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03/02/2015



En este artículo, hablaremos sobre los enigmáticos ORB’s, objetos que a simple vista son invisibles, que aparecen únicamente en fotografías, y que, según su definición formal, en el diccionario Webster de la lengua inglesa, en él se define a la palabra "ORB", como "un globo o bien, una esfera", también como "un cuerpo específico que se constituye como un todo" o también, como "cualquier otro objeto de características morfológicas circulares". 

Luego de que algunas personas, -especialmente las que se dedican a la parapsicología-, hayan calificado a las esferas o círculos de luz que aparecen en multitudes de fotografías, como ORB’s, tal como lo define el diccionario Webster, se han disparado al respecto, dos corrientes –muy contrapuestas- de puntos de vista.

Por lo tanto, al analizar estos fenómenos de los ORB’s, desde una óptica escéptica, podemos afirmar que, estas apariciones –solo visibles, en principio, luego de tomar fotografías- se corresponden con un fenómeno denominado “retrodispersión de la luz” sobre diferentes partículas suspendidas en el aire del ambiente, y que se encuentran en las cercanías del objetivo de la cámara fotográfica y al alcance de un flash que sea lo mas cercano –o paralelo- a dicho objetivo, o lente.

El mencionado efecto de retrodisperción de la luz, es simplemente, un cúmulo de aces de luz reflejados por las partículas ambientales, en dirección y forma cónica hacia la lente de la cámara. Es decir que, al tomar la fotografía, la luz del flash, en paralelo con la lente, es reflejada por diminutas partículas de polvo, o de humedad ambiente, o bien, por un insecto pasando por las cercanías de la cámara. 

Este escepticismo no termina aquí, ya que no se descartarían inconvenientes en la máquina fotográfica, los cuales pueden ser de diferentes características.

De todas maneras, para este punto de vista escéptico, no habrá ORB alguno, si la luz que ilumina el ambiente a fotografiar, no proviene desde el propio flash de la cámara, flash que también deberá estar emplazado en una posición paralela y muy cercana a la lente para que el efecto “ORB” pueda ser comprobado. Es decir que, si hacemos lo contrario, si colocamos el flash de manera perpendicular y mas alejado de la lente, el efecto de retrorreflexión se dará en dirección hacia el propio flash, y no hacia la lente de la cámara, no pudiéndose con esto, capturar reflejo alguno, ni de partículas ambientales, ni de otro objeto perteneciente al lugar a fotografiar, por mas iluminados que aquellos se encuentren.

Ahora bien, inevitablemente, debemos evaluar este efecto desde lo paranormal, ya que, no debemos olvidar, o mejor dicho, debemos tener siempre presente que; ante un cierto suceso presenciado por muchos, como es el de los enigmáticos ORB’s; es de vital necesidad, el dejar un buen lugar para la duda, y aceptar que existen mundos muy complejos, y que todavía no son comprendidos del todo, es decir que, el eslabón perdido en el estudio de un objeto o suceso, a veces se encuentra en el propio método científico, y no así, en los eventos que éste método pone bajo su estudio; eventos, respecto de los cuales, nuestras percepciones han dejado de percibir con el paso de los tiempos, y con el actual acceso del ser humano a una vida dominada por las manifestaciones externas a él, por sobre el entendimiento de las manifestaciones internas, provenientes desde ese “Yo” que nos guía, desde ese “Super Yo” que nos condena, y desde ese “Ello” que nos tiraniza. Ese entendimiento de uno mismo, -para que después sea posible llegar a entender a todo lo demás-, ha sido relegado por los efectos negativos de la “modernidad”, de la comodidad, de la industria del ego, en todas sus formas. Pero hay verdades que aún restan desvelar.

Y en relación al punto de vista paranormal, y basándome en algunos estudios realizados por terceros, pero también, por experiencia propia, estos enigmáticos efectos, denominados ORB’s, se manifiestan u ocurren, no solamente en el espectro de la luz blanca, sino que se manifiestan en varios tipos de tonalidades de grises, pero también por medio de los colores celeste, rojo y amarillo, y conformados por una aparente textura en su interior. Es decir que, no solo son círculos irregulares y concéntricos alrededor de la nada, sino que, además de ello, en sus interiores, presentan unas innegables características de una parcial solidez, es decir que, no se limitan a ser circunferencias vacías, como los reflejos comunes que todos percibimos a diario, sino que, se constituyen en verdaderos planos encerrados por medio de una perfecta circunferencia, es decir que, estas especies de presencias semicorpóreas, no se corresponderían con aquella retrovisión en forma de cono en dirección hacia la lente de la cámara, producto de la retrorreflexión de la luz del flash, debido a que, esa visión de cono, conformarían ORB’s con circunferencias concéntricas; pero, en contra de lo esperado, muchos de ellos, no presentan dicha concentración de circunferencias en su plano interior, sino que, mas bien, es posible apreciar formas variadas, -con bastante regularidad, en su interior-, formas que, aparentemente, se escaparían del punto de vista escéptico.

