30/10/16




Cuando te encuentres frente a una vieja y desgastada ventana vidriada, y percibas detrás de ella, una oscuridad espeluznante... no debes temer... acércate... contempla la espesa negrura detrás del cristal... deja que tu inconsciente se prepare para lo inesperado.... acércate mas... un poco mas... y despertarás a tu animal interior, agazapado estará, esperando lo inesperado... acércate mas, que tu aliento, inusualmente frío, empañe la ventana, y de tu lengua se derrame una gota de terror... vamos, acércate... tu uso de razón te dirá que no peligras, mientras que tu animal interior comenzará a rugir y a querer atacar... o bien... a intentar escapar... ¡no corras!... quizás, solo veas un simple cristal cuadriculado, que te separa de la negrura de un húmedo, largo y viejo pasillo, mientras se te eriza la piel... o quizás... tus miedos mas profundos... se vuelvan realidad.


Nelson J. Ressio.

Imagen Copyright 2016 by Nelson Ressio.


1/10/16



Papá, ¿si en el espacio está Dios y su Paraíso, y dentro de la Tierra, el infierno y su eterno morador, el Diablo; eso quiere decir que, Dios es Extraterrestre, y el Diablo Intraterrestre? Jejeje. ¡Hay hijo mio, lo que me preguntas, es una buena manera de expresar lo que no es posible percibir con la razón! Y... ¿Porque papá? Ya te lo dije hijo, ¡NO con la razón! Sino que, a través de la Fe. Pero papá, si Dios nos creó a su imagen y semejanza, yo me pregunto, ¿como puede ser que haya elegido un lugar que se sabe que se encuentra a temperaturas bajo cero, y desprovisto de oxigeno, para poder vivir, Él y los que Él allí envía? Por ello, Dios, ¿no será extraterrestre? A ver hijo, y entonces, ¿que piensas del Diablo intraterrestre y su Infierno? Papá, yo pienso que, el Diablo fue mas inteligente que Dios, ya que, eligió un lugar calentito y con oxígeno, eligió el interior de la Tierra, en lugar de vivir afuera de ella, y las personas que allí van, pueden respirar, y no se mueren congelados, y por ende, tienen la libertad de hasta socializar eternamente con los demás residentes del Infierno. Entonces papá, yo me pregunto... es mas, siempre me lo he preguntado... ¿Dios es un gran egoísta no es cierto? Y en cambio, el Diablo, ¿es un gran cobijador y protector de almas?, el Diablo... es... ¡todo lo contrario a Dios!, es el protector de vidas, mientras que Dios, solo las congela en un sueño eterno. ¿Porque lo dices hijo?, ¡no te comprendo en absoluto! Porque, ¡los que se van al cielo, es porque van a morir congelados y ahogados, mientras que, los que van al Infierno, es debido a que, ellos son los únicos que de verdad vivirán! ¿Entiendes Padre? Mmmm, no, la verdad que no. Mira, a veces, hijo, Dios actúa de maneras muy misteriosas para el entendimiento común. Pero, ¡papá!, para mi, no es un misterio... es lógica... es... ¡intuición! ¿A que te refieres con lógica e intuición querido hijo mio?, porque, debes saber que, la palabra de Dios no se discute. ¡Como que no se disc...! a ver papá... me refiero a que, mi comprensión del Cielo y del Infierno, si bien son contrarios entre si, para mi entender, Dios es el malo, y el Diablo es el Bueno. ¡Así de simple! ¡Pero hijo! ¡¿Como puedes expresar tanta blasfemia?! ¡¿Quien te has creído que eres?! ¡¡Ya te dije que no se discute el obrar de Dios!! Pero papá, ¿porque no se discute? ¿No somos libres acaso?, ¿no tenemos libertad de pensar y de expresar lo que queramos? Si, hijo mio, eres libre, y esa libertad está implícita en la palabra que ha revelado Dios, y por lo tanto, no la debes poner bajo escrutinios ni cuestionamientos, ya que, al aceptarla, con los ojos cerrados y el corazón abierto, de por si, eres divinamente libre. ¿Entiendes hijo mío? ¡¿Comprendiste ahora?! No estoy de acuerdo contigo padre. Yo creo que, nuestra libertad, se encuentra justamente, en cuestionar lo que se considera incuestionable; desde un átomo, hasta lo que algunos llaman, Multiverso, pasando por todas las ramas del pensamiento que se han generado en el medio de esos dos