ERMINAUTA Framework 2026

Herramientas de inteligencia artificial

Accesos actualizados para chat, generación visual, transcripción de audio y experiencias interactivas.


¿Te gustó esta Web? Haz clic aquí para recibir novedades.
Mostrando las entradas con la etiqueta El que Porta la Luz. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta El que Porta la Luz. Mostrar todas las entradas

21/07/2017


En un vasto y complejo cosmos, el brillo interior de cada ser humano se manifiesta como una chispa única y sagrada. Sin embargo, este resplandor innato a menudo es despreciado, ignorado o incluso envidiado por aquellos que no pueden comprender ni apreciar su magnificencia. En el transcurso de la historia, hemos presenciado cómo la sociedad ha tendido a rechazar y apartar a aquellos individuos cuya luz trasciende los límites de lo común, convirtiéndolos en forasteros solitarios. Pareciera que en este mundo, el rebaño se siente incómodo ante la presencia de un auténtico pastor luminoso.

Al profundizar en la esencia de aquellos que brillan, descubrimos que no solo son portadores de luz, sino que también son conscientes de la oscuridad que prevalece entre las masas de ovejas. Como auténticos pastores, han logrado elevar su conciencia y han adquirido el conocimiento de que "como es abajo, es arriba". Sin embargo, este conocimiento, aunque está al alcance de todos, a menudo es subestimado y relegado al olvido por aquellos que eligen no despertar de su letargo existencial y limitarse a mirar hacia el suelo.

La travesía de aquellos que se atreven a mantener su brillo en medio de la oscuridad es una constante lucha y un acto de valentía. Mientras algunos se pierden en las sombras por no aceptar y reconocer a aquellos que irradian luz, el mundo continúa funcionando bajo la influencia de las ovejas oscurecidas, desprovistas de la guía de auténticos pastores luminosos. En consecuencia, aquellos que brillan, a pesar de su abundancia en número, son considerados "locos" y se encuentran en una soledad casi sobrenatural. Sin embargo, esto es el precio que deben pagar por elevar su conciencia y convertirse en Super-Seres.

No hay comparación posible entre el sufrimiento que conlleva elevar la conciencia y la tranquilidad cómoda de aquellos que prefieren seguir siendo ovejas, confinadas a mirar exclusivamente hacia el suelo. Aquellos que no se atreven a abrir sus alas y elevarse por encima de las serpientes que se enroscan en torno a la Vara de Hermes nunca experimentarán la exquisita liberación de la trascendencia. Es crucial recordar que siempre hay seres que vuelan por encima de los que reptan o corren. Por encima de aquellos que solo pueden mirar hacia abajo, se encuentran los que poseen la capacidad de ver la totalidad del panorama, empleando el Ojo Panóptico para observar tanto hacia arriba como hacia abajo, hacia los lados y hacia adentro y hacia afuera.

El brillo interior que emana desde lo más profundo de nuestro ser no está destinado a ser encerrado en un cofre individual, sino a iluminar el camino para todos. Aquellos que verdaderamente se consideran amigos de la humanidad comparten su luz desinteresadamente, sin esperar nada a cambio. Como afirmó el poeta y ensayista Ralph Waldo Emerson: "Lo que te pertenece realmente te encuentra en tu camino mientras andas". La luminosidad genuina no se puede ocultar ni acaparar, sino que se irradia de forma natural hacia el mundo, tomando la forma de una presencia amorosa y compasiva que influye en aquellos que están dispuestos a abrir sus corazones.

Si afirmas brillar, debes hacerlo mientras vuelas y no mientras reptas o caminas en cuatro patas. El verdadero brillo radica en el conocimiento y en la búsqueda incansable de la verdad. Al elevar nuestra conciencia y expandir nuestros horizontes, podemos comprender el propósito más profundo de nuestra existencia y trascender las limitaciones impuestas por la ignorancia. El viaje hacia la luz interior y la sabiduría requiere determinación y valentía, pero también nos brinda la oportunidad de conectarnos con otros seres que también anhelan elevarse y brillar.

En conclusión, el brillo interior y la elevación de la conciencia son senderos solitarios y desafiantes, pero su recompensa es inmensa. A medida que nos alejamos de las sombras de la ignorancia, iluminamos el camino para otros, compartiendo nuestro conocimiento y nuestro resplandor de manera desinteresada. Sigamos volando hacia nuevas alturas, dejando atrás a las ovejas que solo miran hacia abajo. Recordemos que no estamos solos en este viaje, sino que nos unimos en una comunidad de seres luminosos que buscan trascender y llevar la luz a un mundo necesitado de iluminación. Como dijo el místico Rumi: "Si estás buscando el verdadero amor, no mires afuera. Búscalo en tu interior; allí es donde reside la chispa divina que te conecta con todo lo que existe".