Entonces, y prosiguiendo con el punto de vista paranormal, surge la pregunta: ¿frente a que sucesos del mundo de las apariencias, nos encontramos? 

Veamos…

Cuando un ser humano fallece (y sin dejar de lado a las demás especies), su "fuerza vital"; esa energía que nos hace ser y existir, esa fuerza que al menos, es indudable que reside dentro de nuestro cuerpo, dentro de nuestro cerebro; esa entidad ideal que nos motiva y nos da las fuerzas para surcar el camino de la vida, es liberada del cuerpo contenedor, cuerpo que luego, volverá a ser polvo de estrellas, mientras que aquella cosmovisión egocéntrica que nos hace tener la percepción de que somos seres contenidos dentro de un traje de carne y hueso, de que cuando miramos a nuestro alrededor creemos que todo lo demás está dispuesto en función de nuestra existencia individual, ese mirar desde dentro de nuestro cuerpo, y no poder llegar a comprender a las otras cosmovisiones egocéntricas de los demás, esa óptica innegablemente sorprendente, me lleva a pensar en la veracidad de la inmortalidad del alma, y que, cuando dejamos de existir, -como cuerpo-, el alma, que miraba desde dentro del cuerpo,  retorna a sus orígenes, para luego volver a poseer un nuevo traje de carne y hueso, y una nueva cosmovisión egocéntrica tendrá lugar allí. 

Y como el alma, -por sentido común-, no sería mas que energía pura, con una característica que la hace acreedora de una cierta cohesión atómica, es decir que, el alma, al separarse del cuerpo, mantendría una cierta unión subatómica, además de la información de lo que fuimos, ya que, nuestros pensamientos, o mejor dicho, todo lo que somos mentalmente, no son más que flujos electroquímicos surcando a la velocidad de la luz dentro de un medio que es el cerebro, y que tanto el cerebro, como también, aquellos flujos, en esencia, se componen de partículas subatómicas en constante movimiento y conformando entidades de pensamiento y de definiciones de lo que somos y de lo que pudimos construir –o hacer- de nosotros, con el paso del tiempo, y cuando hablo de construir, me refiero a nuestra capacidad de construcción interna, individual, y que no solamente pasa por lo intelectual, sino que también, por lo espiritual, con uno mismo, y es allí en donde el alma es conformada, tomado cierta concentración, cierta homogeneidad entre las partículas que representan nuestro ser, cierta capacidad de mantenerse como un objeto mas dentro del mundo de las apariencias, o en este caso, dentro del mundo de las ideas, objeto –y que a partir de aquí, lo llamaremos por su nombre: los “ORB´s”- entonces, el alma u ORB, que si bien es intangible por parte de nuestro sentido del tacto, podría ser perceptible por el ojo de una cámara, pero también, -y según muchos reportes de personas muy creíbles-, perceptibles por el ojo humano, y las mencionadas percepciones, se corresponderían con lo que sería nuestra –o nuestro- alma, totalmente fuera del traje contenedor que es el cuerpo humano.

Recordemos una cosa, nada se destruye, sino que, todo se transforma, es decir que, los ORB’s, que vemos en incontables imágenes, -y manteniéndome en este punto de vista paranormal- serían una especie de realidad fundamental del ser, una especie de realidad substancial, la verdadera esencia de lo que, el Homo Sapiens Sapiens es, al momento de utilizar la razón, y además, al momento de comenzar a preguntarse, ¿de donde venimos? ¿Hacia donde vamos?... ¿qué o quien soy?

Por lo tanto, los ORB’s podrían llegar a conformar la base de todo un mundo espiritual –muy diferente al mundo de lo aparente- mundo que, en principio, no percibimos, y que sería algo así como una especie de quinto elemento, una especie de quintaesencia que contiene la verdadera manifestación del ser, y que, en ciertas condiciones espirituales del contexto en donde se toman las fotografías, estos ORB’s, -o pasados y futuros seres encarnados-, hacen su aparición, incluso también, frente al ojo desnudo, sin cámaras ni retrorreflejos que engañen a la vista. Estos ORB’s, podrían ser parte del mundo de las ideas, mas que de las apariencias.

