que pasemos a través de su afilada y reflectante Hoz.

No interesa lo posterior, y menos lo anterior, a su existencia, pero sí interesa, y que es imperioso que se comprenda cabalmente, que aquella existencia es segura, y quien la entiende de esta manera, es la tan temida por muchos y también, la tan amada y alabada por otros tantos, como lo es la denominada: Muerte. Ni antes ni después de ella, ni siquiera a su alrededor, solo ella, dentro de sus propios y oscuros dominios, en donde todo y nada, ocurre al mismo tiempo.

Todos los que la han conocido, pues han debido hacer un pacto de silencio, porque nadie ha vuelto para develar sus oscuras propiedades entitativas. Millones y millones la han visitado, ya sea, sin quererlo, o bien, por motus propio, han quedado bajo los designios de Ella, otros la han visto desde muy cerca, y otros tantos, la han sentido en forma de una distante presencia, pero quienes han logrado tener el permiso de traspasarla, no podrán retornar a contarnos ¿que es esa tan enigmática Muerte?, ni menos que menos, ¿que hay más allá de los dominios en donde Ella es la reina absoluta? Pero, si bien los que han estado cerca de ella, y luego han vuelto a este lado de la vida, solamente tienen vagos recuerdos de lo que podría llegar a ser... a esa tan enigmática y tan temida Muerte, nadie ha sido capaz, nunca, de poder definirla, de poder darle la verdadera entidad que creo que se merece, y mucho. Y soy consciente que, tampoco yo podré definirla tal cual es, pero, al menos, intentaré acercarme lo más que pueda, y ojo, acercarme con mi mente... por ahora.

Entonces, los que todavía no hemos llegado a estar cerca de Ella, ni menos que menos, haberla atravesado, solamente podremos valernos de la intuición y de la deducción, para encender la antorcha del entendimiento, sobre algo tan oscuro de entender, como lo es la Muerte. Todo ente oscuro, es así, sigilosamente inobservable e inescrutable, debido a que, su inherente oscuridad, nos hace extremadamente dificultosos a cada uno de nuestros intentos destinados a su comprensión de manera intuitiva deductiva, y es por ello que, todo lo que es oscuro, -y que no significa nada malo, sino que significa que para entenderla, en este caso, a la Muerte, hay que descorrer el gran manto de oscuridad que la cubre, el cual se conforma por medio de un muy alto grado de grosor y opacidad-, es por ello entonces, que, en este caso, la Muerte es oscura, debido al velo casi infranqueable que la cubre, y que únicamente la atraviesan, los que tienen el permiso de su parte, o los que no tienen su permiso, todavía, pero al menos, tenemos el derecho de analizarla, de manera metodológicamente intuitiva.

Antes que Ella, digámoslo así, de este lado de la Muerte, sabemos a ciencia cierta, qué es lo que sucede; del otro lado de Ella, solo podremos darnos cuenta, con un cierto grado de imaginación, pero respecto de Ella misma, de la Muerte, que el poder de nuestra penetración intuitiva, deberá estar revestida de una fuerza psíquica que en muy pocas ocasiones utilizamos, para lograr desentrañar velos y hacerlos mas transparentes.

Pues analicemos entonces, basados en el poder mental, y con las eficientes herramientas de la intuición y de la deducción, dejando fuera de este proceso, a todos los sentidos, porque los sentidos nos engañan, y no nos muestran toda la realidad, es más, el mundo de lo sensible, sin que se lo perciba, es mucho más amplio, que el accionar abarcativo de los sentidos pueda llegar a conocer por si mismo. Aunque hay veces que los sentidos, y con la gran ayuda de la intuición, el objeto de estudio, es develado de una manera bastante eficaz, y véase que expresé eficaz y no eficiente, porque ambas acepciones, no significan lo mismo.

La Muerte... ni antes, ni después... solo Ella, ¿que es? Pues, comencemos a intuir para luego deducir.

Pero para poder llevar a cabo tan magnánimo acto deductivo, respecto de un objeto de estudio, que es nada más y nada menos, que sobre la Muerte misma, y que se constituye como lo más oscuro y lo más impenetrable, a la hora de surcar sus intersticios, que de seguro poseerá, detrás de su gran y opaco velo de color negro, para poder hacer ello y mucho mas; debo extremar mi capacidad de percepción, de intuición y de deducción, con el objeto de mostrar al mundo, lo que realmente es la Muerte en si misma (desde mi punto de vista, porsupuesto), desprovista de toda otra relación con cualquier otro concepto a su alrededor, así se encuentre muy cerca, como también, a una gran distancia.

Solo a Ella, le pediré un poco de colaboración, al momento de interpretarla, tal como un periodista interpreta una cierta investigación. No se deben dejar cabos sueltos, ni deducciones basadas en ninguno de nuestros sentidos; es mas, nuestros sentidos, no deberían tener ningún papel en este largometraje, en el que me he embarcado.

Pues, la Muerte, la neutralidad por excelencia, la convergencia inequívoca de todo ser viviente, inteligente o no, y de cualquier reino, es un lugar en donde el visitante, ya sea de manera repentina, o bien, con aviso anticipado; de meses o de hasta años de antelación; es la receptora de todos los boletos destinados al inevitable traspaso de un mundo al otro. Y no me refiero a los boletos de entrada o a los de salida, porque la Muerte no es un espacio dedicado a contener, sino que es un estado dedicado a generar un punto de inflexión "Divino", entre un estado vibratorio que provee la vida misma, y otro estado vibracional muy diferente, y que en este caso, es lo que hay más allá del punto de inflexión denominado, Muerte. La Muerte es el punto de inflexión por excelencia, comparado con todos y cada uno de los puntos de inflexión existentes que no se relacionan con ella, y que, más bien, se relacionan con la vida misma, con lo que hasta ahora conocemos, ya sea por nuestros sentidos o por nuestra intuición y deducción, o bien, por una mezcla razonable de todo ello.

