1/10/13

Pasado, presente y futuro. No son mas que "tres" palabras que, a veces, nos recuerdan, -y solamente por un instante- que por mas que hagamos un esfuerzo para poder definirlas, eso nunca podrá ser así.

Jamás podremos definir cabalmente aquellos tres conceptos. ¿Y porque? Porque simplemente, lo que esas tres acepciones intentan describir o representar, no ha sido percibido, en su esencia mas pura y absoluta, por ninguna persona de este mundo.

Con lo cual, algunos lectores se preguntarán, "pero, mas allá de que es razonable que el futuro no exista, ¡el pasado y el presente sí existen!, ¿ya que vivimos en el presente y nuestros recuerdos se hallan en el pasado no?" Y la respuesta es un rotundo no. Y por lo pronto, no entraré todavía en lo que denota el título de esta publicación, ya que antes explicaré algunos conceptos, por supuesto, desde mi relativa óptica un tanto "a priori".

El "presente", solo es una simple palabra indicadora de que, lo que ella misma quiere definir, no existe. Comúnmente  se entiende a la palabra "presente" como la explicación de un momento inamovible, exacto, puntual, diferenciable del pasado y del futuro, la cual estaría indicando que, un suceso, o bien, un objeto, se encuentra asignado con esas mismas atribuciones, en una especie de imagen fotográfica. Pero, nada mas alejado de la realidad. Y la realidad es que, el "presente" tampoco existe, ya que, para su desdicha semántica, existe lo que, de manera abstracta, llamamos "tiempo". Y el tiempo, como sabemos, no es estático, con lo cual, gracias a su eterno dinamismo, no podremos asignarle a la palabra "presente" una definición de instantaneidad de ocurrencia de un suceso. El "presente" es un constante fluir de eventos aplicados sobre objetos diversos (naturales y/o artificiales), el cual hace que, las cosas u objetos que ahora son, mañana ya no serán. ¿Que quiero decir con lo anteriormente dicho? Por ejemplo, si este escrito lo estuviera yo comenzando a escribir hoy, sobre un papel, y por medio de un lápiz nuevo, y cuando finalice de escribirlo mañana, yo les dijera a ustedes que, el lápiz -y el papel- no serán los mismos que los de hoy, debido a que ese "presente", ese flujo dinámico de sucesos sobre objetos, ha logrado transformar a aquel lápiz y a aquel papel, en otros. Y, quedándome solo con el lápiz a los efectos de este ejemplo, posiblemente algunos aporten el siguiente punto de vista: "pero, ¿como no va a ser el mismo lápiz, si es el que comenzaste a utilizar el día de ayer?, ya que, ¡por mas que le hayas sacado varias veces punta, y le hayas mordido el extremo superior, éste no deja de ser el mismo lápiz que el de ayer!". Y a esa cuestión, desde mi humilde percepción, la respondo con un "no", ya que todo objeto que existe, existe relativamente para quien lo ha podido definir, definir en tanto que establecer sus características, adjetivarlo, darle su esencia, en toda su naturaleza constitutiva, por lo que, si hoy comienzo este escrito con un lápiz nuevo, al momento dinámico de tenerlo entre mis manos, lo defino tal como lo percibo, por medio del uso de mis sentidos, como un objeto de tal o cual característica, y que además, es nuevo; en cambio, mañana, cuando finalice de escribir esta publicación en borrador sobre aquel papel, mi percepción sobre el lápiz cambiará rotundamente, debido a que, después de constantes sacadas de punta y mordisqueos en su extremo superior, lo deberé, necesariamente definir y adjetivar de otra manera. En ese justo, aunque dinámico momento, tendré dos definiciones en mi mente respecto de un mismo objeto. Y aquí es donde ocurre el desdoblamiento mental respecto del lápiz, ya que, lo que hoy es un solo objeto, mañana pasarán a ser dos. Aunque el de hoy dejará de existir, el de mañana será otro, debido a sus diferentes características para con el de hoy. Por lo que con esto, expresé, lisa y llanamente, "la creación de dos lápices a partir de uno solo", en un presente con dos sucesos solamente: "hoy" y "mañana". Pero, ¿que tal si defino al "presente", en relación a mi escritura con el lápiz, como todos los instantes o sucesos ocurridos desde hoy hasta mañana? Ese lápiz sería definido muchas veces en el transcurso del tiempo, por lo que obtendríamos muchos lápices a partir de uno solo. Un lápiz por cada vez que lo observo y veo como cambia con el uso y el "abuso" que le doy al escribir. Eso es el presente. Un constante cambio de percepciones, cambios de puntos de vista, cambios de adjetivaciones, cambios de definiciones, variados puntos de inflexiones relativos, respecto de un suceso u objeto, que en este caso, es el lápiz -sin olvidarme que sucede lo mismo con el papel-. Eso, para mi, es el "presente". Y quiero aclarar que, cuando me refiero a un objeto, me refiero tanto a objetos de los tres reinos de la naturaleza (mas los artificiales), y por ende, incluyo al ser humano. Ahora apliquen el ejemplo del lápiz, pero sobre una persona en particular, o sobre uno mismo, o sobre una tercera persona. Visualicemos como una misma persona, o nosotros mismos, podemos llegar a cambiar de un día para el otro, dependiendo de los sucesos dentro de los cuales estamos inmersos. Podemos llegar a ser varias personas durante un tiempo determinado. ¿Y esos cambios dinámicos en nuestro "presente" deberían ser al contrario que con el lápiz y el papel no?, ya que, si esos cambios son desde una perspectiva psicológica o espiritual, partiríamos desde una psicología "desgastada" hasta llegar a una psicología "flamante y totalmente renovada". Ahora, si hablamos de nuestro cuerpo... bueno... le pasará como al lápiz y al papel... se ira desgastando con el paso del tiempo. Y por mas cambios psicológicos y corporales que pasemos en un tiempo determinado, siempre, siempre nos encontraremos transcurriendo nuestras vidas en el "presente". De nuevo, eso, a mi entender, es el "presente".