Y según lo que han mencionado los fabricantes de cámaras fotográficas, es que, si estos sucesos se debieran a defectos en dichos aparatos, los ORB’s tendrían una forma cuadrada y no circular, debido a que, como las partes mínimas de una imagen se denominan pixeles, y estos son cuadrados perfectos, y por lo tanto, como las imágenes se conforman por pixeles, si los ORB’s fueran defectos de las cámaras, estos saldrían cuadrados en lugar de esféricos.

Entonces, queridos exploradores de enigmas, hemos puesto sobre la mesa de las posibilidades, dos puntos de vista, que, si bien son contrapuestos, en algo coinciden, y dicha coincidencia se conforma con la aceptación de que los ORB’s se corresponden con círculos o esferas de luz, de alguna especie de energía en vibración, y no así, únicamente partículas de polvo, insectos o humedad.

Y ahora, para terminar, les dejaré una serie de imágenes, resultante de la aplicación de diferentes filtros gráficos sobre un ORB, de color celeste, el cual quedó “reflejado” en una fotografía tomada por mi mismo, en el living de mi casa… y, yo diría… justo en una situación muy especial, no solo por las personas que allí nos encontrábamos, sino que también, por el bello suceso creativo que en ese momento estaba sucediendo… mas que nada… fue la culminación de un trabajo creativo digno de un portal hacia otros mundos… hacia los mundos internos… 

Los dejo entonces con las imágenes para que puedan juzgar por ustedes mismos.

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01/03/2014


¿En que momento los sueños, por sus propias características constitutivas, pueden llegar a considerarse como una realidad externa, -la cual deja un fuerte recuerdo de por vida-, y no solamente uno más de los múltiples universos oníricos, que por medio de los cuales, nuestra profunda psique, -el inconsciente-, intenta contactar con nosotros, con nuestro consciente?

Por medio de este artículo, -y como lo son la mayoría de mis anteriores publicaciones, aunque aquí lo haré con mas énfasis en mi mismo y en mi propia experiencia-, intentaré responder, o por lo menos, poner en tela de juicio de los lectores, -así como de mi mismo-, un escalofriante, pero a la vez un muy bello suceso onírico que me ha tocado vivir hace muy poco tiempo, desde que escribo estas líneas.

Hace menos de un mes atrás, unos minutos antes del amanecer, tuve la muy grata oportunidad de ser "receptor" de un sueño que jamás había tenido antes. Un sueño que, aunque breve, logró ser la génesis de un gran cambio en mi vida... otro cambio más. Dicho evento onírico, no transcurrió de manera normal, es decir que, no fue un mensaje más, -de entre tantos sueños-, enviado por mi inconsciente, con destino a mi consciencia, para que yo, de ese modo, pudiera entenderlo, descifrar sus símbolos arquetípicos, para luego comprender qué fue lo que mi profunda psique me ha estado tratando de decir. No, no fue un simple sueño más, de esos que cuando despertamos, tenemos la certeza de que ocurrió dentro de nuestro límite craneal, dentro de nuestro cerebro. ¿Y porque digo límite craneal? Porque cada vez que recordamos nuestros sueños, somos conscientes en primera fila de que todo sucedió allí, en una clara comunicación entre los tres niveles de consciencia de nuestra psique.

Lo que imperiosamente quiero contar aquí, lo que realmente me ha marcado para siempre, fue que ese supuesto sueño, creado por mi inconsciente con el objetivo de "comunicarme algo" respecto a mi propia vida, -interna y externa-, tuvo características de las que jamás en mi vida había sido receptor, nunca, hasta ese momento, había tenido la maravillosa experiencia de esta especie de sueño por fuera de mi límite craneal, así lo sentí en ese momento, y lo sigo sintiendo de esa manera, es decir que dicho evento, "aparentemente onírico", fue tan real, pero tan real, que fui partícipe de algún tipo de sueño (y que no lo relaciono con pesadillas) que genera nuestra psique, como si fuera un evento externo al Yo soñante, es decir, a mi mismo en este caso.

Además, lo increíble de este hecho, es que todo ocurrió en el mismo lugar, momento y posición en el que me encontraba en la realidad. Es decir que, este maravilloso sueño, o símil sueño vívido, ocurrió como un agregado a la realidad en la que estaba situado en ese instante, o sea, dentro de mi habitación, un momento antes de que amanezca, y recostado sobre el lado izquierdo de mi cuerpo. Ese sueño externo y maravilloso tomó mi realidad y la supo unir a la perfección con lo onírico, resultando en una vivencia externa a mí mismo con una doble característica, y contrapuestas al mismo tiempo, a saber: escalofriante al principio y maravilloso después, y hasta el día de hoy.