Primero partamos por el miedo a la Muerte, ya que la mayoría, con razón o no; no voy a abrir juicio sobre ello; le tiene terror, le tiene pánico, y vive su vida huyendo de todo evento diario que lo pueda siquiera, acercar, a la Muerte. Con lo cual, me pregunto, ¿porque huyen despavoridos, en lugar de aceptarla como una "muy poco elocuente compañera"? La Muerte no es la maldad, y tampoco la bondad, es neutral, es lo que es, un simple evento de transformación de la materia, de un estado físico-químico hacia otro, o también,  de un estado vibratorio, a nivel subatómico, hacia otro estado vibratorio, en donde, dentro de dicho proceso de inevitable inflexión, lo fisico-quimico y la vibración resultantes, gradualmente, van adquiriendo otras características, sin que lo esencial de lo primero, desaparezca, sino que, lo primero, se transforma en lo segundo, sin que las bases esenciales de la materia y de la energía, lleguen a mutar a otra esencia, a otro fundamento, porque, luego del "permiso" de parte de la Muerte, para que logremos traspasarla, al hacerlo, simplemente, nos convertimos en otra entidad, incorpórea, sin cohesión atómica, sin un Campo de Higgs que nos aglutine, y es por ello que, la materia transformada en energía, y la energía psíquica transformada en valiosa información, información que se debe traspasar hacia un siguiente estado existencial, en donde un flamante "Yo Centrismo" pueda recomenzar un nuevo ciclo de vida, es decir, en este lado del punto de inflexión, punto aquel denominado como Muerte, es decir, en el lado en donde la vida y la inteligencia, nuevamente florecen juntas, pese a las vicisitudes de las que todos somos conscientes.

Luego de que la Muerte nos concede el permiso de traspasarla hacia el otro lado, dicho evento, no es mas que el comienzo de un nuevo ciclo, para retornar en una forma renovada, al lado del punto de inflexión que se denomina como "Vida".

Pero, ¿que es la Muerte en si misma?

A mi entender, en base a la intuición y a la deducción, la Muerte es tal como el Presente, como sabemos, ambos "no existen", por ser ellos, dos puntos de inflexión entre un estado y otro estado antagónico, siendo dicho punto de inflexión, un lugar dinámico, únicamente demarcatorio, entre dos estados contrapuestos, y por ello, todo objeto "inflexivo" de análisis que sea dinámico, y que posea también, una cuota de caos entre sus propiedades, su aparente determinismo se vuelve una bruma espesa, casi impenetrable. Pero, de todas maneras, pensemos que la Muerte es determinista, en algún punto de su imperceptible existencia "inflexiva", por lo que, de esta manera, lograremos determinarla, al menos, en una forma de acercamiento hacia ciertas realidades intrínsecas a ella, respecto de este escurridizo "objeto" de análisis.

Cuando a un ser vivo le llega la hora de visitar a la Muerte, y luego traspasarla, se dice que dicho ser vivo, -en este caso, para mejorar el entendimiento, tomando a una persona-, dicha persona, al morir, se dice que ha dejado de existir, pero no debemos olvidar, que nada deja de existir, nada desaparece, sino que, todo, absolutamente todo, sufre una gran alteración de sus propiedades constitutivas fundamentales, las cuales, dichas propiedades se comportan de una cierta manera, en este lado de la Muerte, es decir, en el lado de la vida, mientras que, en el lado que continúa después de la Muerte, las propiedades cambian constantemente, haciendo que, lo que antes era, posteriormente no lo sea, haciendo que, lo que antes era un cuerpo material y dotado de inteligencia, ahora sea un cuerpo en proceso de transformación a pura energía, y respecto del cual, su inteligencia, sus sinapsis, como son todas ellas procesos cuánticos, las mismas pasan a conformar otro punto del entrelazamiento cuántico de su infinita existencia, por lo que, la mente no desaparece, sino que vive recorriendo un largo camino de dimensiones existenciales. Esto último es ciencia pura y comprobada, respecto del comportamiento de las partículas subatómicas, incluida el Bosón -o Campo- de Higgs, el cual aglutina a todas las demás partículas, dándoles una entidad definible, como consecuencia.

Pero, la Muerte en si misma, es tan oscura, que todo intento de analizarla, más no terminar nunca de intuir su derredor, se conforma como un dificultoso trabajo intuitivo y determinista, pero con esporádicos ataques de indeterminismo puro. Es por ello que, la Muerte es oscura, porque así debe serlo, para que, quien la coloque en el banquillo de los acusados, nadie pueda desentrañar sus propiedades conformantes. Pero, he aquí que no me rindo tan fácilmente, ni siquiera ante la propia Muerte. Es por lo anterior que, extiendo mi mano para descorrer el pesado velo que cubre a la Muerte en toda su incorporeidad, y puedo llegar a percibir, solo con mi intuición, que la Muerte, no es nada más que otro estado determinista de un cierto Ser Vivo; y del mismo Ser Vivo, ahora Muerto; estado que se ocupa de reparar la existencia de un ser, transformándolo en otro, y dejando lo que es parte inequívoca de la tierra, en la misma tierra, y lo que debe ser parte necesariamente evolutiva, en el siguiente receptor futuro, del Ser Vivo que acaba de morir. La Muerte se ocupa de ordenar la evolución de las especies, e intentar separar, lo que no es necesario, de lo que es vitalmente necesario, y que atañe a nuestra especie por completo. La Muerte trabaja sin descanso, motivada por la "emoción" de que, ningún "Yo Centrismo" se debe perder, por más que el cuerpo material pase a ser polvo. El "Yo Centrismo", es transmisible evolutivamente, no solamente a través de la memoria genética, sino que, a través de la memoria Egregórica Universal. El Egregor, el cual es parte de estudios científicos de mi parte (buscar "Egregor Meter Project") es la conformación, local, global o universal, de una sola supra existencia de una Supra Mente Universal, la cual contiene a todos los "Yo Centrismos", (Yo's de personas fallecidas) que deberán retornar a la materia nuevamente, hacia un nuevo nacimiento. La Intención de cada una de las mentes del Egregor, esa fuerza psíquica por excelencia, es la gran conformadora de la Gran Mente Universal, porque la Intención, es la única fuerza vibratoria cuántica, que logra cambiar el estado de un determinado sistema receptor de dicha Intención, y que en este caso, se constituye como un gran empuje hacia adelante, dado a la evolución psíquica de nuestra especie. 

