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11/08/2020


Nota previa: Para comprender este escrito, es menester, al menos, acceder a los links que están dentro de él, y luego de tener una idea general de todo lo que este escrito encierra, allí sí, toda crítica será bienvenida. Ahora bien, si se critica sin siquiera acceder a ninguno de los links dentro del siguiente texto, se estará criticando sin fundamento alguno. Por ello es que comienzo el siguiente párrafo, con una frase conocida por muchos, pero no así, muy practicada.

Para quienes tengan ojos para Mirar, lo sucedido en Beirut, se correspondería con las Nuevas Bodas de Qaná (ciudad libanesa ubicada en las coordenadas 33ºN y 35ºE, y que es nombrada por el Evangelio de SAN JUAN, manteniéndose así, el desarrollo del ritual del Submarino ARA San Juan), en donde, en sus tiempos, Jesús practicó un ritual Dionisíaco, al "transformar" el agua (símbolo de purificación) en vino (símbolo de la Sangre). En Beirut, Líbano, a 77 kilómetros de Qana (7+7=14, y que respecto del 14, ver este link), el día 4/8/2020, se ha llevado a cabo un nuevo ritual, pero de manera inversa a la realizada por Jesús, ya que, la explosión en Beirut, ha transformado el vino (hongo rojizo, escarlata, tal como la sangre, respecto de la explosión "atómica" de 6 kilotones del supuesto "Nitrato de AMON-io", nombre que porta un claro prefijo egipcio (en honor a Amon Ra), Dios del Sol y de la Creación: AMON, el que derivó luego en AMEN, en el cristianismo), entonces, el vino, la sangre de Jesús (previo hongo escarlata), ahora se transformó y se purificó por el agua que ingresó al posterior y gran cráter generado por la explosión, el cual, simbolizaría una forma de vasija, la que se llenó con el agua del mar; todo lo anterior, ha sucedido frente a un Silo, a manera de Altar y en las coordenadas geográficas 33ºN (la edad de Jesucristo) y 35ºE (3+5=8, que además de simbolizar el Infinito, también el 8 simboliza una forma diferente del Ouroboros, El símbolo del Eterno Retorno, pero además, el 8 es el símbolo de la Resurrección, como así también es un simbolismo muy cercano a los Templarios, custodios del Santo Grial entre muchas otras incumbencias, quienes construyeron catedrales de estilo Gótico, con infaltábles Octógonos, por dentro -y por fuera- de ellas), y además, son las mismas coordenadas que la ciudad de Qana, ya que El Libano, justamente se encuentra en el Paralelo 33ºN (al igual que en el Paralelo en donde se encuentra la provincia china de Hubei, en donde está la ciudad de Wuhan, lugar en el que comenzó esta "Pandemia"), y que rememora la edad de Jesucristo. Este simbolismo Bíblico, a mi juicio, da indicios de unas nuevas Bodas de Qana, Qaná (o Caná), pero ahora, a la inversa de la realizada por Jesús, porque en base a lo sucedido, se transforma la Sangre (hongo escarlata de la explosión) en agua color del Cielo ( dentro del cráter que posteriormente se rellenó con agua, en ese muy pertinente lugar, es decir, al lado -o dentro- del océano mismo). Entonces, con este simbolismo, para quienes tienen ojos para Mirar, se hace casi obligatorio el preguntarse lo siguiente: ¿se terminarán las épocas de derramamiento de sangre, entre otras cosas, en las que la Iglesia Católica bebe la sangre de Jesucristo (vino) en cada una de sus misas, de parte de un lacerado, atemorizado y adolorido Jesucristo simbólico, algo que sería un evento muy aterrador para quién -por ejemplo- nunca haya visto, ni escuchado, ni leído respecto de tal símbolo de tortura dentro de las iglesias y lo viera por primera vez? Como en este año 2020 no se celebraron las Pascuas de Resurrección, simbólicamente, Jesús sigue en su tumba, confinado y quizás, muerto, ya que no ha resucitado y salido, una vez más, de su tumba, por lo que, ¿será ello, un símbolo de que, ahora estaremos bajo el simbolismo del Anticristo, hasta que, se vislumbre la tan ansiada por muchos, "Nueva Venida de Jesucristo", la que marcará el comienzo de una nueva "Purificación del Templo" contra las "ovejas descarriadas y los sucios cambistas" (El Gran Reset del Foro Económico Mundial de enero de 2021)?

En cuanto a las Bodas de Qana, luego de este hecho, se han viralizado videos e imágenes de una Boda que se estaba por llevar a cavo, mostrando la filmación de una hermosa mujer vestida de blanco, lista para el casamiento; ¿una reafirmación simbólica más, de que, lo que he mencionado arriba, es posible? A continuación, unas imágenes de la novia, cuando es alcanzada por la onda expansiva:






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12/08/2018


Diana es la esencia mas insondable de mi unidad. Soy Diana, el Albor del Día entre las esperanzas abatidas, soy la Luna brillante entre las confusiones mas oscuras, soy el arbitrio justiciero entre las manos mas precisadas, soy el roble mas selvático de todos los robles, soy la castidad encarnada, a desolación de mi divinidad. No soy de este mundo. Mi mundo, no es un orbe señero. Mi mundo, es mi estar, dentro de otros más externos. Mi mundo, es el fondo de todos los mundos, y tú ser, que es de esta tierra, es mi varón privilegiado, tú floreces como mi elegido, desde la infinitud de los tiempos.

He observado tu substancia, desde épocas antiguas, desde antes que prorrumpieras en tu mundo, he vertido en ti, mis ofrendas más preciadas, mis requiebros más profundos, mis suspiros más espontáneos. Y ahora, que tu sobrehumana apariencia, en esta, tu vida, se halla en el ecuánime paraje de tu reciedumbre, mi impedimento primordial, hacia la propia complacencia, me lleva a empuñar un secreto, en el cual tropezarás, con su verosimilitud, y con toda su gradación. Durante toda mi substancia, he rondado sobre las de mis elegidos, pero tú eres el Uno, con quien, a desconsuelo de mi adecuado entorpecimiento hacia mi propia complacencia, ello, en ningún tiempo ni mundo, me ha impedido forjar mi existencia, aquella substancia, como la causante de la tuya. Si bien quedarás desconcertado, tu me has visto y percibido, desde siempre, y sin fructificar sobre nuestra coexistencia, me has visto... entre tus impetraciones mas feroces; entre tus abismos mas lascivos; entre tus aspiraciones mas trascendentales; entre tus contemplaciones, mas allá de todas las miradas; entre las yemas de tus dedos arrullando toda mi existencia corpórea; entre tu majestuoso sigilo por entre todos los sigilos; entre tu humedad sobrehumana por debajo de las flamas del amante eterno; entre tu inmortal Deimon Sagrado, embelesando mi efigie eterna; entre tu expectación paciente, ciñendo a todas las demás esperas; entre tu posterior intento infructuoso de arrojarme hacia la complacencia prohibida, aunque mas no para ti; entre mi consecuente puja de aparentar eternizándome sin confesar a mis dioses, que te sigo abrazando con mis labios; entre la Unicidad de tres seres inmortales bebiendo de la dulce ambrosía de la Flor del Génesis… la Unidad Sagrada, tu y yo, los tres, siendo Uno, y el Uno, siendo los tres; me has visto entre la penumbra, con tus imperceptibles agitaciones y mi aparente desinterés hacia mis labios envolviendo tu perenne señal, en una danza cuasi eterna, que no conoce los costados, y que murmura eternidad… solo danzamos, únicamente, desde arriba hacia abajo, y desde abajo, hacia arriba.

Nunca te librarás de mi presencia. Seguiré siendo Diana, la castiza guía luminosa entre tus noches más sombrías, pero también, la dócil brisa, mas la complaciente humedad de mis labios, seguirán rozando tus oídos, y al mismo instante, abrazando tu perenne señal.

Yo, Diana, la que soy de otro mundo; aunque tú eres de este; nuestro Deimon Sagrado, empero, siempre será de ambos.

