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20/07/2023


La Mitología Sumeria es una de las fuentes más antiguas de la historia humana y ha dejado un impacto significativo en las culturas posteriores, incluidos los sumerios, acadios, babilonios y asirios. Al examinar las tablillas que contienen relatos de origen sumerio, como el famoso Enuma Elish, podemos descubrir sorprendentes analogías y conexiones con las narrativas bíblicas del Génesis.

La creación del ser humano es un tema recurrente en ambas tradiciones. Según la Mitología Sumeria, la diosa Ki, también conocida como Ninhursag, utilizó un hueso de Enki, dios de la sabiduría y el agua dulce, para crear a Nin-Ti, la 'mujer del hueso'. Este acto de creación guarda similitudes con la historia bíblica de Eva, la primera mujer creada a partir de la costilla de Adán. La noción de que la mujer es una entidad divina y parte esencial de la humanidad se manifiesta en ambas historias, destacando la importancia de la dualidad y la complementariedad.

Enki, el benevolente creador de la humanidad en la Mitología Sumeria, también se asemeja a Yahvé en el Génesis al proporcionar a los humanos un refugio seguro, un lugar donde podían vivir sin temor a los animales. Sin embargo, al igual que el relato bíblico del Jardín del Edén, los humanos demostraron un comportamiento inadecuado, lo que llevó a la expulsión de este paraíso sumerio. Esta noción de la humanidad enfrentando las consecuencias de sus acciones se encuentra presente en ambas tradiciones, revelando una comprensión compartida de la naturaleza humana y su propensión a la imperfección. Otra interesante semejanza se puede observar en las disputas entre las deidades. En la Mitología Sumeria, la diosa del grano, Ashnan, y la diosa del ganado, Lahar, protagonizan una contienda que encuentra paralelismos en la rivalidad entre los hermanos Emesh y Enten, quienes controlan la vegetación y las cosechas respectivamente. Esta disputa recuerda la historia de Abel y Caín en la Biblia, donde dos hermanos también se enfrentan por la aceptación divina de sus ofrendas. Estos relatos subrayan la importancia del culto y la relación con los dioses, así como las tensiones inherentes en las interacciones humanas.

Un tema fundamental en ambas tradiciones es el diluvio universal, evento catastrófico que borra la humanidad debido a la ira divina. En la Mitología Sumeria, la diosa Inanna desata al toro de las tempestades como consecuencia de su rechazo por Gilgamesh, lo que desencadena un diluvio que sumerge el mundo. Este relato es comparable al diluvio bíblico que se encuentra en el Génesis, donde Dios decide enviar el diluvio como castigo para la humanidad pecadora, salvando solo a Noé y su familia. Estas historias de destrucción y renacimiento simbolizan una oportunidad para la humanidad de aprender de sus errores y comenzar de nuevo. Entonces, cuando nos disponemos a explorar la Mitología Sumeria y su relación con las narrativas bíblicas, podemos apreciar las similitudes y la influencia mutua que han tenido estas antiguas tradiciones en la formación de la comprensión humana. Los paralelismos en la creación, las disputas divinas y el diluvio universal revelan una conexión profunda entre estas culturas y nos instan a la reflexión sobre innumerables temas universales que han resonado a lo largo de los siglos. El análisis un tanto comparativo, de estas historias, nos permite desentrañar nuestra herencia compartida y nos recuerda que, a pesar de las diferencias culturales y temporales, la humanidad ha buscado siempre darle sentido a su existencia y poder llegar a comprender el mundo en el que está inmerso desde que obtuvo la conciencia de su existencia.

La Mitología Sumeria y su relación con la psicología humana.

Desde esta perspectiva podemos llegar a entrever cómo se reflejan aspectos profundos de la psique. Los mitos de creación, como la diosa Ki creando a Nin-Ti, se relacionan con la búsqueda de identidad y dualidad en la psicología humana. Asimismo, el comportamiento humano inadecuado y sus consecuencias, presentes en el mito sumerio y el relato bíblico del Jardín del Edén, reflejan la comprensión de la moralidad y las consecuencias de nuestras acciones. La disputa entre dioses y hermanos en los mitos y la rivalidad de Abel y Caín en la Biblia, sugieren conflictos internos y la búsqueda de equilibrio entre diferentes aspectos de nuestra personalidad. Además, el tema del diluvio universal en ambas tradiciones destaca cuestiones de arrepentimiento y la capacidad de aprender de los errores. Se evidencia aquí, una ventana hacia la comprensión de nuestras emociones, comportamientos y a la búsqueda constante de significado y de reconciliación con nuestra naturaleza compleja.

