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31/08/2014

En al artículo del diario Perfil, titulado y subtitulado: "Primer 'falso positivo' K contra fondos buitres: muerto firmó carta ante la ONU. El Gobierno volvió a hacer gala de su particular forma de sumar adhesiones. De qué se trata. Galería de imágenes.", se habla de que la carta enviada por el estado argentino a la ONU, mas específicamente a su secretario general, Ban Ki-Moon, tiene un firmante que lleva muerto desde el 2012, el economista de renombre mundial, Albert Hirshman. 

Transcribo aquí un extracto de dicho artículo del diario Perfil:
"Según informara la agencia Télam, la carta fue firmada por Stiglitz y Solow, el vicepresidente de Brookings Institution, Termal Dervis; el profesor de economía de la Jawaharial Nehru Universisty, New Delhi y Secretario Ejecutivo de IDEAS, Jayati Ghosh; y de los docentes de la Escuela de Ciencias Sociales en el Instituto de Estudios Avanzados en Princeton, Dani Rodrik y Albert O. Hirshman (sic). También del profesor de Ciencias Políticas y Económicas de la Yale University, John Roemer; y del ministro de Relaciones Exteriores y Culto de la República Argentina, Héctor Timerman. Pasó de todo en el conflicto entre el país y los buitres: guerra de solicitadas, apelaciones a la Corte Suprema de Estados Unidos, cadenas nacionales y tácticas para llevar el caso al Tribunal de La Haya. Ahora, sumó un capítulo tan insólito como lamentable: un economista firmando una misiva dos años después de morir."
Pero lo que no se dan cuenta la mayoría de los lectores, es que dicho artículo, carga una mentira de magnitudes tales como la de acrecentar la división del tejido social, siendo que dicho nombre lo utilizó el propio firmante (Profesor de la Universidad de Princeton) como un seudónimo, al igual que lo hacen sus actuales colegas del mismo centro de estudio. 

El Sr. Albert Hirshman (fallecido en el año 2012) que firma al pie de la carta enviada hace unos días por el Estado Argentino, al Secretario General de la ONU, Ban Ki-Moon, en referencia a como se deberían reestructurar las deudas soberanas, para evitar los embates de los Fondos Buitre, es un SEUDÓNIMO (o bien el nombre del lugar de la división de dicha escuela) de una persona viva, y que es el profesor de la Universidad de Princeton, Dani Rodrik, firmante de la carta y "dueño" o portador de dicho seudónimo (o división académica) Albert Hirshman.

Pues en las noticias de algunos multimedios Pro Neoliberalismo (y demás blogs que toman tal mentira para reproducirla), como Perfil por ejemplo, publican esta noticia totalmente apócrifa y de muy alta carga emocional, dirigida a acrecentar el odio de masas, odio que se transforma en una magnánima falta de respeto a sus propios lectores, como así también, en divisiones sociales. El artículo mentiroso es este: http://www.perfil.com/politica/Primer-falso-positivo-K-contra-fondos-buitres-muerto-firmo-carta-ante-la-ONU-20140830-0069.html

Ahora, ante la DUDA que siempre debe existir desde que nos levantamos hasta cuando nos acostamos, les adjunto el link a la propia Escuela de Estudios Avanzados de la Universidad de Princeton en donde figuran sus profesores, y entre ellos, el firmante de la carta junto a su SEUDÓNIMO: http://www.sss.ias.edu/people.

Es así como se engañan las mentes dormidas... ya que, por desgracia, muy poca gente va a buscar la verdad por si misma poniendo la DUDA por delante.

Continuemos aceptando la farsa y terminaremos todos destruidos, pero no por el gobierno de turno, el que sea, sino por la masa socialmente adormecida que no logra remontar vuelo hacia un mejor estado de conciencia. El que tenga la culpa al final -o en el final-, de que mejoremos, o bien de que empeoremos, no será el gobierno (y sus precedentes) que en ese momento estén al mando del estado, la culpa no será del gobierno de turno, sino de nosotros sus habitantes. 

Si este país continúa con una gran parte de su población obnubilada bajo los influjos de la vida light, banal, individualista y materialista, como tristemente lo percibo a cada paso que doy, estos hechos, (como el artículo de Perfil) mentirosos y cargados de odio y de irrespetuosidad hacia el ser humano dormido que cree todo lo que se le pone frente a sus narices, seguirán teniendo el efecto que los poderes hegemónicos quieren darle, y que es el de la división social por medio del odio, debido a colores políticos en este caso.

Divide y triunfarás dice un refrán no?


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10/07/2014


Dentro del juego de poderes mundial, pululan por doquier, sendos y muy coloridos personajes que llevan consigo, -como si fueran leyes inalterables-, una verborragia de mentiras y una mochila de hipocresías.

Dichos personajes, lejos de ser Homo-éticus, sino que, mas bien, Homo-Tergiversis, se distinguen todos ellos, a simple observación consciente sobre su parafernalia comunicativa, por la especial y cuidada rigurosidad y equidad retórica que se percibe del léxico de cada uno de ellos. Como si siguieran al pie de la letra, un patrón estandardizado de expresiones, predefinido de antemano por alguna "escuela de altos estudios".

Helena Blavatsky ha escrito respecto de unas palabras de Buda, lo siguiente:
"No hemos de creer en lo dicho, simplemente porque fue dicho; ni en las tradiciones, porque han sido trasmitidas desde la antigüedad; ni en los rumores; ni en los escritos de los sabios, porque han venido de ellos; ni en las fantasías, que se suponen haber sido inspiradas por un deva (es decir, una supuesta inspiración espiritual); ni en las deducciones basadas en alguna suposición casual; ni por lo que parece ser una necesidad analógica; ni por la mera autoridad de nuestros instructores o maestros, sino que hemos de creer cuando lo escrito, la doctrina o lo dicho, está corroborado por nuestra propia razón y conciencia.
Por eso, enseñé a no creer lo que oyen decir, sino que, cuando lo crean conscientemente, actúen de acuerdo y plenamente."
Es así que, históricamente, el ser humano con poder, ha sabido y podido manipular la realidad a diestra y siniestra, para propio beneficio o bien, para la "muy necesaria" manutención del estatus de algún grupo de poder al que éste represente. Y lo ha hecho muy eficientemente de diferentes y variadas formas, siendo la primera de ellas, la basada en una muy elocuente retórica mentirosa, engañosa, e hipócrita, aplicando, entre otros, los argumentos ad hominem, -expresión en latín que significa "contra el hombre"-, con el objetivo de engañar, tergiversar y doblegar una cierta verdad, -conocida solo por unos pocos-, la cual quedará oculta tras una pseudo realidad de premisas, las que nunca harán llegar a una conclusión verdadera por quién las analice de manera consciente, quedando todo análisis relegado al terreno de las especulaciones. Es decir que, los argumentos que estos personajes con poder han expresado desde tiempos remotos, y lo continúan expresando, son emitidos por medio de una verborragia totalmente engañosa, de manera tal, de que el destinatario, el pueblo por ejemplo, construya su propia verdad, en base a dichas palabras apócrifas, verdad ésta que no se equiparará nunca con la gran verdad a "proteger", la que morirá oculta tras las cortinas de frases emitidas por aquellos poderosos. 

