13/5/15

Nos encontramos viviendo en un mundo, en donde la inspiración, la creatividad y la innovación se constituyen como la génesis de todo cuanto adelanto y cuanto atraso ha sufrido nuestra sociedad global, desde que el Proto-Hombre pudo liberar sus extremidades delanteras, para convertirlas en extremidades superiores. A partir de ese momento, todo fue evolucionando de tal manera, -aunque sin prisa, pero sin pausa-, que hoy en día, el Hombre, en tanto que su Universal, ha sabido moldear cada instante de su dinámico presente, aplicando inteligencia consciente y superior, en el momento y lugar donde un cuarto de millón de años atrás, solo había una inteligencia diferente de parte de nuestros propios antepasados, como así también, de parte de nuestros hermanos que conforman las demás especies.

La evolución ha sabido adaptar a este homínido superior, que es el Homo Sapiens Sapiens, a todo cuanto entorno se ha propuesto conquistar y desarrollar sus actividades. Hemos sido galardonados con el don evolutivo de la conciencia del "Si Mismo", del decirnos a nosotros mismos: “Yo soy...”, de un desarrollo de nuestro cerebro superior, -de tercer nivel, es decir, de nuestro Neocortex-, galardón que hemos recibido de la mano de la "Selección Natural", gracias a la liberación de nuestras extremidades delanteras, -y ahora superiores-, que mencioné antes. Nos hemos transformado en seres de entendimiento y de acción y reacción, nos hemos convertido en innegables Verbos, en eficientes Palabras, en naturales Creadores, dotados de una cosmovisión, tanto del micro, como del macrocosmos, que indudablemente, somos capaces de transformarlos a ambos, de una manera magistral y sin igual, y por medio de dos vías que parten desde la psique humana: la vía consciente y la vía inconsciente. Esa capacidad de transformación que el ser humano posee, -como lo he mencionado antes-, ha moldeado este mundo de acuerdo a realidades creadas, -mucho antes de que se manifieste en el mundo de las apariencias-, dentro de nuestra mente, es decir, en el mundo de las ideas.

Ahora bien, aquel galardón que se nos ha confiado, -no por una imposición antropomorfa y omnisciente, sino por una evolución evidente-, tiene una carga muy pesada que todavía portamos sobre nuestras espaldas evolutivas, y que es la base de apoyo de aquel galardón, es el pie por el cual se apoya aquella copa recibida por nuestra primera victoria del "Yo Consciente", y por ende, dicha base, porta las impurezas de donde todavía continúa apoyada, de una especie de "superficie evolutiva remanente", y que llevaremos unos cuantos miles de años mas, a cuesta nuestra, hasta que llegue el momento sublime, de poder convertirnos en seres plenamente conscientes, portando un Neo-Neocortex que superará a todo rastro evolutivo, -ya sea reptil u homínido-, pasando de esta manera, a convertirnos en una nueva especie, que no olvidará su pasado, pero que representará un cambio de paradigma dentro de nuestra propia humanidad, será una vuelta de hoja en el libro de las especies.

Aquella pesada carga, a la que me refería antes, no es mas que el conjunto de Egos que todo el tiempo nos acecha desde lo profundo de nuestra psique reptil/hominida, y que se constituye como aquellas impurezas que nombraba antes, y que además se manifiestan en respuesta ante diferentes estímulos, ya sean estos, externos, como así también, internos. Esta pesada carga, es la que todavía nos mantiene en total dependencia evolutiva hacia nuestra madre Tierra, y en un innegable parentesco con nuestros hermanos de inteligencia diferente, los seres del reino “animal”.

Como consecuencia, al encontrarse el ser humano, este Homo Sapiens Sapiens, en el conocimiento de que le falta mucho tiempo para ser, “Lúmine Sapiens Sápiens Sápiens”, (para colocarle un nombre que nos separe del mundo de los Homínidos), y de que nos encontramos acechados todo el tiempo por las fuerzas tiranas del inconsciente, por el “Ello”, -fuerza psíquica alojada en el Sistema Límbico-, estadío psicológico que no hace mas que perturbar (aunque si le sabemos prestar la debida atención, nos hará comprender) a la conciencia, dependiendo de aquellos estímulos internos y externos. Y aquí es, justamente, en donde la humanidad continúa fallando y traduciendo sus comportamientos, aparentemente conscientes, en actos que van totalmente en contra de toda moralidad y virtuosidad que el ser humano haya podido construir desde que nos transformamos en seres bípedos.

