¿De que estaba hablando?
ERMINAUTA Framework 2026
Herramientas de inteligencia artificial
Accesos actualizados para chat, generación visual, transcripción de audio y experiencias interactivas.
¿Te gustó esta Web? Haz clic aquí para recibir novedades.
Pienso que existo, pero cuando me doy cuenta de que existo, me distraigo y dejo de pensar, por lo tanto, si dejo de pensar, ¿dejo de existir? Aunque el acto de distraerse porque uno mismo existe, ¿también es un acto de pensar? ¿Si me distraigo existo? Creo que, efectivamente, dejo de existir, porque al distraernos se desconecta momentáneamente la conciencia del yo y del Super Yo, para pasar a tomar las riendas, o tomar el control del ser humano distraído, las tiranas fuerzas psíquicas provenientes del Ello, y por lo tanto, como el Ello no tiene conciencia, es más, el Ello no es conciencia, no conoce ni de espacio ni de tiempo, en el momento justo del distraernos, posiblemente ¿dejemos de existir momentáneamente? Es posible, debido a que, la percepción es capturada por parte de un evento diferente, evento este, de características brumosas y/o nulas, totalmente antagónico al que nos encontrábamos asistiendo, y en el lapso de dicha distracción, ¿solo el inconsciente es el que toma partido? Los simios y los reptiles que llevamos en el Sistema Límbico, que es la parte arcaica o evolutiva de nuestro cerebro, ¿son los meros responsables de desconectarnos, en un muy corto lapso de tiempo, de la propia conciencia, con respecto a la realidad en la que nos estábamos desenvolviendo, por medio del estadío psicológico denominado "Yo", y que a través de él sumado al Super Yo, somos conscientes todos los días? ¿Si me distraigo, no existo? ¿Es posible entonces, que el ser humano sea una especie de máquina destinada a la constante generación de eventos, los cuales hacen que existamos y no existamos dentro de un pequeño instante de tiempo? ¿Somos lo que pensamos, somos lo que deseamos, somos lo que decimos, somos lo que vestimos, somos lo que amamos y lo que odiamos, y somos lo que dejamos de atender y por lo que tantas veces nos distraemos? Que es la distracción, sino un corto lapso de tiempo en el que no somos nadie, ni nada, porque es ese, el justo momento en el que no nos podemos definir, adjetivar, dar entidad, respondernos a nosotros mismos la fundamental pregunta existencial: ¿quien soy? La dis-tracción nos hace desaparecer, y esa tracción eventual desprovista del desdoblamiento de la conciencia, nos devuelve a nuestra existencia, nuevamente. Y no me refiero a la distracción relativa a la diversión que nos brinda, por ejemplo, el visitar un parque de diversiones, o ver una película interesante, o mejor aun, leer un libro; y nótese que no coloco la palabra "buen", entre las palabras "un" y "libro" debido a que, ¿quien tiene la suficiente potestad de la pura verdad para afirmar de que tal o cual libro es bueno y tal o cual libro, no lo es?, pues nadie, porque un libro bueno o malo, es como todo, relativo a las percepciones. Por lo tanto, y siguiendo con la distracción, no me refiero a dicha distracción en si misma, sino a la "Distractio Interruptus itso facto" (palabras en pseudo latín elegidas por mi), algo así como la distracción que nos interrumpe en el acto, sin necesidad de utilizar la conciencia, y que nos devuelve luego, a aquella conciencia, pero, esta vez, destinada hacia otro ámbito antagónico, brumoso, oscuro y sin entidad, diferente al evento consciente respecto del cual le estábamos depositando nuestro Yo y/o Super Yo, previo a la interrupción. Pues, en ese muy corto lapso de tiempo, ¿dejamos de existir? Pienso que si, porque dejamos de pensar, y si por lo que pensamos, es por lo que existimos, por lo tanto, por lo que no pensamos, es por lo que no existimos. Así que, ojo con las distracciones "itso facto".
¿De que estaba hablando?
¿Te gustó esta Web? Haz clic aquí para recibir novedades.
¿En que momento los sueños, por sus propias características constitutivas, pueden llegar a considerarse como una realidad externa, -la cual deja un fuerte recuerdo de por vida-, y no solamente uno más de los múltiples universos oníricos, que por medio de los cuales, nuestra profunda psique, -el inconsciente-, intenta contactar con nosotros, con nuestro consciente?
¿Te gustó esta Web? Haz clic aquí para recibir novedades.
El alma, una de las más grandes incógnitas desde que el ser humano tiene uso de razón. ¿Que es el alma? En un intento por responder a esta pregunta desde un punto de vista científico, he llegado a la conclusión detallada en este link. Pero, mas allá de lo que en dicho artículo explico, o sea, mas allá de que podemos concebir la existencia espacio-temporal del alma -y del cuerpo-, gracias al entrelazamiento cuántico, -explicado también en dicha publicación-, voy a pensar en otro punto de vista para concebir la existencia del alma, es decir que voy a entenderla desde un punto de vista basado en la transitividad Causa-Efecto.
¿Te gustó esta Web? Haz clic aquí para recibir novedades.
¿Te gustó esta Web? Haz clic aquí para recibir novedades.
En otro artículo publicado en esta Web, respecto del Yo cuántico (representado por el estadío consciente denominado "Yo", y físicamente, por el Neocortex o cerebro superior), me refiero a ese "Yo consciente", como un emisario inter-temporal que enviamos, por intermedio de nuestros pensamientos enfocados hacia un cierto futuro, de manera tal, de preparar el "terreno" para el preciso instante en que nos encontremos allí.
Quiero aclarar, antes de proseguir, que el concepto del "Alma Cuántica", el del "Yo Cuántico" y el del "Ello Cuántico", (además del de "Estadíos Psicológicos Cuánticos") son conceptos propios, revelados ante mi consciencia (e inconsciencia) como resultados de diferentes investigaciones al respecto, desde hace muchos años.
Artículo Relacionado:
Estadíos psicológicos cuánticos. El Yo Cuántico. ¿Podría ser un emisario inter-temporal que enviamos al futuro, a preparar el "terreno" para el momento en que lleguemos allí?
¿Te gustó esta Web? Haz clic aquí para recibir novedades.
Mostrando las entradas con la etiqueta Ello Cuántico. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Ello Cuántico. Mostrar todas las entradas
09/02/2018
12:28 p.m.
No comments
¿De que estaba hablando?
01/03/2014
3:35 p.m.
No comments
¿En que momento los sueños, por sus propias características constitutivas, pueden llegar a considerarse como una realidad externa, -la cual deja un fuerte recuerdo de por vida-, y no solamente uno más de los múltiples universos oníricos, que por medio de los cuales, nuestra profunda psique, -el inconsciente-, intenta contactar con nosotros, con nuestro consciente?
Por medio de este artículo, -y como lo son la mayoría de mis anteriores publicaciones, aunque aquí lo haré con mas énfasis en mi mismo y en mi propia experiencia-, intentaré responder, o por lo menos, poner en tela de juicio de los lectores, -así como de mi mismo-, un escalofriante, pero a la vez un muy bello suceso onírico que me ha tocado vivir hace muy poco tiempo, desde que escribo estas líneas.
Hace menos de un mes atrás, unos minutos antes del amanecer, tuve la muy grata oportunidad de ser "receptor" de un sueño que jamás había tenido antes. Un sueño que, aunque breve, logró ser la génesis de un gran cambio en mi vida... otro cambio más. Dicho evento onírico, no transcurrió de manera normal, es decir que, no fue un mensaje más, -de entre tantos sueños-, enviado por mi inconsciente, con destino a mi consciencia, para que yo, de ese modo, pudiera entenderlo, descifrar sus símbolos arquetípicos, para luego comprender qué fue lo que mi profunda psique me ha estado tratando de decir. No, no fue un simple sueño más, de esos que cuando despertamos, tenemos la certeza de que ocurrió dentro de nuestro límite craneal, dentro de nuestro cerebro. ¿Y porque digo límite craneal? Porque cada vez que recordamos nuestros sueños, somos conscientes en primera fila de que todo sucedió allí, en una clara comunicación entre los tres niveles de consciencia de nuestra psique.
Lo que imperiosamente quiero contar aquí, lo que realmente me ha marcado para siempre, fue que ese supuesto sueño, creado por mi inconsciente con el objetivo de "comunicarme algo" respecto a mi propia vida, -interna y externa-, tuvo características de las que jamás en mi vida había sido receptor, nunca, hasta ese momento, había tenido la maravillosa experiencia de esta especie de sueño por fuera de mi límite craneal, así lo sentí en ese momento, y lo sigo sintiendo de esa manera, es decir que dicho evento, "aparentemente onírico", fue tan real, pero tan real, que fui partícipe de algún tipo de sueño (y que no lo relaciono con pesadillas) que genera nuestra psique, como si fuera un evento externo al Yo soñante, es decir, a mi mismo en este caso.