También, una segunda manera de torcer una verdad crítica con pasaje directo para ser velada por una rápida aplicación del accionar mentiroso he hipócrita, de manera tal de que no salga al descubierto mas allá de los círculos del poder, es la de generar eventos públicos muy sutiles, por mas destructivos que ellos sean, casi imperceptibles para la conciencia de muchos, eventos éstos que están predestinados a que el ámbito receptor pueda arribar a variadas y coloridas conclusiones, las que en conjunto harán una inútil mezcla de confusión y olvido respecto de una cierta realidad tras dichos eventos. Y los mencionados eventos, necesariamente no tienen que estar constituidos por un cierto tamaño preestablecido, ya que el tamaño no importa, lo que importa es el resultado, y todo resultado se consigue con recursos económicos, siendo estos últimos, los que dictan la efectividad con que tal o cual evento llegará al pueblo y también la extensión que tendrán en el tiempo, sobre la conciencia colectiva, antes de que pase rápidamente a alojarse en el inconsciente colectivo, para luego desaparecer en el olvido sin que nada se pueda hacer al respecto, debido a la presión mediática que automáticamente se genera alrededor de dichos eventos públicos, en todos los sentidos, es decir, a través de "informativos", programas de divulgación científica, programas radiales, películas, música, medios impresos, videojuegos, etc.

Y una tercera manera de hacer que una verdad sea necesariamente incognoscible para la mayoría de la gente, es que la misma quede transformada un una verdad relegada al olvido inmediato, debido a eventos colectivos, que sin ser -en principio- para nada destructivos como los anteriores, -pero de trascendental envergadura- éstos ocupen tanta energía mental de la sociedad, que no reste energía extra como para analizar cierto suceso sospechoso ocurrido en el momento y lugar justo para aquellos poderosos. Siempre fue, es, y por ahora, será así, ya que no se percibe un horizonte de cambios. Y dicha energía mental que los dueños del poder necesitan consumir del resto de la sociedad, para que ésta se enfoque en lo que justamente aquellos quieren que ésta se enfoque, es consumida a través de las diferentes variedades multimediales, como por ejemplo, la televisión (causante en primera fila, de la decadencia intelectual de la humanidad), los juegos para computadoras, los juegos para consolas (como Wii, XBox, Play Station, etc., extractores de lo peor del ser humano), las mega revistas de chimentos, etc., todos estos, en conjunto, se ocupan de ofuscar el pensamiento; relegar la conciencia del Hombre a un estado "dominable"; inducir a estados psicológicos alterados que disparan proyectiles contra la disolución familiar y la de grupos sociales que puedan llegar a estar cohesionados por algún ideal progresista en común; inducir a ocupar el valioso tiempo humano en actividades que van en contra del crecimiento personal, de la espiritualidad con uno mismo, de la disminución de la ignorancia, del prevalecer lo intelectual y lo espiritual por sobre lo banal y lo externo; también, estos mega multimedios luchan incesantemente y con una tenacidad comparable a las que se deja en los campos de batalla después de las tristes e innecesarias guerras, ocasionando que éstos multimedios, -propiedad de aquellos poderosos, mentirosos e hipócritas-, sean los únicos victoriosos en dicha contienda ganada sin sangre, por lo menos directamente. Todo este mundo multimedial se encuentra preparado para que el ser humano llegue a ser tan externo, tan banal, tan ignorante, que no le resten energías para algo tan constructivo y ennoblecedor como lo es el autoconocimiento, el enaltecimiento de las propias virtudes, el cultivar el saber en las mas variadas facetas de que éste noble acto nos pone a nuestra disposición. El secreto aquí, muy conveniente para los grupos de poder, es hacer que la energía de la conciencia colectiva se destine para una autentica transformación del ser humano, pero transformación que nos haga tender a ser seres inconscientes, a ser simples borregos destinados a ser consumidos algún día por la voracidad de aquellos lobos del poder.

Y en dicho ámbito del poder, la mentira y la hipocresía obligadamente, ha sido, y por ahora, debe ser su razón de vida, ya que, como bien lo expresa un dicho, "el conocimiento es poder", y cuanto mas conocimiento una persona con poder se guarde para si, o para el grupo al que representa, mas poder concentrará sobre el resto de la sociedad a la que pueda llegar a representar de alguna manera, como por ejemplo, que aquel sea un primer mandatario y su gabinete, un gerente de una corporación y sus consejeros allegados, un presidente de un club deportivo y sus incondicionales socios, un alto rango de las fuerzas armadas y cierto grupo de subalternos, el director de un importante diario o programa de noticias y sus editores en jefe de confianza, un alto jerarca eclesiástico y sus fieles seguidores, etc., por lo que, a través de sus falaces bocas de expendió de mentiras e hipocresías, la sociedad permanece continuamente dormida bajo una manta de ignorancia, de confusión y de un claro desinterés por ir mas allá de lo que es evidente.

Entonces, a las personas o grupos con poder, -cualesquiera sean éstas y sus ámbitos-, no les es posible decir la verdad ni dejar la hipocresía de lado, al momento que deben dar comunicados públicos o cuando quedan fríamente "acongojados" por una cierta y triste noticia, ya que existen detrás de ellos, incontables sistemas muy bien aceitados, de tráfico de influencias, de verdades que no pueden ni deben salir a la luz, de ciertos hechos del que sus características constitutivas solo son reveladas en la mínima porción posible, para que no se genere reacción adversa alguna de parte de la opinión pública, llegado el caso de que todos los datos -o una porción muy grande de ellos- salieran a la luz; reacción adversa ésta, para los mismos grupos de poder y no para la sociedad, debido a que la sociedad se depura, se renueva, como hormigas en un hormiguero, y al conformar una gran comunidad, que se llegue a dar una reacción adversa para una parte de ellas y entre ellas, no quiere decir que se vayan a extinguir, mientras que si se genera una reacción adversa en dirección hacia un determinado grupo de poder, al ser éstos muy pequeños, aquello es un acto "imperdonable", debido a que dicha reacción se liga directamente con lo económico, y por consiguiente, con el poder político. Y cuando digo poder político, no me estoy refiriendo solamente a los partidos políticos, sino que también, al manejo político en todos los ámbitos de la sociedad, de antaño y actual.