La Mitología Sumeria y su relación con los aspectos sociales y culturales de la humanidad.

Mirando y comparando a los sumerios y su mitología, con los aspectos sociales y culturales de la humanidad, podemos destacar la importancia de dichos mitos y las tan conocidas narrativas antiguas con la construcción de la identidad colectiva y la cohesión social. Estos mitos de creación, como la Mitología Sumeria y el Génesis bíblico, proporcionan una narrativa compartida que une a las comunidades y establece una continuidad histórica en su identidad cultural. Además, los relatos mitológicos han sido herramientas poderosas para transmitir valores, normas y códigos éticos, contribuyendo a la formación de la moral y la ética en estas sociedades ancestrales. A través de los mitos, las estructuras jerárquicas y los roles de género también se reflejan y perpetúan en la sociedad, moldeando las dinámicas culturales y las interacciones sociales. Estas narrativas mitológicas, que abordan temas de supervivencia y adaptación, han influido en las prácticas culturales relacionadas con la resiliencia y la adaptabilidad frente a los desafíos ambientales y sociales. Además, los mitos y las narrativas han sido una fuente rica de inspiración artística, generando símbolos y arquetipos culturales que han trascendido el tiempo. La diversidad cultural y el sincretismo también se reflejan en los mitos, ya que diferentes culturas comparten, adaptan y fusionan estas historias para enriquecer aún más el patrimonio cultural de la humanidad. Estas narrativas mitológicas, con su resonancia atemporal, siguen siendo relevantes hoy en día, recordándonos las complejidades de la condición humana y su capacidad para dar significado y cohesión a las sociedades.

La Mitología Sumeria y su relación con la Antropología Evolutiva de nuestra especie.

Y no debía faltar la relación con lo antropológico, revelando dicha relación, el cómo han influido en la evolución del pensamiento humano y en nuestras creencias ancestrales. Estos mitos de creación, presentes tanto en la Mitología Sumeria como en el relato bíblico del Génesis, muestran cómo las primeras sociedades humanas buscaban dar sentido a su existencia y comprender el mundo que les rodeaba antes del desarrollo de la ciencia moderna. Los mitos también jugaron un papel crucial en el control social y la cohesión cultural, transmitiendo valores, normas y códigos éticos dentro de la sociedad. Además, estos relatos mitológicos han sido fundamentales en la formación de la identidad cultural y la organización jerárquica de las sociedades, influenciando las prácticas religiosas y rituales que fortalecían los lazos comunitarios. Los mitos de supervivencia, como el diluvio universal, también proporcionaron un marco para comprender cómo las antiguas sociedades se adaptaron y enfrentaron desafíos ambientales. En resumen, lo expresado al comienzo de este artículo, nos estaría mostrando cómo los mitos y las narrativas ancestrales han sido una parte integral del desarrollo humano y cultural, influyendo en la cognición, la religión, la organización social y la capacidad de enfrentar adversidades a lo largo de la historia.

Lic. Nelson J. Ressio.

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03/12/2014


En este artículo, trataré el tema respecto del mítico Arca de Noé, y de su posible ubicación actual, la que impresiona de sobremanera el paralelismo que el hallazgo arqueológico del arca, tiene con lo descrito sobre ésta en la Biblia, específicamente en el antiguo testamento. Y en estos momentos, haremos una exploración por las laderas del Monte Ararat, en Turquía, justo sobre una corriente de agua; y que si bien hoy en día solo quedan los surcos marcados por el frenético fluir de aquella, durante siglos; corriente milenaria sobre la que actualmente, yace, ni mas ni menos, que los restos arqueológicos y morfológicos de una embarcación que coincide hasta en las medidas, -además del lugar-, con lo descrito en el antiguo testamento.

Entonces, y por lo pronto, comenzaremos a explorar juntos, las bases históricas y mitológicas del supuesto diluvio universal y del arca.

