¿Te gustó esta Web? Haz clic aquí para recibir novedades.
Mostrando las entradas con la etiqueta Esotérico. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Esotérico. Mostrar todas las entradas

22/12/2023


En el enigmático mes de Shevat, un portal temporal entre enero y febrero en el calendario judío, se manifiesta una conexión cósmica profunda con la espiritualidad interior. Shevat, el undécimo mes, no es solo una unidad temporal; es un canal donde convergen fuerzas cósmicas y la esencia de cada individuo. Este período se presenta como propicio para la elevación espiritual, un tiempo donde las energías divinas entrelazan sus hilos con la esencia misma de quienes transitan este viaje cósmico.

Dentro de la palabra "שבט" (Shevat), la "ש" (Shin) se revela como el vehículo de la Shekhinah. Esta presencia divina, tanto cósmica como arraigada en lo más profundo del corazón humano, hace de Shevat una ventana abierta para sintonizar con la esencia que permanece oculta en cada alma. Este mes es un recordatorio constante de la luz interna que aguarda pacientemente ser revelada. También debo traer a colación que es común asociar a Shevat con los árboles y la naturaleza, en particular con la festividad de Tu Bishvat, conocida como el Año Nuevo de los Árboles. Tu Bishvat cae en el día 15 de Shevat y se celebra con actividades que destacan la conexión entre el ser humano y la naturaleza, incluyendo la plantación de árboles y la reflexión sobre la importancia de la preservación del medio ambiente. También creo que es importante que mencione aquí, al mes de Tevet (un nombre que a la vez es un ambigrama) el cual es el décimo mes del calendario hebreo y suele abarcar parte de diciembre y parte de enero en el calendario gregoriano. El nombre "Tevet" proviene del babilónico y significa "diez". En la tradición judía, Tevet tiene un significado especial ya que está asociado con eventos históricos, principalmente con el inicio del asedio a Jerusalén por Nabucodonosor, que culminó en la destrucción del Primer Templo. Este evento trágico llevó al establecimiento del 10 de Tevet como un día de ayuno en conmemoración de dicha calamidad.

Antes de continuar, debo ampliar el significado de la Shekhinah:

La Shekhinah es un término hebreo que se utiliza en la tradición judía para referirse a la presencia divina de Dios que reside o mora en el mundo, especialmente entre su pueblo. La palabra "Shekhinah" tiene sus raíces en el verbo hebreo "shakan", que significa "morar" o "habitar".

La Shekhinah se considera una manifestación de la presencia divina que conecta el mundo terrenal con lo trascendental. A menudo, se visualiza como la presencia de Dios que habita en el Templo de Jerusalén, específicamente en el Santo de los Santos. También se asocia con la nube que simbolizaba la presencia de Dios durante el éxodo del pueblo de Israel en el desierto, como se describe en la Biblia.

En la espiritualidad judía, la Shekhinah se considera una compañera divina que acompaña a las personas en su viaje espiritual. Se la ve como una presencia reconfortante y protectora, como un Egregor o Mente Supraconsciente. La idea de la Shekhinah destaca la creencia en la inmanencia de Dios, su cercanía y participación en la vida diaria de las personas.

Prosigamos. Hanukkah, una celebración que trasciende más allá de su narrativa histórica. La iluminación de las velas de la menorá durante Hanukkah simboliza la capacidad intrínseca del individuo para disipar la oscuridad interior. Es un acto de descorrer el velo del olvido y permitir que la luz divina resplandezca desde lo más profundo de su ser, recordándonos que cada uno posee el potencial para encender la llama interior.

En este viaje esotérico, Tammuz y Menajem Av, meses trágicos, adquieren una nueva perspectiva. El Templo, entendido esotéricamente, no es simplemente un edificio físico; es la conexión directa entre el individuo y la divinidad. La destrucción de estos templos físicos simboliza la desconexión espiritual, llamando a la reconstrucción del templo interno de cada ser, una estructura que se erige sobre los cimientos de la conexión divina y la conciencia elevada.