Así como es imposible el pensar que el Universo sea infinito, y que es imposible el pensar de que no hay más universos que en el que vivimos, y que, peor aún, de que en algún lado, el contenedor de todos los universos finitos, -como en este que habitamos-, es decir, el Multiverso, tenga, en algún lugar, un límite, un final, y que después existe la nada en una extensión sin fin; como es imposible pensar en lo anterior, también es imposible pensar que, cada uno de nuestros "Yo centrismos" desaparezcan con la muerte de nuestro cuerpo físico, ya que, el "punto de vista", no desaparece, porque hasta es algo eminentemente lógico, ya que, tanto el punto de vista de todos los demás seres vivos, como desde el mio, aun después de pasar por las manos organizativas de la Muerte, cada "Yo Centrismo" (es decir, cada punto de vista desde uno mismo) debe continuar existiendo, porque, de alguna manera, el punto de vista o "Yo Centrismo", inevitablemente deberá residir en otro huésped, por decirlo de alguna manera más cientificista, y por mas que no nos acordemos de nuestro "Yo Centrismo" anterior, ese "punto de vista" que era, antes de pasar por las manos organizativas de la Muerte, ahora es el mismo "punto de vista", el mismo "Yo Centrismo", dentro de un huésped material renovado. Expreso mi propia frase: "Yo Centrismo" en lugar de Egocentrismo, para no confundir la idea que quiero expresar aquí, aunque ambas acepciones, se refieren a lo mismo, pero, el expresar "Yo Centrismo" me parece mas auténtico, para entender que, ese mirar desde dentro de nuestro cuerpo, hacia afuera, al morir nuestro cuerpo, ese mismo ver hacia afuera, aunque sea desde un nuevo cuerpo, seguirá dándose de manera in aeternum, mientras la Muerte no se canse de hacer su trabajo... suceso que no considero en lo absoluto.

La Muerte es la Empleada de la Vida, es la que ordena y la que también separa la paja del Trigo, la materia de la Mente, y se dedica a reutilizar lo que nos hace ser lo que somos: conciencia pura en constante evolución, dentro de un envoltorio temporal, denominado cuerpo, el cual evoluciona de manera diferente y separada en comparación a como lo hace la mente consciente.

No debemos, por todo esto, tenerle miedo a la Muerte, aunque le tengamos miedo al proceso que nos lleve a ella, el cual a veces, puede ser largo y tortuoso, tanto para uno, como para los que nos rodean. Es por ello, que la Muerte es un ente organizativo, dedicado a discriminar lo que no sirve, de lo que sirve, y actúa en consecuencia, para que, lo que sirve, se vuelva a reutilizar, y que es, el conocimiento adquirido dentro de cada "Yo Centrismo", y que, aunque no lo recordemos, por estar alojado en el Subconsciente, este estrato psicológico, tiene suficiente poder atemporal para dirigirnos en la misma dirección en la que antes se dirigía el "Yo Centrismo" de la vida precedente.

Las manos de la Muerte no son más que las extensiones de la propia Creación del Universo; en donde, desde un punto de vista infinitesimalmente pequeño, desde un "Yo Centrismo infinitesimalmente perceptible", la vida se abrió paso; en donde, de seguro, la vida florece eternamente, y para todos los lares, y de maneras en que, de a poco, ya nos estamos imaginando, y más aún, gracias a algunos nuevos telescopios... observando.

La Muerte no es mas que la Vida, cumpliendo otro rol dentro de un determinismo que aparenta ser un caos, pero que, indefectiblemente, sigue siendo determinismo, y que, respecto de una basta parte de él, todavía no logramos encontrar las leyes que lo gobiernan.


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26/02/2014


El alma, una de las más grandes incógnitas desde que el ser humano tiene uso de razón. ¿Que es el alma? En un intento por responder a esta pregunta desde un punto de vista científico, he llegado a la conclusión detallada en este link. Pero, mas allá de lo que en dicho artículo explico, o sea, mas allá de que podemos concebir la existencia espacio-temporal del alma -y del cuerpo-, gracias al entrelazamiento cuántico, -explicado también en dicha publicación-, voy a pensar en otro punto de vista para concebir la existencia del alma, es decir que voy a entenderla desde un punto de vista basado en la transitividad Causa-Efecto.

Pensemos. Como absolutamente nada es increado en el universo, nada existe por si mismo, nada se manifiesta sin tener un génesis, nada, absolutamente nada en el universo pasa desapercibido ante los ojos de la creación, aquella transitividad de la que hablaba mas arriba, es pasible de que ocurra una y otra vez sobre todo objeto compuesto por energía o por la aglutinación de ésta en lo que se le ha dado en llamar: materia.

Dicha transitividad, merece nuestra atención, debido a que, como recién expliqué, respecto de que nada es increado, todo ente creador es el génesis de algo más que le sucede (y creado por lo que lo precede), es decir, si nos remontamos a la teoría del origen del universo, el infinito, frío y oscuro, repleto de Cuerdas o Branas, fue el creador de la Sopa Primordial, una viscosidad plasmática repleta de partículas esenciales, denominadas Quarks y Leptones, las que a su vez crearon otras partículas mas complejas denominadas Protónes y Electrones, que a su vez crearon los Fotónes (partículas de Luz), para pasar luego a la creación de los átomos, y así sucesivamente, en un constante colisionar a la velocidad de la Luz, aquellas partículas esenciales y primordiales dieron un gran paso genético, hacia la creación de la materia, y por consiguiente, hacia todo lo que percibimos con nuestros sentidos (y a veces algo más) como seres resultantes de aquella creación primaria. Por tales innegables ejemplos, a la vista de todos, nada es increado y todo es creador de algo más. El Universo... nuestro Universo... tiene como principio fundamental para que sea lo que hoy es, el de ser creativo, desde la Gran Causa primigenia hasta cada uno de sus efectos... y por ende nosotros, la Humanidad. Esa creatividad es transitiva desde el mismísimo comienzo de todo... y del Todo. Y el Todo nos lo ha legado como una manera de que la creación no haya sido en vano, sino que se mantenga por toda la eternidad. Todo lo creado, también tiene el sello de la creación y por ende es creativo... es creador. Esa transitividad que nos viene desde que se hizo la Luz, también es nuestra.

Pero, no solo somos creadores a través de nuestros pensamientos y de nuestros actos en respuesta a aquellos, sino que también somos los creadores de nosotros mismos, somos los que moldeamos nuestra realidad externa, pero también somos los creadores de nuestra realidad interna. Aquella transitividad es la que nos lo ha ordenado por simple naturaleza evolutiva.