Pero, viajemos hasta la meseta de Anatolia, en la Turquía oriental, entre Irán y Rusia, en donde una gran montaña se eleva 5156 metros sobre el nivel del mar. Una montaña que durante miles de años ha generado mitos y leyendas, los cuales han sido de alcance global. Un nombre prometedor, aleccionador, ordenador y en muchas ocasiones hasta es percibido como amenazante. Este enigmático nombre es, Ararat.

Veamos...

El Monte Ararat, en donde, según el antiguo testamento, se posó, o bien, quedó encallada el Arca de Noé, justo en una de sus laderas colindantes, al termino del denominado diluvio universal; hecho éste que, de una manera, innegable creo yo, ha sido parte, no solo de las creencias cristianas, sino que, -precedentemente-, también de las judaicas, y antes que éstas, de las babilónicas, y mucho antes que de las babilónicas lo fue de las sumerias.

Y en esas épocas, de la civilización sumeria, mucho antes de que el nombre Noé sea utilizado, existía un equivalente llamado, Ut-Napishtim.

Por otro lado, la tradición musulmana, ha nombrado a Noé, como Nuh, en árabe.

De todos modos, la localización del objeto con forma y tamaño muy similar al arca, descripta en el antiguo testamento, y que actualmente se encuentra en las laderas del Monte Ararat, es en una barranca denominada Al-Judi, que quiere decir, "las alturas".

En el libro del génesis se da a consideración de los lectores, una posible ubicación del arca, como que, lisa y llanamente, el Arca encalló en el propio Monte Ararat, y no en sus laderas. Pero, de todos modos, las cercanías de los posibles restos del arca, con el monte, son muy reveladores.

Y por otro lado, la Armenia arcaica, ha nombrado al Monte Ararat, como Urartu.

Pero, volviendo un poco mas atrás en el tiempo, y a través de los siglos, viajeros provenientes desde incontables lugares, pero mayoritariamente, hacia y desde el Asia central, cabalgando sobre lomos de diferentes animales, por las laderas del Monte Ararat, han podido distinguir una forma que no se correspondía con lo que comúnmente hace la naturaleza, con lo que esto generó una inmensa ola de suposiciones y denuncias hacia ciertas autoridades de aquellas épocas, respecto de una formación aparentemente no natural y con forma de una gran nave o embarcación. Incluso, estas denuncias de aquellos viajeros, se correspondieron con vivencias de personas, propias del lugar en donde se ha descubierto lo que parece ser, el Arca de Noé.

Y el efecto de tales historias, ha ocasionado que, desde los comienzos del siglo XIX, incontables montañistas hayan escalado el Monte Ararat en busca de la supuesta nave que aquellos viajeros denunciaron su hallazgo, muchos siglos atrás. Pero estos montañistas, pese a los numerosos esfuerzos, no hallaron absolutamente nada que concuerde con lo denunciado y con lo contado por los autóctonos de ese lugar.

Nada, absolutamente nada fue hallado, ningún resto de madera, de la brea que la recubría, como dice el antiguo testamento y ningún otro objeto que diera pensar que aquellos viajeros estaban en lo cierto… aunque lo estaban, y ¡de que manera!… ya lo veremos.

Entonces, podríamos decir, -de manera apresurada y equivocada además-, que un barco arcaico se haya posado en la cumbre del Monte Ararat, luego de que descendieran las aguas provocadas por el supuesto diluvio universal, se corresponde únicamente con una reminiscencia de una leyenda muy remota, tergiversada con el paso de los tiempos, y a la vez, adornada, -si se quiere el término-, por un mensaje religioso o moralista, que luego serían receptores, miles de fieles.