La verdad, la honorabilidad, la ética, el altruismo, la empatía, el respeto, etc., en ciertos señores/as y grupos del poder, han sido reemplazados por la mentira y la hipocresía debido a la propia esencia de dichos sectores al que estos representan, y la esencia de estos grupos concentrados es la diosa mercado, la única verdad que manda en el capitalismo desmedido. 

Con esta sociedad eminentemente capitalista (con una mercadotecnia destinada a exaltar los egos y a aplacar al Sapiens), -y por más que sus integrantes profesen otras ideologías de la boca para afuera, pero sean auténticos capitalistas de la boca para adentro-, este mundo está condenado a la auto-extinción. Y quiero aclarar, que no estoy en contra del capitalismo per se, porque sería algo "estúpido" de  mi parte, porque el mundo se mueve gracias al capitalismo, pero en lo que si me pongo en contra, es en el mal uso del capitalismo, en ese capitalismo desmesurado, con áreas de marketing destinadas a destruir al Sapiens Sapiens y exaltar a los homínidos y reptiles que llevamos dentro, y es a ese capitalismo al que debemos cambiar, por un capitalismo mas humanista. El capital es innegablemente necesario, pero el capital que destruye, es algo que se debe desterrar, aunque sea, de  manera lenta, pero sin pausa, porque no es posible destruir una economía capitalista negativa en poco tiempo, porque la economía mundial colapsaría, por lo que, los capitalistas que destruyen en lugar de construir, tienen el tiempo de mutar sus productos, de transformarse en constructores, en lugar de destructores. Y algunos ya lo están haciendo, de eso soy consciente.

Fotografía tomada con la función Lupa, de mi celular.
Eso es... arena.
La verdad se encuentra allí, afuera, y aunque intenten recubrirla con infinidad de mantos de distracción, en algún momento, indefectiblemente, ésta sale a la luz, pero no será siempre tan así, si la sociedad continúa bajo un continuo letargo, bajo un sueño de vigilia, bajo una interminable carrera con ojeras que le impide mirar hacia los costados, bajo una triste incapacidad de mirarse a si mismos en lugar de vivir mirando constantemente los exteriores de las personas y de las cosas, bajo la incomprensión de que la sabiduría se encuentra en observar desde pequeñas cosas como los granos de arena, hasta las grandes cosas, como las estrellas, pasando por nosotros mismos. El maravillarse con un libro, el sorprenderse tras observar lo diminuto y que el ojo humano a simple vista no puede observar, el regocijarse al mirar hacia el cielo en una noche sin luna y ver que no somos mas que polvo de estrellas... todo esto y mucho mas hará que la conciencia colectiva retorne a donde debería estar, de manera tal de que aquellos mentirosos he hipócritas con poder, se cuiden al querer esbozar palabra alguna, porque los estaremos escuchando y analizando de punta a punta.


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10/04/2014



Explorar en mayor profundidad el tema de la soberanía y el papel de los sindicatos en todo el mundo nos brinda la oportunidad de comprender mejor cómo algunos líderes sindicales han mantenido su integridad y luchan por los intereses de sus miembros sin caer en la corrupción, a diferencia de otros que podrían estar influenciados por intereses ocultos. Esta comparación puede arrojar luz sobre cómo la ética y la autenticidad pueden prevalecer en el mundo sindical, enriqueciendo la discusión sobre el tema.

Partiendo de varios países de América Latina, como punto de referencia, es interesante observar las diferencias con sindicatos en otras partes del mundo que han mantenido una postura ética y firme en la defensa de los derechos de los trabajadores. Un ejemplo destacado es el sindicato noruego, donde líderes como Leif Sande han sido reconocidos por su compromiso con los derechos laborales y la justicia social. En Noruega, un país con una economía próspera y un alto grado de sindicalización, los sindicatos desempeñan un papel importante en la protección de los trabajadores sin que esto comprometa la soberanía del país. Sande ha destacado por su firmeza en la promoción de los intereses de los trabajadores sin ceder ante las presiones de poderes económicos externos. Su liderazgo ejemplifica la posibilidad de mantener la soberanía y la integridad sindical al mismo tiempo.

En Brasil, un caso inspirador es el de Luiz Inácio Lula da Silva, un líder sindical que posteriormente se convirtió en presidente del país. Lula, un antiguo metalúrgico, fue uno de los fundadores del sindicato metalúrgico de Sao Bernardo do Campo y lideró huelgas exitosas en la década de 1980. Su presidencia marcó un período de reformas progresistas que beneficiaron a millones de brasileños sin socavar la soberanía de la nación. Esto demuestra que es posible liderar movimientos sindicales poderosos sin comprometer los intereses de la nación.

Un tercer caso ejemplar se encuentra en Sudáfrica, donde Nelson Mandela, aunque no era un sindicalista en el sentido tradicional, luchó incansablemente por los derechos de los trabajadores y su bienestar. Durante su mandato como presidente, promulgó leyes laborales que garantizaron la igualdad de derechos en el lugar de trabajo y apoyaron a los sindicatos en su búsqueda de justicia. Mandela fue un símbolo de integridad y liderazgo ético, defendiendo la soberanía de Sudáfrica mientras avanzaba en la lucha contra la discriminación racial y la desigualdad.

Estos ejemplos ilustran que es posible mantener la soberanía de un país y, al mismo tiempo, liderar movimientos sindicales que protejan los derechos de los trabajadores. La clave está en la ética y la integridad de los líderes sindicales, que pueden resistir las influencias corruptoras y representar de manera efectiva a sus miembros sin comprometer los intereses de la nación. El desafío es encontrar un equilibrio entre la defensa de los derechos de los trabajadores y la preservación de la soberanía, sin ceder ante las presiones de poderes externos.

