28/7/15

Bandera Oficial del planeta Tierra.
Desde que el ser humano ha comenzado a querer organizarse, han surgido incontables maneras de dar un orden a aquel caos primigenio. El Orden siempre fue, es y será, la tendencia natural del ser humano, y por ello, ha sabido crear innumerables lógicas de pensamiento, con el fin de mantener el Orden, independientemente de si ese Orden lo obtenían por medio de la razón o por medio de la fuerza.

A medida que la maduración de la conciencia colectiva, del pensamiento colectivo, se iba sucediendo con el paso del tiempo, comenzaron métodos mas pacíficos de poner Orden por sobre el natural caos, y es así como nacieron los conceptos de límites, fronteras... naciones. Las naciones primitivas necesitaron de una reglamentación y de fundamentos lógicos que las ordenaran, y como respuesta natural a esa necesidad, surgieron las diferentes corrientes de pensamiento, y sus resultantes entes del Orden. Sin ir mucho atrás en el tiempo, las monarquías fueron unas de las primeras maneras -formales- de ordenar al pueblo y todo lo concerniente a él, muy ligadas éstas, con la institución que en aquellos tiempos, dominaba el mundo espiritual exotérico, y que es la Iglesia católica. La monarquía, -por mas que hasta el día de hoy se mantiene en algunos lugares del planeta-, ha sido superada por la república, y justamente, esta manera de dar orden por sobre el caos, es la que subsiste hasta hoy en día, y las corrientes de pensamiento y de lógica que le dan entidad a la república, son ni mas ni menos, que los partidos políticos, los cuales ejercen sus principios, partiendo desde ideologías provenientes de posiciones de pensamiento que oscilan desde el extremo izquierdo hasta el extremo derecho, pasando por un inevitable centro, un centro, que al final, será el que represente al próximo salto evolutivo de la humanidad.

Para tener una pequeña idea, respecto de las ideologías correspondiente al espectro antes mencionado, resumiré los puntos principales que las diferencia una de otra.

La ideología de Izquierda se basa principalmente en:

Una mayor participación del estado en la economía de mercado, y que el pueblo pague impuestos mas altos. Además de la creación y mantenimiento en el tiempo de un gran número de programas sociales, promoviendo el clientelismo y el acostumbramiento asistencial de los receptores. Dictadura de estado que luego se transforma en una Plutocracia.

- La ideología de Derecha se basa principalmente en:

Una mínima participación del estado en la economía de mercado, y que el pueblo pague impuestos mas bajos para incentivar el consumismo, mas que consumo. Los programas sociales son reducidos a un mínimo que es casi inexistente. Se da una corporatocrácia, es decir, una especie de gobierno de parte de las corporaciones con una tendencia a la militarización.

- La ideología de Centro se basa principalmente en:

Una racional y justa participación del estado en la economía de mercado, y que el pueblo pague los impuestos, razonablemente calculados, para estimular el consumo, y además, poder ahorrar y/o poder invertir ese dinero que, de otra manera, iría al Estado (en la ideología de izquierda) o al Privado (en la ideología de derecha). Aquí, en el centro, los programas sociales son administrados como un justo equilibrio, de manera tal de que el asistido no se acostumbre al asistencialismo y no se estanque en el progreso de si mismo y de los que lo rodean, y además, que no se produzcan desvíos de fondos debido a la corrupción del clientelismo. Aquí se da una justa relación entre Estado y Corporaciones.

Ahora pensemos, históricamente los estados han sido deficientes y con una gran corrupción estructural, dependiendo del país, pero en mayor o menor medida, el estado significa corrupción e ineficiencia, mientras que las corporaciones, -en primera instancia-, simbolizan integridad, honradez y eficiencia, y expresé, en primera instancia, porque al ser las corporaciones, organizaciones humanas, también se encuentran pasibles de sufrir actos de corrupción. El tema aquí es el control, y donde falla el control, falla lo que se controla, sea un estado o sea una corporación, y es en las corporaciones en las que el control es cada vez mas eficiente, y la posibilidad de corrupción se reduce al mínimo, y a medida que pasa el tiempo, los sistemas de control se han hecho cada vez mas eficientes y por lo tanto, mas eficientes son los sistemas controlados, como las corporaciones, o grandes empresas. En cambio, en los estados, los controles, aunque existen, en muchos casos son ineficientes, y por lo tanto, el objeto controlado, es decir, el estado, también será ineficiente, y la ineficiencia en el estado se transforma en corrupción, y la corrupción se transforma en un pueblo oprimido por innumerables inconvenientes para poder vivir una vida digna.

En este mundo, el control es la clave para la evolución humana, y si el control es débil, también será débil nuestra carrera evolutiva.

