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01/10/2013


Pasado, presente y futuro. No son mas que "tres" palabras que, a veces, nos recuerdan, -y solamente por un instante- que por mas que hagamos un esfuerzo para poder definirlas, eso nunca podrá ser así.

Jamás podremos definir cabalmente aquellos tres conceptos. ¿Y porque? Porque simplemente, lo que esas tres acepciones intentan describir o representar, no ha sido percibido, en su esencia mas pura y absoluta, por ninguna persona de este mundo.

Con lo cual, algunos lectores se preguntarán, "pero, mas allá de que es razonable que el futuro no exista, ¡el pasado y el presente sí existen!, ¿ya que vivimos en el presente y nuestros recuerdos se hallan en el pasado no?" Y la respuesta es un rotundo no. Y por lo pronto, no entraré todavía en lo que denota el título de esta publicación, ya que antes explicaré algunos conceptos, por supuesto, desde mi relativa óptica un tanto "a priori".

El "presente", solo es una simple palabra indicadora de que, lo que ella misma quiere definir, no existe. Comúnmente  se entiende a la palabra "presente" como la explicación de un momento inamovible, exacto, puntual, diferenciable del pasado y del futuro, la cual estaría indicando que, un suceso, o bien, un objeto, se encuentra asignado con esas mismas atribuciones, en una especie de imagen fotográfica. Pero, nada mas alejado de la realidad. Y la realidad es que, el "presente" tampoco existe, ya que, para su desdicha semántica, existe lo que, de manera abstracta, llamamos "tiempo". Y el tiempo, como sabemos, no es estático, con lo cual, gracias a su eterno dinamismo, no podremos asignarle a la palabra "presente" una definición de instantaneidad de ocurrencia de un suceso. El "presente" es un constante fluir de eventos aplicados sobre objetos diversos (naturales y/o artificiales), el cual hace que, las cosas u objetos que ahora son, mañana ya no serán. ¿Que quiero decir con lo anteriormente dicho? Por ejemplo, si este escrito lo estuviera yo comenzando a escribir hoy, sobre un papel, y por medio de un lápiz nuevo, y cuando finalice de escribirlo mañana, yo les dijera a ustedes que, el lápiz -y el papel- no serán los mismos que los de hoy, debido a que ese "presente", ese flujo dinámico de sucesos sobre objetos, ha logrado transformar a aquel lápiz y a aquel papel, en otros. Y, quedándome solo con el lápiz a los efectos de este ejemplo, posiblemente algunos aporten el siguiente punto de vista: "pero, ¿como no va a ser el mismo lápiz, si es el que comenzaste a utilizar el día de ayer?, ya que, ¡por mas que le hayas sacado varias veces punta, y le hayas mordido el extremo superior, éste no deja de ser el mismo lápiz que el de ayer!". Y a esa cuestión, desde mi humilde percepción, la respondo con un "no", ya que todo objeto que existe, existe relativamente para quien lo ha podido definir, definir en tanto que establecer sus características, adjetivarlo, darle su esencia, en toda su naturaleza constitutiva, por lo que, si hoy comienzo este escrito con un lápiz nuevo, al momento dinámico de tenerlo entre mis manos, lo defino tal como lo percibo, por medio del uso de mis sentidos, como un objeto de tal o cual característica, y que además, es nuevo; en cambio, mañana, cuando finalice de escribir esta publicación en borrador sobre aquel papel, mi percepción sobre el lápiz cambiará rotundamente, debido a que, después de constantes sacadas de punta y mordisqueos en su extremo superior, lo deberé, necesariamente definir y adjetivar de otra manera. En ese justo, aunque dinámico momento, tendré dos definiciones en mi mente respecto de un mismo objeto. Y aquí es donde ocurre el desdoblamiento mental respecto del lápiz, ya que, lo que hoy es un solo objeto, mañana pasarán a ser dos. Aunque el de hoy dejará de existir, el de mañana será otro, debido a sus diferentes características para con el de hoy. Por lo que con esto, expresé, lisa y llanamente, "la creación de dos lápices a partir de uno solo", en un presente con dos sucesos solamente: "hoy" y "mañana". Pero, ¿que tal si defino al "presente", en relación a mi escritura con el lápiz, como todos los instantes o sucesos ocurridos desde hoy hasta mañana? Ese lápiz sería definido muchas veces en el transcurso del tiempo, por lo que obtendríamos muchos lápices a partir de uno solo. Un lápiz por cada vez que lo observo y veo como cambia con el uso y el "abuso" que le doy al escribir. Eso es el presente. Un constante cambio de percepciones, cambios de puntos de vista, cambios de adjetivaciones, cambios de definiciones, variados puntos de inflexiones relativos, respecto de un suceso u objeto, que en este caso, es el lápiz -sin olvidarme que sucede lo mismo con el papel-. Eso, para mi, es el "presente". Y quiero aclarar que, cuando me refiero a un objeto, me refiero tanto a objetos de los tres reinos de la naturaleza (mas los artificiales), y por ende, incluyo al ser humano. Ahora apliquen el ejemplo del lápiz, pero sobre una persona en particular, o sobre uno mismo, o sobre una tercera persona. Visualicemos como una misma persona, o nosotros mismos, podemos llegar a cambiar de un día para el otro, dependiendo de los sucesos dentro de los cuales estamos inmersos. Podemos llegar a ser varias personas durante un tiempo determinado. ¿Y esos cambios dinámicos en nuestro "presente" deberían ser al contrario que con el lápiz y el papel no?, ya que, si esos cambios son desde una perspectiva psicológica o espiritual, partiríamos desde una psicología "desgastada" hasta llegar a una psicología "flamante y totalmente renovada". Ahora, si hablamos de nuestro cuerpo... bueno... le pasará como al lápiz y al papel... se ira desgastando con el paso del tiempo. Y por mas cambios psicológicos y corporales que pasemos en un tiempo determinado, siempre, siempre nos encontraremos transcurriendo nuestras vidas en el "presente". De nuevo, eso, a mi entender, es el "presente".