Nunca desesperes, si no logramos la Unidad en lo trino, porque solamente será por un momento, en el cual, nuestros mundos, por simples doctrinas de Orden, no coincidirán. La Unidad es inevitable, jamás nos disolveremos entre la bruma de la desesperanza, jamás feneceremos, disolutos, en el oscuro bosque de las indiferencias. Jamás.

Puesto que la sabiduría te ha sido entregada en cada unión trinitaria, la portas íntimamente, y cada vez que haya un nuevo encuentro, en ese justo y espiritual instante, en el que el Uno se convierte en trino, tu sabiduría ascenderá hacia un nuevo peldaño por sobre las gradas de tu propia Conciencia.

Soy Diana… y te amo. Soy Luz… y por mi intermedio, resplandeces. Soy de otro mundo, pero a través de ti, eternamente, seré de este. Y juntos en el Uno, siempre seremos tres… por entre todos los mundos imaginables.


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03/12/2014


En este artículo, trataré el tema respecto del mítico Arca de Noé, y de su posible ubicación actual, la que impresiona de sobremanera el paralelismo que el hallazgo arqueológico del arca, tiene con lo descrito sobre ésta en la Biblia, específicamente en el antiguo testamento. Y en estos momentos, haremos una exploración por las laderas del Monte Ararat, en Turquía, justo sobre una corriente de agua; y que si bien hoy en día solo quedan los surcos marcados por el frenético fluir de aquella, durante siglos; corriente milenaria sobre la que actualmente, yace, ni mas ni menos, que los restos arqueológicos y morfológicos de una embarcación que coincide hasta en las medidas, -además del lugar-, con lo descrito en el antiguo testamento.

Entonces, y por lo pronto, comenzaremos a explorar juntos, las bases históricas y mitológicas del supuesto diluvio universal y del arca.

Pero, viajemos hasta la meseta de Anatolia, en la Turquía oriental, entre Irán y Rusia, en donde una gran montaña se eleva 5156 metros sobre el nivel del mar. Una montaña que durante miles de años ha generado mitos y leyendas, los cuales han sido de alcance global. Un nombre prometedor, aleccionador, ordenador y en muchas ocasiones hasta es percibido como amenazante. Este enigmático nombre es, Ararat.

Veamos...

El Monte Ararat, en donde, según el antiguo testamento, se posó, o bien, quedó encallada el Arca de Noé, justo en una de sus laderas colindantes, al termino del denominado diluvio universal; hecho éste que, de una manera, innegable creo yo, ha sido parte, no solo de las creencias cristianas, sino que, -precedentemente-, también de las judaicas, y antes que éstas, de las babilónicas, y mucho antes que de las babilónicas lo fue de las sumerias.

Y en esas épocas, de la civilización sumeria, mucho antes de que el nombre Noé sea utilizado, existía un equivalente llamado, Ut-Napishtim.

Por otro lado, la tradición musulmana, ha nombrado a Noé, como Nuh, en árabe.

De todos modos, la localización del objeto con forma y tamaño muy similar al arca, descripta en el antiguo testamento, y que actualmente se encuentra en las laderas del Monte Ararat, es en una barranca denominada Al-Judi, que quiere decir, "las alturas".

En el libro del génesis se da a consideración de los lectores, una posible ubicación del arca, como que, lisa y llanamente, el Arca encalló en el propio Monte Ararat, y no en sus laderas. Pero, de todos modos, las cercanías de los posibles restos del arca, con el monte, son muy reveladores.

Y por otro lado, la Armenia arcaica, ha nombrado al Monte Ararat, como Urartu.

Pero, volviendo un poco mas atrás en el tiempo, y a través de los siglos, viajeros provenientes desde incontables lugares, pero mayoritariamente, hacia y desde el Asia central, cabalgando sobre lomos de diferentes animales, por las laderas del Monte Ararat, han podido distinguir una forma que no se correspondía con lo que comúnmente hace la naturaleza, con lo que esto generó una inmensa ola de suposiciones y denuncias hacia ciertas autoridades de aquellas épocas, respecto de una formación aparentemente no natural y con forma de una gran nave o embarcación. Incluso, estas denuncias de aquellos viajeros, se correspondieron con vivencias de personas, propias del lugar en donde se ha descubierto lo que parece ser, el Arca de Noé.

Y el efecto de tales historias, ha ocasionado que, desde los comienzos del siglo XIX, incontables montañistas hayan escalado el Monte Ararat en busca de la supuesta nave que aquellos viajeros denunciaron su hallazgo, muchos siglos atrás. Pero estos montañistas, pese a los numerosos esfuerzos, no hallaron absolutamente nada que concuerde con lo denunciado y con lo contado por los autóctonos de ese lugar.

Nada, absolutamente nada fue hallado, ningún resto de madera, de la brea que la recubría, como dice el antiguo testamento y ningún otro objeto que diera pensar que aquellos viajeros estaban en lo cierto… aunque lo estaban, y ¡de que manera!… ya lo veremos.

Entonces, podríamos decir, -de manera apresurada y equivocada además-, que un barco arcaico se haya posado en la cumbre del Monte Ararat, luego de que descendieran las aguas provocadas por el supuesto diluvio universal, se corresponde únicamente con una reminiscencia de una leyenda muy remota, tergiversada con el paso de los tiempos, y a la vez, adornada, -si se quiere el término-, por un mensaje religioso o moralista, que luego serían receptores, miles de fieles.

Pero, en el momento en el que nos ponemos a contemplar a ese bello monte; el mas elevado de la meseta de Ararat, ese inmenso volcán de mas de 5 kilómetros de alto; el mirarlo desde las planicies o mesetas, nos resulta muy poco laborioso el llegar a encontrar alguna forma, -congelada o no-, que nos de una idea de que es parte de alguna nave acuática, y rápidamente asociarla al supuesto mito del Arca de Noé. En cambio, si nos ponemos a mirar desde la cima del monte, desde la cumbre del volcán, obtendremos inmediatamente una nueva perspectiva del entorno, mucho más amplia, mucho más lógica, y mucho más certera. y digo certera ya que, durante aproximadamente los últimos tres siglos, muchas personas han asegurado, desde la perspectiva elevada, desde altas ubicaciones en las paredes del Monte Ararat, el haber divisado una formación aparentemente no natural, con forma de nave acuática, y que se encuentra parcialmente enterrada en lo que sería el Permafrost, en esa mezcla de hielo y lodo, justo en medio de un muy viejo glaciar. Y he aquí el primer indicio de que una nave es casi imposible que se halla quedado en la cima de una montaña, por mas altas que hayan sido las aguas, aunque dije casi imposible, por lo que posibilidades existen, pero muy pocas, debido a que al bajar las aguas, en laderas tan empinadas como son las del volcán en cuestión, se hace ilógico y con poco sentido común el barajar la idea de que el barco del antiguo testamento, se encuentre varado en las alturas. Mas bien, es razonable el pensar que deberíamos encontrarla, -queridos exploradores-, en la primer planicie en donde la seguridad de establecerse, sea la que mande, o bien, la que genere sentido común, y haya podido generar la suficiente confianza y la prudente desaparición del miedo, entre sus tripulantes, como para poder atracar la embarcación, sin temor a que pudiera ocurrir algún accidente.

Ahora debemos tratar de esclarecer una paradoja, y es que una nave acuática, un barco del estilo del arca, según el antiguo testamento, pueda quedar, o bien, sobrevivir a los milenios, en lo alto de una montaña, no es tan descabellado, si nos basamos en la ocurrencia de un gran cataclismo que haya afectado a gran parte del mundo, que haya hecho elevar las aguas de manera progresiva, dando el suficiente tiempo a diferentes culturas, para poder construir lo único que a un ser humano se le ocurriría, si éste sabe que las aguas crecen y crecen sin parar, por mas lento que éstas lo hagan; y que es, un barco o bien una nave que pueda flotar en el agua, y de ese modo, salvar a su gente, a sus animales y a algunas de sus humildes posesiones.