Pero, en el momento en el que nos ponemos a contemplar a ese bello monte; el mas elevado de la meseta de Ararat, ese inmenso volcán de mas de 5 kilómetros de alto; el mirarlo desde las planicies o mesetas, nos resulta muy poco laborioso el llegar a encontrar alguna forma, -congelada o no-, que nos de una idea de que es parte de alguna nave acuática, y rápidamente asociarla al supuesto mito del Arca de Noé. En cambio, si nos ponemos a mirar desde la cima del monte, desde la cumbre del volcán, obtendremos inmediatamente una nueva perspectiva del entorno, mucho más amplia, mucho más lógica, y mucho más certera. y digo certera ya que, durante aproximadamente los últimos tres siglos, muchas personas han asegurado, desde la perspectiva elevada, desde altas ubicaciones en las paredes del Monte Ararat, el haber divisado una formación aparentemente no natural, con forma de nave acuática, y que se encuentra parcialmente enterrada en lo que sería el Permafrost, en esa mezcla de hielo y lodo, justo en medio de un muy viejo glaciar. Y he aquí el primer indicio de que una nave es casi imposible que se halla quedado en la cima de una montaña, por mas altas que hayan sido las aguas, aunque dije casi imposible, por lo que posibilidades existen, pero muy pocas, debido a que al bajar las aguas, en laderas tan empinadas como son las del volcán en cuestión, se hace ilógico y con poco sentido común el barajar la idea de que el barco del antiguo testamento, se encuentre varado en las alturas. Mas bien, es razonable el pensar que deberíamos encontrarla, -queridos exploradores-, en la primer planicie en donde la seguridad de establecerse, sea la que mande, o bien, la que genere sentido común, y haya podido generar la suficiente confianza y la prudente desaparición del miedo, entre sus tripulantes, como para poder atracar la embarcación, sin temor a que pudiera ocurrir algún accidente.

Ahora debemos tratar de esclarecer una paradoja, y es que una nave acuática, un barco del estilo del arca, según el antiguo testamento, pueda quedar, o bien, sobrevivir a los milenios, en lo alto de una montaña, no es tan descabellado, si nos basamos en la ocurrencia de un gran cataclismo que haya afectado a gran parte del mundo, que haya hecho elevar las aguas de manera progresiva, dando el suficiente tiempo a diferentes culturas, para poder construir lo único que a un ser humano se le ocurriría, si éste sabe que las aguas crecen y crecen sin parar, por mas lento que éstas lo hagan; y que es, un barco o bien una nave que pueda flotar en el agua, y de ese modo, salvar a su gente, a sus animales y a algunas de sus humildes posesiones.

Entonces, en este sentido, estamos en condiciones, queridos lectores, de aceptar que una embarcación se pueda encontrar sobre el Monte Ararat o bien a su alrededor. Incluso, pudieron haber cientos de otras embarcaciones por muchos lugares de la zona afectada, que pudieron haber construido sus arcas con el objeto de subsistir a lo que se avecina.

Es decir, la historia del diluvio universal, fue y todavía lo está, tan asimilada por las diferentes culturas del mundo, debido a que en cada una de dichas culturas, una o varias familias, junto con sus animales y posesiones, para ser salvadas de alguna especie de cataclismo, siendo el patriarca el que comanda tal salvataje, con el objetivo de hacer una vida nueva tras un mundo desbastado por alguna acción proveniente desde la naturaleza, o bien, como en nuestros días, por causa de la mano del hombre.

En cuanto al patriarca Noé y todo lo que viajaba con él, hasta sus propios nombres han ido variando dependiendo de cada cultura, a lo largo de los siglos, pero contrariamente, el hecho troncal, el de salvarse de una inmediata amenaza, ha sido un hito común en cada cultura.

Y existe un dato muy interesante para reforzar lo anteriormente expresado, y es que, cuando los españoles arribaron a lo que para ellos era el nuevo mundo, descubrieron que las supuestas regiones indias civilizadas, como así también los que se encontraban asentados en la selva, ambas ya se hallaban en posesión de un conocimiento muy amplio respecto del mito del diluvio universal, hasta tal punto de que, para algunos de los supuestos conquistadores españoles, ese inesperado conocimiento de parte de los indios, -civilizados o selváticos-, de la tradición cristiana, lo consideraron como un acto del demonio, con el objeto de sembrar desorden de entendimiento respecto de los que para estos conquistadores, eran los verdaderos creyentes, y no así, los indígenas. De todos modos, éstos últimos sabían de tal hecho. Pero, ¿cómo pudieron saberlo?

Es que, ¡fue un diluvio universal!, ni mas ni menos, por lo que tal hecho ha subsistido en el inconsciente colectivo, generación tras generación, alrededor del mundo.

Pero lo que no es posible comprender todavía, ¿cómo fue posible, que una nave de madera, subsistiera, al menos reducida a una mínima expresión, con el paso de los milenios, sin que desaparezca con el tiempo, teniendo en cuenta, que hasta el hierro no perdura demasiado, y menos que menos, la madera?