En el contexto actual de la globalización, es esencial comprender cómo los sindicatos pueden desempeñar un papel crucial en la protección de los trabajadores y la preservación de la soberanía nacional. Sin embargo, también es importante reconocer que no todos los sindicatos son iguales, y algunos pueden ser influenciados por intereses que van en contra de los valores fundamentales de autodeterminación y justicia social.

La soberanía, en su esencia, representa el principio de autodeterminación de un pueblo. Es el derecho de un país a tomar decisiones políticas y económicas sin interferencia externa. En un mundo globalizado, donde las fronteras son cada vez más permeables, la soberanía se ha convertido en un tema complejo y controvertido. La interacción entre los sindicatos y la soberanía se manifiesta en cómo los sindicatos abogan por los derechos de los trabajadores y, al mismo tiempo, pueden influir en la economía y la política de una nación.

Un aspecto fundamental es cómo los sindicatos pueden presionar por mejoras en las condiciones laborales y los salarios, lo que a su vez puede afectar la competitividad económica de un país. Si los sindicatos son efectivos en sus demandas, esto puede aumentar los costos laborales para las empresas, lo que a su vez podría llevar a la reubicación de empresas en otros lugares, disminuyendo la soberanía económica de una nación.

Por otro lado, los sindicatos también pueden desempeñar un papel importante en la promoción de la justicia social y la igualdad de ingresos. La lucha por salarios justos y condiciones laborales seguras puede contribuir a una sociedad más equitativa. Sin embargo, en algunos casos, los sindicatos pueden excederse en sus demandas, lo que podría perjudicar la economía y, en última instancia, la soberanía del país.

El equilibrio entre los derechos de los trabajadores y la soberanía nacional es un tema complejo y en constante evolución. Los líderes sindicales éticos y conscientes de la importancia de mantener la soberanía de su país pueden desempeñar un papel crucial en la búsqueda de este equilibrio. La integridad y la ética en el liderazgo sindical son esenciales para garantizar que los sindicatos defiendan los derechos de los trabajadores sin socavar la soberanía del país.

En el ámbito sindical, es fundamental identificar líderes que se mantengan firmes en la defensa de los derechos de los trabajadores sin ceder ante influencias corruptoras. Aquellos que son capaces de mantener su integridad y ética pueden ser un faro de esperanza en un mundo donde la lucha por la soberanía y la justicia social es constante.

La soberanía no es un concepto estático, sino un principio en constante evolución que debe equilibrarse con las necesidades de una economía globalizada y las demandas de los trabajadores. Es esencial reconocer que la soberanía no es un absoluto, y que cada país debe encontrar su propio camino para preservar su identidad y sus intereses en un mundo interconectado.

En resumen, la relación entre la soberanía y los sindicatos es un tema complejo y multifacético. Los ejemplos de líderes sindicales éticos y comprometidos en Noruega, Brasil y Sudáfrica demuestran que es posible mantener la soberanía de un país y, al mismo tiempo, liderar movimientos sindicales poderosos que defiendan los derechos de los trabajadores. El equilibrio entre estos dos objetivos es esencial en un mundo globalizado, y la integridad en el liderazgo sindical desempeña un papel crucial en la búsqueda de este equilibrio. La soberanía y la justicia social pueden coexistir si se abordan con ética y responsabilidad. La lección que podemos extraer de estos ejemplos es que la lucha por un mundo más justo y equitativo no debe comprometer la autodeterminación de una nación. En última instancia, es responsabilidad de los líderes sindicales y los ciudadanos mantener la integridad y la soberanía en sus respectivos campos de acción.

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09/12/2013

Respecto de los saqueos en mi querida ciudad, San Antonio de Padua de la Concordia.


-¿Causalidad, o Casualidad?
-¿Personas de clase media/alta, o personas de clase baja?
-¿Vehículos de último modelo y de diferentes marcas llevándose todo, o sulkys de personas necesitadas haciendo lo mismo?
-¿Interés, o Necesidad?
-¿Hechos coincidentes, o hechos disidentes?
-¿Poder económico conectado con sectores políticos, o una simple avanzada del pueblo hambriento?
-¿Efectivos policiales con sueldos a mejorar, o con altos sueldos que hacen ilegítima la protesta?
-¿Intencionalidad para cambiar formas colectivas de pensar, o simples delitos por delincuentes comunes?
-¿Ladrones de guantes blancos, o simples ladrones de "gallinas"?
-¿Oportunistas para desacreditar a un gobierno de turno (cualquiera sea éste su partido político), u oportunistas que aprovechan una cierta situación conflictiva?
-¿Se da en Concordia por necesidad estratégica, o por eventualidades azarosas de la vida?
-¿Se da en Entre Ríos por ser una de las provincias que mas crece, o se da en nuestra provincia por estar perdida en la triste miseria?
-¿Ocurre en Concordia por ser clave para el futuro del país (o no, dependiendo de las ideologías), o por una simple ocurrencia del destino?
-¿Los hechos bandálicos de ayer y de hoy no tienen comparación con los del 2001 debido a las diferencias en el contexto socio-político y económico, o si lo tienen? 
-¿Mafia organizada, o meros delincuentes individuales?
-¿Clara muestra del poder de los intereses corporativos, o simple movilización con individuales objetivos de delincuencia?

Con todas estas cuestiones, escritas arriba, estoy convencido de que la primera parte de cada una de ellas (o sea, todo lo detallado a la izquierda de cada ",") son las respuestas a dichos interrogantes.

Quiero resaltar además, el odio que he percibido en las redes sociales, descalificando a personas por su color de piel, por su posible condición social, por su posible color político, por sus posibles ideologías, por sus posibles intenciones, por sus posibles inclinaciones sexuales, y un bastante y amplio etcétera, siendo que esas mentes descalificadoras detrás de un teclado y una pantalla, pienso que no son poseedores de percepciones extrasensoriales como para tener la suficiente empatía para poder emitir un juicio de valor al respecto. 

Por ello, antes de expresar todo el odio reprimido, -por otros motivos privados-, hacia el público, desde mi más humilde punto de vista, les solicito que utilicen la tan necesaria empatía, o sea, el colocarse en el lugar del otro, sin hacer públicos sus juicios despectivos debido al color de la piel, o porque todos son de tal o cual ideología política, o porque todos esos bandalos (o no) son de tal o cual orientación sexual, o por cualquier otra cuestión que no puedan comprobar, ni lo comprobarán nunca, salvo que se dignen a salir a la calle y realicen una encuesta con dichos "juicios de valor". Solo de esa manera podrán acercarse a la verdad que "tanto buscan". 