Además, lo increíble de este hecho, es que todo ocurrió en el mismo lugar, momento y posición en el que me encontraba en la realidad. Es decir que, este maravilloso sueño, o símil sueño vívido, ocurrió como un agregado a la realidad en la que estaba situado en ese instante, o sea, dentro de mi habitación, un momento antes de que amanezca, y recostado sobre el lado izquierdo de mi cuerpo. Ese sueño externo y maravilloso tomó mi realidad y la supo unir a la perfección con lo onírico, resultando en una vivencia externa a mí mismo con una doble característica, y contrapuestas al mismo tiempo, a saber: escalofriante al principio y maravilloso después, y hasta el día de hoy.
Y voy ahora directamente a detallar la parte del sueño que mi inconsciente supo agregar, -con maravillosa maestría-, por sobre la realidad en la que me encontraba en ese momento. Realidad y "ficción" mezcladas en una única entidad simbólica, en una sola forma arquetípica, como un mega mensaje proveniente desde mi profunda psique, y no así un simple sueño delimitado por nuestro cráneo.
Esta especie de sueño vívido externo del que que he sido receptor, no solo estaba compuesto por imágenes, -como en la mayoría de los sueños-, sino que, el sonido fue el condimento extra para que, realidad y ficción se mezclaran en una sola masa uniforme, la cual no me fue posible, -ni lo es hasta ahora-, distinguir de la propia realidad debido a que dicho suceso ocurrió como si realmente hubiera estado despierto. Imágenes -de la realidad y de lo onírico- y sonidos -de la realidad y de lo onírico- fueron mezclados en un único componente indiferenciable, -por lo menos por mi mismo-, de la realidad.
Y dirijámonos al sueño de lleno entonces; el cual, aunque duró muy poco, el mismo valió, creo yo, por todos los sueños que tuve y que tendré en mi vida, debido a la alta carga emocional del mismo. Y al estar yo en la posición, que los médicos denominan: decúbito lateral izquierdo, y ya en el sueño, con la realidad y la "ficción" mezcladas, mi psique supo agregar al mismo, la característica de que me encontraba con los ojos abiertos y mis oídos atentos, ya que, lo que ella puso delante mío, en forma, en movimiento y en sonido, fue una especie de figura humana, un tanto indistinguible, en cuanto a detalles, pero muy distinguible en esencia, lo cual pude comprobar que era una forma humana la que se presentó delante mío, justo parada en el suelo del costado de la cama hacia el cual yo estaba "mirando". En ese instante, y yo sin poder moverme de la posición en la que estaba acostado, esa figura; vestida -y visible desde mi perspectiva, solamente la parte superior de su "cuerpo"- con lo que se asemejaba a una camisa, remera, o algo similar de mangas largas, y de color blanco, un tanto entremezclado con el propio cuerpo de dicha "presencia humana onírica"; pues esta figura antropomorfa no solo se digna a extenderme su brazo izquierdo para luego colocar su mano encima de mi hombro derecho (ya que yo estaba recostado con mi lado izquierdo sobre la cama) sino que ese movimiento de este "Ser creado por mi psique" se complementó con un sonido escalofriante, lo confieso, y no por sus características sonoras en si mismas, sino que, por la manera suave en el que el sonido acompañó al viaje de su mano izquierda hacia mi hombro derecho. Dicho sonido tuvo características muy similares a cuando uno arroja aliento a un vidrio o a un espejo, para luego limpiarlo con una tela o un papel suave, es decir que, fue como lo antedicho, pero con un poco más de énfasis en esa "a" guturalmente acompañada por un tono semejante a aquel mismo sonido que hacemos al arrojar nuestro aliento hacia un cierta superficie, es decir, en definitiva, fue un sonido salido desde el propio estómago de ese Ser, revestido de un tono parecido a cuando se dice la letra "a", de una manera constante, y con un acompañamiento de otro sonido más agudo, semejante a una brisa o viento leve. Todo esto, -movimiento del brazo izquierdo y sonido gutural semejante a una larga "a"-, ocurrió en el mismo momento y durante el tiempo que transcurrió la llegada de su mano izquierda, hacia mí, para luego posarse sobre mi hombro derecho.
Este suceso maravilloso (aunque después de que ocurriera, por cierto) fue percibido por mí, como un clarísimo evento externo (aunque no lo haya sido), recordando casi a la perfección todo lo que "vi" y lo que "oí", como si hubiera sido un hecho real y externo al mundo de los sueños, y no como lo que "realmente fue", como un nuevo, -y "simple"-, evento creado por mi propia psique, haciendo honor a la inherente, evolucionada y conocida misión de la mente humana, de expresar algo que, en este caso, atañe a mi propia realidad; evolución aquella, que proviene desde las llamadas Reminiscencias Arcaicas.
Ahora, en tanto, no deberé hacer caso omiso a la manera en que reaccioné a todo lo ocurrido, y detallado en los párrafos de mas arriba. No podría yo omitir mi reacción instintiva a esa "presencia humana", ya que estaría omitiendo una importantísima parte de aquel sueño increíblemente real, percibido en su totalidad como si hubiera sido un evento externo, mezclando mi realidad de ese instante con la "ficción" del sueño.
Dicha reacción, aunque bastante difícil de describir con palabras, ya que no fue de miedo, sino mas bien, de sorpresa, proseguida de una especie de escalofrío en la parte de la nuca y espalda (aunque muy distinto al miedo), piel de gallina y por último un movimiento corporal similar a cuando uno se quiere sacar de encima un insecto de nuestro cuerpo, con ese mismo movimiento, pero no así con la misma intención que con el ejemplo del insecto, intenté despegarme de esa entidad "creada en lo profundo de mi mente", y que había colocado su mano izquierda sobre mi hombro derecho. Inmediatamente después de ésta última reacción, esa presencia antropomorfa vestida de blanco desapareció, así como también el estupor que yo había sentido durante el momento de ese sueño con matices de realidad, transformándose dicha vivencia, -ahora ya despierto-, en un sentimiento de sorpresa primero, y de alegría después, debido a todo lo anteriormente comentado. La alegría en mi ser y la sonrisa en mi boca, dijeron presente al unísono, un instante después de despertarme y de analizar todo lo sucedido.
Ahora bien, ¿que causó que yo tuviera el sueño detallado en los párrafos precedentes? Y la respuesta a ello, pienso yo, se puede desprender de dos artículos que he escrito, ambos muy cercanos en el tiempo entre sí, -solo días-, que se corresponden con percepciones propias de la realidad, comparadas con eventos repetitivos que se han sucedido en el mundo y en el mismo momento de escribir las mencionadas dos publicaciones, y también se corresponden con vivencias propias de una situación muy especial, relacionada con mi adolescencia, y muy significativa con el concepto de Egregor.
Dichos dos artículos que, creo yo, fueron partes importantes a la hora de ser el protagonista pasivo del "sueño" respecto de esa presencia humana vestida de blanco, detallado en este escrito, los cuales se los adjunto en este link y en este otro link.
De todas maneras, mas allá de como entendamos lo que nuestra profunda psique nos quiera transmitir por medio de sus sueños, -o eventos vívidos, como el que ocupa el tema central de esta publicación-, debemos, en todo momento posible, estar atentos a dichos mensajes provenientes desde ese mundo onírico, aunque no los podamos decodificar completamente, pero sí el estar atentos a ellos, además de mantener el hábito enfocado en tratar de recordarlos siempre, ya que nuestra psique profunda, el inconsciente, -de los tres estadíos psicológicos-, es el que más sabe de nosotros mismos y es el que, indefectiblemente, nos dará los consejos necesarios, mediante el inevitable mecanismo de los sueños, a la hora de desenvolvernos de la mejor manera, en nuestra vida de vigilia... en nuestra vida real.
26/02/2014
4:12 p.m.
No comments
El alma, una de las más grandes incógnitas desde que el ser humano tiene uso de razón. ¿Que es el alma? En un intento por responder a esta pregunta desde un punto de vista científico, he llegado a la conclusión detallada en este link. Pero, mas allá de lo que en dicho artículo explico, o sea, mas allá de que podemos concebir la existencia espacio-temporal del alma -y del cuerpo-, gracias al entrelazamiento cuántico, -explicado también en dicha publicación-, voy a pensar en otro punto de vista para concebir la existencia del alma, es decir que voy a entenderla desde un punto de vista basado en la transitividad Causa-Efecto.