Pues, la respuesta está al alcance de todos, y es clara, entendible y soportada sin problemas, por nuestro sentido común, y que es el frío extremo, el que siempre ha reinado sobre todo el área del Ararat. El frío impide que se formen los diferentes agentes putrefactores de lo orgánico, en este caso, la madera, además de recordar que las maderas estaban calafateadas con brea, por fuera y por dentro.

Según el génesis, las medidas del Arca figuran en el capítulo 6, versículo 15, de dicho libro, las cuales son: trescientos codos de longitud (150 m de largo), cincuenta codos de ancho (30 m de ancho) y treinta codos de altura (15 m de alto).

Y ya que nos adentramos un poco en las características del arca, hace poco tiempo, luego de la utilización de un radar penetrante de tierra, demostró que la nave tuvo tres cubiertas, las dos cubiertas superiores se habían derrumbado dejando la cubierta inferior intacta la cuál contenía 144 cuartos. Paredes, cavidades, una puerta cerca del frente, rampas, y cisternas grandes cercanas a la proa también fueron localizadas por este radar. La exploración de radar reveló cuatro protuberancias que se extendían desde la popa y que probablemente eran alguna especie de estabilizadores.

También, como resultado del uso del radar de suelo, y con el uso de diferentes tipos de detectores de metales, se identificaron miles de remaches de metal en el sitio, todos a intervalos regulares, los que generaron un entramado de líneas horizontales y verticales "que entrecruzaban" el arca, demostrando la utilización de hierro en los niveles de cada mampara. La ciencia convencional propone que la edad de hierro precede a la época del diluvio, y en el antiguo testamento bíblico, en génesis 4:22 dice, "Tubal-Caín, artífice de toda obra de bronce y de hierro". También fueron encontrados nódulos de hierro en unos 5400 lugares, los que muestran modelos lineales constantes y acordes con la hechura del casco.

Pues, y retornando a los ciclos del frío allí en la zona de Ararat, cada 20 años aproximadamente, se repite un ciclo de vientos calientes e intensos, que literalmente, arrasa la región del macizo de Ararat, ocasionando el derretimiento parcial de sus hielos, y es tras estos ciclos, el momento justo en que una silueta muy particular se deja ver sobre el curso de lo que habría sido un río helado o uno de sus glaciares. Una silueta en forma de embarcación, la cual, sorprendentemente, coincide en tamaño, con las medidas dadas en el libro del génesis.

Y, si pensamos, ¿por qué ha podido sobrevivir tanto tiempo… como ya lo mencioné, el frío lo conserva todo. Si se han encontrado animales intactos, con pelajes y piel totalmente conservados por el frío, como algunos mamuts, por ejemplo, el mismo entendimiento es aplicable sobre esa figura que se asemeja casi sin dudarlo, a una embarcación, y que se asoma cada 20 años, cuando los hielos se retiran por un tiempo.

Y allí está, estimados lectores… hemos encontrado juntos, el Arca de Noé. Observemos las imágenes, comparemos las medidas que vemos en la realidad, en esa silueta de navío, con la expresada en el génesis, tengamos en cuenta el lugar, también detallado en dicho libro y la lógica posibilidad de un cataclismo universal, que en la realidad pudo haber sido local, pero de una magnitud tal, que afectara a varias naciones… incluso al continente perdido de la Atlántida, la cual sucumbió por similares catástrofes. (pueden ver mi video respecto de la Atlántida en donde me refiero a la Epopeya de Gilgamesh, escrita sobre en una tablilla de arcilla, 700 años antes de cristo, la cual habla de un Diluvio Universal que aniquila la vida en la tierra, además de darle otro nombre para el Noé de esa civilización.)

Dicho y hecho, y mientras vamos recordando las imágenes del Arca de Noé del Ararat actual, las investigaciones han continuado hasta nuestros días, justo en los momentos en el que los hielos se retiran un poco para que, en este caso, dejen al descubierto, a lo que para muchos estudiosos sobre este tema, son los restos arqueológicos del Arca de Noé. y con esto, la historia antigua, podría llegar a reescribirse, además de entender mejor al comportamiento de la geología de la zona, de una basta zona diría yo, ya que no nos debemos olvidar de la Atlántida.