Ahora bien, respecto de nuestra realidad interna, -ya que de la externa, en mayor o menor medida, todos tenemos una buena idea de como crearla-, nos iremos refiriendo a lo que mencioné al principio, y que, por supuesto, es la razón de ser de esta publicación. El Alma, ese concepto milenario, acuñado por muchas religiones de todas partes del mundo, ese Alma, esa posible substancia que nos hace ser lo que somos, debido a que cuando nacemos, o cuando morimos, el Alma aparenta no estar presente, o al menos, no estar conformada o aglutinada como un Ser dentro de nuestra existencia, con lo cual, la idea de que el Alma es creada por cada uno de nosotros, -gracias a aquella transitividad proveniente desde la Creación-, es la idea que más me convence a la hora de tratar de quitar el velo de uno de los enigmas mas grandes que la humanidad tenga memoria.

Entonces, como efectos Creadores que somos, con todas las de la ley, provenientes desde la Causa Creadora primigenia, y aunque nacemos sin un Alma definida y sin cohesión entitativa, es decir, sin un orden que le dé su razón de ser a este proto-Ser dentro de nuestro interior, dentro de nuestra psique; en el transcurso de nuestra existencia física, dependerá de nosotros, si respetamos aquella transitividad, para ser los creadores de nuestra Alma. Pero, ¿como hacemos para crear nuestra Alma sabiendo a ciencia cierta que somos innegables creadores por herencia? Y la respuesta se encuentra guardada dentro de cada uno de nosotros, como el mayor de los secretos que la humanidad ha poseído jamás. Y los únicos que sabremos y que podremos descubrir la manera justa de transmutar aquel proto-Ser, sin entidad definida, en un verdadero Ser, incorpóreo, inmaterial, trascendental, energético, entitativo, y siempre receptivo a que le demos existencia por medio del poder de crear... somos cada uno de nosotros.

De la misma manera de que somos artífices de nuestro propio destino, y como tal, el destino es meramente externo a nuestra existencia corpórea, también somos los artífices, los creadores de nuestro interior incorpóreo y psíquico... es decir, que somos los creadores de nuestra Alma (o nuestro Alma).

¡¿Pero, como creamos el Alma para que, luego de nuestra muerte, ésta trascienda por sobre nuestra propia y corta existencia corporal?! Ni mas ni menos que con la inherente manera de pensar de la que todos somos acreedores. No existe otra vía de modificar nuestro interior, de transformar aquel proto-Ser en nuestra Alma a futuro, que por la acción creadora de nuestros pensamientos, y durante todo el transcurso de nuestra vida. El pensamiento es, en esencia, lo mismo que aquella sopa primigenia creando nuestro universo, es decir que, si nosotros pensamos en ser creativos, interna y externamente, estaremos imitando la gran mente del Todo, estaremos jugando, con todo derecho, a ser dioses, estaremos siendo artífices de nuestra propia trascendencia, es decir que, estaremos preparando y definiendo a aquel proto-Ser, para que luego de nuestros años dedicados a ser creadores, el nuevo Ser inmaterial, transmutado por nosotros a partir del proto-Ser, y residente dentro de nuestra psique, nos trascienda como una unidad homogénea, cohesionada y con entidad propia, capaz de formar parte de una mente -o Alma- aún mas grande... de un Alma o Mente Universal.

Pero, retornemos a la idea y a la pregunta central de esta publicación, y que es, ¿de que metodología o procedimientos, provenientes del pensamiento, nos valemos para crear nuestra Alma? ¿Como creamos un nuevo Ser dentro nuestro, para que éste nos trascienda en el momento de dejar nuestro envoltorio material? ¿Que herramientas utilizamos para ser Creadores de nuestro interior?

Y las respuestas a esas tan difíciles preguntas, -debido a su relación con el tema tratado aquí-, van en dirección y sentido perfectos a un solo concepto: autoconocimiento. Por intermedio de éste concepto, tan necesario en la humanidad actual, tendremos la posibilidad de crear nuestra Alma, pero, ¿en que consiste el mencionado concepto de conocernos a nosotros mismos? ¿De que manera lo fragmentamos en varias actividades, para que las podamos llevar a cavo fácilmente? 

Pues, las actividades aplicadas para nosotros mismos, -y por nosotros mismos-, que tenemos que llevar a buen puerto, para ser los creadores efectivos de nuestra Alma, de nuestra trascendencia, de nuestra inmortalidad, desde mi punto de vista, son las siguientes:

En primer lugar, debemos llevar una vida de intraversión, es decir que debemos estar permanentemente conscientes de nuestros actos, realizados y por realizar, debemos recordarnos siempre a nosotros mismos en situaciones anteriores, debemos viajar en el tiempo, hacia atrás, -ya sea durante un segundo o durante 20 años-, para mirarnos a nosotros mismos en tal o cual situación pasada, y por ende, recordar de que manera respondimos a tal evento en el que estuvimos inmersos. En resumen, tenemos que formar el hábito diario, de que, al final del día, nos recordemos a nosotros mismos, -al menos en el día que transcurrimos-, en tal o cual situación de la que fuimos partícipes, como si fuéramos una visita invisible, de nosotros mismos hacia nosotros mismos, -desde un hipotético futuro-, con el objetivo de observarnos, desde la perspectiva en tercera persona. Con esto estaremos examinándonos de una manera mas objetiva, nuestra propia subjetividad pasada.