Y al "pasado" tampoco podemos definirlo, debido a que tampoco existe. Y por mas recuerdos que tengamos en nuestra memoria, el "pasado" es una mera acepción que nos indica qué tipos y cuantos recuerdos quedan en nuestra mente, por más eidética que ésta sea. Pero, el hecho de que tengamos recuerdos de nuestro pasado -reciente o lejano- no quiere decir que el "pasado", en tanto que momento definible o representable por algún evento u objeto, exista. Obviamente, eso no es así, por lo que, en consecuencia, no es mas que una mera palabra descriptiva de nuestra memoria fotográfica. Por lo tanto, el "pasado", al igual que el "presente", tampoco existe, ya que no lo hemos podido definir por medio de sucesos u objetos representativos. Pero, soy consciente de que, luego de esta pequeña explicación, algunos lectores podrán proponer lo siguiente: "¡Como no va a existir el pasado, si ayer choqué mi auto y todavía hoy estoy viendo el daño que sufrió!... ¡con esto estoy viendo el pasado... lo que me pasó ayer al momento de chocar con mi automóvil ... ¡por supuesto que existe el pasado si lo sigo viendo cada vez que miro el daño en mi auto!". Y a esa exclamación, a modo de pregunta para mi, la respondo que no, y otra vez desde mi humilde punto de vista, ya que, por mas que el evento del choque del auto haya ocurrido ayer, y hoy se continúe observando el triste resultado o efecto, no quiere decir que se esté viendo el "pasado"... simplemente se continúa viendo un suceso más del propio "presente", debido a que, únicamente, lo que existe, es una asociación mental, entre el accidente que sufrió el vehículo ayer, con el daño que se deja ver hoy. Y por lo visto aquí, y casi sin quererlo, tenemos otro ejemplo del desdoblamiento de un objeto gracias a la acción de un suceso en un "presente" que ya ha "pasado", y es que el automóvil que ayer era, hoy ya no es... es otro automóvil. Con esto debemos entender que todo cambia, fluye y refluye, como lo dice un precepto hermético, y nada de lo que era, vuelve a ser.

Con estas humildes definiciones precedentes, abordaré ahora, lo que titula esta publicación, y es en referencia a las incontables especulaciones -además de ésta, en si misma- que se vierten al imaginario popular respecto a la factibilidad de que se pueda viajar en el tiempo, o que, viajeros del futuro y del pasado nos hayan estado -y nos estén- visitando, siendo que para que estos viajes sean una realidad -y suponiendo esto sobre un solo universo, y no teniendo en cuenta lo que algunos denominan Multiverso- es necesario que "exista" algo primordial para que los viajes en el tiempo se conviertan en una verdad palpable y demostrable. Y me refiero, nada mas y nada menos que, a la máquina del tiempo. Un ingenio tecnológico que pueda viajar en todas direcciones dentro del espacio tiempo, llevando consigo, a uno o a varios seres humanos. 

Y aquí va la cuestión, ya que, nadie, absolutamente nadie en este mundo -y por supuesto me incluyo-, puede estar en condiciones de afirmar que algún tipo de viajero espaciotemporal nos esté visitando. ¿Y porque? Es simple, porque la máquina del tiempo todavía no ha sido inventada, con lo cual, si hoy día, mientras escribo estas líneas, no se ha construido, ninguna máquina para desplazar a un ser humano entre los marañosos sucesos del tiempo, ningún viajero, ya sea que pudiera provenir desde el futuro, o bien desde el pasado, nos ha visitado jamás, ni nos visitará nunca, mientras esa máquina de "deslizamiento espaciotemporal" no sea una verdad funcional a todas letras.