Solamente con la verdad demostrada; basada ésta, en el estudio de fuentes de información diversas, de toda índole -y no de unas pocas-; del cultivar, de manera privada, la intelectualidad en lugar de la mediocridad; de fomentar las virtudes individuales y familiares en lugar del consumismo, el materialismo, la anti-espiritualidad para con sigo mismo y para con sus miembros familiares; se podrá utilizar aquella empatía de la que hablaba anteriormente. 

Mientras las personas de muchos sectores de la sociedad -y de cualquier ideología o pensamiento sociopolítico, y sin catalogar a nadie por ello ni por cualquier otra característica inherente- continúen como si nada, sobrevolando por un mundo de plástico, inclinado hacia la vida light e individualista, seguirán odiando y descalificando sin tener pruebas de nada, y como consecuencia, -mente cerrada de por medio-, la realidad se les escapará cada vez mas de entre los dedos, al igual que sus propias vidas y de sus familias, no pudiendo discernir, qué parte de aquellas preguntas de arriba, son las verdaderas respuestas.


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12/11/2013



Una mañana muy soleada y calurosa de verano en la denominada, "Tierra de la Libertad", se encontró Silos frente a frente con una persona, -de quien nadie conoce su nombre, y que solo se hace llamar públicamente: Stan-, el cual se corresponde con un ser humano muy respetado y valorado dentro de la comunidad en donde vive, además de ser muy conocido en todo el mundo por sus variados libros y discursos, debido a sus dotes intelectuales, elocuentes y adornados por una sabiduría expresada externamente a todas voces.

Silos, que es una persona muy aprehensiva hacia las mentes que emanan la Luz de la Sabiduría, -pero muy preocupado por las que no-, detuvo a Stan, -por medio de la cortesía que siempre lo caracteriza-, justo al pie de la estatua de un prócer en la plaza del centro de la ciudad, en el momento preciso en que uno se cruzaba junto al otro, -en las que ya son, sus infaltables caminatas matinales-. Y sin perder nada de tiempo, Silos, dotado de una sagacidad impecable a la hora de desenmascarar falsas virtudes, se valió de su muy elocuente Ironía Socrática, -a quién le ha dedicado bastantes horas de su vida a la comprensión de su filosofía- e invita previamente a Stan, y de una manera muy cortés, a que compartan juntos un momento de charla, sentados ambos en lo que es un gran banco de plaza, ensombrecido por el árbol mas frondoso del lugar.

El muy enigmático Silos, quién conocía muy bien los pensamientos del Sr. Stan, debido a su masiva divulgación mediática y de boca en boca en esa Tierra de la Libertad, comienza a hacerle algunas cuestiones respecto de una faceta de pensamiento muy particular que el Sr. Stan pregona en su constante y lucrativo peregrinar por clubes, teatros, invitaciones privadas, ciudades, países, y un largo etcétera.

La faceta de pensamiento de Stan, en la que Silos quería indagar, era nada mas y nada menos que respecto a las guerras que se suceden una tras otra en este mundo muy castigado, ya que Stan, -por alguna razón que Silos se propuso a desvelar-, está muy de acuerdo con el hecho de que éstas guerras se den periódicamente, lo que a Silos le produce un fuerte sentimiento de incomprensión -pero a la vez de curiosidad- hacia tal particular e inhumano pensamiento.

Sin perder tiempo, y luego de los saludos y presentaciones de rigor, Silos comienza a cuestionar a Stan, en directa relación a lo que a aquel le parecía que estaba totalmente equivocado en las apreciaciones de éste.

-Estimado Stan, he leído en uno de sus artículos, que usted afirma estar a favor de las guerras, ya que, según algunas de sus fundamentaciones, éstas traen luego, prosperidad y paz a los países participantes, y también al mundo entero ¿No cree usted que las guerras generan, por simple lógica consecuente, la paz, y que esa misma paz, obtenida con sangre, no es una paz verdadera, con lo que me lleva a afirmar, desde mi punto de vista, que si la guerra es condición necesaria para que haya paz, como la guerra es mala, entonces la paz también es mala? ¿No le parece?... y... discúlpeme, antes de que me responda lo anterior, no me olvido del crecimiento económico que usted también sostiene, en base al cual, espero que al final usted me exprese su pensamiento al respecto.

-Ningún problema, y... mire Sr. Silos, mi pensar respecto de las que son para mi, las muy necesarias guerras, es que, -y como usted muy bien me lo expresó recién-, aquellas traen un tiempo de paz y prosperidad a las civilizaciones de las postguerras; y aquí va mi respuesta concreta a su pregunta: y es que la paz en si misma, como un estado de seguridad nacional pleno, es consecuencia de lo que llamo yo, un reacomodo político, económico y militar de las naciones intervinientes, es un reajuste de sus diferencias que antes las mantenía separadas como naciones, naciones que deberían progresar juntas, y que luego de sus guerras, esa paz conseguida, es la que lleva a dichas naciones a hermanarse nuevamente y a que sus agendas políticas, económicas y militares se ajusten a la realidad de quien hizo la diferencia en la guerra precedente. Es como un ponerse de acuerdo, una reprogramación de las estructuras internas de varias naciones, a imagen y semejanza de las estructuras de la nación que ha logrado la paz... o sea, siendo mas específico, al país que ganó la guerra. ¿Le he podido clarificar sus dudas Sr. Silos? -pregunta ahora Stan inflado por el ego corriendo por sus venas.

-De ninguna manera estimado Stan, no me ha respondido en absoluto a lo que le acabo de preguntar, -contesta Silos con su voz algo enérgica.

-¿Y que parte no ha comprendido de la que fue, mi precisa y elocuente, creo yo, definición de la paz? -contesta Stan con una nueva pregunta y con el mismo ego.

-Mire estimado Stan, mi pregunta finalizó expresando que si la guerra es mala, la paz alcanzada luego de una guerra -o guerras- es tan mala como su impronta génesis violenta, ¿no le parece?

-Disculpe Sr. Silos, pero, que me quiso decir con su frase: impronta génesis violenta? -dudó Stan, a lo que Silos le responde por medio de una sensación de que el cuello se le comenzaba a hinchar.

-A las guerras estimado Stan... a las guerras... ¿no le parece que si las guerras son malas, la paz consecuente también será mala?