Pensemos. Como absolutamente nada es increado en el universo, nada existe por si mismo, nada se manifiesta sin tener un génesis, nada, absolutamente nada en el universo pasa desapercibido ante los ojos de la creación, aquella transitividad de la que hablaba mas arriba, es pasible de que ocurra una y otra vez sobre todo objeto compuesto por energía o por la aglutinación de ésta en lo que se le ha dado en llamar: materia.
Dicha transitividad, merece nuestra atención, debido a que, como recién expliqué, respecto de que nada es increado, todo ente creador es el génesis de algo más que le sucede (y creado por lo que lo precede), es decir, si nos remontamos a la teoría del origen del universo, el infinito, frío y oscuro, repleto de Cuerdas o Branas, fue el creador de la Sopa Primordial, una viscosidad plasmática repleta de partículas esenciales, denominadas Quarks y Leptones, las que a su vez crearon otras partículas mas complejas denominadas Protónes y Electrones, que a su vez crearon los Fotónes (partículas de Luz), para pasar luego a la creación de los átomos, y así sucesivamente, en un constante colisionar a la velocidad de la Luz, aquellas partículas esenciales y primordiales dieron un gran paso genético, hacia la creación de la materia, y por consiguiente, hacia todo lo que percibimos con nuestros sentidos (y a veces algo más) como seres resultantes de aquella creación primaria. Por tales innegables ejemplos, a la vista de todos, nada es increado y todo es creador de algo más. El Universo... nuestro Universo... tiene como principio fundamental para que sea lo que hoy es, el de ser creativo, desde la Gran Causa primigenia hasta cada uno de sus efectos... y por ende nosotros, la Humanidad. Esa creatividad es transitiva desde el mismísimo comienzo de todo... y del Todo. Y el Todo nos lo ha legado como una manera de que la creación no haya sido en vano, sino que se mantenga por toda la eternidad. Todo lo creado, también tiene el sello de la creación y por ende es creativo... es creador. Esa transitividad que nos viene desde que se hizo la Luz, también es nuestra.
Pero, no solo somos creadores a través de nuestros pensamientos y de nuestros actos en respuesta a aquellos, sino que también somos los creadores de nosotros mismos, somos los que moldeamos nuestra realidad externa, pero también somos los creadores de nuestra realidad interna. Aquella transitividad es la que nos lo ha ordenado por simple naturaleza evolutiva.
Ahora bien, respecto de nuestra realidad interna, -ya que de la externa, en mayor o menor medida, todos tenemos una buena idea de como crearla-, nos iremos refiriendo a lo que mencioné al principio, y que, por supuesto, es la razón de ser de esta publicación. El Alma, ese concepto milenario, acuñado por muchas religiones de todas partes del mundo, ese Alma, esa posible substancia que nos hace ser lo que somos, debido a que cuando nacemos, o cuando morimos, el Alma aparenta no estar presente, o al menos, no estar conformada o aglutinada como un Ser dentro de nuestra existencia, con lo cual, la idea de que el Alma es creada por cada uno de nosotros, -gracias a aquella transitividad proveniente desde la Creación-, es la idea que más me convence a la hora de tratar de quitar el velo de uno de los enigmas mas grandes que la humanidad tenga memoria.
Entonces, como efectos Creadores que somos, con todas las de la ley, provenientes desde la Causa Creadora primigenia, y aunque nacemos sin un Alma definida y sin cohesión entitativa, es decir, sin un orden que le dé su razón de ser a este proto-Ser dentro de nuestro interior, dentro de nuestra psique; en el transcurso de nuestra existencia física, dependerá de nosotros, si respetamos aquella transitividad, para ser los creadores de nuestra Alma. Pero, ¿como hacemos para crear nuestra Alma sabiendo a ciencia cierta que somos innegables creadores por herencia? Y la respuesta se encuentra guardada dentro de cada uno de nosotros, como el mayor de los secretos que la humanidad ha poseído jamás. Y los únicos que sabremos y que podremos descubrir la manera justa de transmutar aquel proto-Ser, sin entidad definida, en un verdadero Ser, incorpóreo, inmaterial, trascendental, energético, entitativo, y siempre receptivo a que le demos existencia por medio del poder de crear... somos cada uno de nosotros.
De la misma manera de que somos artífices de nuestro propio destino, y como tal, el destino es meramente externo a nuestra existencia corpórea, también somos los artífices, los creadores de nuestro interior incorpóreo y psíquico... es decir, que somos los creadores de nuestra Alma (o nuestro Alma).
¡¿Pero, como creamos el Alma para que, luego de nuestra muerte, ésta trascienda por sobre nuestra propia y corta existencia corporal?! Ni mas ni menos que con la inherente manera de pensar de la que todos somos acreedores. No existe otra vía de modificar nuestro interior, de transformar aquel proto-Ser en nuestra Alma a futuro, que por la acción creadora de nuestros pensamientos, y durante todo el transcurso de nuestra vida. El pensamiento es, en esencia, lo mismo que aquella sopa primigenia creando nuestro universo, es decir que, si nosotros pensamos en ser creativos, interna y externamente, estaremos imitando la gran mente del Todo, estaremos jugando, con todo derecho, a ser dioses, estaremos siendo artífices de nuestra propia trascendencia, es decir que, estaremos preparando y definiendo a aquel proto-Ser, para que luego de nuestros años dedicados a ser creadores, el nuevo Ser inmaterial, transmutado por nosotros a partir del proto-Ser, y residente dentro de nuestra psique, nos trascienda como una unidad homogénea, cohesionada y con entidad propia, capaz de formar parte de una mente -o Alma- aún mas grande... de un Alma o Mente Universal.
Pero, retornemos a la idea y a la pregunta central de esta publicación, y que es, ¿de que metodología o procedimientos, provenientes del pensamiento, nos valemos para crear nuestra Alma? ¿Como creamos un nuevo Ser dentro nuestro, para que éste nos trascienda en el momento de dejar nuestro envoltorio material? ¿Que herramientas utilizamos para ser Creadores de nuestro interior?
Y las respuestas a esas tan difíciles preguntas, -debido a su relación con el tema tratado aquí-, van en dirección y sentido perfectos a un solo concepto: autoconocimiento. Por intermedio de éste concepto, tan necesario en la humanidad actual, tendremos la posibilidad de crear nuestra Alma, pero, ¿en que consiste el mencionado concepto de conocernos a nosotros mismos? ¿De que manera lo fragmentamos en varias actividades, para que las podamos llevar a cavo fácilmente?
Pues, las actividades aplicadas para nosotros mismos, -y por nosotros mismos-, que tenemos que llevar a buen puerto, para ser los creadores efectivos de nuestra Alma, de nuestra trascendencia, de nuestra inmortalidad, desde mi punto de vista, son las siguientes:
En primer lugar, debemos llevar una vida de intraversión, es decir que debemos estar permanentemente conscientes de nuestros actos, realizados y por realizar, debemos recordarnos siempre a nosotros mismos en situaciones anteriores, debemos viajar en el tiempo, hacia atrás, -ya sea durante un segundo o durante 20 años-, para mirarnos a nosotros mismos en tal o cual situación pasada, y por ende, recordar de que manera respondimos a tal evento en el que estuvimos inmersos. En resumen, tenemos que formar el hábito diario, de que, al final del día, nos recordemos a nosotros mismos, -al menos en el día que transcurrimos-, en tal o cual situación de la que fuimos partícipes, como si fuéramos una visita invisible, de nosotros mismos hacia nosotros mismos, -desde un hipotético futuro-, con el objetivo de observarnos, desde la perspectiva en tercera persona. Con esto estaremos examinándonos de una manera mas objetiva, nuestra propia subjetividad pasada.