Es por ello que las ideologías de izquierda se caracterizan principalmente por un alto nivel de corrupción y de regresión evolutiva, por el hecho de que abarcan un estado muy grande, con multitudes de variables y con controles que quedan pequeños al lado del tamaño de lo que deben controlar, por lo tanto, el sujeto controlante y el objeto controlado, se encuentran en una relación indeterminada, y el resultado dependerá de la eficiencia del sujeto controlante y de que tan permeable es el sujeto controlado para dejarse auditar. Y por otro lado, si la derecha es la ideología que administra un estado, también es pasible de corrupción, pero al haber un estado pequeño, la corrupción será menor, además de reducir las posibilidades de que se genere el nefasto clientelismo debido al aplicar el asistencialismo por un tiempo muy prolongado. Y con esto quiero dejar en claro, que la corrupción no dependería de las premisas ideológicas extremas en si mismas, y que se aplican sobre un estado, sino que dependerían del efecto resultante de aplicar dichas premisas, porque las premisas de izquierda, por ejemplo, crean un estado enorme y las de derecha, un estado pequeño, y aquí nos basamos en las probabilidades, porque a mas estado, mas probabilidad de corrupción, mas allá de las otras políticas, propias de la izquierda, que también generan corrupción y regresión evolutiva a largo plazo.

Es menester, entonces, que el control sea tomado como condición sine qua non para que este mundo se dirija, de una vez por todas, hacia una evolución con la menor cantidad de escollos posible, liberando al ser humano de las dificultades ocasionadas por los efectos de la falta de control.

Por lo tanto, donde hay mas eficiencia de gestión, es a donde se debe dirigir la humanidad, es decir, hacia un sistema basado en "ideologías" de centro, que se constituyan mas como ideales, que como ideologías en si mismas, y que dichas ideas lo perneen todo, absolutamente todo. Nunca podrá existir un estado eficiente y abarcativo a la vez, porque el "sistema estado", por sus metodologías intrínsecas que se escapan a esta publicación y a mi propio saber, no contempla al control como parte inherente, por mas que se apliquen multitudes de métodos de control, ya que el estado, por su propia naturaleza, le imprime aletargamiento al ser humano, mientras que las empresas, le imprimen superación. El aletargamiento del individuo se constituye como un "dejarse estar", como un ingreso a una "zona de confort", que dista de ser una "zona de bienestar", y es aquí donde el ser humano deja de progresar de manera individual, y por ende, de manera colectiva dentro del estado, traduciéndose este aletargamiento personal, en uno estatal, y con las consecuencias que todos conocemos.

En definitiva, la mejor opción para gobernar este mundo, desde mi punto de vista, está basada en una predominancia de empresas de excelencia, tanto en servicios como en productos, y de todo tipo, abocadas a que el capital le imprima evolución al ser humano en todo sentido y dirección, porque las empresas son las instituciones en donde el control es mas eficiente, y cuanto mas grande la empresa, mayor es el control, y mayor será el bienestar del ser humano.

Pero aquí surge una pregunta extremadamente importante: ¿quien controlará al que controla? ¿Quien controlará a las empresas, independientemente del tamaño, para que cumplan con todas y cada una de las normas legales, medioambientales y sociales? Y la respuesta aquí, proviene, creo yo, desde los organismos supra-estatales -regionales o mundiales- dotados con la mas alta tecnología de control, y con una calidad y cantidad humana de excelencia para ejercer dicha labor. Es decir, todo, absolutamente todo lo que realicen las empresas, por el hecho de ser las que le imprimirán el gran avance evolutivo a nuestra raza humana, debe ser controlado por dichos organismos, aplicando sanciones diversas, según el tenor del fallo en el control, y/o aplicando incentivos diversos, según el tenor en la eficiencia en el control.

Es mas, llegará el momento en la historia del planeta, en que el estado se reducirá a un único estado mundial, muy pequeño, y sobre este, funcionarán aquellos organismos supra-nacionales, controlantes de todo lo que sucede alrededor de las vidas de cada ser viviente sobre la Tierra, controlando a todas las empresas, independientemente de sus tamaños y rindiendo cuentas al estado mundial, como un único ente "central" para la gestión de la gran nación que es nuestra Tierra. El estado global debe administrar a la gran y nueva nación, con el objetivo de servir y de cuidar al ser humano en los aspectos mas básicos de este, y desde la acción de los tres poderes que lo constituirán, como el Legislativo, el Judicial y el Ejecutivo, separados e inviolables.

No hay mas lugar para las ideologías extremas, arcaicas y retardatorias. La ideología de centro, humanizada y empática, y una unificación global que no deje a nada ni a nadie afuera, es la clave para el próximo salto evolutivo del ser humano.


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