-La paz nunca es mala Sr. Silos, ¡me extraña su pregunta! La paz es paz, lisa y llanamente, en donde las instituciones del estado funcionan y los habitantes gozan de un regreso triunfal a un estado de tranquilidad, seguridad y renovación total de sus vidas, junto a un gran avance económico, ¿está de acuerdo conmigo ahora, Sr. Silos? -responde y a la vez pregunta el muy extrovertido Stan.

-No, sigo sin concordar con usted estimado Stan, ya que un estado de tranquilidad, seguridad y de renovación institucional y económico, alcanzado gracias a la muerte de cientos de miles de personas de todas las edades y sexos, quedan totalmente anulados por la simple razón de que éstas tres supuestas virtudes consecuentes de las guerras que nombré antes; y que usted afirma que son como efectos sine qua non de una causa mayor, y que son dichas guerras; se encuentran manchadas con la sangre derramada inútilmente, por lo tanto, su pensar me lleva a concluir que usted no cree entonces, que las guerras sean malas, ¿no? -inquiere Silos-

-A ver Sr. Silos, creo que no me entendió lo que quise decir, pero antes le respondo... por supuesto que las guerras son malas, ojalá que nunca hubiera ningún tipo de guerras, y que las naciones crezcan bajo aquellas tres virtudes, -que usted y yo nombramos-, y que lo hagan por si mismas, por la propia evolución de su inherente estructura estatal y soberana, pero por desgracia la realidad es otra. Las guerras son necesarias para traer la paz, y es cierto lo que usted dice, se obtiene con sangre, pero luego todo se renueva... ¡absolutamente todo! -responde Stan por medio de una voz no tan cargada del ego como lo era hace unos momentos atrás-

-Y volvemos a lo mismo estimado Stan, usted lo dijo y concuerda conmigo que las guerras son malas, por lo que, ¿no le parece un desprendimiento lógico el pensar que el producto generado por algo, tiene el sello creador de ese algo?... que, por ejemplo, ¿el producto llamado dulce de durazno, generado principalmente con durazno, tiene el sello esencial del propio durazno? -le vuelve a preguntar Silos.

-Si, por supuesto Sr. Silos, el dulce de durazno se lo obtiene con duraznos... pero... a donde quiere usted llegar con...

-Entonces estimado Stan, si usted piensa que la paz es el producto de las guerras, -como así lo es el dulce de durazno, el cual es consecuencia del durazno-, y al mismo tiempo usted acepta que la guerra es mala, como me lo expresó muy convencido anteriormente, ¿no cree que la paz, si o si, también es mala? -repregunta lo mismo, y a la vez juega Silos con las palabras, comenzando a disfrutar la pronta caída de una de las primeras máscaras de una supuesta sabiduría de parte de Stan.

-Mire Sr. Silos, me esta usted confundiendo, o no me está entendiendo... lo que quiero decirle es que, mis muchos años participando de aquellos procesos renovadores, sumados a la alta calidad de estudios que he recibido en la universidad mas cara de la Tierra de la Libertad, y del mundo entero, estoy en condiciones de superioridad intelectual para con usted, en este tema, como para no dejar dudas al respecto... y además...

-¿Le gusta el dulce de durazno estimado Stan? -interrumpe Silos, como si aquel no hubiera expresado nada.

-¿Como dice? -responde sorprendido y a la vez que vuelve a desinflarsele el ego, el cual había remontado un poco con la perolata sectaria anterior.

-¡Que si le gusta el dulce de durazno!

-¡Por supuesto que me gusta!, ¿pero de nuevo lo quiere relacionar con la paz Sr. Silos?... escúcheme, no tengo tiemp...

-A mi también me gusta el dulce de durazno, ya que lo hacen con pura pulpa de ese tan sublime producto de la naturaleza ¿no?, por eso, ¿no cree usted estimado Stan, que si al dulce de durazno; que tanto a usted como a mí, nos gusta, algún día lo llegan a fabricar con duraznos transgénicos y madurados apresuradamente en cámaras de frío, el producto final será como su propia génesis? -interrumpe y a la vez pregunta rápidamente, ya que Silos percibió en Stan una tendencia a renunciar a la charla.

-¡Pero por supuesto, entiendo a lo que quiere llegar!... el dulce de durazno será horrible... ¡incomible diría yo!... un muy mal producto... pero no entiendo su...

-Entonces, ¿continúa usted pensando, estimado Stan, que la paz consecuente de las guerras, -así como el dulce de durazno de mala calidad, producido con frutos de mala calidad-, es buena? ¿Lo malo es bueno Sr. Stan?, ya que usted estuvo de acuerdo conmigo que la guerra es mala... ¿Lo malo es bueno Sr. Stan? -agudiza Silos la ironía en sus preguntas, a lo que Stan responde con el ego por el piso, la careta de la sabiduría partida al medio y con un sentimiento de inseguridad precedido de una exterminada autoestima.

-Pero... pero... mire... le digo Sr., eh... Sr.,...

-¡Silos!

-Sr. Silos, mire, ¡no entiendo como usted me puede hacer una pregunta como la de recién, de que si lo malo es bueno!... ¡es ilógica su pregunta!

-La lógica no tiene mucho que ver aquí estimado Stan, pero sí lo tiene el sentido común, por eso es que solo le pregunté si el producto de algo malo, será un buen producto. Nada mas. ¿Todavía lo piensa de esa manera? -responde y al mismo momento pregunta Silos.

-Pero, por supuesto que el producto de algo malo es también malo... el prod...

-¿Usted está casado estimado Stan? -interrumpe nuevamente Silos con su acostumbrada calidad de inmutabilidad hacia el entrevistado, hasta tanto éste no entre en razón.

-¡Si Silos!, ¡pero no me interrumpa cuando estoy respondiendo a sus apuradas preguntas por favor!... sí, estoy felizmente casado y tengo tres hijos hermosos... ¿por que lo preg...

-¿Ver todos los días a sus hijos es muy bueno, no estimado Stan? -interrumpe nuevamente Silos apuntando ahora a sus sentimientos.

-¡¡¡Como no va a ser bueno ver a mis hijos todos los días!!! por el amor de Dios Sr. Silos, ¡¡¡me está usted faltando el respeto!!! -responde Stan al borde del colapso nervioso.

