15/6/16

Le dicen el Papa del Fin del Mundo, pero a las claras, aparenta ser el Papa del final de un imperio, el imperio Vatikano, denominado así, en honor a la diosa Vatika.

Y, ¿porque digo que es el final del Catolicismo? Porque, esas son las señales de los último tiempos. Un Papa argentino que le abre las puertas a cada corrupto que lo va a visitar, un Papa que le ha expresado muchas sonrisas a cada personalidad que le ha sabido sacar rédito político, con el objetivo de conformar una nefasta y corrupta Patria Grande. Ese final, aparenta estar cercano, cada vez mas, porque, a partir del saqueo del que ha sido víctima este lugar del planeta Tierra, al que se le ha dado el nombre de Argentina, a partir del saqueo a un estado, a partir del saqueo al poder adquisitivo de cada habitante de este país, a partir del debilitamiento de los sistemas de atención de la salud, a partir del debilitamiento de las fuerzas del orden, a partir del debilitamiento del sistema educativo, a partir del fortalecimiento de células mafiosas de todas las variantes, y un gran etcétera; pues todavía, encima de todo ello, el representante del Estado Vaticano, el Papa Francisco, -y que no es el representante de Dios en la Tierra-, les ha dado apoyo, tiempo, prensa, palabras y bendiciones, a cada personalidad sospechada, procesada o imputada -y a pocos pasos de condenada- de corrupción, mientras que le da la espalda a un gobierno, -y para ser lo mas objetivo posible-, a un gobierno que se ve que desea firmemente hacer las cosas como se debe, para la gente, para el estado, para las Pymes y para las grandes empresas, prevaleciendo la protección de todos los habitantes que vivimos a merced de sus decisiones, que en este caso, mas allá de la falibilidad humana, aparentan ir en dirección a implementar un Nuevo Paradigma, uno basado en la honestidad, en lugar de uno basado en la corrupción. Es por todo lo anterior, que digo que estamos en el final del Catolicismo, tal y como hoy lo conocemos, ya que, las señales que nos dan los sucesos, -señales que a veces se las debe tomar con pinzas de dudas-, sucesos aquellos que no hacen mas que sospechar una connivencia entre el Estado Argentino, durante, al menos, 8 años, con el Estado Vaticano, en lo que respecta a que este último, podría llegar a ser el receptor encubierto, del dinero saqueado a, por lo menos, la Argentina, ya que no debemos olvidar, que las iglesias, que cada iglesia, que el Vaticano posee en terrenos que no sean los del del propio Vaticano, que no sean los de las 7 Colinas de Roma, son sendas embajadas pontificias, y como tales, poco probable de que sean pasibles de allanamientos por parte de la justicia local. Espero equivocarme con esto.

¿Qué es lo que quiero decir con lo anteriormente escrito? Que el dinero robado estos últimos 12 años de Kirchnerismo, podría encontrarse dentro de "terreno sagrado", y como tal, intocables. O bien, es posible que el dinero de los argentinos, se encuentre, en parte, dentro del principal accionista del ex Banco Ambrosiano, es decir, el Banco IOR, o bien, el Instituto para Obras de Religión. Recordemos que el Banco Vatikano o IOR, no ha sido uno de las bancos mas transparentes que hayan existido, es mas, ha sido uno de los menos transparentes, manchado por casos de corrupción dentro y fuera del propio Vaticano, como también, manchado de sangre, debido a conexiones con la mafia italiana. Pues ahora, con las evidentes conexiones del Vatikano, con la mafia kirchnerista, es muy probable que el dinero robado, se encuentre protegido por "la Gracia del Sacramento de Dios".

El Kirchnerismo iba a robar para la Korona, perdón, para la Corona del Papa Francisco, que, dicho sea de paso, el anagrama de la palabra Francisco, es nada mas y nada menos que, Confiscar. Es decir que, ahora podemos ver un panorama mucho mas amplio, ya que, las señales de estos tiempos, han acercado a dos partes nefastas, y que son, el Kirchnerismo y el Estado Vaticano.

Es que, es histórica la unión del socialismo/populismo, con el Estado Vaticano, ya que se conforman como la mezcla perfecta para crear personas dependientes de uno y del otro sistema, debido a que, a la iglesia, el populismo la alimenta de fieles, y a los gobiernos socialistas/populistas, la iglesia los alimenta de votos, una mezcla perfecta, para que uno y otro, sean los ganadores, mientras que el único que sale perdiendo en este juego de poderes, es cada miembro que componen, en este caso, Argentina. Son muy pocos los eclesiásticos que realmente dan su vida por y para los demás, ya que no hay que ser religioso, ni profesar fe alguna, para ayudar a los demás, para ser moralmente fuerte, para ser incorruptible y para tener el valor de señalar lo injusto, porque quien no tiene el valor de señalar las injusticias humanas, al menos con palabras, se convierte en connivente indirecto, porque hay algo que todos poseemos, y que debemos usar, y que es la razón, la conciencia despierta, y no así basarnos en un comportamiento automático, y expresar que, "todo lo que no me jode, me da lo mismo que pase o no", ya que eso entra de lleno en el terreno del egoísmo, y quien es egoísta a sabiendas, es cómplice de la infamia, es cómplice indirecto de cada injusticia que se da sobre la faz de la Tierra.

El Vatikano, el Vaticano, el Kirchnerismo, las iglesias/embajadas de "Dios en la Tierra", el Opus Dei, y el inmenso poder económico y "divino", que ostenta el Imperio Católico apostólico y Romano, no se debe a que tuvo 1690 años de trabajo honesto para ser lo que hoy es, sino que se dedicó, al menos, durante 1400 años, a saquear tierras, a imponer reyes y virreyes, a cobrar impuestos a través de sus reyes conniventes, a detener a todo aquel que quisiera utilizar la razón, y a cuestionar su autoridad, su potestad divina y su dogma carcelario, a generar divisiones sociales, a provocar miedos y supersticiones infundados, como la gran matanza de gatos, que la iglesia creía que eran emisarios de Satanás sobre la Tierra, pero dicha matanza de gatos, ocasionó la gran peste, transmitidas por las ratas, las que ya no tenían a su natural depredador, peste que terminó con la vida de millones de personas, sin olvidar las atrocidades como la caza de brujas, las herejías y una organización totalmente corrupta, en un tiempo donde los únicos que controlaban, eran los mismos corruptos religiosos.

Por tales motivos, la Iglesia Católica Apostólica y Romana, en la voz del Papa Francisco (Confiscar) tiene mucho que hablar al respecto de los innumerables casos de corrupción en la Argentina, porque las señales de connivencia se siguen dando, porque las señales de desprecio hacia estos inesperados tiempos nuevos, hacia el gobierno actual, también se siguen dando. Señales de comodidad y connivencia por un lado, y señales de irascibilidad y silencio, por el otro, y estas dos señales, son eventos inequívocos, que en la Tierra del Fin del Mundo, es también, la que ocasionará, el Fin de un Papado, el Fin de las Confiscaciones del voraz Vaticano, a partir del final del Papa Francisco.

Nelson J. Ressio

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