¿Te gustó esta Web? Haz clic aquí para recibir novedades.

30/04/2017


Hermoso es el oro, brillante, inalterable, auténtico... pero, por otro lado, es solo un metal, como cualquier otro, al cual alguna vez le dimos valor, porque brilla, porque es el portador de la Luz... pero solo porta la Luz, cuando existe algo que, realmente es Luz a su lado. EL oro brilla y vale, no por lo que es, sino por lo que es todo lo que le rodea. El oro vale porque sabe devolver la belleza gracias a todas las fuentes de Luz que encuentra a su alrededor, pero, cuando estas fuentes desaparecen, el oro no vale nada. El Oro sin la Luz, es como un mentiroso, tarde o temprano se descubre la realidad, tarde o temprano se descubre la mentira, y tanto el oro, como el mentiroso, pasan a ser lo que en realidad son, simples metales que no valen nada por si mismos, sino que necesitan a los demás, para darse valor a si mismos. El oro, como los mentirosos, son oscuros, no brillan por si mismos, no son auténticos, y solo se limitan a reflejar una Luz que no les es propia. Es que, los comprendo, tanto al oro, como al mentiroso, ya que es difícil brillar en esta vida, sin el esfuerzo propio, sin que sea por uno mismo, el brillar, conlleva sufrimientos, y muchas personas que no son auténticas y hasta el propio oro, automáticamente deciden brillar gracias a una falsa coraza a su alrededor. El oro brilla por Luces externas, el mentiroso brilla por lo mismo, y no por si mismo. Pero, lo bueno es que, tanto este metal portador del brillo ajeno, al igual que el mentiroso, ambos, tarde o temprano, serán utilizados para hacer cosas que ambos no quieren hacer, por su propia naturaleza, y que es brillar, gracias a las propiedades lumínicas auténticas de los demás, y no por las propias, y lo que no desean hacer, por nada en el mundo, es mostrar su verdadera faceta, por miedo a perder ese brillo falso que portan, y digo portan, porque en la oscuridad, solo la auténtica Luz es la que resalta, mientras que todo lo que porte la Luz desde otros orígenes, depende de ellos, y no de si mismos.

El mundo está repleto de metales portadores de Luz ajena, pero, a la larga, dichos metales terminan fundidos, debido al calor de la propia Luz, esa que antes los iluminaba.

Nelson J. Ressio.

¿Te gustó esta Web? Haz clic aquí para recibir novedades.

12/02/2016


El llevar a cabo el proceso que titula este artículo, nada mas y nada menos, nos conduce hacia la individuación del ser, hacia la concreción del "si mismo", es decir, cuando conseguimos valernos del hábito de hacer consciente lo inconsciente, como decía Carl Jung, estamos construyendo Unidad dentro de la inherente dualidad del ser humano. Esto, en temas, eminentemente instrospectivos, pero, cuando nos referimos a la conciencia colectiva, a esa huella de lo femenino y lo masculino, que todos los seres humanos portamos en la psique profunda, y me refiero, al Ánima y al Ánimus respectivamente, es allí donde se mantiene la oscuridad (dogma religioso por ejemplo), y que la mente colectiva todavía acarrea desde épocas inmemoriales.

Dicha oscuridad se corresponde con el conjunto de disvalores e inmoralidades que han llevado al Hombre, a vivir en diferentes épocas regresivas, en cuanto a la evolución humana, y que sin dicha oscuridad, dentro del inconsciente colectivo, sin ese poderoso dogma, que conlleva mucha fuerza mental, mucho poder psíquico, mucho proceso fisiológico cerebral, proceso que es desviado hacia mas oscuridad, mas dogma, en lugar de redirigír dichas energías mentales, hacia la Luz, hacia la Ciencia, la Virtud, la Justicia, el Trabajo, por lo que, obviamente, es inevitable el convivir con la oscuridad interior, introspectiva o intravertida, pero, en cuanto a la oscuridad proveniente desde la conciencia colectiva, esa mismísima oscuridad es pasible de eliminarla, ¿y como lo hacemos?, pues siendo Iluministas, tal como lo expreso también en estos dos artículos, yendo por el camino de la Ciencia, la Virtud, la Justicia, el Trabajo, el Humanismo Secular, la Empatía, etc., por todo ello, el ser humano, indefectiblemente, deberá ir reemplazando la huella oscura dejada por las asociaciones oscurantistas, que el ser humano ha sabido construir, y sabido mantener mediante dogmas nefastos y retardatarios, y marchar hacia la Luz, porque somos una civilización que no debe darse el lujo de aceptar a la oscuridad, porque, psicológicamente, estará aceptando que la mente humana, estará condicionada siempre, por el Sistema Límbico, por el inconsciente, lugar oscuro donde mora el Dogma Religioso (y otros dogmas y recuerdos reprimidos) y que no evolucionaremos para convertirnos en una civilización tipo I, para luego ser de Tipo II, y así sucesivamente, porque, a nivel cerebral, todavía tenemos simios y reptiles acechándonos, y que significan todo lo oscuro, las pasiones, los vicios, las pulsiones instintivas, que conforman lo que denominamos, oscuridad. 

