12/6/14

La observación constante de mi mismo y de lo que me rodea, me ha llevado desde siempre, por el camino de entender que, absolutamente todo en el universo, está regido por las matemáticas que determinan una cierta regularidad numérica Causal y ordenada, por sobre lo casual y desordenado, y que en este caso, a esa regularidad, la define la proporción áurea, es decir, la Proporción Divina, o matemáticamente hablando, el número Phi, imprimiendo ésta magnitud, directamente sobre el entorno, un aparente Orden al Caos.

He aquí, en este video de pocos segundos de duración filmado en mi casa, el mismísimo origen de toda repetición, patrón y forma. El principio Divino que impregna el Universo. El Logos, la Palabra, el Gran Diseño, la Verdad Inocultable representada por la fuerza de torsión proveniente desde el Universo, y aquí mostrada, por el movimiento de una simple hoja de Roble, mas no así, por su forma, aunque a partir de ésta forma se logre observar un innegable movimiento en espiral, espiral que podemos observar en todos los aspectos de la naturaleza, como en la disposición de las hojas de una flor, en el caparazón de un caracol, en la disposición de una telaraña, en el patrón de crecimiento de las ramas de un árbol, en la estructura de un huracán... en la forma de una galaxia... etc....

Desde lo macro hasta lo micro podemos encontrar la misma Espiral Cósmica, como si aquella Palabra pronunciada al comienzo del universo, trajera implícita las fuerzas fundamentales de la naturaleza, las cuales regirían luego, -por medio de un cierto Orden sobre el gran Caos-, a nuestro universo, ya sea, a la energía en sí misma, a la materia y a la vida en cualquiera de sus formas.

Ahora si, el Espiral Cósmico, la Inteligencia intrínseca de la Matriz espacio-tiempo... ruido y orden entremezclados en la naturaleza... mirando desde una "simple" hoja hasta el vasto y finito universo, tal como si me estuviera mirando a mi mismo en un momento de introspección... interrelacionando el microcosmos con el Macrocosmos, en un corto y simple video que demuestra que, aunque la Espiral de la Creación, de ese Campo Vibratorio Primordial, que a veces, en la quietud no podamos distinguir a simple vista, sí la podemos percibir a través del movimiento que genera la morfología de la hoja de Roble. Ese Campo Vibratorio, o Campo Cuántico, que durante millones de años ha conformado, en este caso, la estructura y morfología de una hoja de Roble, se hace elocuente al momento de que esta hoja es dejada en caída libre por mi mano, siendo la gravedad, la única fuerza de la naturaleza adicional que la afecta.

¿Y que enseñanzas nos deja esto? Esto nos invita a que hagamos habituales pausas en nuestras vidas, para maravillarnos de pequeñas cosas como estas. Desconectémonos un poco de lo artificial, para observar e interactuar, tanto con nuestros semejantes, como así también con la que nos ha dado la vida... la Naturaleza.


Nelson J. Ressio

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