La figura de Moisés, vinculada a la Shekhinah, representa la conciencia elevada que guía a través del velo de la ocultación divina. Moisés se erige como un faro espiritual, señalando la importancia de la devoción y la pureza en el servicio divino. Es el arquetipo de la conexión directa con lo divino, una guía que muestra el camino para atravesar la ocultación y experimentar la presencia divina de manera plena.

La alusión a "favores" (טובות) en relación con Shevat, junto con la inserción de la letra 'ו' (Vav), simbolizando la Torá, revela un camino hacia la espiritualidad profunda. Buscar la verdad en las enseñanzas sagradas no solo es un ejercicio intelectual, sino una búsqueda activa de la benevolencia divina que se manifiesta a través de la espiritualidad. La Torá (o Viejo Testamento en el Catolicismo) se convierte en una guía fundamental para descubrir la luz interna y desentrañar la bondad divina que impregna cada aspecto de nuestras vidas.

El décimo de Shevat, marcado como el inicio del asedio de Nabucodonosor a Jerusalén, se interpreta esotéricamente como el llamado a asediar nuestras propias murallas internas. Este asedio personal implica derribar las barreras que separan la conciencia individual de la presencia divina, permitiendo una conexión más íntima y profunda. Es un recordatorio de que, al atravesar nuestras propias murallas, podemos experimentar la plenitud de la presencia divina en nuestras vidas.

El ayuno asociado con el décimo de Shevat, desde la perspectiva esotérica, se transforma en un acto de purificación interna e introspección. Más allá de la abstención de alimentos, implica apartarse de las distracciones materiales para permitir una conexión más profunda con lo espiritual. Es un ritual que va más allá de la práctica externa; es una oportunidad para sumergirse en la esencia interna, desprendiéndose de lo superficial y permitiendo que la verdad espiritual se revele.

La profecía de Zacarías, por ejemplo, se desentraña esotéricamente como un llamado a la alegría interna, el amor, la verdad y la paz. Estos aspectos deben florecer en el templo interior de cada individuo, como una manifestación tangible de la presencia divina en sus vidas. La profecía nos insta a cultivar un jardín espiritual, donde cada flor represente la armonía y la plenitud espiritual.

En esta amalgama de sabiduría esotérica, anhelamos que cada uno alcance la comprensión y la experiencia de construir su propio templo interior, donde la luz divina brille en su máxima expresión. 

¡Que así sea, en la transformación interna, Amén!

¿Te gustó esta Web? Haz clic aquí para recibir novedades.

17/10/2023


Sumerjámonos en la fascinante tradición de los textos enigmáticos y prohibidos, y en particular, en el intrigante mundo del Libro de Dzyan, también conocido como "Las estancias de Dzyan". Aunque no goce de la misma fama que el infame Necronomicón, su historia se encuentra envuelta en un misterio igual de profundo.

Este antiguo libro se presenta en forma de poesía, o estancias, que desentrañan el misterio del origen de la humanidad, desde tiempos prehistóricos hasta el florecimiento de las primeras civilizaciones. Sin embargo, lo que más despierta la curiosidad de los eruditos es su origen, pues se cree que fue redactado por una civilización que pobló la Tierra millones de años antes de la llegada de la humanidad.

Esta civilización misteriosa se vincula a la Atlántida, el mítico continente perdido cuya existencia sigue siendo motivo de especulación en círculos esotéricos y en la historia alternativa. El Libro de Dzyan, por tanto, arroja una luz intrigante sobre la posibilidad de que esta civilización haya dejado un legado perdurable en la historia de nuestro planeta.

En su interior, se despliega una colección de símbolos, imágenes y misterios que solo unos pocos individuos seleccionados pueden descifrar con precisión. Se sostiene que este conocimiento profundo podría revelar secretos cruciales sobre la evolución de la humanidad y, de hecho, sobre el propio universo.