-Mil disculpas estimado Stan, no fue esa mi intención, solo quería confirmar que para usted, tener una buena familia no sea malo... por lo tanto, compartir un buen desayuno en familia, degustando unas ricas tostadas untadas con un muy buen dulce de durazno, hecho con muy buenos frutos, para usted debe ser algo impagable ¿no?, algo muy bueno ¿no?

-Pero claro que es muy bueno Sr. Silos...y me va a disculpar, pero se me hace tarde para asistir a una charla que daré en el teatr...

-¿Entonces me imagino que ahora tendrá otra perspectiva? -le corta Silos de manera abrupta el nuevo intento de huida de Stan.

-¡¡¡¿¿¿Con respecto a que???!!!

-A que lo malo, realmente no es bueno, estimado Stan.

-¡¡¡Por supuesto que lo malo no es bueno!!!... ¿donde se ha visto que algo malo sea bueno Sr. Silos?... ¡usted me confunde!

-Para nada estimado Stan, solo quería verificar que usted piense que si lo malo no es bueno, que lo relacione con su familia y con el dulce de durazno... ¡nada mas! ¿Podrá hacerlo?

-¡¿Hacer que?! -responde perdido y dubitativo Stan.

-Lo que le decía, ¿lo malo es bueno? ¿el durazno malo produce un dulce bueno? ¿una mala familia genera felicidad en el hogar?

Para estas alturas el psicológicamente exterminado experto de la vida y sabio de los sabios, y muchas otras cosas mas, Stan, se había olvidado del tema troncal que por el cual Silos lo había invitado a sentarse para desenmascarar la hipocresía el ego y la falta de humildad de un ser que creía tener todo eso... y mucho mas.

-¡Lo malo es malo Sr. Silos!, aquí y en Marte... ¿como puede pensar de esa manera?... el dulce de durazno será malo si lo fabrican con duraznos de mala calidad... y una familia mala -y que no es mi caso gracias a Dios- para nada será espectadora de un ámbito de paz hogareña... ¡no lo dude Sr. Silos!... lo bueno solo se consigue con buenas cosas, la felicidad familiar solo se consigue con haber formado una buena familia... -y con cada frase que se sucedía, el nivel de ego aumentaba despacito en el Sr. Stan, pero ello no duraría mucho, a lo que prosiguió diciéndole a Silos- y no se imagina la tranquilidad y la paz que reina en mi casa... cuando yo llego es como entrar en el paraíso... mi señora me recibe con unas dulces palabras, mas un igual de dulce y largo beso de bienvenida... como si hubiera estado fuera por meses... mis hijos me rodean con sus abrazos y me saludan muy alegres y jolgoriosos... la verdad que me siento un rey en mi casa... el sentirme tan atendido por mi familia me genera una gran y sublime paz interior... algo que en muchas familias no lo he visto por desgracias... pero... mire Silos... si...

-¿Entonces esa paz familiar de la que usted es galardonado, es muy buena, no estimado Stan? -interrumpe justamente antes de que el ego de Stan retornara nuevamente a su estado inicial.

-¡Totalmente Sr. Silos!... el hecho de que estén todos pendientes de mí, es una sensac...

-Por lo tanto, estimado Stan, ¿usted concuerda conmigo entonces, de que la paz en el hogar, -que ya sabemos que es una muy buena virtud en las familias-, proviene de una buena génesis?... como por ejemplo, que usted sea un buen padre y esposo, y del mismo modo su esposa... y que sus hijos sean cada vez mas conscientes de las realidades intra y extra familiares, de modo de que sean unos buenos ejemplos de hijos... ¿no le parece? -interrumpe y pregunta Silos nuevamente-

-Pero es claro que concuerdo con usted Sr. Silos, lo bueno que tienen los integrantes de mi familia se traslada a que haya una buena paz familiar... si, si, por supuesto Sr. Silos, y le digo mas... lo...

-Entonces estimado Stan, ¿las guerras, de las que concordamos usted y yo, de que son malas, generan una paz que es buena?... disculpe que lo corte y le pregunte nuevamente, pero estoy volviendo a mi interés inicial, sobre sus opiniones públicas respecto de que las guerras son necesarias, y por consiguiente, la paz consecuente es una gran virtud para los pueblos que participaron en dichas guerras. -pregunta Silos volviendo de a poco a la gran pregunta inicial y con una aparente condescendencia con su entrevistado, para que éste no intente escaparse nuevamente.

-¡Pero Sr. Silos! si todo esto lo hizo para que yo cambie de parecer respecto de mi gran conocimiento sobre el mundo que me rodea está usted equivocad...

-¿Me confirma usted entonces que, malos integrantes de una familia, traerán paz y felicidad en el hogar? ¿Aquellos, cree usted que traerán orden en las estructuras funcionales de la organización hogareña? ¿Lo malo sigue siendo bueno para usted estimado Stan? ¿Aquella paz, -ya sea familiar, o extendida a millones de familias de varios países- conseguida a consecuencia de las guerras-, es buena entonces? -remata Silos por medio de este derechazo psicológico directo a la frente de Stan, logrando de esta manera, confundirlo en sus propias ideas.

-Pero Sr. Silos, por supuesto que la paz conseguida a consecuencia de las guerras es algo ma...... ehh!!!... quise decir que la paz... es necesaria manten...

-No prosiga estimado Stan, ya obtuve la respuesta de lo que realmente usted, en lo profundo de su ser; y a modo de un acto fallido del cual yo esperaba que usted cometiera; piensa de la paz conseguida a consecuencia de la guerra... ya no piense mas... y puedo afirmar con bastante certeza, que usted, en este mismo instante, se encuentra reconociendo internamente su error conceptual, pero tendrá que hacer un esfuerzo en dejar su ego de lado y reconocérmelo a mi primero, en estos momentos, pero luego, a todos los demás seguidores suyos que fueron convencidos con sus erróneos principios de que lo malo es bueno.