Pero tenemos luego, al Homo Sapíens Sapiens, que se constituye como la Luz de la Razón. Cuando los simios y reptiles que llevamos dentro, es decir, aquellos Egos que desean dominarnos a cada instante, les damos permiso para que actúen sobre nosotros, estamos dejando que la oscuridad del Inconsciente prevalezca por sobre la Luz del Neocortex, por sobre la Luz de la Conciencia, pero, cuando conseguimos hacernos conscientes de aquellos simios y reptiles provenientes desde lo inconsciente, emergidos desde el Sistema Límbico, escapados desde el cerebro primitivo, cuando conseguimos hacer consciente todo lo proveninte desde allí, de la inconsciencia, conseguimos que la Luz de la Razón prevalezca, y cuantas mas personas, en este mundo, logren dominar sus egos (simios y reptiles del cerebro primitivo), la conciencia colectiva cambiará, será mas luminosa, estará mas alejada del Ánima y del Ánimus (en cuanto a sus partes negativas), será una mente colectiva mas pura, mas ligada a la ciencia, y mas separada del dogma. 

Indefectiblemente, la dualidad es inherente a todos y a todo, pero la Unidad debe prevalecer como la victoria por sobre la lucha entre la Luz y la oscuridad, entre las bajas pasiones y las virtudes, entre los simios y reptiles, y el Homo Sapiens Sapiens, entre el cerebro primitivo (primer y segundo nivel), y el cerebro que nos hace humanos (tercer nivel, es decir, el Neocortex).


¿Te gustó esta Web? Haz clic aquí para recibir novedades.

17/03/2015


He escuchado por ahí, una frase muy particular; frase que, como resultado de observar la primera impresión de quien la escucha, aparenta estar cargada de una verdad inocultable, y de un mensaje de precaución, para quienes tienen ansias de saber, para aquellos buscadores de verdades perdidas, para aquellos que se mueven por las sendas de la lectura analítica ininterrumpida, para aquellos que surcan las agitadas aguas de las dudas razonables, para aquellos que optan por recorrer las carreteras de la lógica silogística y para todos los que optamos -además de lo anterior- por hacer de nuestras vidas, una acumulación de Luz, sin importar cuanta Luz podamos retener, porque la Luz del conocimiento y de la sabiduría, nunca enceguece, nunca lastima, nunca daña; pero si daña, -y a veces sin quererlo-, quien intenta frenar en el otro, ese proceso y esa decisión de portar su propia Luz de la manera en que este pueda absorberla.

Entonces tenemos dos personas, la que porta la Luz, sin tener en cuenta la Luz que desee absorber y reflejar, y quien porta la oscuridad, y es esta segunda persona, la que suele esgrimir -y reitero, a veces sin quererlo- aquella frase totalmente equivocada y que solo sirve de justificación a su ceguera intelectual y a su intento de callar, de tapar la linterna con la mano Derecha, de evitar que el primero continúe iluminándose a si mismo y por si mismo, y por ende, a los demás.

¡Pero que frase tan equivocada! ¿Demasiada Luz enceguece? Es decir, ¿demasiada búsqueda del saber, nubla la razón? Demasiados intentos de comprensión del mundo y del universo, por medio de la adquisición de conocimientos, de cualquier índole y de cualquier fuente, ¿nos embrutece y nos convierte en irascibles? Demasiadas ansias de saber y de comprender, ¿nos vuelve oscuros? Demasiadas noches sin dormir pensando en esa revelación que no nos deja conciliar el sueño, ¿nos adormece intelectualmente? Demasiado ímpetu por comprender diferentes puntos de vista, por medio de la lectura y análisis de la mayor cantidad de textos que se pueda leer, ¿nos hace caer en un oscuro pozo sin fondo que nos conduce a la necedad intelectual? Demasiada rienda suelta a nuestro libre albedrío y a nuestra capacidad de "atar cavos sueltos", ¿nos conduce a que no podamos ver la inmensidad de lo que se esconde detrás de la primera línea de árboles? Demasiada y rápida acumulación de datos, los cuales, en algún momento, serán conocimiento, y en otro posterior, serán sabiduría, por mas que aquellos primeros datos no los comprendamos al principio, ¿nos conduce a una ceguera epistemológica? 