En segundo lugar, un ingrediente más para crear nuestra Alma (o nuestro Alma), con el objetivo puesto en ir dándole entidad a ese proto-Ser que nos trascenderá luego de la desaparición de nuestro cuerpo material, es el que le prestemos atención a nuestros sueños. Nuestros sueños tienen mucho que decirnos respecto de nuestra vida de vigilia, pero se encuentran tan relegados en el conjunto de quehaceres dentro de nuestra conciencia, que simplemente no somos capaces de recordarlos al momento del despertar, o bien, ni siquiera tenemos la intención de hacerlo, lo cual es mucho peor que querer recordar y no poder. El ejercicio de recordar los sueños es como todo, un hábito que se logra diciéndole a nuestra psique consciente, justo antes de dormir, que necesitamos recordar nuestros sueños con los mayores detalles posibles. Esta orden que le damos a nuestra conciencia, es algo similar a cuando nos debemos despertar muy temprano al otro día, y nuestro inconsciente se entera de ello debido a nuestra necesidad, que es la de levantarnos temprano. Dicho y hecho, o mas bien, pensado y ordenado, al otro día nuestro cerebro nos despertará sin mas reloj que el biológico, a la hora programada la noche anterior. Bueno, lo mismo sucede con el hábito diario, de programar a nuestra psique, que al despertar recordemos lo que hemos soñado, y con el mayor detalle posible. Y algunos se podrán preguntar lo siguiente: ¿y para que necesitamos recordar lo que soñamos? Pues, yo les respondo, por el simple hecho de que el inconsciente; el lugar de nuestra psique donde se guardan todo tipos de eventos, los pasados (recuerdos), los presentes (eventos con alto contenido emocional) y hasta los futuros (leer aquí y aquí); ese inconsciente, es, de los tres estadíos psicológicos (el Yo, el Super Yo y el Ello) el que más nos conoce por dentro, y desde que nacemos. Es el que ha guardado todo tipo de eventos, con lujo de detalles, desde el día en que estábamos en el vientre materno hasta el presente (y también desde el futuro - ver links superiores). Pero este inconsciente tiene algunos problemas de comunicación, para con nosotros, para con nuestro estado consciente, pudiéndolo hacer especialmente mediante los sueños. Es por ello que debemos estar atentos y programarnos para poder recordarlos, ya que los sueños, ese mundo onírico repleto de imágenes simbólicas, son, ni más ni menos, que una recomendación por parte "del que sabe", de nuestro inconsciente, de que debemos cambiar algo en nuestra vida. Pero, el tema es saber interpretar dichas imágenes arquetípicas, tema que se escapa a esta publicación, por lo que para ello, les recomiendo que lean el libro, "El hombre y sus Símbolos" de Carl J. Jung.
En tercer lugar, y en una relación estrecha con lo escrito en el párrafo anterior, existe un ejercicio mental, que particularmente, y al igual que todos los anteriores, vengo realizando desde hace muchos años (desde que tenía 14 o 15 años aproximadamente) y que es la de ser partícipes conscientes de nuestro mundo onírico, de vivir conscientemente dentro de los mundos simbólicos creados por el inconsciente, de vivir dentro de nuestros propios sueños. ¿y como realizamos esto? Pues, ello se logra en el preciso instante en el que nos despertamos en medio de un sueño, instante justo en el que la consciencia gana terreno hacia lo profundo del Ello, pero, en lugar de despertarnos, lo que hacemos es lograr "abandonar" ese pequeño estado de vigilia para ingresar, -con nuestros pasos conscientes-, al mundo onírico de los sueños, pero, gracias a que, por un instante, la consciencia ganó terreno psicológico dentro del universo inconsciente, -o bien dentro del pre-consciente-, pudimos dormirnos nuevamente y retomar nuestro sueño en ese estado entrecruzado, entrelazado de consciencia e inconsciencia. A partir de ese preciso instante, una parte de nuestra consciencia se encuentra dentro de una parte de nuestra inconsciencia, la cual se encuentra con un "mensaje" para nosotros (o sea el sueño), cuyo destinatario es nuestro "Yo", dentro del cual -dentro de ese sueño- hemos podido ingresar con una buena dosis de consciencia para poder tener una cierta libertad de acción y de decisión dentro del simbolismo arquetípico creado por el Ello, o sea por el inconsciente. Hemos, literalmente hablando, accedido dentro de nuestro sueño, y hemos podido ser parte consciente de él. A esto se lo llama: Sueños Vívidos, y es otra de las importantes cosas a tener en cuenta para poder crear nuestra Alma y llegar a darle entidad para cuando llegue el día de su liberación.
En cuarto lugar, otro aspecto que debemos tener muy en cuenta para ese gran trabajo que es el de crear nuestra propia Alma, es la de incentivar la curiosidad en nosotros mismos. La mencionada virtud es clave a la hora de incluir nuevos conocimientos a nuestra mente sedienta, es la base de algo mas grande que la curiosidad en si misma, y que son las preguntas. La curiosidad, -aunque algunos dicen que mata-, es fundamental para obtener respuestas y de esa manera acrecentar nuestra sed de sapiencia. La curiosidad genera preguntas, las preguntas reclaman estudios e investigaciones de nuestra parte para que aquellas sean respondidas, y por ende, las respuestas, vigorizan nuestro saber. Y si por la curiosidad deberemos morir... pues moriremos, no sin antes haber creado nuestra Alma.
En quinto lugar, debemos pensar en que el Alma deberá tener una razonable homogeneidad, y sin irme al terreno corporal o material, deberá tener un cierto nivel de cohesión atómica consigo misma, para que esa entidad que supimos crear durante el transcurso de toda nuestra vida; -mediante la aplicación de los pasos anteriormente detallados- y a partir de aquel proto-Ser interno; no se desbarate en el intento y desaparezca junto con nuestro cuerpo material. Entonces, no solamente el de ser los creadores de nuestra propia Alma es la misión principal que tenemos dentro del universo, sino que también, la de mantenerla con una alta cohesión atómica entre su esencia constitutiva, y que es éste, el último de los objetivos. ¿Y como lo hacemos? ¿Como mantenemos o conformamos a nuestra Alma, como si fuera una entidad indivisible y definible? Bueno, como sabemos, los pensamientos y recuerdos guardados tanto en el consciente como en el inconsciente, que en conjunto conforman todo lo que somos, no es más que energía fluyendo por un medio que es nuestro cerebro, y esa energía -compuesta por átomos- tiene masa, y esos átomos -compuestos por Electrones, Protones y Neutrones- tienen masa, y a su vez esos Electrones, Protones y Neutrones -compuestos por Quarks y Leptones- tienen masa, y a su vez dichos Quarks y Leptones -esenciales de la materia- son los que verdaderamente conforman dicha masa, por lo tanto, aquella homogeneidad requerida para que nuestra Alma no se desbarate dentro de la Gran Mente del Todo, deberá ser una realidad casi absoluta, con el simple hecho de masificar nuestros pensamientos y recuerdos, es decir, el aportarles masa a nuestros procesos mentales, con el objetivo de que los campos de atracción, provenientes de la propia naturaleza universal, hagan lo suyo con aquel proto-Ser devenido en Ser, o sea, que el campo que conforma la materia, tenga una pequeña ingerencia sobre nuestros pensamientos masivos, con el propósito de mantenerlos siempre unidos y relacionados entre si, tanto a los provenientes del consciente como los del inconsciente. Pero, con el objetivo de que nuestros pensamientos tengan masa, de que nuestra Alma -al crearla- tenga la masa suficiente para luego trascender a nuestro cuerpo, es necesario generar, durante toda nuestra vida terrenal, la suficiente cantidad y calidad de recuerdos, de saberes, de estudios, de intuiciones, de pensamientos, de razonamientos, de sentimientos, de virtudes, de actitudes trascendentes, de legados inestimables, etcétera, con el objetivo de que, a mayor cantidad y calidad de todo lo recientemente descrito, la homogeneidad de nuestra psique, de nuestro Yo, de nuestra Alma, sea tan masiva, tan cargada de energía, tan repleta de átomos, tan infinitamente circundada de partículas masivas de todo tipo, que, en conjunto con aquel campo de atracción proveniente desde la mismísima Creación, nuestra Alma, nuestra nueva esencia ante los Ojos del Universo, nuestro último nacimiento hacia la inmortalidad, nuestro pase a ser parte esencial y eterna dentro de la Mente del Todo... sea una realidad.
En sexto lugar, y para agregar una manera más con el objeto de ayudar a construir nuestra Alma, se encuentra la meditación habitual a solas y en silencio, aunque sea por diez minutos diarios, pero la meditación, ese desconectarnos con todo lo externo, el predisponer nuestra atención, nuestro foco mental, hacia nuestro interior, a estar atentos a algo tan "simple" como nuestra respiración, a nuestros latidos cardíacos, a sentir cada músculo de nuestro cuerpo, a repeler todo suceso externo que nos intente extraer desde el "centro de la tierra", a repeler todo pensamiento que nos quiera desconectar de todo lo anterior... esa meditación habitual, es fundamental para reforzar la homogeneidad de nuestra Alma, ya que con este ejercicio, no estamos pasivos, todo lo contrario, estamos atentos a nuestro propio cuerpo físico y psíquico, generando un vendaval de conocimientos al respecto, y a mas conocimientos, mas masa, y a mas masa, mas homogeneidad del Alma, sin que ésta llegue a tornarse con características corpóreas.