Y al "pasado" tampoco podemos definirlo, debido a que tampoco existe. Y por mas recuerdos que tengamos en nuestra memoria, el "pasado" es una mera acepción que nos indica qué tipos y cuantos recuerdos quedan en nuestra mente, por más eidética que ésta sea. Pero, el hecho de que tengamos recuerdos de nuestro pasado -reciente o lejano- no quiere decir que el "pasado", en tanto que momento definible o representable por algún evento u objeto, exista. Obviamente, eso no es así, por lo que, en consecuencia, no es mas que una mera palabra descriptiva de nuestra memoria fotográfica. Por lo tanto, el "pasado", al igual que el "presente", tampoco existe, ya que no lo hemos podido definir por medio de sucesos u objetos representativos. Pero, soy consciente de que, luego de esta pequeña explicación, algunos lectores podrán proponer lo siguiente: "¡Como no va a existir el pasado, si ayer choqué mi auto y todavía hoy estoy viendo el daño que sufrió!... ¡con esto estoy viendo el pasado... lo que me pasó ayer al momento de chocar con mi automóvil ... ¡por supuesto que existe el pasado si lo sigo viendo cada vez que miro el daño en mi auto!". Y a esa exclamación, a modo de pregunta para mi, la respondo que no, y otra vez desde mi humilde punto de vista, ya que, por mas que el evento del choque del auto haya ocurrido ayer, y hoy se continúe observando el triste resultado o efecto, no quiere decir que se esté viendo el "pasado"... simplemente se continúa viendo un suceso más del propio "presente", debido a que, únicamente, lo que existe, es una asociación mental, entre el accidente que sufrió el vehículo ayer, con el daño que se deja ver hoy. Y por lo visto aquí, y casi sin quererlo, tenemos otro ejemplo del desdoblamiento de un objeto gracias a la acción de un suceso en un "presente" que ya ha "pasado", y es que el automóvil que ayer era, hoy ya no es... es otro automóvil. Con esto debemos entender que todo cambia, fluye y refluye, como lo dice un precepto hermético, y nada de lo que era, vuelve a ser.