Entonces, en este sentido, estamos en condiciones, queridos lectores, de aceptar que una embarcación se pueda encontrar sobre el Monte Ararat o bien a su alrededor. Incluso, pudieron haber cientos de otras embarcaciones por muchos lugares de la zona afectada, que pudieron haber construido sus arcas con el objeto de subsistir a lo que se avecina.

Es decir, la historia del diluvio universal, fue y todavía lo está, tan asimilada por las diferentes culturas del mundo, debido a que en cada una de dichas culturas, una o varias familias, junto con sus animales y posesiones, para ser salvadas de alguna especie de cataclismo, siendo el patriarca el que comanda tal salvataje, con el objetivo de hacer una vida nueva tras un mundo desbastado por alguna acción proveniente desde la naturaleza, o bien, como en nuestros días, por causa de la mano del hombre.

En cuanto al patriarca Noé y todo lo que viajaba con él, hasta sus propios nombres han ido variando dependiendo de cada cultura, a lo largo de los siglos, pero contrariamente, el hecho troncal, el de salvarse de una inmediata amenaza, ha sido un hito común en cada cultura.

Y existe un dato muy interesante para reforzar lo anteriormente expresado, y es que, cuando los españoles arribaron a lo que para ellos era el nuevo mundo, descubrieron que las supuestas regiones indias civilizadas, como así también los que se encontraban asentados en la selva, ambas ya se hallaban en posesión de un conocimiento muy amplio respecto del mito del diluvio universal, hasta tal punto de que, para algunos de los supuestos conquistadores españoles, ese inesperado conocimiento de parte de los indios, -civilizados o selváticos-, de la tradición cristiana, lo consideraron como un acto del demonio, con el objeto de sembrar desorden de entendimiento respecto de los que para estos conquistadores, eran los verdaderos creyentes, y no así, los indígenas. De todos modos, éstos últimos sabían de tal hecho. Pero, ¿cómo pudieron saberlo?

Es que, ¡fue un diluvio universal!, ni mas ni menos, por lo que tal hecho ha subsistido en el inconsciente colectivo, generación tras generación, alrededor del mundo.

Pero lo que no es posible comprender todavía, ¿cómo fue posible, que una nave de madera, subsistiera, al menos reducida a una mínima expresión, con el paso de los milenios, sin que desaparezca con el tiempo, teniendo en cuenta, que hasta el hierro no perdura demasiado, y menos que menos, la madera?

Pues, la respuesta está al alcance de todos, y es clara, entendible y soportada sin problemas, por nuestro sentido común, y que es el frío extremo, el que siempre ha reinado sobre todo el área del Ararat. El frío impide que se formen los diferentes agentes putrefactores de lo orgánico, en este caso, la madera, además de recordar que las maderas estaban calafateadas con brea, por fuera y por dentro.

Según el génesis, las medidas del Arca figuran en el capítulo 6, versículo 15, de dicho libro, las cuales son: trescientos codos de longitud (150 m de largo), cincuenta codos de ancho (30 m de ancho) y treinta codos de altura (15 m de alto).

Y ya que nos adentramos un poco en las características del arca, hace poco tiempo, luego de la utilización de un radar penetrante de tierra, demostró que la nave tuvo tres cubiertas, las dos cubiertas superiores se habían derrumbado dejando la cubierta inferior intacta la cuál contenía 144 cuartos. Paredes, cavidades, una puerta cerca del frente, rampas, y cisternas grandes cercanas a la proa también fueron localizadas por este radar. La exploración de radar reveló cuatro protuberancias que se extendían desde la popa y que probablemente eran alguna especie de estabilizadores.

También, como resultado del uso del radar de suelo, y con el uso de diferentes tipos de detectores de metales, se identificaron miles de remaches de metal en el sitio, todos a intervalos regulares, los que generaron un entramado de líneas horizontales y verticales "que entrecruzaban" el arca, demostrando la utilización de hierro en los niveles de cada mampara. La ciencia convencional propone que la edad de hierro precede a la época del diluvio, y en el antiguo testamento bíblico, en génesis 4:22 dice, "Tubal-Caín, artífice de toda obra de bronce y de hierro". También fueron encontrados nódulos de hierro en unos 5400 lugares, los que muestran modelos lineales constantes y acordes con la hechura del casco.

Pues, y retornando a los ciclos del frío allí en la zona de Ararat, cada 20 años aproximadamente, se repite un ciclo de vientos calientes e intensos, que literalmente, arrasa la región del macizo de Ararat, ocasionando el derretimiento parcial de sus hielos, y es tras estos ciclos, el momento justo en que una silueta muy particular se deja ver sobre el curso de lo que habría sido un río helado o uno de sus glaciares. Una silueta en forma de embarcación, la cual, sorprendentemente, coincide en tamaño, con las medidas dadas en el libro del génesis.

Y, si pensamos, ¿por qué ha podido sobrevivir tanto tiempo… como ya lo mencioné, el frío lo conserva todo. Si se han encontrado animales intactos, con pelajes y piel totalmente conservados por el frío, como algunos mamuts, por ejemplo, el mismo entendimiento es aplicable sobre esa figura que se asemeja casi sin dudarlo, a una embarcación, y que se asoma cada 20 años, cuando los hielos se retiran por un tiempo.

Y allí está, estimados lectores… hemos encontrado juntos, el Arca de Noé. Observemos las imágenes, comparemos las medidas que vemos en la realidad, en esa silueta de navío, con la expresada en el génesis, tengamos en cuenta el lugar, también detallado en dicho libro y la lógica posibilidad de un cataclismo universal, que en la realidad pudo haber sido local, pero de una magnitud tal, que afectara a varias naciones… incluso al continente perdido de la Atlántida, la cual sucumbió por similares catástrofes. (pueden ver mi video respecto de la Atlántida en donde me refiero a la Epopeya de Gilgamesh, escrita sobre en una tablilla de arcilla, 700 años antes de cristo, la cual habla de un Diluvio Universal que aniquila la vida en la tierra, además de darle otro nombre para el Noé de esa civilización.)

Dicho y hecho, y mientras vamos recordando las imágenes del Arca de Noé del Ararat actual, las investigaciones han continuado hasta nuestros días, justo en los momentos en el que los hielos se retiran un poco para que, en este caso, dejen al descubierto, a lo que para muchos estudiosos sobre este tema, son los restos arqueológicos del Arca de Noé. y con esto, la historia antigua, podría llegar a reescribirse, además de entender mejor al comportamiento de la geología de la zona, de una basta zona diría yo, ya que no nos debemos olvidar de la Atlántida.

Incluso, algunas creencias religiosas de todo el globo, se verían, de alguna manera, fortalecidas por la comprobación fehaciente de que es el Arca de Noé, lo que allí descansa desde hace siglos.

Por lo tanto, mas allá del cataclismo que haya sido el que exterminó a la mayor parte de los habitantes de la tierra, según el génesis, ya sea de origen tectónico, geológico, o proveniente desde el espacio, esta supuesta leyenda, es interpretada como una consecuencia directa de las ofensas del hombre hacia su dios, según la Biblia, o al cielo o a muchos dioses, dependiendo de si hablamos de Sumeria, Babilonia o Egipto.

Con este cataclismo universal, se borró del mapa a todo ser humano, salvo… ciertos elegidos… como Noé y su familia, en este caso, de manera tal de comenzar de nuevo… una especie de un Nuevo Orden Mundial de unos 3 mil años de antigüedad, en donde todo fue limpiado, por causa de la maldad del hombre.

Y si a dicha maldad humana, la trasladamos a nuestra época actual, podremos asociarla muy bien, a las guerras, a las pruebas atómicas, a la contaminación ambiental, a la destrucción de los recursos terrestres por causas del accionar del uso incorrecto del imperialismo, del capitalismo y de sus consecuencias directas como el hiperconsumo y el individualismo, porque un capitalismo egoísta es totalmente distinto a un capitalismo con empatía por así decirlo, y hay países que se dirigen a ello por lo que veo, hacia un capitalismo dedicado al beneficio de la humanidad y no hacia el beneficio de unos pocos egoistas.

En génesis 6, dice lo siguiente: “viendo Yahvé cuanto había crecido la maldad del hombre sobre la tierra y que su corazón no tramaba sino aviesos designios todo el día…”. Como vemos, Noé estaba advertido, así como todos los demás habitantes de ese tiempo.