Y voy ahora directamente a detallar la parte del sueño que mi inconsciente supo agregar, -con maravillosa maestría-, por sobre la realidad en la que me encontraba en ese momento. Realidad y "ficción" mezcladas en una única entidad simbólica, en una sola forma arquetípica, como un mega mensaje proveniente desde mi profunda psique, y no así un simple sueño delimitado por nuestro cráneo.

Esta especie de sueño vívido externo del que que he sido receptor, no solo estaba compuesto por imágenes, -como en la mayoría de los sueños-, sino que, el sonido fue el condimento extra para que, realidad y ficción se mezclaran en una sola masa uniforme, la cual no me fue posible, -ni lo es hasta ahora-, distinguir de la propia realidad debido a que dicho suceso ocurrió como si realmente hubiera estado despierto. Imágenes -de la realidad y de lo onírico- y sonidos -de la realidad y de lo onírico- fueron mezclados en un único componente indiferenciable, -por lo menos por mi mismo-, de la realidad.

Y dirijámonos al sueño de lleno entonces; el cual, aunque duró muy poco, el mismo valió, creo yo, por todos los sueños que tuve y que tendré en mi vida, debido a la alta carga emocional del mismo. Y al estar yo en la posición, que los médicos denominan: decúbito lateral izquierdo, y ya en el sueño, con la realidad y la "ficción" mezcladas, mi psique supo agregar al mismo, la característica de que me encontraba con los ojos abiertos y mis oídos atentos, ya que, lo que ella puso delante mío, en forma, en movimiento y en sonido, fue una especie de figura humana, un tanto indistinguible, en cuanto a detalles, pero muy distinguible en esencia, lo cual pude comprobar que era una forma humana la que se presentó delante mío, justo parada en el suelo del costado de la cama hacia el cual yo estaba "mirando". En ese instante, y yo sin poder moverme de la posición en la que estaba acostado, esa figura; vestida -y visible desde mi perspectiva, solamente la parte superior de su "cuerpo"- con lo que se asemejaba a una camisa, remera, o algo similar de mangas largas, y de color blanco, un tanto entremezclado con el propio cuerpo de dicha "presencia humana onírica"; pues esta figura antropomorfa no solo se digna a extenderme su brazo izquierdo para luego colocar su mano encima de mi hombro derecho (ya que yo estaba recostado con mi lado izquierdo sobre la cama) sino que ese movimiento de este "Ser creado por mi psique" se complementó con un sonido escalofriante, lo confieso, y no por sus características sonoras en si mismas, sino que, por la manera suave en el que el sonido acompañó al viaje de su mano izquierda hacia mi hombro derecho. Dicho sonido tuvo características muy similares a cuando uno arroja aliento a un vidrio o a un espejo, para luego limpiarlo con una tela o un papel suave, es decir que, fue como lo antedicho, pero con un poco más de énfasis en esa "a" guturalmente acompañada por un tono semejante a aquel mismo sonido que hacemos al arrojar nuestro aliento hacia un cierta superficie, es decir, en definitiva, fue un sonido salido desde el propio estómago de ese Ser, revestido de un tono parecido a cuando se dice la letra "a", de una manera constante, y con un acompañamiento de otro sonido más agudo, semejante a una brisa o viento leve. Todo esto, -movimiento del brazo izquierdo y sonido gutural semejante a una larga "a"-, ocurrió en el mismo momento y durante el tiempo que transcurrió la llegada de su mano izquierda, hacia mí, para luego posarse sobre mi hombro derecho.

Este suceso maravilloso (aunque después de que ocurriera, por cierto) fue percibido por mí, como un clarísimo evento externo (aunque no lo haya sido), recordando casi a la perfección todo lo que "vi" y lo que "oí", como si hubiera sido un hecho real y externo al mundo de los sueños, y no como lo que "realmente fue", como un nuevo, -y "simple"-, evento creado por mi propia psique, haciendo honor a la inherente, evolucionada y conocida misión de la mente humana, de expresar algo que, en este caso, atañe a mi propia realidad; evolución aquella, que proviene desde las llamadas Reminiscencias Arcaicas.