La ubicación original del libro es un rompecabezas sin resolver. Se difunden rumores que sugieren que una copia del original se encuentra resguardada en un monasterio tibetano bajo la custodia de monjes budistas. Sin embargo, como es típico en los casos de libros tan enigmáticos, la información acerca de su ubicación rara vez ha sido ni confirmada ni desmentida de manera oficial.

El misterio que rodea al Libro de Dzyan no se restringe a su contenido y procedencia, ya que otros aspectos, como la identidad del autor y la fecha de su creación, siguen siendo desconocidos. Además, el libro fue escrito en una lengua llamada Senzar, de origen asiático, que era conocida en diversas civilizaciones antiguas de todo el mundo. Este detalle aumenta aún más la intriga en torno a su origen y propósito.

Cabe destacar una leyenda inquietante que rodea a este libro, la cual sostiene que aquellos valientes que se aventuraron a leerlo padecieron consecuencias trágicas, como la locura y pesadillas horribles que los llevaron a la muerte. Este aspecto oscuro agrega una capa adicional de misterio al Libro de Dzyan.

El legado del Libro de Dzyan en la historia de la mística y el ocultismo es innegable. Se convirtió en la base para "La doctrina secreta" (1888), una obra fundamental en el movimiento teosófico impulsado por la escritora y mística Helena Petrovna Blavatsky.

Algunos eruditos sugieren que el libro realmente tiene sus raíces en los escritos teosóficos de Blavatsky. Por lo tanto, para comprender verdaderamente el Libro de Dzyan, es fundamental tener un conocimiento sólido de la fundación y la evolución de la Teosofía.

Blavatsky misma afirmaba haber tenido contacto con una copia del libro mientras estudiaba las tradiciones esotéricas en el Tíbet. Según ella, el Libro de Dzyan estaba relacionado con los Libros de Kiu-Te, un conjunto de escritos esotéricos de origen tibetano. Estos vínculos establecen conexiones entre diversas tradiciones místicas y el misterioso libro.

Otra autora que encontró inspiración en esta obra fue Alice Bailey, quien en su libro "A Treatise on Cosmic Fire," publicado en 1925, compartió versos que afirmó haber recibido de manera telepática del maestro tibetano Djwal Kul. Bailey, al igual que Blavatsky, contribuyó a la difusión de las enseñanzas relacionadas con el Libro de Dzyan.

El autor de horror cósmico H.P. Lovecraft también le otorgó un lugar destacado al Libro de Dzyan en dos de sus relatos, "El morador de las tinieblas" y "El diario de Alonzo Typer" (ambos de 1935). Lovecraft era conocido por su fascinación con la literatura maldita y el ocultismo, y su inclusión del Libro de Dzyan en sus historias añadió un toque de misterio cósmico a su mundo ficticio.

Este artículo introductorio sobre el Libro de Dzyan escarba superficialmente en su misteriosa influencia a lo largo de la historia, y esto es solo el comienzo de nuestra exploración. En futuros análisis, desentrañaremos sus secretos, conexiones y los posibles significados ocultos que han intrigado a generaciones de buscadores de conocimiento. ¡Sigue atento a nuestras próximas entregas sobre este enigma literario y esotérico!

¿Te gustó esta Web? Haz clic aquí para recibir novedades.

Donar en Patreon
Nota: Todos los artículos de esta web, www.erminauta.com, poseen Copyright. Cualquier uso indebido, como copia, lectura o transcripción similar en cualquier medio, ya sean páginas web, directos en video, videos grabados, o podcast personales en audios, son una fiel violación a los derechos, lo cual es penado por la ley de propiedad intelectual. De todos modos, si desea crear una información a partir de esta, deberá, de manera inexorable, nombrar la fuente, que en este caso soy yo: Nelson Javier Ressio, y/o esta web mediante el link específico al/los artículo/s mencionado/s.
Safe Creative #0904040153804


Recomendados

Subscribe to RSS Feed Follow me on Twitter!
☝🏼VOLVER ARRIBA☝🏼