Y retornando a nuestros tiempos, queridos exploradores, esa advertencia la continuamos viendo hasta nuestros días, como los diferentes tipos de accidentes nucleares, como lo fue el último, ocurrido en la central nuclear de Fukushima, en Japón, luego del tsunami que desbastó gran parte de la costa de esa área, como así también, los desastres químicos que alteran el equilibrio en los ecosistemas, y por ende, en la vida misma… es decir, aparentemente el hombre continúa en su afán de autodestruirse, y que un nuevo cataclismo mundial borre de la faz de la tierra, a la mayor parte de la población humana.

Pero, ¿ya se ha construido un nuevo arca? el nuevo Noé y su familia ¿ya se encuentra preparando las valijas? ¿Quién será el nuevo Noé?, porque si este mundo continúa siendo desbastado por la mano del Hombre, les aseguro que habrá un nuevo Noé, un nuevo elegido para perpetuar la raza humana, y comenzar de nuevo.

Y en algún lugar muy frío del mundo, ya se encuentra una especie de arca, aunque no es una nave, sino que, un inmenso recinto horadado perfectamente bajo una montaña, el cual guarda las semillas de casi todas las especies de plantas de este mundo: el nuevo Arca para el nuevo Noé, es: la “Bóveda Global De Semillas De Svalbard”, en Noruega. Se la considera el almacén de semillas mas grande del mundo, incluso lo han apodado “la bóveda del fin del mundo”, debido a que salvaguarda la biodiversidad de las especies de cultivos,  que sirven como alimento, en caso de una catástrofe mundial.

Esta nueva arca, es capaz de resistir terremotos, impactos de bombas nucleares e incontables desastres que se nos puedan ocurrir. Se encuentra a 120 metros de profundidad en una montaña de piedra arenisca en la isla de Spitsbergen. Actualmente almacena alrededor de 100 millones de semillas procedentes desde todos los rincones del mundo, pero he aquí que tiene la capacidad para 2 mil millones de semillas, por lo que, de seguro, continuará siendo abastecida.

Entonces, ¿qué significa lo dicho anteriormente? ¿Es solo un… “por si acaso”? o, ¿alguien se halla en la posesión de un cierto conocimiento, de que pronto sucederá un nuevo cataclismo universal?

¿Tú que piensas?

Este mundo está lleno de corrupción, por lo que, el efecto de ello, ¿es el de alterar el orden mundial y la biodiversidad con sus nefastas acciones?

Si esta última cuestión es respondida afirmativamente, ¿qué nos deparará el futuro?


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08/03/2014


Es posible que algunos que lean el título de esta publicación se preguntarán o afirmarán, de que dicho título es un error de mi parte, ya que el construir algo tan magnánimo como las pirámides de Egipto, comenzando desde arriba y finalizando abajo, simplemente, no tiene sentido; bueno, es decir, sí tiene sentido, y es justamente desde arriba hacia abajo, y hasta podrán llegar a pensar, con cierta razón, que mi supuesto error está basado en un sinsentido semántico, en lugar de geográfico. Pues mi respuesta a ello es que, aunque no tenga sentido semántico, si tiene sentido místico, pero aplicado a la propia realidad, y voy a explicar lo que yo entiendo, en relación a que, las pirámides fueron construidas desde arriba hacia abajo guiados por las enseñanzas ancestrales provenientes desde el mismísimo núcleo de la civilización egipcia. Incluso, cuando comience yo a explicarles esta idea, que a primera mano, aparenta ser totalmente absurda, tiene una gran base lógica, en cuanto al proceso de construcción de dichas proezas arquitectónicas.

Pero antes de pasar a explicar el método, respecto de cual, pienso yo que utilizaron para "elevar" esas tres luces, apuntando cada una de ellas, en dirección al cielo, hacia cada una de las tres estrellas del Cinturón de Orión, primero debo hacer alusión a un concepto ancestral emanado desde lo profundo de la filosofía egipcia, y que es el del Caduceo.

El Caduceo es un símbolo, que si bien algunos le atribuyen su origen a la antigua Grecia, el verdadero nacimiento de aquella representación arquetípica de una muy compleja realidad ancestral, se remonta al antiguo Egipto, de la mano del denominado como "El tres veces grande entre los grandes", Hermes Trismegisto, nombre, que al igual que el primero, es aparentemente representativo de una sola persona real, y que posiblemente haya sido un sacerdote egipcio llamado Imhotep, pero que también se encuentra relacionado mitológicamente con el dios egipcio Tot (o Thoth) y con el dios heleno Hermes, o como también, en latín se lo ha denominado como Mercurius Ter Maximus, el dios griego Mercurio. El que lo llamaran "El tres veces grande entre los grandes", mas allá de sus numerosos nombres, su humanidad se fundamentaba en una gran y esclarecida naturaleza humana, el de poder ver ciertas realidades universales que la mayoría de los mortales de ese tiempo no podían ver, el de poder entender al mundo y al universo de una manera que, si lo comparáramos con ciertos conocimientos de hoy en día, parte de su legado, tendría una gran similitud con la Física de partículas o cuántica, con lo más pequeño y esencial y que impregna toda la materia visible e invisible, es decir, con el mismísimo átomo, y por otro lado, con la Física Clásica, la que explica el funcionamiento del mundo y del universo, y cuyas leyes percibimos con nuestros sentidos físicos. Pero, su mente no solo se impregnó de las vibraciones del mundo microscópico, sino que también lo hizo con las del mismísimo macrocosmos, analizando todo lo que se encuentra entre medio de estos dos infinitesimales extremos. El Tres veces grande entre los grandes, Hermes Trismegisto, Imothep, Tot o Thoth y Mercurius o Mercurio, fue el real y a la vez místico y mítico personaje egipcio, creador de la Filosofía Hermética y de la Alquimia, magníficos legados éstos, filosóficos por cierto, y que abordaré en alguna otra publicación, ya que no es el tema central de ésta.

Pero, retornemos al método, respecto del que me imagino, se utilizó para construir las pirámides de Egipto, desde arriba hacia abajo, y no como clásica y conservadoramente se piensa que fueron construidas, y que es desde abajo hacia arriba.

Pensemos. Respecto del método, mínimamente explicado por mí hasta ahora, -solo nombrado-, le asigno una importante relación con el símbolo del Caduceo, es decir que, lo que quiero hacer ver aquí, es que toda la civilización egipcia; toda su mitología, sus creencias, sus tumultuosas religiones politeístas y monoteístas, todo ello y mucho más; se fundamenta en el simbolismo del Caduceo de Hermes Trismegisto. Es decir, que en el momento en el que los arquitectos egipcios se dispusieron a diseñar el proceso de construcción de las pirámides, -y a las pirámides en sí mismas-, me es lógico y hasta con mucho sentido común, el pensar que han utilizado una manera que sea lo mas eficiente, -metodológicamente hablando-, y representativa del macrocosmos, como también del microcosmos-, simbólicamente hablando (universo y ser humano).

Y aquí es donde puedo conjugar los arquetipos junto con la realidad, es decir, relacionar el símbolo que sostiene a la psique y a lo físico, con lo que sostiene a una construcción, -tan colosal como la del cuerpo humano-, y que son las pirámides de Egipto. Es así estimados lectores, el cuerpo humano fue tan o más complejo construir que una pirámide de piedra, y ni que hablar de construir el Alma. Pero la respuesta a la construcción de las pirámides, desde arriba hacia abajo, se encuentra, desde mi humilde opinión, en el mismísimo simbolismo del Caduceo (o Vara de Hermes), palabra que proviene del griego que significa "Vara de olivo adornada con guirnaldas". Y como dato adjunto, se desprende de la mitología griega la afirmación de que el mismísimo dios Apolo fue el que le regaló el Caduceo a Hermes Trismegisto.

Entonces, ¿de que manera se basaron los constructores de tales obras de ingeniería, -como lo son las pirámides de Egipto-, utilizando el Caduceo o Vara de Hermes, para construir dichos monumentos a los dioses, desde arriba hacia abajo? Bueno, he aquí mi idea.