Pero, vuelvo a preguntar... ¿se puede creer en la veracidad de tan disparatada frase? ¿Realmente, demasiada Luz enceguece? O es una manera de repetir, cual loro, una costumbre que ya no tiene lugar para análisis en este mundo que necesita Luz? Es que, este mundo debe ser Iluminado lo mas posible, sin que quede lugar para la oscuridad; y aunque de momento quedemos ciegos por tanta Luz, -debido a esa especie de altruismo, ese aceptar quedarnos un tiempo sin ver, a cambio de Brillar después con los ojos bien abiertos- a posteriori, seremos nosotros mismos los verdaderos portadores del conocimiento.

En lo que a mi respecta, dicha frase se encuentra dirigida indudablemente, a que optemos por frenar nuestros impulsos -provenientes de la propia naturaleza evolutiva- de saber y de conocer, ¡porque somos apresurados!, y además, cual dogma carcelario, porque... ¡seremos castigados por la oscuridad de la razón y por los impulsos de la ira! ¡Arrepiéntete de ser un impetuoso buscador del conocimiento! ¡Arrodíllate por no comprender los designios y la infalibilidad de los Oráculos! ¡Ponte penitente, por intentar, sin temor alguno, darle rienda suelta al innato hambre hacia lo epistemológico! ¡Limpia tu alma de tal horrenda equivocación, disminuye la búsqueda de la Luz del conocimiento, no leas tanto, no ates cavos sueltos, no dudes, no cuestiones, eres un necio si pides fundamentos sabiendo que los fundamentos -cual piedra fundamental de un templo- provienen de los que ya tienen aquellos fundamentos, aquellos "cimientos" muy firmes! ¡NO! Demasiado ímpetu por saber, para luego conocer, por mas que al principio estemos confundidos, siempre, siempre, siempre, en algún instante de nuestras vidas, seremos portadores y receptores de nuestras propias revelaciones, esas chispas que nos hacen decir, sin importar el tiempo ni el espacio: "¡Ahhh, ahora ENTIENDO!"... esas chispas que nacen de una consecuencia casi indiscutible de nuestra búsqueda incesante, -por medio de nuestra determinación y de nuestra fuerza-, de la Luz del conocimiento, sin importar cuanto alimentemos nuestra mente.

¿Cual es el elemento mas poderoso del ser humano? Pues, la Razón... la Mente... y por ello, históricamente se ha impedido que dicho poder se eleve mas alto que la propia mente de quien lo impide, justamente para que el poder y el control, lo tenga este último. De esta manera, por medio de este modo de razonar ilógicamente, hemos conseguido la involución de nuestra sociedad global, a tal punto, de que aquellos que deberían tener la obligación de ser Luz y de Brillar sin límites y a tal punto de enceguecer a los demás, son los que se enceguecen a si mismos. ¿Y porque me refiero a que deberían enceguecer a los demás? Porque, por mas que los receptores de esa Luz queden momentáneamente sin ver, esa Luz que enceguece, ese conocimiento que al principio confunde, si bien el receptor no entenderá al comienzo, pero sí obrará en éste, algo mas poderoso que la Luz misma que viene desde afuera, y que es el Motivarlo para Entender, es el Motivar a que ese ciego temporal, en el preciso instante en que recobre su capacidad de entendimiento y de ver mas allá de lo evidente, lo incite a la propia búsqueda de la Luz, lo mueva a saberse y a demandarse a si mismo como así también a los demás, en el largo camino de encontrar lo buscado; y al final, ese ser que se encontraba, al principio, enceguecido por la Brillantez del otro, ese ser que se hallaba sin ver, pero que fue motivado en el camino de la búsqueda, ahora si podrá Brillar por si mismo, y como consecuencia directa y virtuosa, enceguecer a otros (motivarlos).

No huyamos de la Luz, por mas que ésta, al principio, no nos deje ver; no nos detengamos en la búsqueda del conocimiento por mas que quedemos enceguecidos por tantos datos aparentemente inmanejables por nuestra capacidad mental, sabiendo que la mente es muy poderosa y que internamente ella sabrá reorganizarlos y ponerlos en su lugar de una manera magistral, y en algún momento, todo ese embrollo de datos que antes no nos dejaba ver, se nos revelará como un conocimiento que estaba allí, adquirido y organizado por nuestra mente, para que, ahora si... podamos Mirar.


¿Te gustó esta Web? Haz clic aquí para recibir novedades.
Nota: Todos los artículos de esta web, www.erminauta.com, poseen Copyright. Cualquier uso indebido, como copia, lectura o transcripción similar en cualquier medio, ya sean páginas web, directos en video, videos grabados, o podcast personales en audios, son una fiel violación a los derechos, lo cual es penado por la ley de propiedad intelectual. De todos modos, si desea crear una información a partir de esta, deberá, de manera inexorable, nombrar la fuente, que en este caso soy yo: Nelson Javier Ressio, y/o esta web mediante el link específico al/los artículo/s mencionado/s.
Safe Creative #0904040153804


Recomendados

☝🏼VOLVER ARRIBA☝🏼