Y como algunas veces trato de hacerlo, explicaré lo anterior por medio de un ejemplo. Imaginemos -y mas allá de lo difícil que es en la realidad- que hoy nos compramos un vehículo utilitario (y trataremos de no chocarlo) para utilizarlo en pequeños transportes de prendas de vestir, por ejemplo. Hoy recibimos el flamante automotor y comenzamos con nuestra labor. Hacemos nuestro viaje de prueba, conocemos bien a fondo a esa nueva máquina sobre ruedas para aprovechar sus funcionalidades, y de ese modo hacer nuestros viajes espaciotemporales, mas eficientes (no olvidemos que al viajar en auto, nos estamos moviendo en dos vectores: tiempo y espacio). Y luego de todo esto, mañana concretamos nuestro primer viaje de entrega de ciertas indumentarias de vestir. Llega el día de mañana, viajamos, llegamos a destino, descargamos la carga solicitada, y regresamos. Hemos hecho un viaje espaciotemporal, pero siempre con el vector "tiempo" en la misma dirección: hacia adelante (apuntando en dirección al futuro). y Así sucesivamente, nuestro móvil utilitario no hace mas que ayudarnos en nuestra labor de transporte. Y aquí viene la comparación con lo que expresé en el párrafo de mas arriba, y es que, debido a la comprobada existencia de nuestro vehículo, podremos movernos -hacia adelante en el tiempo, y si fuera una máquina del tiempo, en todas las direcciones espaciotemporales- con relativa naturalidad y facilidad, estando conscientes de que, al día siguiente seremos capaces de realizar otro transporte, y al día siguiente otro mas, y al mes siguiente otro, y al año siguiente muchos mas, y así sucesivamente, mientras nuestro vehículo -aunque nunca será el mismo que al principio, al igual que el lápiz y el papel- éste mantenga su función troncal intacta, y que es la de transportar personas y cosas, además de a si mismo. Por lo tanto, hoy somos conscientes de que, mañana o dentro de dos años, o dentro de "x" tiempo, podremos continuar con nuestra labor, porque a partir del momento en que compramos nuestro vehículo, para nosotros, -sus compradores-, ese, y solo ese vehículo, inmediátamente pasó a existir en todos y cada uno de los sucesos de nuestro futuro, aunque todavía no hayan ocurrido ninguno de ellos, por encontrarnos sobre un dinámico "presente"; además de procurar que, dicha máquina de transporte terrestre, no sea destruida por algún tipo de accidente, su existencia se extenderá indefinidamente y al instante hacia los venideros sucesos del futuro. Pero, y siempre existen "peros"; como podremos imaginar, si retrocedemos con el pensamiento al mismísimo día anterior a que nosotros compremos dicho "dispositivo de transporte", o sea, ese flamante utilitario; aquellos sucesos futuros, que nombré mas arriba, de incontables e interminables viajes, dejan de "existir" inmediatamente en toda nuestra línea temporal. ¿Porque? Porque, mientras no compremos el utilitario, no lo tendremos con nosotros, y tanto mañana, pasado, o dentro de dos años, aquellos viajes, no serán una realidad existencial en nuestra línea de tiempo.

Ahora bien, comparemos el ejemplo del vehículo, con los viajes en el tiempo -y en todas direcciones-, y con la máquina del tiempo en si misma, para demostrar que, mientras la máquina del tiempo no sea una realidad, los viajes en el tiempo tampoco lo serán, por lo tanto, hasta que ésta no exista, ningún viajero del futuro nos podrá visitar nunca jamás. 

Por otro lado, si hoy mismo se finalizara de construir dicho engendro tecnológico para el viaje "interespaciotemporal", automáticamente, al igual que nuestro vehículo de transporte, y sin que pase un solo microsegundo de más, en la flamante existencia de ésta, recién construida, máquina del tiempo, podremos ser espectadores, ante nuestro asombro, de que un primer viajero temporal ya se encuentra con nosotros, y mirándonos directamente a los ojos. ¿porque? Porque, el hecho de que hoy en día esa máquina del tiempo ya sea una realidad funcional, también ocasiona que sea una realidad funcional para mañana, para pasado mañana, para el mes que viene, para el año próximo, dentro de diez años, dentro de un milenio, y un gran etcétera, y como lo expresé para el vehículo utilitario: mientras esta máquina del tiempo no sea destruida por algún motivo "x". O sea que, mientras ésta exista, tendremos viajeros del futuro con nosotros para largo rato. ¿Y que sucede, con el tema de viajar desde hoy, desde este dinámico "presente", hacia el "futuro", utilizando la misma máquina? La respuesta es que no sería posible. ¿Y porque? Porque, simplemente, como el futuro no lo podemos definir y diferenciar como un conjunto determinista de sucesos espaciotemporales existentes "en algún lugar de este universo", no tendremos las referencias para realizar nuestro viaje -aquí dejo de lado la teoría de universos paralelos, ya que sino, la explicación anterior sería otra-. En cambio, desde el punto de vista de un viajero del tiempo, que vivirá en un momento y lugar del "futuro", y que se encuentra con la posibilidad de utilizar la misma máquina del tiempo, como el pasado de este individuo, "al menos", existe en la memoria colectiva de la humanidad, tanto este viajero, como la máquina del tiempo, tendrán acceso a sucesos pasados registrados mediante sus fechas y sus horas específicas de ocurrencia, como exactas coordenadas para que puedan desplazarse hacia ese punto en el tiempo pasado. Siempre hacia atrás en el tiempo, ya que el futuro es incierto... no está escrito... no existe, ni siquiera, en la mente colectiva de la humanidad.

Por estos motivos, tratados de explicar de la mejor manera posible, y de acuerdo a como yo los entiendo, desde mi punto de vista, los viajes en el tiempo no serán posibles, -es decir que (no han venido) ni vendrá nadie desde el futuro para visitar su pasado (nuestro presente)-, hasta tanto exista o sea construido un dispositivo de tal ingenio sistémico, que nos haga desplazar, por sobre los vectores espaciotemporales que hayan sido definidos, al menos mentalmente, y en base a los recuerdos colectivos del ser humano.