El Caduceo, o Vara de Hermes, se compone de una vara central, junto con dos serpientes enroscadas por sobre aquella, coronado todo lo anterior con dos alas extendidas de cisne blanco en la parte superior, y entre éstas, una representación de lo que sería la glándula pineal de nuestro cerebro, la que debemos ejercitar con ciertos pasos habituales de modo de alcanzar la conciencia del si, y despertar del sueño -en plena vigilia- en el que nos encontramos como seres humanos bombardeados por la acción de la superficialidad, emanada ésta desde el insensible mundo light. Dicha vara central se la entiende como la columna vertebral -o soporte estructural- de todos los otros arquetipos que se desprenden de éste símbolo del Caduceo, es la que sostiene todo lo demás. Por otro lado, las serpientes entrelazadas representan; además de la energía vital que fluye desde abajo hacia arriba y desde arriba hacia abajo; un gran número 8 simbolizando un claro equilibrio entre dos fuerzas antagónicas, es decir, entre el bien y el mal, entre lo masculino y lo femenino, entre lo positivo y lo negativo, entre la Luz y la oscuridad, entre el saber y la ignorancia, entre el sol y la luna, entre el cielo y la tierra, entre la mente y el corazón. Mientras que las alas de cisne, desplegadas ambas a cada lado de la parte superior de la vara, simboliza al mensajero de los dioses, quien tiene la facultad de moverse de un lugar a otro, con inigualable premura, éstas también representan a los hemisferios izquierdo y derecho de nuestro cerebro, en un balance perfecto entre ellas, y alrededor del último símbolo, el cual es el que representa a nuestra glándula pineal, la cual, y como detallé mas arriba, debe activarse por medio del ejercicio habitual del conocerse a uno mismo. Este símbolo, es una completa manera de representar la evolución de nuestra conciencia. Y cuando despertamos a la verdadera conciencia, despertamos a la vida.

Ahora, teniendo en cuenta cuan importante fue -y es- el símbolo del Caduceo en la civilización egipcia, podemos ir haciéndonos a la idea de que, si el mencionado concepto arquetípico fue tan importante en las vidas de los egipcios, puedo llegar a imaginarme que, así como dicho símbolo es un diseño que soporta la ascensión del ser humano hacia la apoteosis, es decir, hacia ser dioses, hacia la iluminación, hacia la conciencia del si, también puedo imaginarme lo contrario, o sea que, como las pirámides debían ser monumentos dedicados a los dioses, éstas deberían haber sido construidas desde la morada de los propios dioses -cielo- hacia la morada de los hombres -tierra-, es decir, desde arriba hacia abajo.

Y en este punto me voy enfocando, respecto de lo que me he imaginado yo que aplicaron los egipcios para construir eficientemente sus pirámides, y siempre en relación al Caduceo.

Como expliqué mas arriba, este símbolo se sustenta por una vara central (o columna), que la energía representada por las serpientes (o fuerza) fluye desde abajo hacia arriba y desde arriba hacia abajo, y que la conciencia (o inteligencia) es la que se encuentra en la cima rigiendo todo lo que se halla debajo. Con esta base, se me ha pasado por la mente, la idea de que los arquitectos egipcios no construyeron las pirámides colocando piedra por piedra, accediendo difícilmente desde los costados, por medio de rampas inestables y kilométricas, sino que lo hicieron desde el centro y desde arriba, desde la cima de una gran y única columna, imitando a la vara central del Caduceo de Hermes. ¿Y que elemento del mundo real pudo haber sido dicha columna? Simple respuesta, un obelisco de piedra caliza, que, si bien los mayores obeliscos egipcios conocidos no superan los 40 metros de altura, éste obelisco, ésta piedra inicial y fundamental para iniciar la construcción de las pirámides, pudo haberse construido en tres secciones de no mas de 40 metros de altura cada una, partiendo desde el centro geográfico desde donde se comenzarían a construir cada una de las tres pirámides que hoy todos conocemos. Y teniendo en cuenta que la Gran Pirámide de Guiza ostenta unos 139 metros de altura, tres secciones de aquellos obeliscos, uno encima del otro, -dependiendo del avance en la construcción-, es una muy posible proeza para los egipcios ya que con solo observar todo lo demás que han construido durante su "estadía" en este mundo, muy productiva para la humanidad, lo anterior no les significaría reto alguno.

Ahora, mi propuesta desprendida del potente simbolismo del Caduceo, para la construcción de cada pirámide, se fundamenta en ir colocando, a partir del centro de cada futura pirámide; y en tres etapas, dependientes cada una del avance de la construcción; cada obelisco enterrado el primero de ellos, en un centro, horadado en el propio suelo del lugar. Con esto, en principio, quedaría a la vista, el suelo donde se asentará la futura pirámide, sin nada más que con un obelisco de 40 metros sobresaliendo de aquel y perfectamente alineado con la tierra y con el cielo (con una de las estrellas del cinturón de Orión). A medida que se construye desde arriba hacia abajo, -idea que explicaré mas adelante-, al llegar con los bloques muy cerca de la cima del primer obelisco, otro obelisco es insertado sobre el primero, calzando uno dentro del otro, o bien, desbastando la punta del primero hasta que se forme un nuevo agujero entre los bloques recién colocados, es decir que, entiendo que se tuvo que hacer un trabajo de recorte de la punta del primer obelisco con el objetivo de dejar lugar, hacia abajo, para que pueda calzar el nuevo obelisco (es decir, el segundo de los tres), -basada dicho calce, en un método de encastre similar a los ladrillos de juguete-. De esta manera se repite el mismo método hasta colocar el tercer y último obelisco (dependiendo del avance de la colocación de los bloques, por supuesto). Pero aun resta explicar lo mejor, la gran pregunta, y es ¿de que manera utilizaron, -para mi ver-, los tres obeliscos centrales como grandes columnas, para subir cada bloque de piedra alrededor de estos, y colocarlos en su lugar? Pues a ello me dirijo ahora.

Veamos. Ya tenemos la idea de que los tres obeliscos, uno encima del otro, conforman lo mismo que está simbolizando la vara central del Caduceo, y que es la de ser la columna vertebral de todo lo demás, de soportar las fuerzas que provienen desde la base y desde el pináculo (serpientes), para luego guiarlas, por medio de las alas de cisne (cerebro) y la conciencia que representa el símbolo de la glándula pineal, hacia lo alto, hacia los dioses, y hacia abajo, hacia los hombres. Es decir que, dicha magnánima columna de piedra, constituida por los tres obeliscos, es la que conformará la gran columna vertebral que soportará a cada uno de los bloques que se usarán para construir la pirámide. Sin columnas, ninguna piedra podrá colocarse en su lugar. Sin la columna vertebral, las fuerzas duales que provienen desde abajo (desde la fuerza sexual), no se transmitirán hacia arriba -y viceversa-, y por ende, el cerebro y la glándula pineal dejarán de tener sentido. Ésta es la relación y la clave para entender la construcción de las pirámides de Egipto: la Vara, la Columna... el obelisco. Sin el obelisco, no se podrá alcanzar la morada de los dioses (el despertar de la conciencia).

Pero todavía les debo lo mas importante, ¿cómo se las construyeron desde arria hacia abajo? ¿Cómo es posible que algo se construya desde la cima, para terminar en su base? Bueno queridos lectores, este tema aunque muy simbólico, también se lo podrá interpretar de la manera en que les propongo: de arriba hacia abajo.

Comencemos. A estas alturas, -y mas allá de las anteriores especulaciones respecto de como irían encastrados los tres obeliscos, uno arriba del otro-, actualmente tenemos imaginado al primer obelisco enterrado y alineado, por lo que es menester el comenzar con el acarreo de los bloques hacia sus respectivos lugares.

Mas allá del acarreo desde el lugar de las canteras hacia el lugar en donde se construirán las pirámides, lo que nos tiene reunidos aquí es el de tratar de entender como se usaron cada uno de los obeliscos -o columnas rectoras- para acomodar cada piedra en su lugar basados estrictamente en el simbolismo del Caduceo, y desde "arriba hacia abajo".