Aunque la sombra del frondoso y centenario árbol que tenían sobre sus cabezas, continuaba estando casi en su lugar, -además de ser muy densa-, no así el calor, que sumado al mal momento y a la desenmascarada psicológica que sufrió Stan a manos de Silos, la transpiración no dejaba de brotarle por su frente, espalda y pecho. Su pantalón ya comenzaba a cambiar de color debido a que el sudor ya lo tenía totalmente rodeado. Por primera vez en su vida, Stan sintió la equivocación de su propia pseudo sabiduría en carne propia. Se había dado cuenta de que, lo que él hace años venía afirmando con absoluta convicción, estaba totalmente equivocado. Y en ese mismo instante, -ego al costado y humildad al frente-, tuvo que aceptar la realidad a la que el Sr. Silos lo había transportado, ya que no hay paz verdadera ni pura, cuando proviene de una guerra. La paz verdadera es la que proviene de las propias virtudes colectivas del pueblo que las portan. La paz es buena porque el pueblo, el ser humano en general, es bueno. La paz nunca será buena con un pueblo mayoritariamente malo. La paz, solo es paz, si y solo si, proviene de los hombres libres y de buenas costumbres. La paz, solo es paz, si y solo si, es un producto de mentes despojadas de todo fanatismo, egos, hipocresías y vicios. La paz es paz, si y solo si, jamás jamás jamás, las guerras las precedan.

El señor Stan, totalmente desbastado por este momento de regreso abrupto a la realidad y al sentido común, y por medio del poco aliento intelectual que le resta, le expresa las siguientes palabras a su hábil interrogador, llamado Silos:

-Sr. Silos, es evidente que usted me ha hecho ver una realidad que hasta hace unos minutos atrás no la veía, incluso, he llegado a afirmar todo lo contrario a lo que hoy, por medio de sus preguntas, me ha hecho ver, y es que casi toda mi vida de conferencista, mi ego y mi falta de humildad, no me han dejado ver una realidad que tenía frente a mis ojos, y que es... bueno... lo que los dos ya sabemos... aunque siento que me ha liberado de algo que por mucho tiempo no lograba darme cuenta, y era esta forma de pensar respecto de la guerra y de la paz consecuente... y le digo mas, cada vez que acepto esta realidad, veo como a través de la mascara de una elocuente eminencia, no he sido nada mas que un simple ignorante, de entre tantos... pero... no se preocupe, me lo merezco... merezco este brusco golpe con la realidad que usted me propinó, lo merezco realmente, ya que no me imagino que hubiera sido de mi familia y de mí, si yo continuara sosteniendo lo que por sentido común era insostenible... incluso, le digo mas, muchas personas me han querido convencer de lo mismo, pero solo usted tuvo el poder de hacerlo, ya que pudo conseguir, con sus preguntas, que yo mismo extraiga de mis propios pensamientos, la realidad... las respuestas estuvieron siempre dentro mio, pero nadie de los que me querían convencer, al igual que usted, de que yo estaba equivocado, lo ha logrado, por el simple hecho de que únicamente usted me supo encaminar en el sentido de que yo mismo llegue a las respuestas que hoy me permitieron poder mirar, en lugar de ver... por ello, reconociendo mi ego y mi falta de humildad, usted ha descubierto en lo que hasta hace un rato era un supuesto sabio, a un perfecto ignorante, ya que, el que yo afirmara que la guerra es buena debido a que trae paz y tiempos de progreso a los países, y hasta al mundo entero, ahora me doy cuenta de que simplemente no deben haber guerras... y cada vez que pasa el tiempo en el que le expreso estas palabras, y viendo además que usted me está escuchando pacientemente, me doy cuenta del porque se ha generado en mí, esta brutal ignorancia que hoy descubro, enmascarada de sabiduría, y es que en mi mente no tengo ideales... mas bien tengo ideologías... ideologías que algunos le ponen el nombre de "Nuevo liberalismo", una voraz ideología contraria al verdadero Liberalismo, que intenta por todos los medios posibles; y que ahora ato cavos de que uno de ellos es la guerra; achicar a los estados en demasía, y aunque no estoy en contra de las corporaciones, estoy en contra de que estas corporaciones estén dogmatizadas por la deshumanizada diosa mercado, exaltando los egos humanos, constantemente, y que las cuales se queden con ciertos organismos estatales, que son muy imprescindibles para que una región de este planeta, tenga paz y abundancia... ahora entiendo Sr. Silos, ahora comprendo que mal he hecho a mucha gente cambiándole su forma de pensar... deberé redimirme... esa será mi gran sabiduría, mi gran humildad... mi verdadera máscara... ese seré yo mismo... ese será, de ahora en más, mi deber para con la sociedad... va a ser difícil porque deberé responder muchas preguntas respecto de este abrupto cambio, pero, no me importa, seré humilde y diré a todo el mundo que un tal Silos, me ha hecho ver la realidad de lo que siempre he afirmado contrariamente... y... y... espera Silos... no solo me has hecho ver la realidad de la paz y la guerra, sino que también, has hecho extraer de mí, virtudes que antes no las tenía a flor de piel, reconocer falencias que antes ni me percataba de que estaba equivocado... es más Silos... mientras me sigues escuchando pacientemente y en silencio, reconozco que mi ideología del hiperconsumo, del mundo light consumidor y materialista se ha esfumado de un plumazo... y todas estas palabras de reflexión que están saliendo de mí, en estos momentos, no son mas que buenos productos del efecto Silos... y siento humildemente que debo agradecértelo Silos, disculpa que ahora te tutee, pero quedaré agradecido de por vida... me has dado una lección que nunca olvidaré -finalizó Stan su largas y últimas frases de reconocimiento de su ignorancia.

-Estimado Stan, no me tienes que agradecer, y te soy sincero, no lo he hecho por ti, lo he hecho por las miles de mentes que podrías continuar afectando erróneamente en el futuro por medio de tu tan descabellada ideología... lo he hecho porque te sigo desde hace tiempo y estaba esperando la oportunidad de hacerte ver la realidad, de la cual me alegra de que te hayas percatado y de que ahora hayas decidido redimirte con tu público seguidor... nunca olvides Stan que el primer paso hacia la sabiduría es reconocer nuestra propia ignorancia... ¡y tu lo has hecho!... y que de ahora en más, las virtudes que hoy han emanado de tu interior, no se escondan nuevamente... no dejes que eso pase, y recuerda que el hábito es el único método que tiene el ser humano de fijar en su mente un proceso repetitivo psicológico, para no dejarlo de hacer nunca, y valerse de él en el momento en que sea necesario.

-Silos, querido, y ya no te llamaré más Sr. Silos, déjame tu teléfono, ya que serás el invitado de honor a mis conferencias para que observes en primera fila, no a un tal Stan redimiéndose de su ignorancia y hablando de su nueva y realista forma de pensar, sino que verás el producto de tu propio accionar sobre mí... veras un humilde efecto de una gran causa que eres tú, mi nuevo amigo Silos... no me verás a mi, sino que verás, lo que tu has hecho de mi.

Nelson J. Ressio.

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