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19/09/2013


Hace 13 mil 700 millones de años atrás.

Cuando la materia todavía se encontraba en un estado "embrionario", como resultante de la Gran Explosión o Big Bang, y bajo un poderoso proceso de masificación constante y creciente, y cuando el espacio no existía, y el tiempo recién comenzaba a dar sus primeros "tics", un "nuevo universo" empezaba a conformarse velozmente por entre las infinitas tinieblas de la nada, una pequeña sopa primigenia de partículas subatómicas pesadas, denominadas "Quarks" y "Gluones", eran los ingredientes perfectos para aquella sopa primordial, gracias a la cual, quince mil millones de años mas tarde, yo, hoy, pueda estar escribiendo estas líneas, y que otros las estén leyendo; en definitiva, que nos encontremos aquí, en este basto universo ya conformado, y que, aunque la onda expansiva -o Radiación de Fondo Cósmica- proveniente desde aquella Gran Explosión haga que el Cosmos se siga expandiendo, al mismo tiempo, éste se está frenando, cuyo inevitable final será el proceso inverso a aquel "Génesis", será una gran frenada cósmica, un retroceso, un volver atrás, el comienzo del camino hacia una Gran Compresión de la materia hacia lo que fue, en el principio, aquella sopa primigenia... será el Big Crunch, proceso por el que toda la materia retornará hacia su mas pura esencia constitutiva... la energía.

Pero, todo esto pasó y pasará, en un espacio y en un tiempo. Y como sabemos, en el universo existen, en general, tres elementos constitutivos, y que son: la materia, la energía y el tiempo. Pero, podríamos reducir esa lista a dos elementos; ya que, si recordamos la ecuación de Einstein, que dice que toda energía (E) es equivalente a la masa o materia (M), al instante de tiempo en que esta última es acelerada a la velocidad de la luz (c), o sea, la ecuación: E = M*c2; por lo que solamente nos quedarían dos elementos, la energía y el tiempo, ya que tanto la energía como también la masa, no son mas que diferentes estados de una misma cosa, o sea, de un flujo caótico de radiación cósmica no aglutinado por ningún campo (ver como se aglutina la energía, gracias al campo de Higgs, al campo gravitacional o al campo magnético).

Por lo tanto, solo energía y tiempo es lo que, en esencia, constituye todo lo que conforma este universo, todos los cúmulos globulares, todas las galaxias, todos los Quazares, todas las Supernovas, todas las estrellas o soles menores, las enanas blancas, marrones y rojas, todas las estrellas de neutrones, los sistemas solares, los planetas... nosotros... todo... y todos, estamos formados, al igual que aquellos objetos estelares que nombré arriba, por un cúmulo de energía radiante, aglutinado bajo un campo de atracción que nos mantiene bajo la forma que denominamos: materia. Por ejemplo, si ese campo que mantiene nuestros cuerpos bajo una especial forma de materia, desapareciera por alguna acción "negativa" externa, todos los elementos constitutivos de nuestro cuerpo, inmediatamente quedarían sin sustento atómico, por lo que aquellos átomos se mezclarían, en un abrir y cerrar de ojos, con el propio entorno corporal.

Pero, todo lo que estoy escribiendo, ocurre en un tiempo y en un espacio determinado, con lo que surge la pregunta: ¿Como se formó el tiempo?

Una respuesta sería que, el tiempo, al estar estrechamente relacionado con la energía, y por ende con la materia misma; ya que toda materia existe, si y solo si, bajo la existencia paralela de un tiempo precisado matemáticamente, además de hacerlo también en el espacio; se formó, o comenzó su conteo, o "tic" existencial, en el momento exacto en el que aquella Gran Explosión se materializó ante los impávidos ojos del oscuro y frío infinito. A partir de este hecho innegable, el tiempo comenzó a fluir hacia una cuasi eternidad (y digo cuasi ya que no debemos olvidarnos del Big Crunch). El tiempo, al igual que la materia, comenzaron su existencia hacia lo que hoy podemos percibir con nuestros sentidos. Ambos surgieron juntos en una carrera hacia un objetivo que todos los seres humanos tenemos al alcance de nuestras percepciones; hacia la existencia de la materia o energía, en un tiempo determinado. Y relativo a esto último, las matemáticas nos dicen que tiempo y materia (o energía) son inseparables, ya que una cosa no existe sin la otra. La materia, no existe sin el tiempo, y el tiempo no existe sin la materia (o energía). Ambos se necesitan el uno al otro para poder existir, conformando luego, un enorme universo, enteramente apoyado sobre aquellos dos inseparables pilares cósmicos.

La materia es caótica, la energía es caótica... pero el tiempo no, con lo que éste le imprime a la primera, un dote de control, de regularidad, de orden y de armonía, que en conjunto le llamamos Cosmos. Además, la misma palabra Cosmos, provenida del griego, significa Orden. Por ello, el tiempo le pone Orden al gran Caos generado por la energía.

Pero, a partir de aquí surge otra pregunta, ¿hubo tiempo, antes del tiempo?

La respuesta a esa pregunta existencial -¡una mas!-, desde mi punto de vista, es un rotundo NO. Pero, luego de esta negativa, algunos, automáticamente se preguntarán: sino hubo tiempo, ¿tampoco pudo existir energía o materia, instantes de tiempo antes de aquella sopa primigenia plasmática, la que luego llevó a nuestro universo a ser lo que es hoy en día?