Pues bien, mi idea al respecto, se basa en utilizar la cúspide de cada obelisco, ya ubicado en el centro de cada futura pirámide, como soporte superior, -o punta de grúa-, con dos guías en forma de túneles, los cuales traspasarán al obelisco de lado a lado, apuntando cada agujero horadado en lo mas alto de esta gran piedra fundamental, hacia los cuatro puntos cardinales. De esta manera, interiormente, en el vértice superior del obelisco, quedarán formados una especie de túneles horadados de lado a lado, uno encima del otro, de modo de que sendas y gruesas cuerdas puedan circular por entre ellos libremente, ayudadas por un lubricante que puede llegar a ser grasa animal, de manera tal de que las cuerdas no se desgasten y se corten con el uso.

Hasta aquí ya sabemos que mi idea se basa en utilizar cada obelisco como centro rector para la construcción de las pirámides, siguiendo el simbolismo del Caduceo, y que se utilizará cada extremo superior de ellos para que fuertes cuerdas circulen por los agujeros horadados en su parte superior. Y, ¿para que? Para que de un lado un grupo de cientos de personas puedan tirar de la cuerda, mientras que en el otro extremo de ésta, se encuentre un bloque, atado con la misma cuerda, listo para ser "levantado" hacia el centro, hacia a uno de los lados de la base del primero de los tres obeliscos. Desde el centro hacia los costados externos, y desde arriba hacia abajo, ese es el orden de construcción que propongo basándome en el Caduceo.

A estas alturas, el lector que ha llegado hasta aquí, ha sido acreedor de un conocimiento extra por sobre los que ya porta su sapiente humanidad, y ha sido el tenaz, el de mente abierta, el persistente, el curioso, el perseverante, el intrigado, el que desea explorar otras mentes, el amante de la diversidad de opiniones y pensamientos, el que también ha entendido las relaciones anteriormente puestas por mi para juicio de todos.

Por lo tanto, continuemos con la explicación del porqué afirmo yo, que las pirámides se han construido desde dentro hacia afuera y desde arriba hacia abajo.

De la construcción de las pirámides desde dentro hacia afuera.

En este paso, con el primer obelisco colocado firmemente en el centro de la futura pirámide, -ver gráfico de mas abajo-, y basándose en el sistema de agujeros y cuerdas engrasadas mencionado en párrafos anteriores, la construcción desde dentro hacia afuera, no es mas que el simple, pero a la vez, titánico trabajo de que cientos o miles de hombres y animales, tiren de una cuerda muy gruesa, para que la primer piedra rectangular (entre dos y veinte toneladas de peso), lista para colocar, se mueva hacia los pies del obelisco, específicamente hacia uno de sus cuatro lados. De esta misma manera lo hacen utilizando el otro agujero y con otra cuerda engrasada, de manera que se pueda colocar una segunda piedra sobre otro de los costados del pie del obelisco. Y lo mismo aplicado a los otros dos lados sobre el que restan colocar dos piedras mas.

Con esto tenemos cuatro primeras piedras colocadas en la base y alrededor del centro -conformado por la columna, por la vara del Caduceo, por el obelisco- de la que será una de las pirámides. Este proceso de cinchar, alzar y colocar, se deberá repetir hasta que toda la base cuadrangular previamente diseñada por los arquitectos egipcios, se encuentre completada con todos los bloques de piedra en su lugar. Visualmente al finalizar este paso, veremos la gran base de un piso de piedras y el obelisco sobresaliendo unos cuarenta metros desde el centro. Pero desde aquí la metodología de colocación de bloques debe cambiar, no así el método de cinchar y tirar por medio de cuerdas que pasan por los pequeños túneles agujereados en la cúspide del primer obelisco. A partir de aquí la construcción cambia al ir colocando los bloques desde el centro hacia afuera, como al principio, es decir que luego de comenzar a colocar el segundo piso de bloques de piedra, la mismísima forma de la pirámide irá naciendo desde el centro, es decir que toda colocación de nuevas piedras será para armar una nueva y pequeña pirámide sobre la anterior, hasta llegar al nivel de la cúspide del primer obelisco. Con esto se consigue que las piedras continúen siendo levantadas por un costado piramidal sin complicaciones extremas para su elevación. Y en cuanto a la elevación a nuevos pisos de las sucesivas pirámides interiores, para disminuir la fricción respecto del arrastre al momento de elevar las piedras por sobre la "ladera", es posible que se pudieran haber utilizado pequeñas piedras con forma de triángulo recto, de manera tal de colocarlas en cada escalón en "L" conformado por cada piso de cada nueva pirámide interior, a manera de rieles en subida, con el objeto de deslizar los bloques hacia arriba, sin mayores inconvenientes, incluso facilitando dicho trabajo por medio de la utilización de grasa animal para disminuir la fricción.

El repetir lo anterior innumerables veces, la pirámide se va construyendo desde su centro hacia su exterior, creciendo de a poco, pero siempre con forma de pirámide y guiada y erguida gracias a su "columna vertebral", gracias al primer obelisco, el cual, al quedar finalizada la primera etapa -de tres- podremos visualizar la gran base ya construida en la etapa de comienzo y colocación del obelisco, con su tamaño real, en base al diseño previo de la pirámide, y veremos una "pequeña" pirámide en su centro y una pequeña porción del primer obelisco sobresaliendo por su pináculo. Gran base, primera pirámide interior y cúspide del obelisco es lo que tenemos hasta ahora.

En cuanto a los demás pasos que restan; para que la pequeña pirámide central se duplique y luego se triplique, o sea dos pasos mas; dichos pasos se basan en colocar un nuevo obelisco por sobre el primero, horadando primeramente la punta de éste hasta una cierta profundidad, para que el segundo obelisco quede colocado y funcione de la misma manera que el primero, o sea, de columna rectora y de grúa tracción a sangre. Obviamente aquí la complejidad de levantar un obelisco de 40 metros hacia la sima de la primer pirámide tiene que haber sido colosal, y ni hablar del último obelisco.

También pensé en la posibilidad de que hayan utilizado un solo obelisco de 140 metros de largo, ya que, colocándolo en el centro de donde irá cada pirámide, todo lo demás se daría con el solo hecho de subir cada bloque de piedra para ir formando las pirámides interiores hasta que la exterior quede totalmente conformada alrededor de una sola columna rectora, de un solo obelisco. Esta es otra posibilidad que he barajado y que, aunque tallar y trasladar un solo obelisco de 140 metros hasta el lugar de cada pirámide, aunque no imposible, no me fue una opción tan práctica como la de los tres obeliscos, uno encima del otro. Y no nos olvidemos que los bloques interiores no tuvieron que ser necesariamente gigantescos, sino que pudieron haber utilizado bloques mas pequeños y manejables hasta el gran desafío final de los grandes bloques exteriores. Siendo mas pequeños los bloques interiores, habrá sido mas fácil el construir los pasadizos internos que todos conocemos, aunque sea en fotos o videos.

Con esto, mas o menos he explicado mi idea de que las pirámides fueron construidas desde dentro hacia afuera.

De la construcción de las pirámides desde arriba hacia abajo.