Ahora, en tanto, no deberé hacer caso omiso a la manera en que reaccioné a todo lo ocurrido, y detallado en los párrafos de mas arriba. No podría yo omitir mi reacción instintiva a esa "presencia humana", ya que estaría omitiendo una importantísima parte de aquel sueño increíblemente real, percibido en su totalidad como si hubiera sido un evento externo, mezclando mi realidad de ese instante con la "ficción" del sueño.

Dicha reacción, aunque bastante difícil de describir con palabras, ya que no fue de miedo, sino mas bien, de sorpresa, proseguida de una especie de escalofrío en la parte de la nuca y espalda (aunque muy distinto al miedo), piel de gallina y por último un movimiento corporal similar a cuando uno se quiere sacar de encima un insecto de nuestro cuerpo, con ese mismo movimiento, pero no así con la misma intención que con el ejemplo del insecto, intenté despegarme de esa entidad "creada en lo profundo de mi mente", y que había colocado su mano izquierda sobre mi hombro derecho. Inmediatamente después de ésta última reacción, esa presencia antropomorfa vestida de blanco desapareció, así como también el estupor que yo había sentido durante el momento de ese sueño con matices de realidad, transformándose dicha vivencia, -ahora ya despierto-, en un sentimiento de sorpresa primero, y de alegría después, debido a todo lo anteriormente comentado. La alegría en mi ser y la sonrisa en mi boca, dijeron presente al unísono, un instante después de despertarme y de analizar todo lo sucedido.

Ahora bien, ¿que causó que yo tuviera el sueño detallado en los párrafos precedentes? Y la respuesta a ello, pienso yo, se puede desprender de dos artículos que he escrito, ambos muy cercanos en el tiempo entre sí, -solo días-, que se corresponden con percepciones propias de la realidad, comparadas con eventos repetitivos que se han sucedido en el mundo y en el mismo momento de escribir las mencionadas dos publicaciones, y también se corresponden con vivencias propias de una situación muy especial, relacionada con mi adolescencia, y muy significativa con el concepto de Egregor.

Dichos dos artículos que, creo yo, fueron partes importantes a la hora de ser el protagonista pasivo del "sueño" respecto de esa presencia humana vestida de blanco, detallado en este escrito, los cuales se los adjunto en este link y en este otro link.

De todas maneras, mas allá de como entendamos lo que nuestra profunda psique nos quiera transmitir por medio de sus sueños, -o eventos vívidos, como el que ocupa el tema central de esta publicación-, debemos, en todo momento posible, estar atentos a dichos mensajes provenientes desde ese mundo onírico, aunque no los podamos decodificar completamente, pero sí el estar atentos a ellos, además de mantener el hábito enfocado en tratar de recordarlos siempre, ya que nuestra psique profunda, el inconsciente, -de los tres estadíos psicológicos-, es el que más sabe de nosotros mismos y es el que, indefectiblemente, nos dará los consejos necesarios, mediante el inevitable mecanismo de los sueños, a la hora de desenvolvernos de la mejor manera, en nuestra vida de vigilia... en nuestra vida real. 


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08/12/2013

La ciencia es la actividad humana por excelencia que, -además de sus propias y formales incumbencias conocidas por la mayoría de las personas de este planeta-, a la hora de convertir mitos en verdades demostrables, leyendas en verdades incuestionables, sucesos fuera de lo normal en descripciones lógicas y empíricamente comprensibles, percepciones misteriosas en realidades metodológicamente aprehensibles; mas toda otra actividad de estudio de los eventos que nos rodean, que no se ajusten a su método científico y que además, la ciencia todavía no es capaz de darles una explicación razonable, es automáticamente catalogada como una pseudociencia, es decir, según la ciencia, la pseudociencia es denominada de esa manera, debido a que no utiliza el método científico para demostrar la veracidad -o no- de ciertos objetos de estudio, o mejor dicho, de ciertas hipótesis sujetas a evaluación y de generar una conclusión.

Quiero aclarar, antes de continuar, que el concepto del "Alma Cuántica", el del "Yo Cuántico" y el del "Ello Cuántico", (además del de "Estadíos Psicológicos Cuánticos") son conceptos propios, revelados ante mi consciencia (e inconsciencia) como resultados de diferentes investigaciones al respecto, desde hace muchos años.

Pero antes de proseguir, pondré en consideración el origen etimológico de la palabra Ciencia:

La palabra ciencia proviene del latín scientia (conocimiento), compuesta con:

El verbo scire, saber.
El sufijo -nte, que indica agente, el que hace la acción, como en: confidente, extravagante y solvente.
El sufijo -ia, que indica cualidad como en: existencia, inteligencia y sentencia.
     