La respuesta es la misma: NO. Tampoco existió la energía, ya que, como recordamos, tanto el tiempo, como la materia (o energía aglutinada por un campo de atracción subatómico) existen si o si, una a la par de la otra, debido a que, la materia, inexorablemente debe existir en un tiempo -y espacio determinado- constituyendo ambas, esa dualidad que conforman en conjunto, ni mas ni menos, que el universo de efectos del que todos somos conscientes.

Esa dualidad, inseparable, innegable, y matemáticamente demostrada, existe gracias a la acción incognoscible de una única entidad, de un proceso o Génesis, al cual lo podríamos denominar de varias maneras, como: "Mente Cósmica o Universal", "Universo Causal", "Todo", "Conciencia Infinita", "Gran Causa"... "Dios". Y además, esta Entidad Única, goza de poseer muchos nombres terrenales diferentes, nombres que los seres humanos de este mundo le han puesto a aquel Génesis, con el pasar de los siglos, como por ejemplo, -y nombrando solo algunos-: en el Cristianismo, Dios es definido mediante una trinidad (una hipóstasis de Dios en un único ser, manifestado en el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo); para el Judaísmo, es Yahvé (llamado también, el tetragramatón, por sus cuatro letras originales: YHVH); en la tradición Islámica, el nombre más popularmente aceptado para Dios, es Alá; en el Hinduismo, a la Realidad Última y fundamental se la denomina Brahmán, que, al igual que el Dios del catolicismo, éste conforma una trinidad compuesta por Brahma, "El Creador", Vishnu, "El Preservador"  y Shiva, "El destructor"; en algunas religiones de China, es bastante común el nombre de Shang Ti; para el Gnosticismo, el nombre de Dios es Abraxas, el cual abraza la "Unidad" en una aparente "doble separación"; en la religión Rastafari, el nombre de Dios es Jah; en el Zoroastrismo, considerada por muchos, como una de las religiones precursoras del monoteísmo, y siendo Zaratustra su profeta principal, el Ser Supremo, la Realidad Última, es Ahuramazda u Ormuz. Como vemos, el ser humano a través de los siglos, además de intentar explicar el origen de todo y del Todo, e incluyéndose a si mismo, también le ha dado sus variados nombres descriptivos, dependiendo del contexto (tiempo y lugar) en que ese Dios fuera pensado.

Por lo tanto, teniendo en cuenta ambas respuestas negativas a aquellas dos preguntas existenciales formuladas mas arriba, llegamos a la conclusión lógica de que la materia o energía no existe si no existe el tiempo, y viceversa. Por lo tanto, antes de que exista el tiempo y la materia, no existía absolutamente nada, ya que, como sabemos, ambos pilares soportan la existencia de este universo. El tiempo y el espacio sostienen la gran mente del Todo. Pero, antes del tiempo mismo, antes de aquella Gran Explosión, antes del Big Bang, no existía absolutamente nada. ¿Porque? Porque, a esa NO existencia, ni del tiempo, ni de la materia (o energía aglutinada por un campo) que tenga la posibilidad de existir durante aquel conjunto de "Tic's", la podría llegar a explicar con la siguiente idea: En el universo -mas allá de que el tiempo en sí mismo es una abstracción humana- existen dos tipos de energía, la energía positiva -que es la que percibimos con nuestros sentidos- y la energía negativa -conformada principalmente por la materia oscura del universo-, las cuales, una, tampoco puede existir sin la otra. Es decir, y valiéndome de un buen ejemplo de manera de hacer entender mejor lo que quiero explicar, a aquella doble NO existencia, la ejemplificaría de la siguiente manera: si queremos hacer un agujero en nuestro patio, la materia -o tierra- que extraemos del suelo para formar aquel hoyo, queda representada, al lado de éste, por una montaña equivalente. O sea, que el agujero -materia oscura o negativa- no puede existir sin la montaña de arena -materia visible o positiva-, y la montaña de arena, no puede existir sin el agujero. Ambos son mutuamente excluyentes. Entonces, y ya que estoy nombrando un concepto matemático, si represento al agujero de mi patio con un valor -1 y a la montaña, generada por la tierra extraída de aquel hoyo, con un valor 1 (o como se lo define matemáticamente: +1), la NO existencia del patio entero -o sea del universo-, antes del Big Bang, antes de que aquella Gran Explosión creara el tiempo y toda la materia, la podremos comprobar matemáticamente como sigue (y recordando que antes del Big Bang, antes de la Gran Causa, antes del Todo... digamos... antes de que Dios diga "hágase la Luz", no existía nada, ni tiempo, ni materia, de acuerdo a las dos respuestas negativas de más arriba, ya que el hoyo o agujero NO puede existir sin la montaña, si no hay tiempo):

(Materia oscura negativa) + (Materia visible o positiva) + tiempo = Universo

Luego, reemplazando por los valores -1 y +1 en ambos paréntesis, obtenemos la siguiente ecuación:

(-1) + (+1) + tiempo = -1 + 1 + tiempo = 0 + tiempo = tiempo

El que lea la ecuación de arriba con entendimiento dirá, "pero esa ecuación no tiene lógica matemática". Y yo le respondo que puede que tenga razón, en parte, ya que es un tema bastante abstracto y sumar cero mas el tiempo, nos queda solo el tiempo, por lo cual, no es lógico. Pero, y siempre hay un pero, recordemos que la materia (oscura-negativa mas la visible-positiva) existen al mismo TIEMPO en el universo, por lo que de esta última expresión, aquella ecuación tiene mas sentido, y lógica, mas que nada. Es decir que el tiempo, esa constante abstracta que hace que el Todo y la nada existan -incluso el tiempo en si mismo- sin autoextinguirse mutuamente, es la única forma de concebir la existencia -o no- de la materia, en cualquiera de sus dos formas ya mencionadas. El tiempo hace que algo tenga razón de ser, que tenga su propia esencia, su propio ritmo, su propia sincronía con el universo, su propio sello existencial, su propia huella material... ese tiempo, es el que nos dice de una manera inmutable: "Mientras yo exista, todo lo demás también".

Por lo que, volviendo a la ecuación matemática, el Universo (o mi patio) se halla totalmente en equivalencia, o en un perfecto balance, entre la energía negativa y la positiva (entre los agujeros y sus montañas equivalentes) existiendo indeterminadamente en un TIEMPO cuasi infinito.

Pero, antes de la Gran Explosión o del Big Bang, o sea, antes de que exista el tiempo, (ya que debemos recordar que el tiempo y la materia existen por la indiscutible acción reciproca de cada uno con respecto al otro, siendo ambos mutuamente excluyentes) a mi ecuación, detallada arriba, le faltaría el último término, por lo que solamente daría 0 (cero).

Con esto, podemos llegar a comprender, que el universo en su conjunto es imposible que exista sin el tiempo, pero, a su vez, el tiempo tampoco es posible que exista sin el universo, por lo que, cuando llegue el momento de no haber materia (o sea, cuando algún día se arribe al momento que ocurra aquel Big Crunch, o Gran Implosión) y todo colapse en un solo punto o agujero negro infinitesimalmente pequeño, sin materia de ninguna de las dos clases... el tiempo... como constante fundamental para que algo material exista... dejará también de existir... y la nada volverá a obtener en sus frías y oscuras manos, su orgullo cósmico nuevamente... la nada, volverá a ser lo que siempre quiso ser... el Todo.


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05/06/2013


Desde muy chico, en mis constantes lecturas, entre otras, respecto del tema de la Exobiología, la cual es la ciencia que se encarga de la búsqueda de vida extraterrestre -y con esto no quiero decir que sea vida inteligente, ya que simplemente me refiero a ambas posibilidades, y que son: inteligentes o no- me he imaginado como podría ser que, ante una posible civilización nativa de otros mundos, circunscrita -al igual que nosotros - solamente a nuestra galaxia, que haya alcanzado su evolución hacia la conciencia de si mismos y de su entorno, pero además, que hayan sido capaces de construirse a si mismos y de modificar aquel entorno, para luego llegar a un nivel de evolución tecnológico tal, que le pudiera dar la posibilidad de viajar por el espacio profundo, y de alguna manera, visitarnos a la tierra, y que lo estén haciendo desde hace mucho tiempo ya.

Eso siempre estuvo y sigue estando en mi mente. Al principio, de niño, y habiendo comprendido ya el concepto de "año luz", me surgían muchas preguntas ante ciertas dudas, de como deberían ser sus máquinas para poder viajar tan rápido como para que, sin importar las distancias, y que llegaran a perder sus vidas en el intento, puedan habernos visitado ya.

Como sabrán, un "año luz" es la distancia que recorre la luz en un año terrestre, por lo que si tuviéramos una máquina que pudiera viajar, como mínimo, a una vez, la velocidad de la luz -olvidándonos por un momento del límite que describe la Teoría de la Relatividad de Einstein, la cual dice que, nada puede viajar mas rápido que la velocidad de la luz- si quisiéramos visitar, por ejemplo, el sistema solar en donde se encuentra la estrella enana roja denominada Gliese 581 -la cual se ubica a unos veinte años luz de distancia de la tierra- valiéndonos de aquella máquina, tardaríamos veinte años en llegar, siendo que viajaríamos a una velocidad de 300 mil kilómetros por segundo.

Pero, ahora si, y refiriéndome al límite de velocidad que se define en la Teoría de la Relatividad de Einstein, que todo cuerpo o masa que alcance la velocidad de la luz, colapsa y se transforma en energía. Esto resulta de la famosa ecuación de Einstein, que dice que la Energía es equivalente a la Masa, o sea, la ecuación: E = m x c^2. Dicha igualdad, nos está diciendo que la energía (E) se iguala a la Masa (m) cuando esta última es acelerada hasta llegar a la velocidad de la luz. Un buen ejemplo, es el siguiente: Si nuestros cuerpos "materiales o masivos" fueran acelerados hasta llegar a la velocidad de la luz -siempre en el vacío del espacio- los átomos que conforman nuestra materia corporal -aglutinados estos, gracias al recientemente descubierto Bosón de Higgs- serían "liberados" de aquella "masiva atadura de Higgs", para quedar nuestros cuerpos convertidos en un montón de energía dispersándose en el vacío pero a la vez radiante espacio (radiación en el espacio vacío).