Por todo lo anterior, concluyo, desde mi humilde punto de vista, que al Alma la debemos construir desde que tenemos uso de razón, por medio de procedimientos iguales o similares a los detallados en los párrafos superiores, con el agregado de un objetivo muy especial que es el de romper con el interminable ciclo de la reencarnación, es decir que, llegaremos a crear nuestra Alma de modo de poder ser parte eterna de la Mente Universal, no así, de un nuevo cuerpo material. El Alma no existe de la nada, sino que se la construye con el pasar de los años. Una mente dominada por el mundo light, banal, superficial, individualista, hipócrita, ególatra, consumista, dependiente de otros, externalizada por el mundo multimedial, y un gran etcétera, no podrá jamás ser creadora del Alma que hará trascender su existencia hacia la eternidad. En cambio, una mente altruista, dedicada a los puntos nombrados en los párrafos superiores, -y aún más-, a resaltar sus propias virtudes y a dominar sus pasiones, al final de su vida corporal, de seguro habrá tenido la certeza de que el seguir los pasos de la mismísima creación, de haber sido un Creador, su Alma vivirá para siempre... lograremos convertirnos en Seres inmortales.
08/12/2013
4:00 p.m.
1 comment
La ciencia es la actividad humana por excelencia que, -además de sus propias y formales incumbencias conocidas por la mayoría de las personas de este planeta-, a la hora de convertir mitos en verdades demostrables, leyendas en verdades incuestionables, sucesos fuera de lo normal en descripciones lógicas y empíricamente comprensibles, percepciones misteriosas en realidades metodológicamente aprehensibles; mas toda otra actividad de estudio de los eventos que nos rodean, que no se ajusten a su método científico y que además, la ciencia todavía no es capaz de darles una explicación razonable, es automáticamente catalogada como una pseudociencia, es decir, según la ciencia, la pseudociencia es denominada de esa manera, debido a que no utiliza el método científico para demostrar la veracidad -o no- de ciertos objetos de estudio, o mejor dicho, de ciertas hipótesis sujetas a evaluación y de generar una conclusión.
Quiero aclarar, antes de continuar, que el concepto del "Alma Cuántica", el del "Yo Cuántico" y el del "Ello Cuántico", (además del de "Estadíos Psicológicos Cuánticos") son conceptos propios, revelados ante mi consciencia (e inconsciencia) como resultados de diferentes investigaciones al respecto, desde hace muchos años.
Quiero aclarar, antes de continuar, que el concepto del "Alma Cuántica", el del "Yo Cuántico" y el del "Ello Cuántico", (además del de "Estadíos Psicológicos Cuánticos") son conceptos propios, revelados ante mi consciencia (e inconsciencia) como resultados de diferentes investigaciones al respecto, desde hace muchos años.
Pero antes de proseguir, pondré en consideración el origen etimológico de la palabra Ciencia:
La palabra ciencia proviene del latín scientia (conocimiento), compuesta con:
El verbo scire, saber.
El sufijo -nte, que indica agente, el que hace la acción, como en: confidente, extravagante y solvente.
El sufijo -ia, que indica cualidad como en: existencia, inteligencia y sentencia.
Esta palabra es un cultismo reavivado en el siglo XIII que de la cual también nos llegan algunos derivados como:
- Consciente, de con scire o "con saber", o "bien despierto".
- Conciencia, de conscientia o "capacidad de saber".
- Concienciar o conscientizar, hacer que alguien sepa.
- Conscienciación, acción de concienciar.
- Científico, de scientificus, persona que hace (ficare) ciencia.
- Inconsciencia, inconscientia, lo contrario de consciente.
Prosigamos. Como sabemos, de alguna manera, una determinada hipótesis se demuestra o se descarta luego de aplicarle el método científico, por lo que, poniendo un ejemplo: si la materia y la antimateria se crearon en mismas cantidades luego de la creación del universo, y teniendo en cuenta que, cuando una se pone en contacto con la otra, éstas se aniquilan mutuamente generando una explosión de proporciones colosales, entonces, ¿como es posible que la materia todavía siga existiendo en el universo si ésta se aniquila junto con su contraparte?, por lo que a esta pregunta, la ciencia la responde con la teoría de la Supersimetría, -derivada ésta a su vez, del método científico-, la cual explica que por cada partícula subatómica, existe su antipartícula, como por ejemplo, que por cada electrón con su masa inherente y su carga eléctrica negativa, existe un antielectrón con igual masa pero con carga eléctrica positiva (a este último se lo denomina positrón) y que además, la respuesta a aquel porqué, es que al momento de suceder aquella aniquilación no solamente se produce luz (creación de fotones), sino que también se genera una materia sobrante, o mas bien resultante de dicha aniquilación materia-antimateria, por lo que, ese sobrante es lo que nos hace estar usted y yo abocados a escribir y a leer este artículo respectivamente. Esto hace la ciencia, y mucho más.
Ahora bien, cuando la ciencia, se enfrenta a una hipótesis respecto de un cierto objeto de estudio del tipo de las detalladas al principio de este artículo, realiza lo que siempre hace, y que es aplicar su método. Y si ese método no demuestra la veracidad de aquellas hipótesis, -como por ejemplo los sucesos fuera de lo normal, "lógica y empíricamente incomprensibles"-, y además, si dichas hipótesis se encuentran agrupadas bajo una determinada actividad de estudio de la realidad circundante y a la vez que inherente a nosotros, los seres humanos, como por ejemplo la Parapsicología; la ciencia, automáticamente determina que aquella es una pseudociencia debido a que sus afirmaciones no se desprenden del método científico para poder demostrar si una cierta realidad analizada bajo la Parapsicología, es verdadera o falsa.
Pero, ¿hasta donde la ciencia es ciencia? y ¿hasta donde la pseudociencia es pseudociencia?. ¿Hasta donde el método científico define a la "realidad"? y ¿hasta donde el supuesto método pseudocientífico realiza lo mismo?
En primer lugar, para definir y darle un significado verdadero a cierto objeto de estudio, es menester el poder entenderlo correctamente, ¿y a que me refiero con entender?, simplemente a poder desmenuzar una a una las características inherentes y constituyentes a un determinado objeto de estudio, como para luego entender el todo.
Pensemos pues, en primer lugar, que la ciencia viene evolucionando desde hace mucho tiempo hasta llegar, hoy en día, a concebir y organizarse bajo un método al que le llamaron científico. Dicho método no es más que, al encontrarse éste, ante un objeto de estudio con ciertas características inexplicables, luego de la aplicación del referido método sobre el objeto, las conclusiones serán verdaderas o falsas, blancas o negras, no permitiéndose grises al respecto. Esta evolución en el método científico, no es otra cosa que la maduración progresiva de sus propias leyes, de modo de poder definir y luego conocer, cada vez con mejor precisión, una determinada realidad, del propio ser humano, del mundo que lo rodea y del universo que lo contempla. Y dicha maduración metodológica de la ciencia, proseguirá con características in aeternum. Por lo que de todo esto, se desprende lógicamente que, a todos los objetos de estudio que todavía no se han podido explicar -y los que vendrán en el futuro-, les llegará su debido tiempo. Mientras tanto, la ciencia solo puede explicar hasta donde su poder metodológico ha podido madurar o evolucionar con el paso del tiempo.
Entonces, la ciencia es Ciencia, hasta donde su indudablemente espectacular, pero a la vez limitada capacidad de explicar la realidad esté a su alcance metodológico. Pero, ¿que sucede cuando el método científico no puede explicar cierta realidad? Lo que sucede es que, como detallé antes, las realidades son tales, o solo ven la Luz, en el preciso momento en que el método científico los pueda definir; ni un instante antes, ni un instante después. Todo lo demás que queda fuera de su alcance metodológico, para la Ciencia, es inexplicable, y por consiguiente, si surge otra corriente de pensamiento que le da una explicación razonable a lo que la Ciencia no puede explicar con su método, automáticamente denomina a aquella corriente (o bien, a aquella variante del que no debería ser un único método, como el que la Ciencia utiliza) como una pseudociencia.