Esta palabra es un cultismo reavivado en el siglo XIII que de la cual también nos llegan algunos derivados como:
       
- Consciente, de con scire o "con saber", o "bien despierto".
- Conciencia, de conscientia o "capacidad de saber".
- Concienciar o conscientizar, hacer que alguien sepa.
- Conscienciación, acción de concienciar.
- Científico, de scientificus, persona que hace (ficare) ciencia.

- Inconsciencia, inconscientia, lo contrario de consciente.

Prosigamos. Como sabemos, de alguna manera, una determinada hipótesis se demuestra o se descarta luego de aplicarle el método científico, por lo que, poniendo un ejemplo: si la materia y la antimateria se crearon en mismas cantidades luego de la creación del universo, y teniendo en cuenta que, cuando una se pone en contacto con la otra, éstas se aniquilan mutuamente generando una explosión de proporciones colosales, entonces, ¿como es posible que la materia todavía siga existiendo en el universo si ésta se aniquila junto con su contraparte?, por lo que a esta pregunta, la ciencia la responde con la teoría de la Supersimetría, -derivada ésta a su vez, del método científico-, la cual explica que por cada partícula subatómica, existe su antipartícula, como por ejemplo, que por cada electrón con su masa inherente y su carga eléctrica negativa, existe un antielectrón con igual masa pero con carga eléctrica positiva (a este último se lo denomina positrón) y que además, la respuesta a aquel porqué, es que al momento de suceder aquella aniquilación no solamente se produce luz (creación de fotones), sino que también se genera una materia sobrante, o mas bien resultante de dicha aniquilación materia-antimateria, por lo que, ese sobrante es lo que nos hace estar usted y yo abocados a escribir y a leer este artículo respectivamente. Esto hace la ciencia, y mucho más.

Ahora bien, cuando la ciencia, se enfrenta a una hipótesis respecto de un cierto objeto de estudio del tipo de las detalladas al principio de este artículo, realiza lo que siempre hace, y que es aplicar su método. Y si ese método no demuestra la veracidad de aquellas hipótesis, -como por ejemplo los sucesos fuera de lo normal, "lógica y empíricamente incomprensibles"-, y además, si dichas hipótesis se encuentran agrupadas bajo una determinada actividad de estudio de la realidad circundante y a la vez que inherente a nosotros, los seres humanos, como por ejemplo la Parapsicología; la ciencia, automáticamente determina que aquella es una pseudociencia debido a que sus afirmaciones no se desprenden del método científico para poder demostrar si una cierta realidad analizada bajo la Parapsicología, es verdadera o falsa.

Pero, ¿hasta donde la ciencia es ciencia? y ¿hasta donde la pseudociencia es pseudociencia?. ¿Hasta donde el método científico define a la "realidad"? y ¿hasta donde el supuesto método pseudocientífico realiza lo mismo?

En primer lugar, para definir y darle un significado verdadero a cierto objeto de estudio, es menester el poder entenderlo correctamente, ¿y a que me refiero con entender?, simplemente a poder desmenuzar una a una las características inherentes y constituyentes a un determinado objeto de estudio, como para luego entender el todo.

Pensemos pues, en primer lugar, que la ciencia viene evolucionando desde hace mucho tiempo hasta llegar, hoy en día, a concebir y organizarse bajo un método al que le llamaron científico. Dicho método no es más que, al encontrarse éste, ante un objeto de estudio con ciertas características inexplicables, luego de la aplicación del referido método sobre el objeto, las conclusiones serán verdaderas o falsas, blancas o negras, no permitiéndose grises al respecto. Esta evolución en el método científico, no es otra cosa que la maduración progresiva de sus propias leyes, de modo de poder definir y luego conocer, cada vez con mejor precisión, una determinada realidad, del propio ser humano, del mundo que lo rodea y del universo que lo contempla. Y dicha maduración metodológica de la ciencia, proseguirá con características in aeternum. Por lo que de todo esto, se desprende lógicamente que, a todos los objetos de estudio que todavía no se han podido explicar -y los que vendrán en el futuro-, les llegará su debido tiempo. Mientras tanto, la ciencia solo puede explicar hasta donde su poder metodológico ha podido madurar o evolucionar con el paso del tiempo.