Entonces, ¿qué quiero decir con lo anterior? Que, hace muchos años, cuando me dí cuenta de que todo colapsa -hasta el mismísimo tiempo- cuando se alcanza la velocidad de la luz, es que me surgió un escepticismo temporal de que naves con seres extraterrestres pudieran visitarnos, ya que, primero tardarían veinte, cien, mil, un millón, diez millones, y un gran etcétera de años en llegar a nuestra tierra, dependiendo de cuan lejos estén sus sistemas solares nativos, si pensamos en que estas civilizaciones pudieran haber encontrado la manera en que sus naves llegaran a viajar a "una vez" la velocidad de la luz, sin llegar a colapsar en el intento. Por supuesto que mi escepticismo anterior se suma a otra barrera, la cual es que, cada ser vivo, depende su vida biológica desde donde él evolucionó, por lo que, los extraterrestres que evolucionaron en su propio mundo, haciéndose resistentes a sus propias enfermedades, aquí, en nuestro mundo podrían morir de un simple resfriado, ya que nuestras bacterias y virus, verifican la posibilidad de que lleguen a ser mortales para ellos, por el simple hecho de que no evolucionaron junto con esos seres extraterrestres, sino que lo hicieron con nosotros, los humanos. Y lo mismo nos sucedería a nosotros, si visitamos otro mundo, ¿seríamos resistentes a aquellos virus y bacterias que no evolucionaron con nosotros? Yo creo que no.

Entonces, luego de muchos años de preguntas existenciales respecto de como sería posible visitar nuevos horizontes estelares -o que nos visiten a nosotros- sin perder varias veces la vida en el intento, me encuentro con una nueva teoría -producto de la incansable mente creadora humana- de modo que el viaje entre los mundos sean posibles -por lo menos en un futuro no muy lejano- sin importar las distancias (y dejando a un lado por el momento el tema de las enfermedades inherentes a cada especie). Dicha teoría se basa en la utilización de Motores de Curvatura Espacio-Temporal, de modo de generar, alrededor de una nave espacial, lo que se llama: una Burbuja de Urdimbre.

Lo que se logra con esta nueva tecnología, que actualmente se encuentra en experimentación en laboratorios científicos, es que ahora sí se podrá llegar y hasta superar las veces que sea necesario, el límite de la velocidad de la luz, debido a que, en este caso, la nave espacial no es la que se mueve, quedando totalmente inmóvil dentro de la burbuja de tejido espacio-temporal, por lo que, es la burbuja en si -conteniendo a la nave en su interior- la que se desplaza a la velocidad de la luz, y aún mucho mas. En menos palabras, el que se mueve aquí es el mismísimo tejido espacio-tiempo, y no la nave, por lo que la misma, no sucumbirá en un cúmulo de átomos de todo tipo, evitando de esta manera, que se verifique la igualdad de la ecuación de Einstein, mas arriba detallada. La nave se mantiene sin viajar a velocidad alguna, dentro de una burbuja de radiación espacial, la cual, es la llamada Burbuja de Urdimbre, la que podrá viajar a la velocidad que sea necesaria, y con la nave en su interior.

La palabra Urdimbre hace referencia a la forma en como se encuentra entramado un tejido textil o tela, la cual, se constituye por intermedio de un conjunto de hilos, dispuestos longitudinalmente y mantenidos en tensión dentro de un marco o un telar. Por lo que, hacer una comparación o analogía con el "tejido" espacio-temporal, es muy aceptable, debido a que el espacio mismo -lejos de ser un vacío absoluto- se encuentra entrelazado por el cruce de partículas radiactivas provenientes de diferentes fuentes, pero la principal de ellas, desde el mismísimo Big Bang o comienzo del universo, tiempo en que se generó la Sopa Primigenia de partículas subatómicas, y todo lo demás que percibimos hoy por medio de nuestros limitados cinco sentidos.

Y, ¿qué es lo que hace el Motor de Curvatura espacio-temporal?, "simplemente" curvar el espacio de tal manera que, por delante de la nave, el tejido espacial sea "arrugado" o atraído hacia esta, y de modo que, por detrás de ella, el espacio previamente atraído, sea acumulado constantemente, generando una especie de elevación del "tejido espacial", debido al accionar de la imparable "atracción" del tejido espacial por delante. Es como si apoyamos suavemente nuestra mano sobre una cama tendida con una sabana para luego, solamente atraer la sabana hacia nuestra mano inmóvil, utilizando los dedos. Veremos en seguida que la parte de la sabana que queda delante de nuestra mano se va acercando y curvando en dirección a los dedos, mientras que en la parte de atrás, se generan elevaciones o arrugas, debido a la acumulación del propio "tejido". Por lo tanto, al acercar el espacio que se encuentra por delante de la burbuja contenedora de la nave, estaríamos "acercando" el mismísimo objetivo al que nos queremos dirigir. Entonces, utilizando el mismo ejemplo que al principio, y suponiendo que ya existe esta tecnología denominada Motor de Curvatura, si se nos ocurre viajar a la estrella enana roja, denominada Gliese 581 -específicamente hacia un mundo que gira alrededor de esta, y que se encuentre en la llamada Zona de Habitabilidad- esta nueva tecnología, que genera la denominada: "Burbuja de Urdimbre", nos haría recorrer aquellos veinte años luz de distancia, en mucho menos que un año terrestre, dependiendo de cuanta energía pueda aplicar el Motor de Curvatura, el cual, si le es posible hacer viajar a la burbuja, el equivalente a veinte veces la velocidad de la luz, llegaríamos a aquel nuevo mundo en solo un año terrestre. ¿¡Que maravilla no!? Es una especie de velocidad Warp que utiliza la nave Enterprise en la serie Star Trek.