Con todo lo antedicho, respecto de la que creo yo que está mal llamada pseudociencia por la comunidad científica, y que es la Parapsicología, puedo afirmar, solamente utilizando mis humildes conocimientos y con la ayuda de mi pensamiento intuitivo o a priori, que disiento con las afirmaciones de la comunidad científica, respecto de la que creo yo que es una descalificación al esfuerzo humano por entender todo lo que se encuentra mas allá de nuestra psicología científica. La Parapsicología se compone, etimológicamente hablando, por dos palabras, a saber: el prefijo "para" y la palabra "Psicología". Respecto del prefijo "para", su significado expresa algo que está "mas allá de", es decir, si la Psicológía, que es una ciencia que utiliza aquel único método científico para el estudio de la mente, le da explicación a ciertos comportamientos humanos, la ParaPsicología, desde mi perspectiva, le da la explicación a todo suceso u objeto de estudio que se encuentra mas allá -o junto a- lo que la Psicología pueda llegar a explicar con su inmaduro -aunque a la vez muy evolucionado- método científico.
Por ello, es mi parecer que, tanto la Psicología como la Parapsicología se encuentran separadas por una gran línea divisoria y aparentemente infranqueable por ambas, por lo que, de un lado de dicha división, la Psicología se encarga de definir comportamientos normales y también anormales o patológicos de la mente humana, mientras que la ciencia Parapsicológica se encarga de darle sentido, de caracterizar, de identificar, todo aquel suceso fenomenológico normal que se desprende de la vida y del desarrollo mental y espiritual del ser humano. Y a ésta última, la he llamado correctamente ciencia, y sin temor a equivocarme, debido a que es imperioso unificar el saber humano bajo todas las metodologías, no habiendo espacio para una única forma de entender la realidad. Si solo aceptamos un solo método para entender el macro y el microcosmos, automáticamente estaremos viendo una parte de la realidad -aunque una gran parte-, descartando el hecho de que, de la diversidad de pensamientos y metodologías, surgen las verdades mas cercanas a lo absoluto, ¿no es así?
Sin detenerme en los sucesos que la Parapsicología explicaba desde sus inicios, hoy en día se centra fuertemente en la Percepción Extrasensorial, las premoniciones, los Deja Vú y la Telepatía. También se podrían incluir en el campo de la Parapsicología el análisis de Experiencias Cercanas a la Muerte (ECM) o la Telequinesis. Aunque, según lo que expresa el -inmaduro pero a la vez muy evolucionado- método científico, o bien desde la comunidad científica, no se han demostrado la existencia de ninguno de estos fenómenos.
Ahora bien, repetí la palabra "inmaduro" para caracterizar al método científico, ya que, con cada actualización de sus leyes, éste madura cada vez más, siendo el mencionado hecho, un proceso que se repetirá por los siglos de los siglos, debido a que la naturaleza nos espera con nuevos misterios en cada vuelta a la esquina.
Por lo tanto, es aquí en donde ambas disciplinas científicas deberían unirse. En el momento en que una no conforme con la explicación de cierto hecho, la otra debería hacer el resto, ya que serán dos visiones diferentes respecto de un mismo objeto de estudio, aplicando el método científico de ambas, de la Ciencia y de la que ésta mal denomina pseudociencia. Y un buen ejemplo de esta unión de corrientes de pensamientos, es la Ciencia Noética, doctrina que se ocupa de la inteligencia, del intelecto y del entendimiento. El siguiente enlace se corresponde con la página Web del Instituto de Ciencias Noéticas en EE.UU.: http://noetic.org/.
En consecuencia, y trayendo a colación los actuales objetos de estudio de la ciencia Parapsicológica, como la Percepción Extrasensorial, la Telepatía, la Telequinesis, las Premoniciones y las experiencias cercanas a la muerte -referenciadas algunas de éstas por el propio Carl G. Jung-, mi punto de vista, y aunque siempre es muy racionalista, también es extremadamente abierto a todas las posibilidades de pensamiento, además de rechazar fuertemente a cualquier dogma que impida llegar a una verdad consensuada y cercana a lo absoluto. Por ejemplo, yo me pregunto, ¿cuando llegará el momento en que la Papapsicología se una con la Mecánica Cuántica (y desconozco si esto ya ha sucedido) como para arrojar Luz hacia ambas bases metodológicas respecto de los objetos de análisis detallados mas arriba en este artículo?
La Mecánica Cuántica es una ciencia relativamente nueva, o mas bien, que por su naturaleza infinitesimal, la comprensión del mundo cuántico, el de las partículas subatómicas, se hace mas compleja que la comprensión del mundo macroscópico, o sea, el que todos percibimos con nuestros sentidos físicos. Esta ciencia, al igual que la Parapsicología, debería ayudar a ésta última, uniendo sus conjuntos de leyes respectivas, para tratar de entender, en común cooperación, aquellos comportamientos fenomenológicos normales de -o en- la mente humana.
Debemos recordar que la Hipnosis, hace bastante tiempo atrás, la comunidad científica la consideraba como parte de lo paranormal, parapsicológico y anticientífico. Hoy en día, en cambio, es aceptada por la ciencia como una metodología más dentro de su método científico. Por esta razón, es necesario entender lo siguiente, y es el de aceptar que existen -y existirán- fenómenos normales de la mente humana que la Psicología no los puede explicar -posiblemente por un extremo dogmatismo científico- y que la Parapsicología sí lo puede hacer, gracias a su pensamiento basado, no tanto en la intuición, sino que mas bien, en el entendimiento, mediante sus propias metodologías, respecto del comportamiento normal y fenomenológico de la mente humana.
Y volvamos a la relación que mencioné antes, a la que la ciencia Parapsicológica debería tener con la Mecánica Cuántica, ya que, por ejemplo, ésta última podría unirse perfectamente con aquella para darle mas forma y significado a aquellos misterios para la ciencia, como son las Premoniciones, las Precogniciones, las Experiencias Cercanas a la Muerte (ECM), etcétera; y es que, como todo lo macroscópico en este universo -incluyéndonos- no es más que partículas subatómicas esenciales aglutinadas bajo un campo de fuerza denominado Campo de Higgs (demostrado empíricamente) hace poco tiempo en el acelerador de partículas LHC del CERN, tanto nuestro cuerpo (materia), como nuestra mente consciente e inconsciente (procesos electroquímicos sobre un medio físico) tienen un particular comportamiento, o mejor expresado, una característica, la cual hace que, tanto la materia -nuestro cuerpo- como los pensamientos -nuestros procesos mentales conscientes e inconscientes- sean destinatarios de lo que se llama "Entrelazamiento de estados Cuánticos", el cual expresa que las partículas subatómicas; las cuales aglutinadas conforman toda la existencia macroscópica, como por ejemplo, el cuerpo humano; se encuentran en dos o mas lugares al mismo tiempo sin importar las distancias entre dichas copias de si mismas. Debido a ésto último, me fue posible ser consciente de que la Parapsicología es capaz de explicar aquellos comportamientos o fenómenos normales de la mente humana, también desde una óptica cuántica, además de lo espiritual, con uno mismo, -sin olvidarme y dejar de lado su propio método para comprender este tipo de realidades-, de tal manera que, aquellos conceptos estudiados por ésta ciencia, ubicada en la misma dirección y sentido que las demás ciencias, va mas allá de lo que es meramente psicológico (fisiología cerebral), sino que, gracias a su método eminentemente introspectivo y desligada totalmente del espacio y del tiempo, -definidos estos conceptos solamente por la mente consciente, pero no así por la inconsciente-, puede entender fenómenos que se encuentran fuera del dogma estructurado y a veces rígido de lo que se denomina ciencia tradicional o bien el ya mencionado Método Científico. Pienso yo, desde mi humilde parecer, que la Parapsicología entiende la atemporalidad y la aespacialidad de la inconsciencia, para comprender luego, aquellos conceptos parapsicológicos detallados mas arriba.
Y como para verificar el como, para mi, la ciencia Parapsicológica -en estas épocas modernas, y que confieso que me ha llevado un buen tiempo el entenderla como ciencia- se encuentra en el camino correcto, es preciso que puedan leer los siguientes artículos de esta misma página, respecto de lo que le he dado en llamar: Estadíos Psicológicos Cuánticos:
Por lo tanto, la unión hace la fuerza. Dos mentes piensan mas que una, Dos verdades hacen una verdad mas grande. Dos corrientes de pensamiento, ven la realidad de dos maneras diferentes. Y la cuestión aquí, es que el dogma no llegue a oscurecer a la razón.
29/11/2013
5:39 p.m.
2 comments
En otro artículo publicado en esta Web, respecto del Yo cuántico (representado por el estadío consciente denominado "Yo", y físicamente, por el Neocortex o cerebro superior), me refiero a ese "Yo consciente", como un emisario inter-temporal que enviamos, por intermedio de nuestros pensamientos enfocados hacia un cierto futuro, de manera tal, de preparar el "terreno" para el preciso instante en que nos encontremos allí.