Con estas humildes definiciones precedentes, abordaré ahora, lo que titula esta publicación, y es en referencia a las incontables especulaciones -además de ésta, en si misma- que se vierten al imaginario popular respecto a la factibilidad de que se pueda viajar en el tiempo, o que, viajeros del futuro y del pasado nos hayan estado -y nos estén- visitando, siendo que para que estos viajes sean una realidad -y suponiendo esto sobre un solo universo, y no teniendo en cuenta lo que algunos denominan Multiverso- es necesario que "exista" algo primordial para que los viajes en el tiempo se conviertan en una verdad palpable y demostrable. Y me refiero, nada mas y nada menos que, a la máquina del tiempo. Un ingenio tecnológico que pueda viajar en todas direcciones dentro del espacio tiempo, llevando consigo, a uno o a varios seres humanos. 

Y aquí va la cuestión, ya que, nadie, absolutamente nadie en este mundo -y por supuesto me incluyo-, puede estar en condiciones de afirmar que algún tipo de viajero espaciotemporal nos esté visitando. ¿Y porque? Es simple, porque la máquina del tiempo todavía no ha sido inventada, con lo cual, si hoy día, mientras escribo estas líneas, no se ha construido, ninguna máquina para desplazar a un ser humano entre los marañosos sucesos del tiempo, ningún viajero, ya sea que pudiera provenir desde el futuro, o bien desde el pasado, nos ha visitado jamás, ni nos visitará nunca, mientras esa máquina de "deslizamiento espaciotemporal" no sea una verdad funcional a todas letras.

Y como algunas veces trato de hacerlo, explicaré lo anterior por medio de un ejemplo. Imaginemos -y mas allá de lo difícil que es en la realidad- que hoy nos compramos un vehículo utilitario (y trataremos de no chocarlo) para utilizarlo en pequeños transportes de prendas de vestir, por ejemplo. Hoy recibimos el flamante automotor y comenzamos con nuestra labor. Hacemos nuestro viaje de prueba, conocemos bien a fondo a esa nueva máquina sobre ruedas para aprovechar sus funcionalidades, y de ese modo hacer nuestros viajes espaciotemporales, mas eficientes (no olvidemos que al viajar en auto, nos estamos moviendo en dos vectores: tiempo y espacio). Y luego de todo esto, mañana concretamos nuestro primer viaje de entrega de ciertas indumentarias de vestir. Llega el día de mañana, viajamos, llegamos a destino, descargamos la carga solicitada, y regresamos. Hemos hecho un viaje espaciotemporal, pero siempre con el vector "tiempo" en la misma dirección: hacia adelante (apuntando en dirección al futuro). y Así sucesivamente, nuestro móvil utilitario no hace mas que ayudarnos en nuestra labor de transporte. Y aquí viene la comparación con lo que expresé en el párrafo de mas arriba, y es que, debido a la comprobada existencia de nuestro vehículo, podremos movernos -hacia adelante en el tiempo, y si fuera una máquina del tiempo, en todas las direcciones espaciotemporales- con relativa naturalidad y facilidad, estando conscientes de que, al día siguiente seremos capaces de realizar otro transporte, y al día siguiente otro mas, y al mes siguiente otro, y al año siguiente muchos mas, y así sucesivamente, mientras nuestro vehículo -aunque nunca será el mismo que al principio, al igual que el lápiz y el papel- éste mantenga su función troncal intacta, y que es la de transportar personas y cosas, además de a si mismo. Por lo tanto, hoy somos conscientes de que, mañana o dentro de dos años, o dentro de "x" tiempo, podremos continuar con nuestra labor, porque a partir del momento en que compramos nuestro vehículo, para nosotros, -sus compradores-, ese, y solo ese vehículo, inmediátamente pasó a existir en todos y cada uno de los sucesos de nuestro futuro, aunque todavía no hayan ocurrido ninguno de ellos, por encontrarnos sobre un dinámico "presente"; además de procurar que, dicha máquina de transporte terrestre, no sea destruida por algún tipo de accidente, su existencia se extenderá indefinidamente y al instante hacia los venideros sucesos del futuro. Pero, y siempre existen "peros"; como podremos imaginar, si retrocedemos con el pensamiento al mismísimo día anterior a que nosotros compremos dicho "dispositivo de transporte", o sea, ese flamante utilitario; aquellos sucesos futuros, que nombré mas arriba, de incontables e interminables viajes, dejan de "existir" inmediatamente en toda nuestra línea temporal. ¿Porque? Porque, mientras no compremos el utilitario, no lo tendremos con nosotros, y tanto mañana, pasado, o dentro de dos años, aquellos viajes, no serán una realidad existencial en nuestra línea de tiempo.