En segundo lugar, un ingrediente más para crear nuestra Alma (o nuestro Alma), con el objetivo puesto en ir dándole entidad a ese proto-Ser que nos trascenderá luego de la desaparición de nuestro cuerpo material, es el que le prestemos atención a nuestros sueños. Nuestros sueños tienen mucho que decirnos respecto de nuestra vida de vigilia, pero se encuentran tan relegados en el conjunto de quehaceres dentro de nuestra conciencia, que simplemente no somos capaces de recordarlos al momento del despertar, o bien, ni siquiera tenemos la intención de hacerlo, lo cual es mucho peor que querer recordar y no poder. El ejercicio de recordar los sueños es como todo, un hábito que se logra diciéndole a nuestra psique consciente, justo antes de dormir, que necesitamos recordar nuestros sueños con los mayores detalles posibles. Esta orden que le damos a nuestra conciencia, es algo similar a cuando nos debemos despertar muy temprano al otro día, y nuestro inconsciente se entera de ello debido a nuestra necesidad, que es la de levantarnos temprano. Dicho y hecho, o mas bien, pensado y ordenado, al otro día nuestro cerebro nos despertará sin mas reloj que el biológico, a la hora programada la noche anterior. Bueno, lo mismo sucede con el hábito diario, de programar a nuestra psique, que al despertar recordemos lo que hemos soñado, y con el mayor detalle posible. Y algunos se podrán preguntar lo siguiente: ¿y para que necesitamos recordar lo que soñamos? Pues, yo les respondo, por el simple hecho de que el inconsciente; el lugar de nuestra psique donde se guardan todo tipos de eventos, los pasados (recuerdos), los presentes (eventos con alto contenido emocional) y hasta los futuros (leer aquí y aquí); ese inconsciente, es, de los tres estadíos psicológicos (el Yo, el Super Yo y el Ello) el que más nos conoce por dentro, y desde que nacemos. Es el que ha guardado todo tipo de eventos, con lujo de detalles, desde el día en que estábamos en el vientre materno hasta el presente (y también desde el futuro - ver links superiores). Pero este inconsciente tiene algunos problemas de comunicación, para con nosotros, para con nuestro estado consciente, pudiéndolo hacer especialmente mediante los sueños. Es por ello que debemos estar atentos y programarnos para poder recordarlos, ya que los sueños, ese mundo onírico repleto de imágenes simbólicas, son, ni más ni menos, que una recomendación por parte "del que sabe", de nuestro inconsciente, de que debemos cambiar algo en nuestra vida. Pero, el tema es saber interpretar dichas imágenes arquetípicas, tema que se escapa a esta publicación, por lo que para ello, les recomiendo que lean el libro, "El hombre y sus Símbolos" de Carl J. Jung.

En tercer lugar, y en una relación estrecha con lo escrito en el párrafo anterior, existe un ejercicio mental, que particularmente, y al igual que todos los anteriores, vengo realizando desde hace muchos años (desde que tenía 14 o 15 años aproximadamente) y que es la de ser partícipes conscientes de nuestro mundo onírico, de vivir conscientemente dentro de los mundos simbólicos creados por el inconsciente, de vivir dentro de nuestros propios sueños. ¿y como realizamos esto? Pues, ello se logra en el preciso instante en el que nos despertamos en medio de un sueño, instante justo en el que la consciencia gana terreno hacia lo profundo del Ello, pero, en lugar de despertarnos, lo que hacemos es lograr "abandonar" ese pequeño estado de vigilia para ingresar, -con nuestros pasos conscientes-, al mundo onírico de los sueños, pero, gracias a que, por un instante, la consciencia ganó terreno psicológico dentro del universo inconsciente, -o bien dentro del pre-consciente-, pudimos dormirnos nuevamente y retomar nuestro sueño en ese estado entrecruzado, entrelazado de consciencia e inconsciencia. A partir de ese preciso instante, una parte de nuestra consciencia se encuentra dentro de una parte de nuestra inconsciencia, la cual se encuentra con un "mensaje" para nosotros (o sea el sueño), cuyo destinatario es nuestro "Yo", dentro del cual -dentro de ese sueño- hemos podido ingresar con una buena dosis de consciencia para poder tener una cierta libertad de acción y de decisión dentro del simbolismo arquetípico creado por el Ello, o sea por el inconsciente. Hemos, literalmente hablando, accedido dentro de nuestro sueño, y hemos podido ser parte consciente de él. A esto se lo llama: Sueños Vívidos, y es otra de las importantes cosas a tener en cuenta para poder crear nuestra Alma y llegar a darle entidad para cuando llegue el día de su liberación.

En cuarto lugar, otro aspecto que debemos tener muy en cuenta para ese gran trabajo que es el de crear nuestra propia Alma, es la de incentivar la curiosidad en nosotros mismos. La mencionada virtud es clave a la hora de incluir nuevos conocimientos a nuestra mente sedienta, es la base de algo mas grande que la curiosidad en si misma, y que son las preguntas. La curiosidad, -aunque algunos dicen que mata-, es fundamental para obtener respuestas y de esa manera acrecentar nuestra sed de sapiencia. La curiosidad genera preguntas, las preguntas reclaman estudios e investigaciones de nuestra parte para que aquellas sean respondidas, y por ende, las respuestas, vigorizan nuestro saber. Y si por la curiosidad deberemos morir... pues moriremos, no sin antes haber creado nuestra Alma.

En quinto lugar, debemos pensar en que el Alma deberá tener una razonable homogeneidad, y sin irme al terreno corporal o material, deberá tener un cierto nivel de cohesión atómica consigo misma, para que esa entidad que supimos crear durante el transcurso de toda nuestra vida; -mediante la aplicación de los pasos anteriormente detallados- y a partir de aquel proto-Ser interno; no se desbarate en el intento y desaparezca junto con nuestro cuerpo material. Entonces, no solamente el de ser los creadores de nuestra propia Alma es la misión principal que tenemos dentro del universo, sino que también, la de mantenerla con una alta cohesión atómica entre su esencia constitutiva, y que es éste, el último de los objetivos. ¿Y como lo hacemos? ¿Como mantenemos o conformamos a nuestra Alma, como si fuera una entidad indivisible y definible? Bueno, como sabemos, los pensamientos y recuerdos guardados tanto en el consciente como en el inconsciente, que en conjunto conforman todo lo que somos, no es más que energía fluyendo por un medio que es nuestro cerebro, y esa energía -compuesta por átomos- tiene masa, y esos átomos -compuestos por Electrones, Protones y Neutrones- tienen masa, y a su vez esos Electrones, Protones y Neutrones -compuestos por Quarks y Leptones- tienen masa, y a su vez dichos Quarks y Leptones -esenciales de la materia- son los que verdaderamente conforman dicha masa, por lo tanto, aquella homogeneidad requerida para que nuestra Alma no se desbarate dentro de la Gran Mente del Todo, deberá ser una realidad casi absoluta, con el simple hecho de masificar nuestros pensamientos y recuerdos, es decir, el aportarles masa a nuestros procesos mentales, con el objetivo de que los campos de atracción, provenientes de la propia naturaleza universal, hagan lo suyo con aquel proto-Ser devenido en Ser, o sea, que el campo que conforma la materia, tenga una pequeña ingerencia sobre nuestros pensamientos masivos, con el propósito de mantenerlos siempre unidos y relacionados entre si, tanto a los provenientes del consciente como los del inconsciente. Pero, con el objetivo de que nuestros pensamientos tengan masa, de que nuestra Alma -al crearla- tenga la masa suficiente para luego trascender a nuestro cuerpo, es necesario generar, durante toda nuestra vida terrenal, la suficiente cantidad y calidad de recuerdos, de saberes, de estudios, de intuiciones, de pensamientos, de razonamientos, de sentimientos, de virtudes, de actitudes trascendentes, de legados inestimables, etcétera, con el objetivo de que, a mayor cantidad y calidad de todo lo recientemente descrito, la homogeneidad de nuestra psique, de nuestro Yo, de nuestra Alma, sea tan masiva, tan cargada de energía, tan repleta de átomos, tan infinitamente circundada de partículas masivas de todo tipo, que, en conjunto con aquel campo de atracción proveniente desde la mismísima Creación, nuestra Alma, nuestra nueva esencia ante los Ojos del Universo, nuestro último nacimiento hacia la inmortalidad, nuestro pase a ser parte esencial y eterna dentro de la Mente del Todo... sea una realidad.