Quiero aclarar, antes de proseguir, que el concepto del "Alma Cuántica", el del "Yo Cuántico" y el del "Ello Cuántico", (además del de "Estadíos Psicológicos Cuánticos") son conceptos propios, revelados ante mi consciencia (e inconsciencia) como resultados de diferentes investigaciones al respecto, desde hace muchos años.
Pero, antes que nada, me es preciso dar una explicación respecto de una de las propiedades más importantes inherentes a las partículas subatómicas. Y ¿porque debo dar una explicación respecto de ellas? Simplemente porque nuestros pensamientos conscientes, así como los recuerdos inconscientes, -reprimidos estos últimos en lo que se ha denominado en la psicología Freudiana como: "Ello"-, no son más que procesos cerebrales electroquímicos, y como tales, están compuestos a su vez por moléculas, y éstas por átomos, y por ende, de parte de dichos átomos se desprende un conjunto de partículas -onda corpusculares- subatómicas, como son los electrones, orbitando alrededor del centro del átomo, compuesto éste por protones y neutrones, y que a su vez, éstas partículas -dueñas de una característica dual, de ser una honda y un cuerpo a la vez, dependiendo del sistema de observación- se componen de quarks y leptones, siendo éstos últimos los constituyentes fundamentales y esenciales de la materia. Por lo tanto, éstas partículas primordiales, -que agrupadas en moléculas, conforman nuestros pensamientos y nuestros recuerdos, en forma de procesos electroquímicos-, son acreedoras de varias propiedades cuánticas, que entre las cuales, la llamada "Entrelazamiento cuántico" es la que nos arrojará Luz para entender a lo que yo llamo: "Ello cuántico", como una representación arquetípica del inconsciente, o físicamente hablando, del cerebro medio (justo debajo del Neocortex o corteza superior, la que nos hace humanos pensantes).
Teniendo en cuenta, de aquí en más, que entendemos mínimamente, el qué, el como y el donde; los pensamientos conscientes y los recuerdos reprimidos en el inconsciente, no son más que quarks y leptones conformando partículas electrónicas, que a su vez, éstas se reúnen junto a un centro de protones y neutrones dándole existencia esencial a los átomos, los que, en conjunto, conforman las moléculas de fluidos químicos y procesos eléctricos dentro de nuestro cerebro, y que por consiguiente, el conjunto de aquellas moléculas, no hacen otra cosa que darle la razón de ser a nuestros pensamientos y a nuestros recuerdos reprimidos; con todo lo anterior, la propiedad cuántica denominada "Entrelazamiento" se corresponde a una característica única en la física -tanto en la física clásica como en la física cuántica- y que se refiere a la naturaleza dualitaria, trinitaria, cuaternaria, etcétera, de dichas partículas subatómicas. Es decir que, cada electrón, por ejemplo (y recordando que en conjunto, estructuran la parte mínima de nuestros pensamientos conscientes y de nuestros recuerdos reprimidos en el inconsciente) tiene la propiedad n-aria de encontrarse en dos o más lugares al mismo tiempo, sin importar las distancias y el tiempo. Gráficamente, esta propiedad de entrelazamiento representa, el como, una y solo una partícula sufre un estiramiento de si misma en dos o más direcciones en el tiempo y en el espacio. Si, muchos de ustedes, de seguro se estarán preguntando entonces que, si las partículas subatómicas entrelazadas cuánticamente conforman la mínima parte de nuestra conciencia e inconsciencia (o sea de nuestro "Yo" y de nuestro "Ello"), nuestros pensamientos y nuestros recuerdos reprimidos, ¿también se encuentran entrelazados sin importar el espacio y el tiempo? Pues, a esa pregunta, desde mi punto de vista, la contesto con un rotundo SI. Efectivamente, tanto nuestro Yo consciente, como nuestro "Ello" inconsciente -ambos cuánticos en esencia-, van más allá del espacio y del tiempo, y de nuestro propio límite físico cerebral.
Pero hasta aquí he necesitado dar una idea de la esencia fundamental mínima de nuestros pensamientos y de nuestros recuerdos, en relación a la propiedad entrelazada de las partículas que los conforman. Por ello, pasaré a referirme, o a tratar de dar una respuesta, desde el punto de vista de la ciencia, a esas percepciones que incontables personas han tenido a lo largo de la historia (e incluyo dentro de ese conjunto, a mi padre y a mi mismo). Percepciones que van más allá del espacio y del tiempo, adentrándose en el oscuro mundo de lo que yo podría denominar como: "sombras extrasensoriales", debido a la característica aparentemente ilógica e inexplicable del tema en cuestión.
Pero, todo tiene una explicación, y nada se le escapa a la ciencia, y si todavía no es posible que ésta lo explique, simplemente es porque su método científico no ha madurado lo suficiente como para arrojar Luz donde todavía existe oscuridad.
Entonces, arrojemos Luz!!!
Volvamos a lo troncal de nuestro análisis, que es el darle una explicación racional a las percepciones que se han dado en llamar: premoniciones, percepciones extrasensoriales, deja vú, clarividencia, y un gran etcétera que ya no necesita agregarse, debido a que lo anterior da una idea clara de a donde quiero llegar, y que es, a darles un sentido lógico a dichos enigmáticos conceptos. Y, lisa y llanamente, desde mi perspectiva, y así como definimos anteriormente a nuestros pensamientos y recuerdos (el Yo y el Ello), como portadores "sine qua non" de la propiedad de entrelazamiento cuántico de las partículas subatómicas que en esencia los conforman; también aquellos conceptos denominados premoniciones, percepciones extrasensoriales, deja vú, clarividencia, etcétera; son igualmente portadores de aquella propiedad cuántica. Es decir que, si alguien tuvo alguna vez, una premonición por ejemplo, o sea, un sueño respecto de algún suceso que todavía no ocurrió, pero, al transcurrir poco tiempo, aquella premonición que tuvo, -por intermedio de un sueño-, se hace realidad, es un claro ejemplo de la ya referida y bendita propiedad cuántica de entrelazamiento.
Veamos; dejando de lado cualquier tipo de suceso que nos haga abandonar este mundo material, nosotros vamos a estar vivos, vamos a existir, hoy, mañana, dentro de dos semanas, dentro de 6 meses, dentro de 5 años, dentro de 10 años, etcétera. En todo ese futuro ejemplificado en la línea de arriba, y más, vamos a estar presentes, vamos a estar viviéndolo con nuestros pensamientos y nuestros recuerdos. Entonces, supongamos que dentro de 2 días, ocurrirá un suceso de tal magnitud, que pondrá un punto de inflexión en lo que a nuestra vida respecta, pudiendo ser un suceso que nos afecte particularmente, o bien, un suceso que englobe a una gran porción de los habitantes en donde me encuentre dentro de dos días. Y manteniendo la idea de que todavía estamos ubicados 2 días en el futuro, ese yo del futuro, registrará aquel suceso en mi inconsciente, con tal fuerza psíquica, que residirá reprimido dentro de mi cerebro de segundo nivel, -en el inconsciente-, en la forma de recuerdos o pensamientos cuánticos entrelazados. Ese "yo" del futuro estará registrando un suceso dentro de su inconsciente atemporal y aespacial. Y afirmo esto último, ya que lo único que ha podido definir al tiempo y al espacio, es el cerebro consciente, ese "Yo cuántico", ese Neocortex o cerebro de tercer nivel, eso que nos hace humanos. El inconsciente, residente en el cerebro de segundo nivel, no puede definir absolutamente nada, debido a que solo registra nuestros recuerdos, sean estos, buenos o malos.
Y centrémonos de ahora en más, en aquel recuerdo impreso en nuestro inconsciente, ocurrido 2 días en el futuro. Supongamos que será un gran suceso que afectará negativamente al país en donde vivo, lo cual cambiará la historia del mismo, para siempre. Siendo un evento que todavía no ha ocurrido, ya que estoy en mi presente, dentro de dos días, como voy a estar vivo, existiré en ese presente, y seré receptor de dicho suceso muy negativo, el cual quedará reprimido dentro de mi "Ello cuántico", dentro de mi inconsciente. Ese evento negativo reprimido -que ocurrirá dentro de 2 días- no será otra cosa que el arquetipo de los procesos electroquímicos dentro de mi cerebro inconsciente futuro, y como tales, los engloba la misma propiedad de entrelazamiento cuántico que a los pensamientos conscientes y recuerdos inconscientes de mi actual presente.