Entonces, la ciencia es Ciencia, hasta donde su indudablemente espectacular, pero a la vez limitada capacidad de explicar la realidad esté a su alcance metodológico. Pero, ¿que sucede cuando el método científico no puede explicar cierta realidad? Lo que sucede es que, como detallé antes, las realidades son tales, o solo ven la Luz, en el preciso momento en que el método científico los pueda definir; ni un instante antes, ni un instante después. Todo lo demás que queda fuera de su alcance metodológico, para la Ciencia, es inexplicable, y por consiguiente, si surge otra corriente de pensamiento que le da una explicación razonable a lo que la Ciencia no puede explicar con su método, automáticamente denomina a aquella corriente (o bien, a aquella variante del que no debería ser un único método, como el que la Ciencia utiliza) como una pseudociencia.

Con todo lo antedicho, respecto de la que creo yo que está mal llamada pseudociencia por la comunidad científica, y que es la Parapsicología, puedo afirmar, solamente utilizando mis humildes conocimientos y con la ayuda de mi pensamiento intuitivo o a priori, que disiento con las afirmaciones de la comunidad científica, respecto de la que creo yo que es una descalificación al esfuerzo humano por entender todo lo que se encuentra mas allá de nuestra psicología científica. La Parapsicología se compone, etimológicamente hablando, por dos palabras, a saber: el prefijo "para" y la palabra "Psicología". Respecto del prefijo "para", su significado expresa algo que está "mas allá de", es decir, si la Psicológía, que es una ciencia que utiliza aquel único método científico para el estudio de la mente, le da explicación a ciertos comportamientos humanos, la ParaPsicología, desde mi perspectiva, le da la explicación a todo suceso u objeto de estudio que se encuentra mas allá -o junto a- lo que la Psicología pueda llegar a explicar con su inmaduro -aunque a la vez muy evolucionado- método científico.

Por ello, es mi parecer que, tanto la Psicología como la Parapsicología se encuentran separadas por una gran línea divisoria y aparentemente infranqueable por ambas, por lo que, de un lado de dicha división, la Psicología se encarga de definir comportamientos normales y también anormales o patológicos de la mente humana, mientras que la ciencia Parapsicológica se encarga de darle sentido, de caracterizar, de identificar, todo aquel suceso fenomenológico normal que se desprende de la vida y del desarrollo mental y espiritual del ser humano. Y a ésta última, la he llamado correctamente ciencia, y sin temor a equivocarme, debido a que es imperioso unificar el saber humano bajo todas las metodologías, no habiendo espacio para una única forma de entender la realidad. Si solo aceptamos un solo método para entender el macro y el microcosmos, automáticamente estaremos viendo una parte de la realidad -aunque una gran parte-, descartando el hecho de que, de la diversidad de pensamientos y metodologías, surgen las verdades mas cercanas a lo absoluto, ¿no es así?

Sin detenerme en los sucesos que la Parapsicología explicaba desde sus inicios, hoy en día se centra fuertemente en la Percepción Extrasensorial, las premoniciones, los Deja Vú y la Telepatía. También se podrían incluir en el campo de la Parapsicología el análisis de Experiencias Cercanas a la Muerte (ECM) o la Telequinesis. Aunque, según lo que expresa el -inmaduro pero a la vez muy evolucionado- método científico, o bien desde la comunidad científica, no se han demostrado la existencia de ninguno de estos fenómenos.

Ahora bien, repetí la palabra "inmaduro" para caracterizar al método científico, ya que, con cada actualización de sus leyes, éste madura cada vez más, siendo el mencionado hecho, un proceso que se repetirá por los siglos de los siglos, debido a que la naturaleza nos espera con nuevos misterios en cada vuelta a la esquina.

Por lo tanto, es aquí en donde ambas disciplinas científicas deberían unirse. En el momento en que una no conforme con la explicación de cierto hecho, la otra debería hacer el resto, ya que serán dos visiones diferentes respecto de un mismo objeto de estudio, aplicando el método científico de ambas, de la Ciencia y de la que ésta mal denomina pseudociencia. Y un buen ejemplo de esta unión de corrientes de pensamientos, es la Ciencia Noética, doctrina que se ocupa de la inteligencia, del intelecto y del entendimiento. El siguiente enlace se corresponde con la página Web del Instituto de Ciencias Noéticas en EE.UU.: http://noetic.org/.

En consecuencia, y trayendo a colación los actuales objetos de estudio de la ciencia Parapsicológica, como la Percepción Extrasensorial, la Telepatía, la Telequinesis, las Premoniciones y las experiencias cercanas a la muerte -referenciadas algunas de éstas por el propio Carl G. Jung-, mi punto de vista, y aunque siempre es muy racionalista, también es extremadamente abierto a todas las posibilidades de pensamiento, además de rechazar fuertemente a cualquier dogma que impida llegar a una verdad consensuada y cercana a lo absoluto. Por ejemplo, yo me pregunto, ¿cuando llegará el momento en que la Papapsicología se una con la Mecánica Cuántica (y desconozco si esto ya ha sucedido) como para arrojar Luz hacia ambas bases metodológicas respecto de los objetos de análisis detallados mas arriba en este artículo?