En sexto lugar, y para agregar una manera más con el objeto de ayudar a construir nuestra Alma, se encuentra la meditación habitual a solas y en silencio, aunque sea por diez minutos diarios, pero la meditación, ese desconectarnos con todo lo externo, el predisponer nuestra atención, nuestro foco mental, hacia nuestro interior, a estar atentos a algo tan "simple" como nuestra respiración, a nuestros latidos cardíacos, a sentir cada músculo de nuestro cuerpo, a repeler todo suceso externo que nos intente extraer desde el "centro de la tierra", a repeler todo pensamiento que nos quiera desconectar de todo lo anterior... esa meditación habitual, es fundamental para reforzar la homogeneidad de nuestra Alma, ya que con este ejercicio, no estamos pasivos, todo lo contrario, estamos atentos a nuestro propio cuerpo físico y psíquico, generando un vendaval de conocimientos al respecto, y a mas conocimientos, mas masa, y a mas masa, mas homogeneidad del Alma, sin que ésta llegue a tornarse con características corpóreas.

Por todo lo anterior, concluyo, desde mi humilde punto de vista, que al Alma la debemos construir desde que tenemos uso de razón, por medio de procedimientos iguales o similares a los detallados en los párrafos superiores, con el agregado de un objetivo muy especial que es el de romper con el interminable ciclo de la reencarnación, es decir que, llegaremos a crear nuestra Alma de modo de poder ser parte eterna de la Mente Universal, no así, de un nuevo cuerpo material. El Alma no existe de la nada, sino que se la construye con el pasar de los años. Una mente dominada por el mundo light, banal, superficial, individualista, hipócrita, ególatra, consumista, dependiente de otros, externalizada por el mundo multimedial, y un gran etcétera, no podrá jamás ser creadora del Alma que hará trascender su existencia hacia la eternidad. En cambio, una mente altruista, dedicada a los puntos nombrados en los párrafos superiores, -y aún más-, a resaltar sus propias virtudes y a dominar sus pasiones, al final de su vida corporal, de seguro habrá tenido la certeza de que el seguir los pasos de la mismísima creación, de haber sido un Creador, su Alma vivirá para siempre... lograremos convertirnos en Seres inmortales.


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08/12/2013

La ciencia es la actividad humana por excelencia que, -además de sus propias y formales incumbencias conocidas por la mayoría de las personas de este planeta-, a la hora de convertir mitos en verdades demostrables, leyendas en verdades incuestionables, sucesos fuera de lo normal en descripciones lógicas y empíricamente comprensibles, percepciones misteriosas en realidades metodológicamente aprehensibles; mas toda otra actividad de estudio de los eventos que nos rodean, que no se ajusten a su método científico y que además, la ciencia todavía no es capaz de darles una explicación razonable, es automáticamente catalogada como una pseudociencia, es decir, según la ciencia, la pseudociencia es denominada de esa manera, debido a que no utiliza el método científico para demostrar la veracidad -o no- de ciertos objetos de estudio, o mejor dicho, de ciertas hipótesis sujetas a evaluación y de generar una conclusión.

Quiero aclarar, antes de continuar, que el concepto del "Alma Cuántica", el del "Yo Cuántico" y el del "Ello Cuántico", (además del de "Estadíos Psicológicos Cuánticos") son conceptos propios, revelados ante mi consciencia (e inconsciencia) como resultados de diferentes investigaciones al respecto, desde hace muchos años.

Pero antes de proseguir, pondré en consideración el origen etimológico de la palabra Ciencia:

La palabra ciencia proviene del latín scientia (conocimiento), compuesta con:

El verbo scire, saber.
El sufijo -nte, que indica agente, el que hace la acción, como en: confidente, extravagante y solvente.
El sufijo -ia, que indica cualidad como en: existencia, inteligencia y sentencia.
     
Esta palabra es un cultismo reavivado en el siglo XIII que de la cual también nos llegan algunos derivados como:
       
- Consciente, de con scire o "con saber", o "bien despierto".
- Conciencia, de conscientia o "capacidad de saber".
- Concienciar o conscientizar, hacer que alguien sepa.
- Conscienciación, acción de concienciar.
- Científico, de scientificus, persona que hace (ficare) ciencia.

- Inconsciencia, inconscientia, lo contrario de consciente.