extremos. Por lo que, vuelvo a repetir lo que dije antes papá; que Dios es el malo y el Diablo es el Bueno, que Dios es Extraterrestre y que el Diablo es Intraterrestre... mmm... ¡ahhhh!, y ahora me viene a la mente el porqué, mamá y vos, le rezan a entidades o imágenes externas a ustedes mismos, cuando van al templo, -dicho sea de paso, a controlar no se que dogma-, o cuando lo haces en tu casa... ¡¡¡claro!!!, porque ustedes nunca cuestionan las palabras leídas en el libro sagrado, o las que les expresa el Sacerdote. Ustedes las creen, y ordenan, ciegamente, sin pensar. Allí está tu equivocación papá, es por ello que no me llegas a comprender, ¿no es cierto? Es que... hijo mio, así es... ¡¡¡sigo sin comprenderte!!! ¡Exacto!, esa es la respuesta que esperaba de tu parte, querido Padre; por desgracias, siempre es la misma respuesta, y estimo yo que, a medida que vayamos hablando mas y mas, a este respecto, irás cerrando tu mente, y querrás finalizar la charla, alegando nuevamente, que Dios es incuestionable, y que obra de maneras misteriosas, por lo que, no debemos, ni siquiera, analizarlo por medio de nuestra intuición, porque Él es la Razón, la Fe y la Vida... y que esas tres cosas ya están escritas, y un largo bla... bla... bla. ¡¡¡Hijo, me estás haciendo enojar, y peor aún, incitando a que le falte el respeto a la larga tradición familiar de devotos!!! ¡¡¡No permitiré que me cuestiones ni una palabra mas!!! ¡Ya te expresé como es el tema de Dios, así es, así será, y porque tu no lo comprendas, hijo mío, eso no va a cambiar en absoluto!. Es que... no es mi intención el hacerte enojar papá... todo lo contrario, ¡mi intención es hacerte razonar! ¡¡¡Basta hijo mío!!! Es que, yo quiero seguir hablando padre... Ok hijo, bien... tu ganas... seguiremos hablando, pero, ¡cambia de tema por favor! Pero, ¡papá!, ¿porqué debo cambiar de tema, si quiero seguir hablando de lo mismo?... te considero mi maestro, padre... y... ¿me quieres hacer callar o hacer torcer mi uso de razón? No, hijo mío... a ver, mira... te pido que me perdones, pero, cuando tocamos estos temas, me pongo muy airoso y reaccionario, y se muy bien que no debemos hablar de ellos. Pero papá, ¿porque no debemos hablar de ellos? ¡¡¡Ya te lo dije!!! Porque Dios es incuestionable... Él se cuestiona y se responde por si solo... ¡¡¡debes aprender, de una vez por todas, esta verdad revelada, hijo!!! Exactamente papá, así es, en eso te doy la razón, debo aprender, pero para aprender, debo dudar y cuestionar, debo negar todas las verdades reveladas, y debo intentar demostrar, entre otras, que tu hipótesis Divina, es falsa... y cuando se hayan agotado todas las posibilidades de mi comprensión, allí si, podré aceptar, que existen ciertas normas de la naturaleza, que todavía no las comprendo, pero jamás aceptaré ciegamente, una determinada verdad, que proviene desde una supuesta Revelación Divina, papá... jamás. Bueno... hijo de mis entrañas, veo que nunca lograremos llegar a un consenso... seguimos hablando en otro momento, tenemos toda la eternidad para hacerlo, porque, si continuamos así, me harás enojar mucho, me pondrás airoso nuevamente, y no podré pegar un ojo en toda esta fría y oscura noche. Es que al consenso querido Padre, se llega por la comunión de los disensos mas aceptados, y no así, por la confrontación de una vía de pensamiento, frente a una vía de aceptación ciega de realidades ilógicas... pero... está bien... ok, padre, por ahora lo dejamos aquí... que duermas bien, y abrígate mucho, y no te olvides de encender el oxigenador. Gracias hijo mío, que descanses... aquí en tu pieza, ya estaba subiendo, ¡y demasiado!, la temperatura... aquí se está muy cálido y cómodo. Tu ya lo sabes... aquí es siempre así, Padre... Pero, bueno, que duermas bien... en tu paradisíaca habitación... por mi parte, me pondré a filosofar con algunos nuevos compañeros de habitación... unos nuevos que... han caído recientemente. Nelson J. Ressio.

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