Y a partir de aquí, muchos se estarán cuestionando lo siguiente: Si lo que me suceda dentro de 2 días me generará una represión de un suceso negativo futuro dentro de mi inconsciente, y teniendo en cuenta que, esencialmente, esa represión en dirección al "Ello", no serán más que Quarks y Leptones conformando Electrones, que a su vez conformarán átomos, y que en conjunto conformarán moléculas, y que entre todas estructuraran recuerdos reprimidos; éstos últimos, los recuerdos, ¿estarán dispersos, además de estarlo dentro de aquel cerebro futuro, en el espacio y en el tiempo? Pues si, ya que de ese modo funciona la Física Cuántica. Y también recordemos que el inconsciente es atemporal y aespacial, con lo que la propiedad de Entrelazamiento Cuántico no tiene límites, respecto de, en qué tiempo y hacia qué lugar se dirige aquel "estiramiento" nombrado más arriba. Pues entonces, el mencionado "estiramiento" que sufren cada una de las partículas subatómicas que conforman nuestros pensamientos y, en este caso, nuestro recuerdos reprimidos, tendrán un doble, triple, cuádruple, etcétera, alojamiento cerebral, es decir que, si existe un conjunto de partículas que conforman ese recuerdo reprimido, dentro de dos días en el futuro, y que se aloja en ese cerebro del "yo" del futuro, y respetando a su vez el entrelazamiento cuántico y la atemporalidad y la aespacialidad del inconsciente, dicho recuerdo reprimido 2 días en el futuro, se encontrará en varios lugares y momentos diferentes, es decir, que todos los "yo" futuros, a partir de este momento presente en que me encuentro escribiendo estas líneas, serán receptores inmediatos del suceso ocurrido dentro de 2 días.
Pero, ¿de que manera podré ser consciente del importante y negativo suceso que ocurrirá dentro de dos días? Y la respuesta es, por intermedio del propio inconsciente. ¿Y de que forma el inconsciente (el Ello cuántico) se pone en contacto con el consciente (con el "Yo cuántico")? Una de las formas es a través de lo que algunos denominan como sueños premonitórios, o por intermedio de las percepciones extra-sensoriales, o también gracias a los llamados "deja vú", aunque éstos últimos son más bien una mala elección que hace el cerebro para representar una cierta realidad que estamos percibiendo como incompleta, seleccionando en su base de datos cuántica la mejor imagen, -alojada como un recuerdo de un suceso real-, que se adapte lo mejor posible, a lo que estamos percibiendo en el presente y de manera incompleta.
Por lo tanto, aquellos conceptos provenientes desde lo más profundo del inconsciente, son los que, de manera atemporal y aespacial, reciben la información, en "paquetes" de recuerdos reprimidos cuánticos, procedente desde los sucesivos "yo" del futuro, a partir de este dinámico presente.
El cerebro de segundo nivel, que contiene, psíquicamente hablando, al "Ello", al inconsciente, es nada más y nada menos que una antena receptora de sucesos provenientes del futuro, los cuales se alojan dentro de cada uno de los estadíos inconscientes, partiendo del presente. Es una magistral manera de percibir el futuro (y rendirles honor a aquellos conceptos de premonición, percepción extra-sensorial, etc.), y cuanto más conscientes estemos de nuestros inconscientes, cuanto más practiquemos ingresar conscientemente dentro de nuestros propios sueños, -además de hacerlo dentro de nuestras propias percepciones extra-sensoriales o dentro de nuestros propios deja vú-, seremos partícipes de una gran experiencia; experiencia que algunos la denominan como "Sueños Vívidos", siendo este ejercicio mental, una manera más de indagar, o bien, de tener una "charla" con nuestro propio inconsciente, y por ende, poder percibir algo del futuro. Y en lo personal, los Sueños Vívidos, es algo que practico desde hace muchos años; luego de leer sobre ellos en una revista de divulgación científica; no siendo éste concepto, más que el ejercicio habitual de aprovechar el justo momento en que nos comenzamos a despertar en medio de un sueño, para que en ese preciso instante, podamos tomar las riendas de nuestra conciencia y sumergirnos en nuestro sueño creado desde lo profundo del "Ello", pero de una manera consciente, y tomando decisiones de la forma en que lo hacemos en la realidad, pero aquí, dentro de nuestra propia historia. Es similar a crear un avatar de nuestra consciencia, para introducirlo como un personaje más de la historia representada por el sueño generado en el inconsciente.
Pero, retornando a lo que denominé más arriba, como una antena receptora; es decir, en referencia a nuestro propio inconsciente, o "Ello cuántico"; puedo inferir que, al igual que nuestro "Yo cuántico", que es un claro emisor que funciona colocando pensamientos en un lugar y en un tiempo de nuestro propio futuro, de modo de que, -al igual que con el "Ello cuántico"-, nos valgamos, en este caso de manera consciente, para que el entrelazamiento de partículas subatómicas que estructuran nuestros pensamientos, hagan lo suyo a futuro (leer este artículo de esta misma web para comprender lo antedicho).
Entonces, quienes hayan sido agraciados con ser partícipes de aquellos conceptos; casi místicos diría yo, pero totalmente explicables por la ciencia, -aunque todo esto es desde mi punto de vista, uniendo humildemente lo que sé de Mecánica Cuántica y lo que sé de Psicología-, y que detallo en el título de esta publicación; han sido receptores de una especie de mensaje cuántico intertemporal e interespacial, enviado desde una existencia futura de nosotros mismos, a través de los respectivos inconscientes o "Ellos cuánticos". Y, ¿de que manera, y en que momento nos enteramos, o somos conscientes de tal o cual suceso negativo y reprimido, enviado desde el inconsciente del futuro hacia el inconsciente del actual presente por medio del inherente entrelazamiento, de la atemporalidad y de la aespacialidad de dicho estadío psicológico? La respuesta es, gracias a las pocas -pero muy eficaces- maneras que tiene la psiquis inconsciente, de acceder, o más bien, de comunicarse con la psiquis consciente, y que es mediante los sueños o bien, por ciertas percepciones de las que somos mínimamente conscientes en el estado de vigilia, como por ejemplo, cuando estamos observando a un niño jugar, y en cierto momento, intuimos un probable riesgo para él en el futuro inmediato, con lo que actuamos debidamente un instante antes, para luego comprobar que si no hubiéramos actuado con esa premura, el niño hubiera podido ser lastimado debido a un posible accidente. Imagínense que, si no hubiéramos reaccionado con prevención, el niño hubiera sufrido un accidente, y ese recuerdo habría quedado automáticamente guardado en nuestro inconsciente y reprimido debido al nivel emocional del mismo; ¡pero lo hicimos!, ¡lo impedimos!, y ¿porqué?, por lo mismo explicado más arriba, porque el "Ello cuántico" de ese futuro inmediato, fue capaz de reprimir un posible suceso con alto contenido emocional, e inmediátamente, -y gracias al entrelazamiento, a la atemporalidad y a la aespacialidad del inconsciente-, el "Ello cuántico" del presente, -previo al suceso-, fue receptor de ciertas posibilidades de riesgo para el niño, de parte del "Ello cuántico" del futuro inmediato.
No olvidemos lo siguiente, que para entender todo lo anterior, la clave se encuentra en la atemporalidad, la aespacialidad y el entrelazamiento cuántico de que es dueño el inconsciente o "Ello". El tiempo y el espacio allí no tienen cabida, son universales, son cósmicos, en el sentido de estar conectados con todo lo que nos rodea, rompiendo cualquier barrera espacio-temporal.
Es por todo esto que, más y más seguido, deberemos prestarle nuestra atención, tanto a los sueños, como a aquellas pequeñas percepciones que a veces uno dice, "pero... si hubiera...".
Artículo Relacionado:
Estadíos psicológicos cuánticos. El Yo Cuántico. ¿Podría ser un emisario inter-temporal que enviamos al futuro, a preparar el "terreno" para el momento en que lleguemos allí?
Copyright @ 2013 - Nelson J. Ressio.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Nota: Todos los artículos de esta web, www.erminauta.com, poseen Copyright. Cualquier uso indebido, como copia, lectura o transcripción similar en cualquier medio, ya sean páginas web, directos en video, videos grabados, o podcast personales en audios, son una fiel violación a los derechos, lo cual es penado por la ley de propiedad intelectual. De todos modos, si desea crear una información a partir de esta, deberá, de manera inexorable, nombrar la fuente, que en este caso soy yo: Nelson Javier Ressio, y/o esta web mediante el link específico al/los artículo/s mencionado/s.








.jpg)