Prosigamos. Como sabemos, de alguna manera, una determinada hipótesis se demuestra o se descarta luego de aplicarle el método científico, por lo que, poniendo un ejemplo: si la materia y la antimateria se crearon en mismas cantidades luego de la creación del universo, y teniendo en cuenta que, cuando una se pone en contacto con la otra, éstas se aniquilan mutuamente generando una explosión de proporciones colosales, entonces, ¿como es posible que la materia todavía siga existiendo en el universo si ésta se aniquila junto con su contraparte?, por lo que a esta pregunta, la ciencia la responde con la teoría de la Supersimetría, -derivada ésta a su vez, del método científico-, la cual explica que por cada partícula subatómica, existe su antipartícula, como por ejemplo, que por cada electrón con su masa inherente y su carga eléctrica negativa, existe un antielectrón con igual masa pero con carga eléctrica positiva (a este último se lo denomina positrón) y que además, la respuesta a aquel porqué, es que al momento de suceder aquella aniquilación no solamente se produce luz (creación de fotones), sino que también se genera una materia sobrante, o mas bien resultante de dicha aniquilación materia-antimateria, por lo que, ese sobrante es lo que nos hace estar usted y yo abocados a escribir y a leer este artículo respectivamente. Esto hace la ciencia, y mucho más.

Ahora bien, cuando la ciencia, se enfrenta a una hipótesis respecto de un cierto objeto de estudio del tipo de las detalladas al principio de este artículo, realiza lo que siempre hace, y que es aplicar su método. Y si ese método no demuestra la veracidad de aquellas hipótesis, -como por ejemplo los sucesos fuera de lo normal, "lógica y empíricamente incomprensibles"-, y además, si dichas hipótesis se encuentran agrupadas bajo una determinada actividad de estudio de la realidad circundante y a la vez que inherente a nosotros, los seres humanos, como por ejemplo la Parapsicología; la ciencia, automáticamente determina que aquella es una pseudociencia debido a que sus afirmaciones no se desprenden del método científico para poder demostrar si una cierta realidad analizada bajo la Parapsicología, es verdadera o falsa.

Pero, ¿hasta donde la ciencia es ciencia? y ¿hasta donde la pseudociencia es pseudociencia?. ¿Hasta donde el método científico define a la "realidad"? y ¿hasta donde el supuesto método pseudocientífico realiza lo mismo?

En primer lugar, para definir y darle un significado verdadero a cierto objeto de estudio, es menester el poder entenderlo correctamente, ¿y a que me refiero con entender?, simplemente a poder desmenuzar una a una las características inherentes y constituyentes a un determinado objeto de estudio, como para luego entender el todo.

Pensemos pues, en primer lugar, que la ciencia viene evolucionando desde hace mucho tiempo hasta llegar, hoy en día, a concebir y organizarse bajo un método al que le llamaron científico. Dicho método no es más que, al encontrarse éste, ante un objeto de estudio con ciertas características inexplicables, luego de la aplicación del referido método sobre el objeto, las conclusiones serán verdaderas o falsas, blancas o negras, no permitiéndose grises al respecto. Esta evolución en el método científico, no es otra cosa que la maduración progresiva de sus propias leyes, de modo de poder definir y luego conocer, cada vez con mejor precisión, una determinada realidad, del propio ser humano, del mundo que lo rodea y del universo que lo contempla. Y dicha maduración metodológica de la ciencia, proseguirá con características in aeternum. Por lo que de todo esto, se desprende lógicamente que, a todos los objetos de estudio que todavía no se han podido explicar -y los que vendrán en el futuro-, les llegará su debido tiempo. Mientras tanto, la ciencia solo puede explicar hasta donde su poder metodológico ha podido madurar o evolucionar con el paso del tiempo.

Entonces, la ciencia es Ciencia, hasta donde su indudablemente espectacular, pero a la vez limitada capacidad de explicar la realidad esté a su alcance metodológico. Pero, ¿que sucede cuando el método científico no puede explicar cierta realidad? Lo que sucede es que, como detallé antes, las realidades son tales, o solo ven la Luz, en el preciso momento en que el método científico los pueda definir; ni un instante antes, ni un instante después. Todo lo demás que queda fuera de su alcance metodológico, para la Ciencia, es inexplicable, y por consiguiente, si surge otra corriente de pensamiento que le da una explicación razonable a lo que la Ciencia no puede explicar con su método, automáticamente denomina a aquella corriente (o bien, a aquella variante del que no debería ser un único método, como el que la Ciencia utiliza) como una pseudociencia.

Con todo lo antedicho, respecto de la que creo yo que está mal llamada pseudociencia por la comunidad científica, y que es la Parapsicología, puedo afirmar, solamente utilizando mis humildes conocimientos y con la ayuda de mi pensamiento intuitivo o a priori, que disiento con las afirmaciones de la comunidad científica, respecto de la que creo yo que es una descalificación al esfuerzo humano por entender todo lo que se encuentra mas allá de nuestra psicología científica. La Parapsicología se compone, etimológicamente hablando, por dos palabras, a saber: el prefijo "para" y la palabra "Psicología". Respecto del prefijo "para", su significado expresa algo que está "mas allá de", es decir, si la Psicológía, que es una ciencia que utiliza aquel único método científico para el estudio de la mente, le da explicación a ciertos comportamientos humanos, la ParaPsicología, desde mi perspectiva, le da la explicación a todo suceso u objeto de estudio que se encuentra mas allá -o junto a- lo que la Psicología pueda llegar a explicar con su inmaduro -aunque a la vez muy evolucionado- método científico.

Por ello, es mi parecer que, tanto la Psicología como la Parapsicología se encuentran separadas por una gran línea divisoria y aparentemente infranqueable por ambas, por lo que, de un lado de dicha división, la Psicología se encarga de definir comportamientos normales y también anormales o patológicos de la mente humana, mientras que la ciencia Parapsicológica se encarga de darle sentido, de caracterizar, de identificar, todo aquel suceso fenomenológico normal que se desprende de la vida y del desarrollo mental y espiritual del ser humano. Y a ésta última, la he llamado correctamente ciencia, y sin temor a equivocarme, debido a que es imperioso unificar el saber humano bajo todas las metodologías, no habiendo espacio para una única forma de entender la realidad. Si solo aceptamos un solo método para entender el macro y el microcosmos, automáticamente estaremos viendo una parte de la realidad -aunque una gran parte-, descartando el hecho de que, de la diversidad de pensamientos y metodologías, surgen las verdades mas cercanas a lo absoluto, ¿no es así?

Sin detenerme en los sucesos que la Parapsicología explicaba desde sus inicios, hoy en día se centra fuertemente en la Percepción Extrasensorial, las premoniciones, los Deja Vú y la Telepatía. También se podrían incluir en el campo de la Parapsicología el análisis de Experiencias Cercanas a la Muerte (ECM) o la Telequinesis. Aunque, según lo que expresa el -inmaduro pero a la vez muy evolucionado- método científico, o bien desde la comunidad científica, no se han demostrado la existencia de ninguno de estos fenómenos.