Ahora, y luego de haberse descubierto la existencia de una nueva posibilidad cuántica de viajar a los confines del universo, en donde nadie ha llegado aún -como lo mencionan en dicha serie de televisión- puedo llegar a pensar en la otra posibilidad; y es la de que, seres inteligentes de otros mundos puedan haber llegado a tal avance tecnológico que, para ellos, la invención del Motor de Curvatura espacio-temporal para crear Burbujas de Urdimbre a modo de un capullo, con el objetivo de trasladar dentro de cada una de estas, a sus inmóviles naves espaciales, hacia y desde cualquier parte del universo, por lo que, en esta instancia, sí estoy de acuerdo con los especialistas en ufología y exobiología, en que pudimos ser visitados alguna vez -o tal vez lo sigan haciendo- por seres pensantes -y tecnológicamente mas avanzados que nosotros- desde otros mundos... por seres fuera de nuestra tierra... por extra-terrestres.

Quizás, como se desprende de una teoría basada en el análisis de las milenarias tablas Sumerias, de que el hombre, en tanto que su universal, no pudo haber evolucionado tan rápidamente, de ser un simio, a un Homo Sapiens Sapiens, en solamente 250.000 años, ya que el salto evolutivo es lo que está en juego aquí, por lo que este concepto propone, que dicho salto -el de generar un nuevo estrato cerebral superior, el de pasar desde el cerebro primitivo reptiliano o Sistema Límbico de primer nivel, hacia el "flamante" tercer nivel, que es el denominado Neocortex- no pudo haberse dado nunca en ese cuarto de millón de años, ya que ese tipo de evolución cerebral conlleva cientos de millones de años para completarse, por lo que, lo que indican las traducciones de las miles de tablas dejadas por la civilización Sumeria, refuerzan la presencia en nuestro planeta, de seres de otros mundos, los cuales se establecieron en África, justamente y como detallo mas arriba, hace un poco mas de 250.000 años, para la extracción del metal mas perfecto de la naturaleza... el oro. Pero, como necesitaban abundante mano de obra, pudieron haber llegado a realizar diferentes intentos de manejar el ADN de aquellos simios bastante evolucionados, de tal manera que, luego de mucho tiempo, aquellos simios, evolucionaron, gracias a ese "empujón" genético, en lo que somos hoy en día... y en un tiempo relativamente corto (ver Civilización Sumeria).

De todas maneras, queda el tema de la adaptación o protección de los virus y bacterias propios de nuestro planeta, por lo que, la protección de aquellos supuestos seres de otros mundos, contra estos vejámenes terrestres, habría sido mínima. Salvo que también hayan poseído la tecnología -de cualquier tipo imaginable- para evitar este tema de las infecciones y poder habitar sin problemas en nuestro mundo. Y si me pongo en el lugar de un extraterrestre -mas allá de la jocosidad que cause el que yo me parezca físicamente a uno o no- tendría que haber tenido en cuenta estos peligros para mi supervivencia. Digamos que yo debería haber sido un buen extraterrestre precavido.

En consecuencia, la Mecánica Cuántica, nos sugiere, además de haber podido ser visitados por seres extraterrestres, que tenemos muchas posibilidades de que algún día, podamos llegar a los rincones del universo, dentro de una burbuja de radiación espacial, eludiendo lo que dice la Física de Einstein, de que nada -excepto el mismísimo espacio, debido a que éste es energía de por si- puede viajar a la velocidad de la luz, ya que, para un viajero -yendo a esa velocidad- el tiempo se detiene, y para ese mismo viajero y su nave -yendo a la misma velocidad de casi 300 mil kilómetros por segundo- sus masas constitutivas colapsarán en energía.

También se han barajado otras posibilidades, como la de viajar a través de los agujeros de gusano -que constitutivamente son dos agujeros negros unidos por sus bases llamadas singularidad- aceptando su caótica inestabilidad inherente, por lo que manejar a éste cuerpo celeste por medio de tecnología, se vislumbra infinitamente mas lejos que el Motor de Curvatura espacio-temporal. Un agujero de gusano o también llamado, Puente Einstein-Rosen, debido a su gran energía gravitacional, hace las veces de generador de Burbujas de Urdimbre, acercando dos puntos distantes del universo gracias a la curvatura espacio-temporal, que esta vez, la genera ese agujero de gusano y no un Motor de Curvatura, con la diferencia de que a éste último se lo puede controlar -en teoría-.

Para finalizar, es de esperarse que, de una manera u otra, algún día -si no lo hemos sido ya- nos visitarán seres de otros mundos portando naves con Motores de Curvatura, o bien nuestra propia raza humana luchará por seguir siendo lo que siempre ha sido... conquistadores... logrando traspasar los límites de nuestra propia imaginación, para ir mas allá de donde nadie ha llegado aún.


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