Ahora bien, comparemos el ejemplo del vehículo, con los viajes en el tiempo -y en todas direcciones-, y con la máquina del tiempo en si misma, para demostrar que, mientras la máquina del tiempo no sea una realidad, los viajes en el tiempo tampoco lo serán, por lo tanto, hasta que ésta no exista, ningún viajero del futuro nos podrá visitar nunca jamás. 

Por otro lado, si hoy mismo se finalizara de construir dicho engendro tecnológico para el viaje "interespaciotemporal", automáticamente, al igual que nuestro vehículo de transporte, y sin que pase un solo microsegundo de más, en la flamante existencia de ésta, recién construida, máquina del tiempo, podremos ser espectadores, ante nuestro asombro, de que un primer viajero temporal ya se encuentra con nosotros, y mirándonos directamente a los ojos. ¿porque? Porque, el hecho de que hoy en día esa máquina del tiempo ya sea una realidad funcional, también ocasiona que sea una realidad funcional para mañana, para pasado mañana, para el mes que viene, para el año próximo, dentro de diez años, dentro de un milenio, y un gran etcétera, y como lo expresé para el vehículo utilitario: mientras esta máquina del tiempo no sea destruida por algún motivo "x". O sea que, mientras ésta exista, tendremos viajeros del futuro con nosotros para largo rato. ¿Y que sucede, con el tema de viajar desde hoy, desde este dinámico "presente", hacia el "futuro", utilizando la misma máquina? La respuesta es que no sería posible. ¿Y porque? Porque, simplemente, como el futuro no lo podemos definir y diferenciar como un conjunto determinista de sucesos espaciotemporales existentes "en algún lugar de este universo", no tendremos las referencias para realizar nuestro viaje -aquí dejo de lado la teoría de universos paralelos, ya que sino, la explicación anterior sería otra-. En cambio, desde el punto de vista de un viajero del tiempo, que vivirá en un momento y lugar del "futuro", y que se encuentra con la posibilidad de utilizar la misma máquina del tiempo, como el pasado de este individuo, "al menos", existe en la memoria colectiva de la humanidad, tanto este viajero, como la máquina del tiempo, tendrán acceso a sucesos pasados registrados mediante sus fechas y sus horas específicas de ocurrencia, como exactas coordenadas para que puedan desplazarse hacia ese punto en el tiempo pasado. Siempre hacia atrás en el tiempo, ya que el futuro es incierto... no está escrito... no existe, ni siquiera, en la mente colectiva de la humanidad.

Por estos motivos, tratados de explicar de la mejor manera posible, y de acuerdo a como yo los entiendo, desde mi punto de vista, los viajes en el tiempo no serán posibles, -es decir que (no han venido) ni vendrá nadie desde el futuro para visitar su pasado (nuestro presente)-, hasta tanto exista o sea construido un dispositivo de tal ingenio sistémico, que nos haga desplazar, por sobre los vectores espaciotemporales que hayan sido definidos, al menos mentalmente, y en base a los recuerdos colectivos del ser humano.



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