Esta metodología de construcción, desde arriba hacia abajo, -ver gráfico de mas abajo-, aparenta ser muy ilógica, sin sentido común, desprovista de toda norma de construcción que el ser humano haya inventado jamás; pero permítanme explicarles el porque pienso yo que que no es así, ya que, por lo que yo entiendo de mi propia idea, -y que puede llegar a ser descabellada para algunos y todo lo contrario para otros-, la construcción desde arriba hacia abajo ya, -y un poco queriéndolo así-, quedó explicada durante el transcurso de esta publicación, debido a la manera en la que se parte para colocar cada bloque de piedra (desde dentro hacia afuera) y que es desde arriba hacia abajo, es decir que para que todos los bloques que se puedan llegar a disponer debajo de cada obelisco, es condición necesaria que primero exista el obelisco, la vara, el Caduceo, de manera tal que todo lo demás tenga razón de ser, es decir que, si no existe una columna vertebral primero -un obelisco- nada de lo que se quiera intentar hacer debajo, tendrá sus frutos, ningún bloque de piedra podrá ser colocado en ningún lugar, debido a que, desde lo alto, no existe columna alguna que haga fluir las cuerdas engrasadas (alrededor del obelisco y desde cada punto cardinal) y desde arriba, desde el pináculo o cima de cada columna, con la fuerza de miles de hombres y animales tirando o cinchando de ellas, como si fueran la fuerza de las dos serpientes que rodean a la vara rectora del Caduceo, las cuales -dichas cuerdas- portan la energía que proviene desde las "profundidades de la tierra", es decir desde lo profundo y animal del hombre, desde la propia fuerza sexual humana, desde lo que en el Árbol de la Vida cabalístico (símbolo creado por el judaísmo y muy relacionado con el Caduceo o Vara de Hermes comparada aquí) árbol que se lo ha denominado "Sefirot", y cuya fuerza de la que hablo se le ha llamado "Yesod", que quiere decir justamente "el Fundamento, la Generación o piedra angular de la Estabilidad".

Por lo tanto, queda claro que la construcción, efectivamente es desde arriba hacia abajo, ya que la fuerza proviene desde arriba, la inteligencia y la conciencia simbolizada en el Caduceo, desde la cima de este, por algo que se asemeja a la glándula pineal, es la que pone en movimiento todas las demás partes que subyace a ésta.

En este punto del artículo, algún lector -con razón- se preguntará, "pero la fuerza proviene desde abajo, desde los hombres y animales que tiran de la cuerda y que están en la tierra y no en el cielo", a lo que yo propondría el siguiente punto de vista para entender que la fuerza se encuentra arriba y no abajo. Veamos. Es cierto que miles de hombres y animales habrán tenido que hacer mucha fuerza desde la base, desde la tierra, para que, por medio de una larga, muy larga cuerda, gruesa y engrasada en su mayor parte, y que surca de ida y de vuelta; con incuestionable firmeza ante tantas tensiones opuestas; por la cima del obelisco, se puedan mover las piedras en el lado opuesto a los que se encuentran tirando o cinchando; pero en este caso, y como en este mismo párrafo ya he demostrado que la fuerza se encuentra arriba y no abajo, por medio de ciertas palabras que han velado mínimamente dicha idea, podré decir explícitamente, que la fuerza se encuentra arriba, debido a que la mayor de todas las tensiones que debe soportar la cuerda, se encuentra localizada justo en la cima del obelisco, lugar desde donde la cuerda, no solamente nivela y retiene las fuerzas centrifugas de cada lado (hombres y bloque) sino que también sufre la torsión por el hecho de surcar el pequeño agujero en forma de túnel, dentro de la cima del obelisco. Es decir que, en la cima, o sea, desde arriba, se generan fuerzas centrifugas descomunales y fuerzas desiguales de torsión, en donde ciertos hilos deberán poder tener la capacidad de estirarse desigualmente, unos mas que los otros. Sin esas fuerzas que provienen desde lo alto, nada de lo que se encuentre debajo tendrá razón de ser.

Esbozo aproximado de mi idea detallada arriba.
Hacer clic sobre la imagen para ampliarla.


Esbozo aproximado de mi idea detallada arriba junto con los tres niveles de pirámides generadas con el proceso de construcción aquí planteado.
Hacer clic sobre la imagen para ampliarla.

Cada uno de los bloques de piedra; sin la fuerza rectora que surca la columna u obelisco, guiados por la inteligencia -es decir, la conciencia- proveniente desde su pináculo, desde su cima; no podrán ser colocados ni organizados en ningún lugar, ni conformar templo alguno. Queda demostrado aquí, que es imperiosamente necesario, que para todo templo; ya sea el dedicado a los dioses, como las pirámides, o el propio templo humano; haya una columna rectora que pueda transmitir las fuerzas y tensiones, desde abajo hacia arriba y desde arriba hacia abajo, como así también desde adentro hacia afuera, con el objetivo de que, al final de todo el esfuerzo de construcción (o de autoconstrucción, dependiendo del templo) todas y cada una de las piedras queden perfectamente ubicadas, unas junto a las otras, en una clara dirección hacia alcanzar la cima, el pináculo, el vértice principal, en donde el templo se conecta con el cielo, es decir, con la Luz de los dioses, gracias a las alas de cisne de aquellas dualidades nombradas mas arriba, pero con el control luminoso de lo que se debe encontrar en la mismísima cima del templo, del pináculo, en donde el símbolo de la conciencia se encuentra, en donde esa glándula pineal, es la que guía nuestra nuestros actos por medio de la conciencia plena lograda por el conocimiento de uno mismo.

Copyright by Nelson J. Ressio.

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09/11/2013


Como lo dice Platón en su escrito, Timaios, Timaeus o Timeo (56b): "... como una pirámide sólida viene a ser la forma del elemento y el 
germen del fuego...", la palabra misma, pirámide, le recuerda a aquel filósofo, a una fogata, la cual se eleva hacia el cielo, como una fiel pirámide, por medio de la energía de su gran base combustible, originaria y primordial, hasta su propia cima, hasta su pináculo. El fuego encendido a partir de los elementos combustibles, forman una clara silueta piramidal. Por ello, dicha acepción que le da nombre a estas milenarias construcciones de Egipto -y sin olvidarme de las otras miles que existen por todo el mundo- deriva tanto del griego como del egipcio. Del griego se toma la palabra "Pyr" que significa "fuego" y del egipcio la palabra "Met" que se refiere a una medida. Por consiguiente, es lógico asumir que la palabra "Pirámide" representa una medida respecto del fuego. Pero, ¿qué fuego? Posiblemente lo que nos está indicando la etimología de dicha acepción, es que las obras arquitectónicas, bajo su denominación, representan también una forma de medir el fuego, pero el fuego que simboliza el espíritu de los dioses de aquellas épocas. 

Cuanto mas grande es la pirámide, mas fuego es medido, o sea, mas fuerza ejerce como para guiar al espíritu de los dioses hacia el pináculo, hacia la cima... hacia las estrellas.

También podemos imaginar a ese fuego del espíritu de los dioses, como la Luz de la sabiduría que ellos necesitaron para guiar a su pueblo, hacia el ser y hacia el hacer, de lo cual, muchos somos conscientes hoy en día.

Pero, mas allá del origen de la palabra Pirámide y de sus variadas y posibles significaciones, estas estructuras en si mismas encierran un enigma que hasta hoy en día no es posible desvelar por completo. El solo pensar que se debían mover miles de bloques de granito -por pirámide- pesando cada uno de ellos, desde 2, hasta 20 toneladas aproximadamente, nos hace imaginar las mas variadas técnicas de construcción que podrían haber empleado, e incluso, algunos van mas allá con su imaginación, y se les ocurre proponer la idea de que seres de otros mundos, fueron los verdaderos Arquitectos y Maestros de dichas construcciones, y también los que proveyeron la tecnología, de manera tal, de que los hombres destinados a las construcciones de dichas monumentales creaciones, les fuera mucho mas fácil su trabajo.

En primer lugar, mi opinión personal respecto de todos y cada uno de los monumentos construidos sobre la faz de la tierra, fueron imaginación y obra del propio ser humano, y no de una ayuda extraterrestre, como proponen los teóricos de los alienígenas ancestrales, ya que la sola idea de relegarles a aquellos, tan fascinantes construcciones, no hace mas que restarle importancia, además de desvalorizar el gigantesco esfuerzo -físico, mental y espiritual- que han realizado incontables personas para que estas moles arquitectónicas tuvieran un lugar, y luego de mucho tiempo, las estemos contemplando hoy en día.