Incluso, algunas creencias religiosas de todo el globo, se verían, de alguna manera, fortalecidas por la comprobación fehaciente de que es el Arca de Noé, lo que allí descansa desde hace siglos.

Por lo tanto, mas allá del cataclismo que haya sido el que exterminó a la mayor parte de los habitantes de la tierra, según el génesis, ya sea de origen tectónico, geológico, o proveniente desde el espacio, esta supuesta leyenda, es interpretada como una consecuencia directa de las ofensas del hombre hacia su dios, según la Biblia, o al cielo o a muchos dioses, dependiendo de si hablamos de Sumeria, Babilonia o Egipto.

Con este cataclismo universal, se borró del mapa a todo ser humano, salvo… ciertos elegidos… como Noé y su familia, en este caso, de manera tal de comenzar de nuevo… una especie de un Nuevo Orden Mundial de unos 3 mil años de antigüedad, en donde todo fue limpiado, por causa de la maldad del hombre.

Y si a dicha maldad humana, la trasladamos a nuestra época actual, podremos asociarla muy bien, a las guerras, a las pruebas atómicas, a la contaminación ambiental, a la destrucción de los recursos terrestres por causas del accionar del uso incorrecto del imperialismo, del capitalismo y de sus consecuencias directas como el hiperconsumo y el individualismo, porque un capitalismo egoísta es totalmente distinto a un capitalismo con empatía por así decirlo, y hay países que se dirigen a ello por lo que veo, hacia un capitalismo dedicado al beneficio de la humanidad y no hacia el beneficio de unos pocos egoistas.

En génesis 6, dice lo siguiente: “viendo Yahvé cuanto había crecido la maldad del hombre sobre la tierra y que su corazón no tramaba sino aviesos designios todo el día…”. Como vemos, Noé estaba advertido, así como todos los demás habitantes de ese tiempo.

Y retornando a nuestros tiempos, queridos exploradores, esa advertencia la continuamos viendo hasta nuestros días, como los diferentes tipos de accidentes nucleares, como lo fue el último, ocurrido en la central nuclear de Fukushima, en Japón, luego del tsunami que desbastó gran parte de la costa de esa área, como así también, los desastres químicos que alteran el equilibrio en los ecosistemas, y por ende, en la vida misma… es decir, aparentemente el hombre continúa en su afán de autodestruirse, y que un nuevo cataclismo mundial borre de la faz de la tierra, a la mayor parte de la población humana.

Pero, ¿ya se ha construido un nuevo arca? el nuevo Noé y su familia ¿ya se encuentra preparando las valijas? ¿Quién será el nuevo Noé?, porque si este mundo continúa siendo desbastado por la mano del Hombre, les aseguro que habrá un nuevo Noé, un nuevo elegido para perpetuar la raza humana, y comenzar de nuevo.

Y en algún lugar muy frío del mundo, ya se encuentra una especie de arca, aunque no es una nave, sino que, un inmenso recinto horadado perfectamente bajo una montaña, el cual guarda las semillas de casi todas las especies de plantas de este mundo: el nuevo Arca para el nuevo Noé, es: la “Bóveda Global De Semillas De Svalbard”, en Noruega. Se la considera el almacén de semillas mas grande del mundo, incluso lo han apodado “la bóveda del fin del mundo”, debido a que salvaguarda la biodiversidad de las especies de cultivos,  que sirven como alimento, en caso de una catástrofe mundial.

Esta nueva arca, es capaz de resistir terremotos, impactos de bombas nucleares e incontables desastres que se nos puedan ocurrir. Se encuentra a 120 metros de profundidad en una montaña de piedra arenisca en la isla de Spitsbergen. Actualmente almacena alrededor de 100 millones de semillas procedentes desde todos los rincones del mundo, pero he aquí que tiene la capacidad para 2 mil millones de semillas, por lo que, de seguro, continuará siendo abastecida.

Entonces, ¿qué significa lo dicho anteriormente? ¿Es solo un… “por si acaso”? o, ¿alguien se halla en la posesión de un cierto conocimiento, de que pronto sucederá un nuevo cataclismo universal?

¿Tú que piensas?

Este mundo está lleno de corrupción, por lo que, el efecto de ello, ¿es el de alterar el orden mundial y la biodiversidad con sus nefastas acciones?

Si esta última cuestión es respondida afirmativamente, ¿qué nos deparará el futuro?


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