Ahora bien, repetí la palabra "inmaduro" para caracterizar al método científico, ya que, con cada actualización de sus leyes, éste madura cada vez más, siendo el mencionado hecho, un proceso que se repetirá por los siglos de los siglos, debido a que la naturaleza nos espera con nuevos misterios en cada vuelta a la esquina.

Por lo tanto, es aquí en donde ambas disciplinas científicas deberían unirse. En el momento en que una no conforme con la explicación de cierto hecho, la otra debería hacer el resto, ya que serán dos visiones diferentes respecto de un mismo objeto de estudio, aplicando el método científico de ambas, de la Ciencia y de la que ésta mal denomina pseudociencia. Y un buen ejemplo de esta unión de corrientes de pensamientos, es la Ciencia Noética, doctrina que se ocupa de la inteligencia, del intelecto y del entendimiento. El siguiente enlace se corresponde con la página Web del Instituto de Ciencias Noéticas en EE.UU.: http://noetic.org/.

En consecuencia, y trayendo a colación los actuales objetos de estudio de la ciencia Parapsicológica, como la Percepción Extrasensorial, la Telepatía, la Telequinesis, las Premoniciones y las experiencias cercanas a la muerte -referenciadas algunas de éstas por el propio Carl G. Jung-, mi punto de vista, y aunque siempre es muy racionalista, también es extremadamente abierto a todas las posibilidades de pensamiento, además de rechazar fuertemente a cualquier dogma que impida llegar a una verdad consensuada y cercana a lo absoluto. Por ejemplo, yo me pregunto, ¿cuando llegará el momento en que la Papapsicología se una con la Mecánica Cuántica (y desconozco si esto ya ha sucedido) como para arrojar Luz hacia ambas bases metodológicas respecto de los objetos de análisis detallados mas arriba en este artículo?

La Mecánica Cuántica es una ciencia relativamente nueva, o mas bien, que por su naturaleza infinitesimal, la comprensión del mundo cuántico, el de las partículas subatómicas, se hace mas compleja que la comprensión del mundo macroscópico, o sea, el que todos percibimos con nuestros sentidos físicos. Esta ciencia, al igual que la Parapsicología, debería ayudar a ésta última, uniendo sus conjuntos de leyes respectivas, para tratar de entender, en común cooperación, aquellos comportamientos fenomenológicos normales de -o en- la mente humana.

Debemos recordar que la Hipnosis, hace bastante tiempo atrás, la comunidad científica la consideraba como parte de lo paranormal, parapsicológico y anticientífico. Hoy en día, en cambio, es aceptada por la ciencia como una metodología más dentro de su método científico. Por esta razón, es necesario entender lo siguiente, y es el de aceptar que existen -y existirán- fenómenos normales de la mente humana que la Psicología no los puede explicar -posiblemente por un extremo dogmatismo científico- y que la Parapsicología sí lo puede hacer, gracias a su pensamiento basado, no tanto en la intuición, sino que mas bien, en el entendimiento, mediante sus propias metodologías, respecto del comportamiento normal y fenomenológico de la mente humana.

Y volvamos a la relación que mencioné antes, a la que la ciencia Parapsicológica debería tener con la Mecánica Cuántica, ya que, por ejemplo, ésta última podría unirse perfectamente con aquella para darle mas forma y significado a aquellos misterios para la ciencia, como son las Premoniciones, las Precogniciones, las Experiencias Cercanas a la Muerte (ECM), etcétera; y es que, como todo lo macroscópico en este universo -incluyéndonos- no es más que partículas subatómicas esenciales aglutinadas bajo un campo de fuerza denominado Campo de Higgs (demostrado empíricamente) hace poco tiempo en el acelerador de partículas LHC del CERN, tanto nuestro cuerpo (materia), como nuestra mente consciente e inconsciente (procesos electroquímicos sobre un medio físico) tienen un particular comportamiento, o mejor expresado, una característica, la cual hace que, tanto la materia -nuestro cuerpo- como los pensamientos -nuestros procesos mentales conscientes e inconscientes- sean destinatarios de lo que se llama "Entrelazamiento de estados Cuánticos", el cual expresa que las partículas subatómicas; las cuales aglutinadas conforman toda la existencia macroscópica, como por ejemplo, el cuerpo humano; se encuentran en dos o mas lugares al mismo tiempo sin importar las distancias entre dichas copias de si mismas. Debido a ésto último, me fue posible ser consciente de que la Parapsicología es capaz de explicar aquellos comportamientos o fenómenos normales de la mente humana, también desde una óptica cuántica, además de lo espiritual, con uno mismo, -sin olvidarme y dejar de lado su propio método para comprender este tipo de realidades-, de tal manera que, aquellos conceptos estudiados por ésta ciencia, ubicada en la misma dirección y sentido que las demás ciencias, va mas allá de lo que es meramente psicológico (fisiología cerebral), sino que, gracias a su método eminentemente introspectivo y desligada totalmente del espacio y del tiempo, -definidos estos conceptos solamente por la mente consciente, pero no así por la inconsciente-, puede entender fenómenos que se encuentran fuera del dogma estructurado y a veces rígido de lo que se denomina ciencia tradicional o bien el ya mencionado Método Científico. Pienso yo, desde mi humilde parecer, que la Parapsicología entiende la atemporalidad y la aespacialidad de la inconsciencia, para comprender luego, aquellos conceptos parapsicológicos detallados mas arriba.

Y como para verificar el como, para mi, la ciencia Parapsicológica -en estas épocas modernas, y que confieso que me ha llevado un buen tiempo el entenderla como ciencia- se encuentra en el camino correcto, es preciso que puedan leer los siguientes artículos de esta misma página, respecto de lo que le he dado en llamar: Estadíos Psicológicos Cuánticos:



Por lo tanto, la unión hace la fuerza. Dos mentes piensan mas que una, Dos verdades hacen una verdad mas grande. Dos corrientes de pensamiento, ven la realidad de dos maneras diferentes. Y la cuestión aquí, es que el dogma no llegue a oscurecer a la razón.


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