Pienso yo, que el ser humano tiende a empequeñecerse ante lo que no comprende o ante lo que no puede sobrepasar con sus brazos alzados en dirección al cielo. Todo lo que es mas grande -conceptual y realmente- para el ser humano, desde mi punto de vista, genera en él, una concepción errada de lo que tiene ante su ya de por si, bombardeada percepción sensorial. Como sabemos, el ser humano, a veces es presa de ese gran fenómeno monstruoso que es el miedo -ya sea innato o inducido- quien, ante lo que no conoce y ante lo que lo supera, ya sea un determinado problema, o un objeto de la vida real, o la adversidad misma, tiende a contraer su conciencia y ser reactivo, en lugar de ampliar su estado consciente y ser proactivo. Cuanto mas conciencia de si mismo -y de su entorno cercano o lejano- tenga el ser humano mas proactivo será y mas pequeñas le serán las cosas grandes, mas pequeños le parecerán los problemas, mas pequeños -relativamente hablando- le serán los objetos -las pirámides en este caso-, y mas pequeña le será la adversidad en la que se encuentre sumergido. El miedo recluye, retrae, esconde, oculta, encierra la mente humana, y únicamente el ser humano reacciona cuando el miedo se transforma en una amenaza para la vida, para sus pensamientos o para sus creencias.

Por lo tanto, la reactividad no hace mas que desconocernos, tanto a nosotros mismos, como al mundo que nos rodea. Con lo cual la única manera de abrirnos hacia la conciencia es siendo proactivos. Pues lo seremos.

Proactivamente hablando, aquellas majestuosas construcciones milenarias de Egipto -sin olvidarme de las de todo el mundo- hoy las podemos apreciar, admirar, y no dejar de pensar en ellas, valiéndonos de una colosal empatía, para tratar de comprender de qué manera utilizaron sus conocimientos e ingenio, para levantar aquellos monumentos a los dioses, aquellas construcciones que "miden" el "fuego del espíritu" de sus deidades... aquellas Pirámides.

Para empezar a esbozar una mínima idea de cuales fueron las metodologías que aplicaron sus constructores milenarios, no nos queda otra alternativa que valernos de dos herramientas muy útiles a la hora de obtener un razonamiento a priori respecto de sucesos, de objetos o bien de sujetos, respecto de los cuales, los desconocemos, debido a una falta de pruebas concretas; dichas herramientas son: la especulación y la imaginación.

Si le damos el primer lugar a la especulación e imaginación respecto de la idea de que seres de otros mundos han sido los que, de uno u otro modo, ayudaron a construir las famosas Pirámides de Egipto, o bien, que ellos mismos las construyeron sin la ayuda humana, no hacemos otra cosa que negar la capacidad creadora del propio ser humano, faltarles el respeto a quienes pusieron sus fuerzas, sus mentes... sus vidas enteras, para construir tales proezas arquitectónicas, y borrar del mapa a las especulaciones que apuntan al propio ser humano, y a sus ingenios, como los verdaderos hacedores de tales magistrales empresas. Con este hecho de aceptar, o siquiera, pensar de que seres de otros mundos viajaron miles de años luz con el objetivo de ayudarnos a construir miles de pirámides, sin dejar pruebas de ello, constituye lisa y llanamente, una negación de la capacidad humana, de negar el poder de llegar a ser como la mismísima creación, el negar rotundamente de que el ser humano también puede ser la Causa, y no simples y meros efectos receptivos de una Gran Causa externa e incognoscible.

También teorizan y se hacen las siguientes preguntas: ¿Porqué existen formas piramidales en todos los rincones del planeta? Si esto sucedió hace 5 mil años o mas, como pudieron organizarse todos los constructores del mundo, como para construir monumentales obras en piedra, basadas todas en el mismo tipo de geometría piramidal? Obviamente debe ser por las conexiones que realizaron los extraterrestres, -se dicen para si mismos-, ya que en ese tiempo, no habría conexiones o relaciones humanas entre los diferentes continentes.

Pero, desde mi humilde opinión, les digo que esas preguntas tienen unas muy simples respuestas. Si son personas observadoras, podrán constatar de que la construcción piramidal se encuentra de una manera, casi innata dentro del ser humano. Por ejemplo, si le damos un grupo de cubos a un niño, para que éste los disponga de cualquier manera que se le ocurra, terminará haciendo una estructura piramidal, por el simple hecho de que, luego de sus múltiples pruebas y errores, la forma que le es mas estable, es la pirámide. Incluso, las montañas no se desmoronan ya que la mismísima naturaleza las construye con forma piramidal. La forma piramidal es la mas autosustentable de todas las formas, y por ende, un niño, o bien, los constructores de las pirámides de Egipto -y de las demás partes del mundo-, es la forma geométrica respecto de las que se basaron para construirlas, gracias a su solidez y a sus inherentes simplezas constitutivas.

Por tales motivos, y siempre desde mi perspectiva, los viajeros ancestrales de otros mundos, no tuvieron nada que ver en ninguna de las construcciones por las que el ser humano ha hecho tantos esfuerzos en crearlas. Y por la misma razón de que el ser humano cree que existe un Dios externo a si mismo, también cree que existieron entes externos a los constructores de las pirámides de Egipto. Desgraciadamente, es constante e histórico de que el ser humano trate de reemplazarse a si mismo, por entes externos -llamémosle dioses o extraterrestres- cuando su uso de razón no puede darle una rápida explicación a lo eventos, objetos o sujetos que no logra entender.

En consecuencia, desde mi perspectiva escéptica respecto del tema extraterrestre, el ser humano es el ganador absoluto de las medallas de oro que representan su propia evolución histórica, social y personal. No ha existido un ser mas gigante y poderoso que el ser humano, el cual ha logrado -para bien y a veces para mal- modificar su propio entorno, con el simple hecho de perseguir sus metas hasta hacerlas una realidad, sin importar el tiempo que pase para llegar a ellas. Las metas son todas alcanzables, porque sino, no serían metas, para pasar a ser simples caminos sin un final alcanzable. Para el ser humano todos los caminos tienen metas y solo el tiempo y la razón determinan cuando es el momento de alcanzarlas y no un ente o deidad externo a él.

Aquellos constructores, -personas como usted y como yo-, que lograron en conjunto proezas de dimensiones colosales, utilizaron su enfoque mental, su tenacidad, su geometría, su imaginación y su cuerpo, para mover piedras extremadamente pesadas de manera de colocarlas, -luego de extraerlas previamente desde las canteras ubicadas a cientos de kilómetros, para después tallarlas como las necesitaban que sean- una sobre otra, de tal manera, que aquella geometría, aplicada adecuadamente, les indicaba el justo lugar en donde deberían ir. Ni un centímetro mas, ni un centímetro menos.

Ahora bien, cual fue la tecnología con la que se basaron para mover -independientemente del lugar y de la altura- miles de piedras de 2 mil a 20 mil kilos de peso para cada pirámide; eso es un tema que queda hasta hoy en día, en el terreno de las hipótesis, sin que exista una manera lógica al ciento por ciento, de explicar dicha cuestión... o sí. Pero, lo anteriormente escrito, no habilita a que debamos creer que una "mano" extra-terrestre fue la que ayudó, o en el mejor de los casos, construyó, las pirámides. Ellos deben tener mucho trabajo en su mundo construyendo sus propios imperios.

Es mas, de todo lo anterior surge una pregunta un tanto comparativa, y es, ¿porqué los extraterrestres tienen que poder hacer algo colosal en un mundo y en una atmósfera que no es la de ellos, y nosotros no lo podemos hacer en nuestro propio mundo y respirando la atmósfera en la que evolucionamos?

Y realizando otra comparación, entre arquitecturas milenarias y el ser humano, los mas de 8 mil kilómetros que conforman la Muralla China, la cual se extiende desde la frontera con Corea, al borde del río Yalu, hasta el desierto de Gobi, a lo largo de un arco que delinea aproximadamente el borde sur de Mongolia Interior, es la única estructura -hecha por el hombre- que es observable a simple vista desde el espacio, con lo colosal y laborioso que habrá sido el tener que construirla sobre las montañas. Ellos, ¿también fueron ayudados por los extraterrestres?

En consecuencia, el ser humano es capaz, no solo de apuntar sus estructuras piramidales hacia el cielo, sino que también de llegar al mismo cielo, y mas allá, en donde el único límite es nuestra propia mente y nuestra meta... las estrellas.


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