La Mecánica Cuántica es una ciencia relativamente nueva, o mas bien, que por su naturaleza infinitesimal, la comprensión del mundo cuántico, el de las partículas subatómicas, se hace mas compleja que la comprensión del mundo macroscópico, o sea, el que todos percibimos con nuestros sentidos físicos. Esta ciencia, al igual que la Parapsicología, debería ayudar a ésta última, uniendo sus conjuntos de leyes respectivas, para tratar de entender, en común cooperación, aquellos comportamientos fenomenológicos normales de -o en- la mente humana.

Debemos recordar que la Hipnosis, hace bastante tiempo atrás, la comunidad científica la consideraba como parte de lo paranormal, parapsicológico y anticientífico. Hoy en día, en cambio, es aceptada por la ciencia como una metodología más dentro de su método científico. Por esta razón, es necesario entender lo siguiente, y es el de aceptar que existen -y existirán- fenómenos normales de la mente humana que la Psicología no los puede explicar -posiblemente por un extremo dogmatismo científico- y que la Parapsicología sí lo puede hacer, gracias a su pensamiento basado, no tanto en la intuición, sino que mas bien, en el entendimiento, mediante sus propias metodologías, respecto del comportamiento normal y fenomenológico de la mente humana.

Y volvamos a la relación que mencioné antes, a la que la ciencia Parapsicológica debería tener con la Mecánica Cuántica, ya que, por ejemplo, ésta última podría unirse perfectamente con aquella para darle mas forma y significado a aquellos misterios para la ciencia, como son las Premoniciones, las Precogniciones, las Experiencias Cercanas a la Muerte (ECM), etcétera; y es que, como todo lo macroscópico en este universo -incluyéndonos- no es más que partículas subatómicas esenciales aglutinadas bajo un campo de fuerza denominado Campo de Higgs (demostrado empíricamente) hace poco tiempo en el acelerador de partículas LHC del CERN, tanto nuestro cuerpo (materia), como nuestra mente consciente e inconsciente (procesos electroquímicos sobre un medio físico) tienen un particular comportamiento, o mejor expresado, una característica, la cual hace que, tanto la materia -nuestro cuerpo- como los pensamientos -nuestros procesos mentales conscientes e inconscientes- sean destinatarios de lo que se llama "Entrelazamiento de estados Cuánticos", el cual expresa que las partículas subatómicas; las cuales aglutinadas conforman toda la existencia macroscópica, como por ejemplo, el cuerpo humano; se encuentran en dos o mas lugares al mismo tiempo sin importar las distancias entre dichas copias de si mismas. Debido a ésto último, me fue posible ser consciente de que la Parapsicología es capaz de explicar aquellos comportamientos o fenómenos normales de la mente humana, también desde una óptica cuántica, además de lo espiritual, con uno mismo, -sin olvidarme y dejar de lado su propio método para comprender este tipo de realidades-, de tal manera que, aquellos conceptos estudiados por ésta ciencia, ubicada en la misma dirección y sentido que las demás ciencias, va mas allá de lo que es meramente psicológico (fisiología cerebral), sino que, gracias a su método eminentemente introspectivo y desligada totalmente del espacio y del tiempo, -definidos estos conceptos solamente por la mente consciente, pero no así por la inconsciente-, puede entender fenómenos que se encuentran fuera del dogma estructurado y a veces rígido de lo que se denomina ciencia tradicional o bien el ya mencionado Método Científico. Pienso yo, desde mi humilde parecer, que la Parapsicología entiende la atemporalidad y la aespacialidad de la inconsciencia, para comprender luego, aquellos conceptos parapsicológicos detallados mas arriba.

Y como para verificar el como, para mi, la ciencia Parapsicológica -en estas épocas modernas, y que confieso que me ha llevado un buen tiempo el entenderla como ciencia- se encuentra en el camino correcto, es preciso que puedan leer los siguientes artículos de esta misma página, respecto de lo que le he dado en llamar: Estadíos Psicológicos Cuánticos:



Por lo tanto, la unión hace la fuerza. Dos mentes piensan mas que una, Dos verdades hacen una verdad mas grande. Dos corrientes de pensamiento, ven la realidad de dos maneras diferentes. Y la cuestión aquí, es que el dogma no llegue a oscurecer a la razón.


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