Como consecuencia, lo mencionado hasta ahora, no se constituye como una justificación de todos los actos que vayan en contra de la supervivencia de la raza humana y en contra de su bienestar general, sino que, mas bien, se conforma, como una explicación de lo mucho que nos falta evolucionar todavía, pero también, de lo mucho que se puede hacer, para que la humanidad abandone la mediocridad en la cual todavía se halla sumida, porque todo acto humano que resulta en el tráfico de drogas, de tratas de personas, de inseguridad, de guerras, de genocidios, de asesinatos raciales, ideológicos y religiosos, de una clase política mundial en evidente decadencia y de una economía de mercado que necesita replantear sus bases frías y calculadoras, en nuevas bases humanas, empáticas, no tan frías y no tan calculadoras, porque sino humanizamos y empatizamos el mercado y la educación, nuestro futuro como especie se verá afectada totalmente. Entonces, como mencionaba antes, este escrito no es una justificación, sino que es una manera mas de repartir conciencia, para que todos nosotros pongamos un esfuerzo extra para abandonar del todo a la tan nefasta mediocridad. Es difícil, pero el ser humano ha evolucionado para entender lo difícil y como consecuencia, actuar conscientemente bajo los principios rectores de la moral y de la ética.

Pero, como lo mencioné antes, sin ser esto una justificación, el mundo se encuentra en un punto de inflexión, entre su evolución actual y una potencial regresión evolutiva; o bien, entre su evolución actual y un potencial adelanto evolutivo.

Dicho punto de inflexión... allí mismo, y no mas, y no menos... sin detenerme un minuto mas para analizar el antes y/o el después de dicho punto, sino que, me detendré para analizar únicamente el punto en su constitución interna; dicho punto, porta en su interior, la clave para el futuro de la especie humana, y dicha clave se constituye como la manera en que la humanidad le hará frente, de aquí en mas, a los egos y a sus correspondientes e inmediatas representaciones externas, causantes de todo cuanto mal existe en este planeta.

Y es dentro de ese punto de inflexión en donde la humanidad deberá resolver todas las cuestiones referentes a sus comportamientos nefastos y regresivos, y uno de ellos, es la muy evidente decadencia de la clase política mundial, la cual, y desde mi óptica, está encontrando su final, tal y como la conocemos hoy en día, por medio de su innegable hipocresía, por medio de sus recurrentes actos de corrupción, por medio de sus variadas connivencias que parten desde las fuerzas militares (específicamente, desde algunas cabezas de todas las fuerzas del orden, interno y externo) y hasta con los traficantes de drogas, y por sus arreglos y sus privilegios para con empresas de todo tipo y tamaño, a cambio de acuerdos monetarios ilegales en común. Todo este combo de degeneraciones de la clase política mundial, -la cual repercute en los demás entes y organizaciones que deberían funcionar desapegadas de toda interacción con el poder político-, está llevándose a si misma, hacia su propia involución y desaparición, debido a la casi innegable decadencia moral y ética de sus miembros constituyentes. Ese aparentemente eterno afán que tiene la política de hoy en día, de ensuciar todo lo que toca, y también, de ensuciarse de parte de quienes a ellos los tocan, no deja otra idea de su actual decadencia y de su futuro final, tal y como la conocemos... o mejor dicho, como hasta hace un buen tiempo atrás la conocíamos.

La moral, la ética y la honorabilidad, son virtudes, que por desgracias, la clase política ha dejado de lado, intercambiándolos por sus inmediatos antagónicos, y la persona que porta a las primeras, a las virtudes, de una manera incomprensible al menos para mi, es mirado como un traidor, como una persona “fuera -y en contra- del sistema”, siendo que los que están fuera y en contra del sistema, son muchos de los integrantes de la clase política decadente y en extinción, por el hecho de que ellos mismos son los que actúan de manera egoísta (causando eventos de corrupción) y por ende, actuando en contra del bienestar general del pueblo que yace a expensas de los efectos nefastos de sus decisiones, decisiones que van de la mano de aquellos egos provenientes del mundo de lo inconsciente, del mundo de lo reptil y homínido, y como consecuencia, decisiones cargadas de fuertes características de egoísmo, de desinterés por el pueblo, y de una potencial y muy evidente división social, debido a un factor extra que se le suma a los ya mencionados, de clase política decadente, y que se corresponde con el fanatismo ideológico.

No hay mas lugar para hechos regresivos en este mundo, no existen mas lugares para la corrupción, -de cualquier magnitud-, encubierta o a la vista de todos, y por ende, no se puede permitir mas impunidad de parte de los “Padres e Hijos de la Corrupción”. El fin de la política y de los políticos, tal como los conocemos hoy en día, 13 de Marzo del año 2015, está escrito en relieve y por sus propios y nefastos actos que van en contra de una humanidad que pide a gritos, y a veces, sin saberlo, de que pasemos al siguiente nivel evolutivo, de que continuemos progresando hacia la curva posterior al punto de inflexión analizado aquí; pero no sobre la curva regresiva que nombré anteriormente, sino que, sobre la curva que nos llevará a evolucionar hacia una clara tendencia a convertirnos en “Lumine Sapiens Sapiens Sapiens”.


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